26 septiembre 2009

trapitos, protocolos y dardos venenosos

Que nadie me vea como defensor a ultranza de Zapatero: su gobierno es ineficaz en lo económico, y su progresismo no siempre se ha demostrado conveniente (pienso en esa ley antitabaco que nadaba entre aguas, disgustando a todos por igual, bien por exceso, bien por defecto).
Pero la bilis de la derechaza (la más encaspada y engominada, la de tertulias rastreras, ya saben ustedes) me parece un virus a exterminar, en beneficio de la salud mental de este país.

La última que montan es la carnicería perpetrada a partir de un descuido (patoso, obtuso... ¿cómo un presidente de Gobierno no sabe ver que estas cosas suceden si lo pone a huevo?).
Esos fachitas mezquinos que se estiraban sonrientes y displicentes hace dos sábados hablando de la ex de Jesulín y su hija, tildando a la madre de todo por poner a la niña en el punto de mira público, ahora hacen lo propio con dos niñas de 14/16 años, examinando una foto que ha sido públicamente expuesta: su ropa, sus gustos musicales...
Con ellas pueden, claro, porque su padre (Satanás Zp) las ha expuesto públicamente.


Conste que no estoy a favor de esa cena, o de que dos niñas de insti cuelguen clase, ejem, porque se van de churrascada con los Obama, pero en todo caso, ello se debe a invitación expresa del Presidente del Mundo. A ver quién se resiste a dar a sus hijas tres días de vacas, si con ello van a conocer a un personaje ya histórico (y coño, con un gancho personal que miren, yo me apunto también, si me invitan... prometo pedir una tortillita, nada más, yo no soy gasto).
Y sobre todo, por encima de cualquier circunstancia, creo que para un BUEN periodista, la intimidad de un menor (el elemento más débil de cualquier sociedad) debería ser deontológicamente la primera regla a respetar. Ni se habla de niños, ni se hace eco de quien así lo haga. Punto. Critíquese la decisión del presidente de llevar de party a sus hijas, vale. Pero dejemos tranquilas a esas niñas (que además, ya puestos, las prefiero así, en su edad, en su moda y en su momento, a cualquier pijo engominado o niña bonita rubia de bote con ropa de marca guay, qué carajo).

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo más gracioso es que los más extremos de la trouppe de engominados (esta vez no todos han clamado al cielo, y parece que ha reinado un poco más el sentido común) olvidan que los hijos de Aznar estaban todo el santo día en las fotos... y a la criatura la casaron con el mismo tratamiento informativo que si fuera princesa de España ... y ahora nos rasgamos las vestiduras? Yo es que estoy hecha un lío.

Y bastante harta de tema este de "si lo hace el del otro partido, está mal por cojones y lo voy a poner a caer de un burro" Y conste que la politica de ZP me parece de pandereta. Pero esto tampoco es una oposición.

Yo me pregunto... por qué no hay ni un solo político en toda España que ante esta cuestión (y otras tonterías similares) no le contesta al periodista "oiga, me lo está preguntando en serio?. Yo es que creo que es bastante más importante hablar de las medidas alternativas a las existentes que considero que podrían fomentar la creación de empleo" Ese tío, tendría mi voto.

Nika

lider dijo...

Holita, cuanto tiempo.

La verdad es que empiezo a pensar que la mejor postura es directamente ignorar a esta gentuza y su campañita neocon. De Zapatero es reprochable su sobrexposición pública y la superficialidad de sus medidas pero.. ¿qué pasaría si Zapatero hiciese de verdad políticas de calado? ¿Si le quitase toda la pasta que va para la Iglesia? ¿Si apostase por la educación y sanidad pública eliminando conciertos? ¿Si nacionalizase las cajas o parte de la banca? No es precisamente Stalin pero hablan de él como si fuese poco menos que la bicha dispuesta a sumir al mundo en el caos.

Háganme caso, son estrategias neocon para tomar el poder, golpismo puro y duro.

lider dijo...

Cuanto peor, mejor.

Octavio B. (señor punch) dijo...

¡ah, qué buenos comentarios!

y respecto a "harta de tema este de "si lo hace el del otro partido, está mal por cojones y lo voy a poner a caer de un burro"

Poco a poco estoy desarrollando la tesis de que, a mayor madrez mental, cultural, intelectual, etc. menos caso a lo político se debería hacer en este país de, efectivamente, pandereta. cada vez parece más un chiste.