09 junio 2009

BON IVER, For Emma, forever ago

Resulta difícil no escribir sobre Bon Iver sin referirse a los aledaños personales de su alma mater Justin Vernon, pero yo lo voy a intentar. A veces las vicisitudes personales del individuo hacen ver las cosas de un modo favorable por ellas mismas, como si el elemento literario de la historia circundante al disco sumase puntos. Claro que los suma, pero también puede provocar cierta distorsión. Cuando leí sobre este disco y lo que lo rodea pensé que se trataba de otro chico triste haciendo folk, o americana. Haciéndolo bien, seguro, porque si el río suena, lleva agua (y For Emma, forever ago acapara podios en toda lista de lo mejor de 2008), pero lo aparqué, no sentí la menor curiosidad.


Fallo, y de los gordos. Porque este disco es sobresaliente, emocionante hasta el llanto en su lírica, exquisito, rebosante de melodías impecables, de minimalismo frágil y arreglos sabios, delicados, coloridos y al tiempo en voz baja. Es un suspiro, una lágrima cayendo por la mejilla del hombre herido, el que ya ha llorado y ve las cosas como son, y entonces duelen aún más, desde la aceptación. Pero no es un trabajo triste, sino que mira adelante desde esa sabiduría de la caída.


Y el sonido no es un elemento menor, sino la puerta a la modernidad. Grabado en solitario y posteriormente recargando de overdub (ese eco) los instrumentos y su hermoso falsete, doblando su propia voz en coros incontables, pletórico de exquisitos detalles de sonido sorprendente, el disco flota en una ingravidez en blanco y negro, como algo intangible, atrapando los fantasmas de la tradición norteamericana blanca en un trabajo que empuja al género americana/roots hacia su futuro.
No es cuestión de señalar temas, de acentuar logros puntuales, porque For Emma, forever I go se escucha como un todo pluscuamperfecto. Aunque no me resisto (y ahí les dejo el You Tube para cmprobarlo) a rememorar esas percusiones que irrumpen como fuegos artificiales en medio de The Wolves (act I & II), pura belleza emocional.


Obra maestra, absoluta.


Y yo perdiendo el tiempo escuchando otras cosas, ayyy...


Pd. Queréis prensa rosa, ¿no, bribones? Por si alguien no conoce el tema, un día Vernon quedó machacado cuando su grupo decidió separarse, y más aún cuando su novia (¿Emma?) decidió cortar con él, y más, si cabe, al enfermar de mononucleosis hepática. Como cura del alma, tras sanar el cuerpo se retira a una cabaña en la montaña, a cazar, vivir en la naturaleza, conocerse en la soledad. Y entonces, y allí, compone las canciones de este disco acongojante y precioso.


2 comentarios:

pons_m dijo...

Me ha gustado mucho, el resto de canciones va en la misma linea vocal o introduce otras cosas. Te recomiendo efusivamente el grupo Mccguines Flint. Y no puedes dejar de escuchar "Esqueletos", de hendrik Rover, es el cantante de Deltonos y ha logrado una joya de disco de folk americano en español. Saludos
Miguel

probertoj dijo...

Muy grande.