21 julio 2009

Hermida selenita



Ayer volvió a la tele uno de los iconos de las 625 líneas, el impagable y siempre Narciso Jesús Hermida.
Fue para un programa especial sobre el aniversario de la llegada del hombre a la Luna donde el presentador y su tupé demostraron que el tiempo no deshace. Como si no hubieran pasado años, Hermida volvió tan él mismo como siempre: histriónico, algo cursi, lento, ególatra...
Pero al tiempo demostró que ya no hay profesionales de su talla. No entre las nuevas camadas.
Con su dominio del espacio escénico, con sus amaneramientos, con su modo de crear el tempo televisivo, con su mezcla de documental, espacio de tertulia, espectáculo y "Hermidismo", el presentador dio una clase de estilo irrebatible. Con todos sus peros, que arrastra desde que tengo memoria, Hermida es tele, y demuestra sin señalar que cosas como esto...

... son un insulto al buen gusto, y a la profesión televisiva.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Completamente de acuerdo.