30 septiembre 2009

cuéntame un cuento, que tenga dibujos: VALS CON BASHIR

Frente a desafortunadas críticas que hablan de falsa progresía escondiendo desvergüenza o justificaciones personales, o de mala técnica, uno tiene la sensación de que ciertos plumillas ven películas muy diferentes a las que yo veo a veces. Porque de la cinta de Ali Forman se pueden decir cosas negativas: que el elemento semidocumental (entrevistas incluidas) no logra casar con el aire irreal y de fábula que otorga su forma (dibujos animados, aunque sean mediante la técnica rotoscópica; algo así como dibujar sobre fotogramas de personas reales, vamos), o que su estructura fragmentaria impida la constitución de un relato que no se deshilache, en cierto modo (en resumen, la idea es la búsqueda de un recuerdo perdido por parte de su protagonista, el propio director, a través de varias entrevistas personales). Incluso, como también leí, que su final es facilón y efectista (no para mí, la verdad, pues para empezar el sabio crítico me lo había destripado ya... capullo del carajo... y para terminar, es la salida lógica al relato).

Frente a tanta mirada estupenda (otros muchos la ponen muy bien, claro), este vals me ha parecido una muy conmovedora exculpación de demonios internos, no una justificación: un exorcismo de la aberración participada, no una búsqueda de clemencia. Y tras varias imágenes de onirismo impactante, al final la primera persona del autor se convierte en un grito airado, sin respuestas, en tercera del plural, del que nos hace partícipes.

Muy buena película, pues, pese a sus puntos grises. Y por cierto, más humana que política (aunque no eluda, ni mucho menos, los hechos y los topónimos)
PD: bueno,Blogger me está tocando las napias, ya no pude subir más imágenes tras las estrellitas, pero me vengo: les dejo el trailer:


2 comentarios:

haddock dijo...

Impresionante la técnica utilizada para realizar la película, casi todo en Flash y muy poco en CGI. Algo muy raro en la época que corre.
Tanto el estilo como la temática me recuerdan vagamente a El Fotógrafo de Guibert y Lefèvre.

Octavio B. (señor punch) dijo...

cierto, hay un mucho de cómic en Vals, en su estética, digo