31 julio 2009

moderadamente terrorífico: HELLBLAZER DE DENISE MINA

Si hay un personaje del cómic norteamericano que podría seguir per se, más allá de los autores que en cada momento lo piloten, ese es Constantine, el mago cínico, fumador, dolor de cabeza (o de huevos) para las criaturas demoníacas y magos varios.

Hellblazer es un tebeo de terror más o menos suave, según la imaginación del guionista de turno. Tebeo al que, dada mi constante inconstancia, he seguido a trompicones. He picoteado la serie numerosas veces, y cada cierto tiempo vuelvo a ella, bien por una portada que me atrae, bien por un nuevo guionista, o sin más, porque sí.

El tomo Hellblazer de Denise Mina compila toda la etapa guionizada por esta, se supone, consagrada literata del género negro. Con el efectivo dibujo de Leonardo Manco (atmosférico y siniestro, ya habitual en la serie), ha pergreñado una historia de terrores ancestrales, miedos atávicos y horror psicológico. La empatía, esa capacidad de sentir lo ajeno, se convierte en un arma de destrucción masiva, antesala a un posible fin del mundo. Menos mal que tenemos a Constantine, quien no pierde la compostura, enraizado en la tradición noir de cualquier clásico detective de segunda, así que todos sabemos que la sangre no llegará al río.



Un trabajo bien planteado y metódicamente construido, con acertados diálogos, que se lee con gusto aunque sabemos que no va a quedar como referente genérico (no, no estamos ante la época de Delano, ni, por supuesto, ante La Cosa del Pantano de Alan Moore) pero que da, con sus dosis de desazón y sus pinceladas de humor refinado, más de lo que en principio podemos pedir a cualquier serie con 250 números a sus espaldas (hoy, en su edición americana, a cargo de Peter Milligan, autor capaz de lo peor, lo correcto y lo mejor... veremos qué nos depara). Parece que lejos de agotarlo, abundar en las constantes de Hellblazer si salirse del camino aún supone el reencuentro con una cabecera que cumple su intención: entretiene, e incluso deja con ganas de más.

2 comentarios:

probertoj dijo...

oh, respecto a lo de la constante inconstancia, lo cierto es que yo creo que Hellblazer sólo puede seguir así, picoteando, apareciendo y desapareciendo, probando de vez en cuando a ver qué sale y, cuando se reeditan, cogiendo las historias más alabadas del personaje. Porque en una serie tan larga y tan Vertigo, la irregularidad es tan insoportable que yo creo que acabarías odiándola.

Octavio B. (señor punch) dijo...

... bueno, o como lectura de grapa, pues en general es una serie que, como tebeillo mensual, da una media bastante mejor que la de mucho pijama suelto que te venden...
ay, echo de menos esa grapa mensual que me alimentaba con gozo y alborozo a un módico precio...

Vilviendo al tema, yo destacaría a >Delano (auqnue en aspectos ha quedado muy de su tiempo), y lo que toqué de Carey me gustó sin pretenciones. Ennis casi ni lo toqué (sólo malos ha´bitos, muy bien) y Jenkins, del que paradógicamente más tengo, se deja leer, poco más. risso no hace Hellblazer, mete sus cosas en la cabecera, pero no me pareció Hellblazer (ni constantine).
Y espero el futuro con curiosidad, ojalá Milligan lo gorde :)