21 mayo 2009

DAN DEACON, Bronst

Dan Deacon es otro de los muchos bichos raros influidos por Animal Collective en su mezcla de texturas y paroxismo. Está claro que, frente al de otros grupos, el legado del colectivo animal no se sustenta en tipos de melodías o ritmos, ni en parafernalias como los crescendos o el ruido. Tampoco en cuestiones vocales. El verdadero manantial es su entendimiento del sonido como algo que buye en la mente, pócima de timbres inauditos que la tecnología ayuda a sublimar en forma de canciones pop. De Hig Places a Coconot, las bandas que liban algo de Avey Tare y compañía le deben, sobre todo, el empuje para atreverse a sacar el sonido de su cabeza, en una línea histórica que emparenta en importancia a Animal Collective con Soft Machine, Suicide o My Bloody Valentine.
Dan Deacon es un pirado que tiene muchos sonidos en su cabeza, y se atreve a convertirlos en música. Como Animal Collective en lan tecno kid. Pero pongamos puntos sobre íes. Dan vive en el momento adecuado, con la tecnología ideal, en la escena propicia; pero debemos empezar a medir a todas estas (ya incontables) bandas post-Collective desde el rasero musical, advertir si más allá de la escena, y la suerte de poder manejar un sampler y un mac en esta era moderna, hay dotes musicales. Y en el caso del músico de Baltimore hay muchos puntos a sumar, como una sana locura (pero muy loca), el énfasis más desatado, el frikismo de chiste fácil pero eficaz, el sonido excitante (entre la pista de baile, el hardcore y los cantares nativos de Estados Unidos) o algunas melodías tan brillantes como las de la inicial Build voice o la de Snookered (entre deconstrucciones bárbaras, el mejor tema del disco). Pero también veo dispersión, y sobre todo un piñón fijo poco trabajado (empiezo tranqui, acelero el ritmo, si tal canto distorsionado en plan pitufo, meto capas de histeria rítmica y termino tranqui; es el esquema casi omnipresente en las once canciones de Bromst). El efecto acumulativo de su música se hace, en un larga duración, más cansino que excitante, lo que es un problema en un trabajo que se quiere adernalínico, ¿no?
En fin, que Deacon está en el meollo pero, aunque no voy a decir que no es disfrutable, si nos disponemos a cribar no brilla como un grande. Aún.




Eso sí, sus directos deben ser la repanocha… "el silencio del viento me alcanza, oooo oo oo ooohhh!"




2 comentarios:

probertoj dijo...

Ya te contaré cuando lo vea en el PS, pero a mí Deacon me parece un talentazo. Estoy de acuerdo en lo del piñón fijo, pero tiene una mente peculiar y su música también lo es.

Octavio B. (señor punch) dijo...

Picasso decía (frase célebre) que la inspiración existe pero tiene que encontrarte trabajando. Creo en el talento de Deacon, pero también en que necesita madurar, crecer. Quiero decir que, siendo un buen disco y teniendo el tío un sound system de la leche, parece que se está conformando con ser infinitamente adrenalínico, cuando a mí me da que puede dar muncho más todavía, sin menospreciar las bondades de este disco, ojo (igual me pasé de rata con las estrellitas).
Y ese directo no te lo pierdas, puede ser la leche :))