14 mayo 2009

intrUmetido

Ha saltado en la red una discusión a tres bandas interesante, entre autores de cómic : Segio Bleda abre la veda en su blog, y arremete contra (o critica, o define) un modelo de autor "esquirol", que podemos decir trabaja desde el amateurismo y vende su producto al mejor postor, lo que revierte en salarios mínimos, y competencia desleal desde el intrusismo.



Le contesta Pepo Pérez, y contrareplica Beroy.


Recomiendo leer esos artículos y los comentarios que generan cada uno de ellos. Supone adentrarse en los vericuetos de una profesión, la del autor de cómics, desde tres perspectivas diferentes (o más de tres: en los comments platican otros autores).


Aquí, que no somos del gremio, quiero sacar del particular para generalizar, como modo de dar luz al asunto, quizá. O una luz nueva, yo que sé... en todo caso, recalco que con mucha humildad. No sé, miro desde fuera a la profesión del autor de cómics. Quizá por ello sea una apreciación interesante (y por qué no, indocumentada o disparatada, no lo niego, pero es la mía)


Porque lo primero sería discernir qué significa el intrusismo. En el mundo de la restauración de arte, por ejemplo, uno puede ser contratado por una empresa para restaurar la fachada de la catedral de Burgos. O montar un taller por cuenta propia. Para lo segundo, deberá constituirse en empresa o en autónomo, y arreglar una burocracia feroz y sanguijuela. Para lo primero (ser contratado por tercero), cada vez es más perentorio demostrar las capacidades técnicas mediante un título, e incluso apoyarlas en un currículo laboral. Así es en el "mundo real". Si alguien monta un chiringo clandestino en el garaje, está practicando el intrusismo, y la ilegalidad. Si una empresa contrata a un tapicero para trabajar como técnico en restauración... no. Simplemente obra en mala conciencia, pues debería contratar para ese puesto a un restaurador, y él sabrá porqué contrata a ese tapicero para restaurar (ejemplo) un grupo escultórico de Berruguete o un retablo en un pueblo, trabajo que va a pagar el faervoroso vecindario, no el mucho más estricto Patrimonio.



Pero un autor de cómics, ¿es técnico de algo?. No; el buen pastor puede demostrar su talento, y venderlo, sin titulitis de por medio. Entonces, ¿dónde está el intrusismo? No, no creo que eso exista, sino, en todo caso, malicia de las editoriales, que acaso pagan menos, amparadas en motivos turbios. Porque de lo que hablamos, amigos, es de UN CONTRATO. Punto. Yo acudo a una empresa y esa empresa me ofrece algo por mi trabajo (clases de flauta, trabajo de restauración o un cómic a publicar, da lo mismo): la empresa me ofrece unas condiciones contractuales (precio, permanencia en nómina, tipo de contrato, retención, etc). Por tanto no creo que se deba hablar de intrusismo, sino de falta de ética por parte del contratante, si este posibilita sueldos pírricos amparados en la ilusión del novel.


Todo ello con la base de que, creo, en el arte (música, pintura, fotografía, cómic...) puede ser muy beneficioso cursar estudios, pero ellos no te dan tu naturaleza de artista. Mucho menos te acotan para la contratación, siguiendo con lo arriba señalado: para la restauración de la fachada norte de la catedral de Sevilla en 2003, era obligado que todo trabajador fuese diplomado o licenciado en Conservación y Restauración, pero esta necesidad de índole técnica no debe extrapolarse a la expresión artística. Miren, esta tira la acabo de dibujar en un folio, me ha llevado 6'28 miutos de cronómetro:

Ha sido realizada con un pilot en un folio. Dadme tres minutos más, y con ceras plastidecor de mi hijo os la hago "a todo color", además. Es una mierda, y casi no se lee, y sí, es un macaco confuso y sin gracia... pero yo estoy orgulloso de él y creo en mi potencial. Voy a Norma Editorial y lo presento, ellos me proponen su publicación, estudiamos el contrato, estoy de acuerdo, hay trato. El contrato me paga una mierda. Yo, por cierto, me gano la vida en otro oficio. O mejor, estoy en paro, víctima de la crisis. ¿Soy un esquirol. NO: en todo caso Norma se habrá aprovechado de mí. Soy novato, pero mi producto lo ven comercialmente viable. Si esta tira fuses de Beroy, o de Bleda, o de Pepo (ejem, lo primero, entonces tendríais un problema creativo muy gordo), el pago ¿sería el mismo? No lo sé, de verdad. ¿Pesa el caché, o las cosas están más estipuladas de lo que aquí reflejo? Editores, acepto vuestros comentarios al respecto, humildemente..


En todo casos ¿empezamos a discernir el problema; está en lo aleatorio de este régimen laboral, y la precariedad endémica de la industria del tebeo, débil siempre, muchas veces fanzinera, explotadora? No lo sé, ni me incumbe, pues con tiras como esta de arriba dudo que jamás me convierta en profesional del medio.


PD: Sergio, Pep, Jose María, gracias por un debate muy, muy interesante, y por el reto: ¿cómo coño ilustrar un post sobre el intrusismo laboral en el mundo de la historieta? Creo que lo he conseguido

4 comentarios:

J. M. Beroy dijo...

Je...Desde luego, definir el intrusismo profesional en un marco laboral tan etéreo como en el de dibujante de historietas... Yo creo que todas estas opiniones y visiones del asunto, la tuya incluída por supuesto, no se contraponen sino que se complementan: por eso digo que todos tienen (tenemos) parte de razón y todos están (estamos) en parte equivocados. La suma de todo nos da una idea general de la situación y al fin se trata de la actitud y opinión personal de cada uno sobre esa situación. Hay cosas buenas y malas, editores que se aprovechan y editores que hacen lo que pueden.
Un saludo.

Octavio B. (señor punch) dijo...

"Hay ... editores que se aprovechan y editores que hacen lo que pueden."

Es un matiz importante, que se me escapó al escrbir. Parece que la industria sea un todo, y como siempre, habrá de todo, claro que sí... quede dicho, que además no me gusta ser persona de absolutos ;)

Rodriques dijo...

Interesante tu post, ostia, me estoy saturando leyendo del tema a tres... no! cuatro bandas ya!

Como dice Beroy todos acertamos y nos equivocamos en algo.

Yo creo que el clic de la cuestión está al inicio de tu post con lo de la fachada de la catedral.

No se trata tanto de intrusismo como de competencia desleal, como con la catedral, para trabajar allí o te contratan o te das de alta de autonomo.

Yo no tengo ningún problema con los que tocando distintos palos, animación, ilustración o profesorado también hacen historieta, aquí no hay títulos y por tanto no hay intrusismo como mencionas, pero si que hay una legalidad que cumplir: pagar autónomo.

El hecho de cumplir con la obligación de pagar autonomo e impuestos sirve también para evitar ese tipo de "intrusismo", el del que está dispuesto a trabajar de gratis o por la cuarta parte porque no tiene al preocupación de estár dado de alta y tener que cubrir unos gastos mínimos.

De esa manera no se iba a reactivar la industria desde luego, pero sí se evitaría saturar el mercado de autores dispuestos a publicar gratuitamente o por menos de lo poco que ya dan de sí las cortas tiradas nacionales.

Ni mucho menos estoy en contra de que el autor que sea publique gratis su obra si le place, esa opción siempre ha existido con los fanzines de toda la vida o internet, pero que se mantenga fuera del circuito profesional y no colabore a empeorar más la situación actual.

Octavio B. (señor punch) dijo...

"me estoy saturando leyendo del tema a tres... no! cuatro bandas ya!"
jajaja...
sí, es un mogollón de info, ¡y cruzada! aqunque mi blog es como una gotita que salpica un charco más grande... despues de todo, sólo soy un lectorcillo de tebeos... quienes hablan con peso son dibujantes, profesionales que SÍ conocen la industria desde dentro.