30 abril 2009

DEXTER 3


La tercera temporada de Dexter comienza dubitativa. Uno va viendo capítulos y tiene una sensación de obra agotada, de deriva argumental. Y es algo que de algún modo permanece cuando, al terminar sus trece capítulos, uno se da cuenta de que algunos de los hilos argumentales planteados al principio carecen de consistencia o de coherencia narrativa.
Pero afortunadamente, a partir de la mitad de la temporada, Dexter III se encauza en la explotación de la amistad entre el asesino y el fiscal. El desarrollo de ese nudo dramático conduce a una renovación de lo saspectos más sórdidos de la serie (esos que desde la segunda temporada parecían sacrificados en aras de la comercialidad) y nos "deleita" con barbaridades como el octavo capítulo, uno de los más contundentes de toda la saga.
Por lo demás, los cambios vitales de Dexter Morgan en su relación familiar proponen nuevos e insospechados marcos a desarrollar en sucesivas temporadas, y el trabajo técnico brilla a la altura acostumbrada. También se mantiene el excelente nivel actoral (con la incorporación de Jimmi Smits , simplemente sensacional).
Seguimos enganchados, sí.


Más asesino forense en este blog:






versus (o las memeces de amando de Miguel)

De todos debería ser conocida la trayectoria periodística del sociólogo Amando de Miguel, independiente, imparcial y ponderada (camon ebribodi, esas carcajadas). El caso es que esta mañana en la radio (Onda Cero, la emisora de derechas que -aún-se deja escuchar... a veces), el señor Amando criticaba, con mofa y autosuficiencia la famosa propaganda por las europeas del PSOE (no me gusta meter campaña electoral en el blog, pero lo hago a modo informativo, para que entiendan de qué estamos hablando... si alguien aún no ha visto el video de marras, que por cierto tiene bemoles)


Pero, ¿por qué lo critica con burla el catedrático?¿por meter con calzador a Obama en su metraje, pretendiendo (que ya manda huevos) identificar al icono yeswican con el partido obrero? No, noooo... la burlesca y prepotente sabiduría del barbudo cuestionaba el discernimiento (por parte de la plebe, el vulgo) del "VS" en su mensaje.
Claro, la gente de izquierdas es lo que tiene, no se educa en colegios privados y no sabe, no sabe...
Pero no acaba la cosa en esto, pues cuando se le argumenta que quien más quien menos, en estos tiempos globales, todo el mundo sabe que versus se entiende perfectamente como "contra", el Alto Padre de Todos los Saberes se sale por la tangente etimológica, y que no, que en latín quiere decir... (qué más da, ¿no? La cosa es que él sí sabe. Más que tú, chincha. Y me rebota y en tu cara te explota).

De verdad, no me gusta el panfletarismo servil de Carlos Carnicero y demás hoplitas del grupo Prisa, pero cuando escucho a los sabuesos de la derechona me siento como... un tío muy inteligente... no sé si me explico.

29 abril 2009

DEPECHE MODE, Sounds of the Universe

Una vibración, unas frecuencias chirriantes, sonidos sintéticos abstractos con aires a Kraftwerk. Durante un minuto, el nuevo disco de Depeche Mode se zambuye en una abstracción de sintetizadores viejunos. Y ahí está el quid de la cuestión. Montemos la casa por el tejado: Sounds of the Universe se me antoja lo mejor de los de Basildon en muchos años. Una recuperación de su propio pedestal, siempre tan a contracorriente: ni son un grupo comercial de sonidos fáciles, ni son techno-vanguardia, ni una banda indie. Y llenan estadios pese a un universo lírico sórdido que los aleja de las bondades mediáticas de los grandes dinosaurios rock (aquello de corear a miles odas al sadomasoquismo no es muy normal, vamos). Así que ellos nunca van a estar en lo alto de las listas de las revistas especializadas (son masivos, no mola), ni van a tener el aura de santidad intocable de unos U2, ni mucho menos gozar del prestiio cool de unos Sonic Youth. Su referente son ellos mismos. Por eso hoy celebramos aquí este disco, porque supone ante todo un giro fernte a sus últimos movimientos musicales.

Depeche Mode forjó su sonido en los ochenta, lo rubricó con su obra maestra en 1990 (Violator) y lo negó parcialmente con otra bomba en estado de gracia (Songs of faith and devotion, orgía de tecno rock). Desde entonces, un paso atrás, vuelta a sus signos identitarios y máxima preocupación por sonar siempre actuales, tecnológicamente contemporáneos. Con resultados desiguales. Ahora volvamos a esos minutos de apertura en Sounds of the universe. Suena a ochentas. Y no sólo esa intro; la canción (la excelente In chains) tiene un sonido demodé, y todo el disco. Este es el primer acierto. Por fin Gore y cia. han comprendido que su grandeza está en la reivindicación de su ego, su "sound system". Su nuevo largo suena a 1984, a ritmos metálicos, asfixiantes y sinuosos. Pero con ellos han rejuvenecido y hecho diana, pleno al quince.

Para más inri, las canciones son de lo mejor que han grabado en mucho tiempo: la citada In chains, Miles away, In simpathy, el adelanto Wrong (a más escuchas, más adictivo), Hole to feed... son signos de clarísima inspiración. Hasta el tema cantado por Martin Gore mantiene el tipo (no era lo habitual en los últimos largos del grupo), y las composiciones de Gahan se funden con las del rubito-con-cara-de-niño sin problemas (de hecho ni he mirado los créditos para no sugestionarme, y la verdad, no sé cuales son esos temas del cantante, ni me importa). De paso digamos que Dave Gahan canta como los ángeles (turbios, eso sí), con una convicción total.

Vale, que se pueden señalar algunos momentos más grises, o que a una banda con casi 30 años no le vamos a pedir que renueve el rock. Pero este disco reubica a Depeche Mode. Hace muchos años fueron mi grupo de cabecera (qué coño, fui un adolescente loco por Some great rewards, 1984) , y en 2009 vuelven a darme uno de mis discos de la temporada, adelantando inesperadamente, por la derecha en curva rasante, a otras propuestas en principio más apetecibles o prestigiosas.





El single superpuesto a imágenes de estudio, currando sin glamour. (por cierto, el clip de Wrong, el de verdad, de impacto)


28 abril 2009

Vive la Republique!

Está en todos los telediarios (y prensa rosa, y hasta en El Intermedio), y es la definitiva razón para decidirse. Con motivo de la visita del mandatario francés (que es un señor que a mí me recuerda a alguien, no sé a quién...)


...podemos comparar y decidir. Yo lo tengo claro: ¿monarquía...




...o república?



República,república; no hay color, hombre, por favor.

Qué cosa más guapa...



(ala, fin del post tonto del mes)

26 abril 2009

LA BIEN QUERIDA, romancero

La Bien Querida en boca de todos. Última star del mapa indie patrio, con padrinos del peso de J (Los Planetas) o Antonio Luque (Sr. Chinarro), producida por David Rodriguez (Beef), con cameo de Joe Crepúsculo... De la nada al podio, parece que algo así no merece párrafos con medias tintas. O es lo más más de lo muuy muy, o ha perdido toda la magia destilada por su maqueta, la que habíamos escuchado en su myspace o bajándola de cualquier lado. Romancero es la puesta de largo, un disco exquisito (menuda producción del catalán) con un ramillete de buenísimas canciones y letras entre el genio y la espontánea debilidad de "la primera vez". Remite a ese pop sensible pero con distancia, de Cecilia a Nosotrash; y a gotas de Sr Chinarro (el el gusto melódico, en los suaves aires lolailos) y a Los Planetas (en alguna letra y melodía, no en sonido, claro).
Sin embargo hay temas que sin ser relleno, van acumulándose en el largo sin la entidad de otras puntas de lanza (como el brillante single) hasta hacernos pensar que falta algo, un puntito. Cada canción es un single con pegada, pero enlazadas no todo me cuaja completamente. No sé si se debe a que Romancero precisa más escuchas, o menos minutos u otra edición/orden.
Pero en todo caso, con sus peros, un buen disco a tener en cuenta, y un debut más que prometedor. Aquí hay artista, sí (para mí por cierto, mejora a maqueta si bien pierde un aire recio que singularizaba su música frente a propuestas de este estilo)


25 abril 2009

SUPER SPY, de Matt Kindt

Super Spy, de Matt Kindt, es una obra poliédrica, y además una suerte de constructo, de cubo de rubik en forma de tebeo. Fusión de fondo y forma admirable, las diversas micro historias de los avatares de un grupo de espías forma una retícula desordenada, no lineal, que el lector puede, si quiere, ordenar. El método es sencillo: cada capítulo tiene un código numérico que revela el orden cronológico de la historia. No es necesario someterse a ello para entender el relato, quede claro.
El espionaje (al menos como mito moderno) es eso, un artificio constante, una red de vigías ocultos, identidades falsas, métodos encriptados para comunicaciones de tú a tú sin interferencias transversales. La mente del espía debe, a decir de Kindt, ser un laberinto desfigurador, implacable. Pero bajo ese cerebro inevitablemente latirá un corazón. Este cómic-puzzle es reflejo de la esencia del profesional del alto espionaje, pero lo que nos narra, bajo una piel de acción, violencia, ocultamientos y persecuciones, es el corazón, el dolor. Revela, en fin, la tristeza profunda que provoca vivir en una realidad como la del espía, fragmentada, paradójicamente irreal y desapegada necesariamente a lo que realmente importa (amor, familia, felicidad personal). Hay en todas esas pequeñas-grandes historias cruzadas una esencia, que como lector desentrañamos antes que en los hechos y los actos, en las miradas tristes, en los silencios impuestos, en el dolor callado de sus protagonistas.

Todo ello contado con una variedad de recursos y soluciones plásticas envidiable (juegos compositivos, diversos acabados que van del blanco y negro al color o los bitonos…), con unos textos secos y exactos, y con una osadía que, en correspondencia con los resultados, convierte Super Spy en el tebeazo del primer trimestre del año en curso, tebeo que no por exigente con el lector (a estas alturas todos entenderéis que no se trata de un tebeo de fácil lectura) resultará menos gozoso como experiencia lectora.
Como obra que lo pone a huevo, no ilustro con las consabidas portada y viñeta, sino con un anuncio collage bien bonito).

24 abril 2009

¿QUE NO CONOCES A PATTI SMITH?

...pues va siendo hora de conocerla. La muchacha desgarbada y enjuta que despuntó en el Nueva York de los setenta fue un bombazo, con su voz grave y airada, con su teatralidad angustiada, con su música arisca. Alguna vez se ha dicho que hasta Patti no existió un verdadero rock femenino, sino ejecuntantes del género femenino. Sobran las explicaciones, cuando la primera frase que arranca (de cuajo) en la primera canción de Horses (¿lo adivinas? su primer disco) gime (maomeno) "jesucristo murió por los pecados de los HOMBRES, pero NO por los míos"
Pero no todo son caras de perro. Patti Smith ha rozado la fama de la radiofórmula con algunos temas como Because the night. Quien no la conoce puerde equivocarse y pensar entonces que se trata de una de esas efigies de papel cuché de los ochenta. Mala respuesta. No hay más que bucear en su segunda epoca, en los noventa, para descubrir a la gran autora que es.

Ea, escucha a la Smith que merece mucho la pena.





PROMESAS DEL ESTE, de David Cronenberg

Puede que nos la vendiesen como una hendidura más en la veta clasicista de Cronenberg tras esa obra maestra que fue Una Historia de Violencia. Pero sin embargo, pese a que efectivamente volvemos a ambientes de cine negro, aquí versión mafias (en este caso, mafias rusas en Londres), hay, vuelve a haber, mucho de la cruel fisicidad del canadiense en esta (otra vez) magistral película. La violencia física es llevada al primer plano hasta dolernos. La impasible mirada gélida, el horror que se agazapa o la escena culminante, de una tensión insoportable... son signos de que la mirada de Cronenberg sigue intacta en su capacidad de plasmar un horror físico. Quizá menos visceral que en sus comienzos o intelectualmente menos sórdido que en Crash o Inseparables. Puede que haya encontrado un nuevo camino en el marco genérico (cine negro puro y muy muy duro) entendido como nuevo vehículo para reflejar ante el mundo su mirada oscura del ser humano. O puede que simplemente todo sea un proceso intuitivo y al director simplemente le interese tirar palante cuando encuentra una historia que le gusta (dudo de esta opción, Cronenberg nunca ha sido un "pastor poeta", sino un filósofo muy pensado).

El caso es que, con un año de tardanza, he vuelto a tropezar en la fosa honda y oscura de este cineasta único y, aún, necesario.

Ah, Vigo Mortensen lo borda.

23 abril 2009

en el día del libro...



Algunas propuestas. Tebeos para regalar, también, junto a otros libros. Tebeos que quizá puedan no ser lo mejor de lo mejor, pero que apuesto un doblón de oro a que van a gustarle a tu pareja, a tu padre, a tu madre, a quien se los regales. Por su tema, o porque no se escoran a esa (necesaria) experimentación que espantará al lego. Buenos cómics para regalar y disfrutar (por cierto, la foto bogartiana, la robo literal y desvergonzadamente de La cárcel de papel):

Berlin ciudad de piedras. La historia, la república de Weimar, el mundo de la bohemia del arte, las convulsiones sociales en la alemania del prenazismo. Todo se refleja en este bello cómic-objeto que, aunque posée un final hermoso, es el primer peldaño de una trilogía.

El almanaque de mi padre, o el manga más sensible que he leido nunca. Una belleza de historia sobre los afectos paterno filiales, sobre el descubrimiento de esos afectos cuando ya es demasiado tarde.

El fotógrafo, pese a ser formalmente osado (así, la excepción a la regla), tengo que recomendarlo vivamente. Una obra en tres volúmenes "basada en hechos reales" sobre las actividades deMédicos Sin Fronteras en zona de guerra.

La Mala Gente. El autor hace un documental en viñetas. Se traslada a ver a sus padres para rescatar, a través de su propia historia personal, el nacimiento de los sindicatos en Francia.

La Parejita S.A. "Desarrollo y reproducción", o "Guía para padres desesperadamente inexpertos", dos volúmenes que recupran las planchas publicadas en el Jueves, narrando los tiempos de embarazo y temprana paternidad. Si eres padre, o estás en ello, indispensable.

Magasin Général; otra trilogía, ésta sobre la apacible vida campestre. Historias sencillas y cotidianas, atmosféricas y levemente agridulces.






22 abril 2009

que sea rock

Hace unos días mantuve una conversación al respecto de una crítica discográfica, con el autor de dicha crítica. En la susodicha, se hacía una comparación del disco reseñado con otro autor, y yo argumentaba que no, que de comparar, habría que sacar a Patti Smith. La respuesta del crítico argumentaba que, dado el medio y el lector medio para el que publicaba la crítica, nadie sabría quién era la autora de Horses. ¿Desconcertante? No, no lo es. Porque es verdad que el mundo, carece de una cultura básica rock. Hice la prueba a mi alrededor, preguntando a un par de familiares si conocían a la Smith. Entre el "ni idea" y el "me suena, ¿es rubia?" quedó claro que en el "mundo real" no, no se sabe quien es Patti Smith.

Desde luego no es culpa de nadie. Hoy en "teoría de la música popular del siglo XX" supongo que todos somos autodidactas. Y si no eres un devoto de las guitarras enchufadas ¿dónde "aprendes" la trascendencia de Patti Smith?. A lo sumo, terminas dándote cuenta de que tal canción "resulta que era de ella". Como yo soy de los que creo que la música rock debería academizarse, impartirse en las aulas (al menos, carai, unas clases las últimas semanas del curso en Hª de la Música... y dudo que eso ocurra, aunque lo desconozco... desde luego, en mi quinta no pasaba, era música para macarras drogadictos), comienzo aquí una batería de posts donde hablaré de esas figuras del rock que, creo, deberían ser conocidas (y quizá fuera del mundillo no lo sean). Figuras importantes pero no mediáticas, y tampoco minoritarias. No es mi ánimo sentar cátedra o publicar un libro por capítulos, sólo dar mis impresiones respecto a gente como la autora de Because the night.

Pues eso, volveremos... con Patti Smith, claro.

(por cierto, lo de "que sea rock" lo saqué de un poster de una peli, pero ni flores de la misma)

21 abril 2009

QUEMAR DESPUES DE LEER, de los hermanos Coen

Parece que los Coen, sin renunciar a algunas huellas de su pasado (sin ir más lejos, el radical bamboleo de géneros de una peli a la siguente) se encuentren en los inicios de su verdadera edad de oro. Su plena madurez. Y se nos hace extraño: en la era de la cultura mass media las carreras se forjan, brillan y extinguen a veces en una década... o menos. No estamos acostumbrados a entender el arte contemporáneo en términos mediofondistas, en largos recorridos. ¿Los Coen, que ya llevan décadas y varias "obras maestras", encontrando ahora su madurez? Desde luego a mí me alucina Muerte entre las flores cada vez que la veo, o Fargo, o el gran salto... yo especulo, nada más (quién sabe si la siguiente no será una mediocridad...), pero creo que sus "viejas mejores películas" palidecen ante la mirada que arrojaron en su anterior No es país para viejos. Y que, sobre todo, la proeza fílmica de aquella (sus planos medidos, sus silencios enigmáticos, su tempo denso...) se repite en Quemar despues de leer.

No nos dejemops engañar por las apariencias. Es cierto que la nueva de los hermanos rebaja la densidad y el trasfondo, o que aquí estamos claramente ante una comedia (no ligera) frente al tono algo abstracto e inaprensible de aquella especialísima road movie. Pero el vitriolo es ahora mucho más acusado, la mirada más despiadada (un ejemplo, la total ausencia de un personaje decente al que agarrarnos... aquí el que no es imbecil es un mamón... otro ejemplo, lo que supone de discurso antisistema, contra las organizaciones de control que pone en juego un Estado).
Pero como digo, lo que más me ha encandilado es cómo filman ahora los Coen, esa distancia, esa manera tan epecial de transormar el tempo fílmico en su caligrafía, su rítmica, sin hacerlo notar, sin ser estridentes (que ya tanteaban en su mejos cinta de los noventa, fargo). Hay escenas (sobre todo en la primera media hora, lo más espeso del film, un apuntalamiento de situaciones y caracteres sin prisas) que uno cree estar ante descartes de "No es país para...", y nos llama la atención porque... ¿esto no era una comedia jajá? Pues lo es, sí, y te ríes aunque te eches las manos a la cabeza con su negrura incompasiva. Y lo es desde esa presencia de la forma tan personal y al tiempo tan alejada de excesos vistosos (nada de sombreros entre las flores, ni guiños excesivos a Tex Avery o a David Lynch). "Quemar despues de leer" es una comedia bien templada que responde a lo que cabe esperar de los Coen tras su anterior peliculón, adaptado al género de las risas. Y lo que cabía esperar, claro, es de muchos quilates (aunque por argumento se queda, obviamente, por debajo de aquella)

20 abril 2009

LOS MUERTOS VIVIENTES 1 Y 2, de Kirkman, Tony Moore y CharlieAdlard













Los zombies dominan la tierra, pero la humanidad no está del todo extinguida, sobreviviendo como puede en pequeños grupos más o menos numerosos, más o menos organizados, más o menos civilizados. Este argumento tan poco original es lo que resume el primer año de la serie de Robert Kirkman (que abarca los dos primeros tomos editados por Planeta) y, supongo, el resto de la serie (que ando leyendo hoy por hoy merced al gratificante servicio bibliotecario).

Por lo tanto no debemos pedirle nada demasiado original (oigan, la serie se titula “Los muertos vivientes”, no engaña), así que sólo resta pedir una trama bien urdida y con capacidad de engancharnos. Y por lo leído tengo que quitarme el sombrero. Sobre un campo tan trillado como la zomiería más tópica el guionista despliega una historia-río donde se suceden cuestionamientos a nuestra civilización como el sentido de la piedad, el uso de armas de fuego en niños o la maternidad en un mundo sin futuro. Y, en una road movie en viñetas de lo más típica, ofrece un abanico de situaciones no diremos sorprendentes, pero sí lo suficientemente eficaces como para engancharnos a la serie (como una granja autárquica donde un cobertizo esconde cierta sorpresa de matices éticos).

Además de una cuidada secuenciación de la huída hacia delante, Kirkman sabe dosificar el horror (no escatima entonces en escenas casi gore) para construir una perenne tensión, una vigía obligada, extenuante, que tiene consecuencias en los caracteres de unas personas corrientes resistiendo en un mundo nada corriente, una constante de peligro inminente, una perpetua amenaza de muerte.

Por último, destacar la elección del blanco y negro (y grises de Rathburn) para iluminar la historia, algo inusual en el mainstream, así como constatar una narrativa fluida, sin demasiadas complicaciones ni hallazgos sorprendentes pero bien empleada, así como dos dibujantes de los que me quedo con el segundo. El detallismo blando de Moore (1ª viñeta) pierde puntos ante el expresionismo violento de Aldard (a la derecha de estas líneas).

18 abril 2009

“Los Pasajeros del Viento”, navegando por la historia

(prepublicado en El Faro de Vigo el pasado viernes)

La editorial 12bis reedita una obra clásica totalmente descatalogada, una oportunidad de recuperar el sabor del mejor cómic francobelga.


La historia es un tema muy grato para el fabulador. En cine como en literatura o historieta, recrear épocas y hechos de nuestro pasado supone una oportunidad de remontarnos (los lectores y el propio autor en su proceso creativo) a otras épocas. Tiempos y lugares que al tiempo de reales, no dejan de poseer ese aura que ilumina lo inalcanzable, lo exótico. Desde las andanzas de Ivanhoe escritas por Walter Scott a la Leonor de Aquitania que inmortalizó Katharine Hepburn para “El León en Invierno”, de la saga aventurera del Príncipe Valiente de Hal Foster a las más modernas series televisivas como “Los Tudor”, el pasado significa una puerta abierta a nuestra imaginación, al tiempo que pueden reflejar con más o menos exactitud dichas épocas pretéritas.
El cómic tradicionalmente hizo uso del pasado como punto de partida, contexto sobre el que desarrollar aventuras trepidantes. Como marco casi maravilloso, apenas esbozaba con rigor la realidad que presentaba. Sin ir más lejos, todos recordamos al Capitán Trueno, clásico entre clásicos al que no debemos exigir rigor histórico, pues no era ese su objetivo. Pero hay una coriente más comprometida con la exactitud. Es esa historieta que se documenta, que traduce en imágenes épocas pasadas con el mayor verismo exigible. Cuando François Bourgeon inició la saga de “Los Pasajeros del Viento” a fines de los setenta, estaba inaugurando esa vía de lo veraz para el noveno arte. Si sus personajes viven aventuras en un buque de la armada francesa del s. XVIII, consique una exacta maqueta de un determinado y concreto barco de aquella época para dibujar su navío imaginario. Y por añadidura, los ropajes, el lenguaje, las ciudades, el trabajo de la época, por supuesto, la vida del embarcado… todo nos transporta con esmerado escrúpulo a tan convulso siglo.
“Los Pasajeros del Viento”, de reciente edición, recoje en un único volúmenes los cinco álbumes que Bourgeon creó entre 1979 y 1984, con lo que unifica una historia-río donde su protagonista Isa, una joven osada, emancipada y rebelde, se embarca de incógnito disfrazada de muchacho, conoce el amor, se enfrenta a la amoralidad del sistema esclavista (en alza por aquellos tiempos) y se relaciona con un grupo de secundarios tan exquisitamente perfilados como los ambientes navales, las costumbres indígenas de África y la decadencia moral de los poderosos.
Y si alabamos el contenido, la definición exquisita del elenco “actoral” y la densidad de una historia exigente con el lector, no se debe ser parco al alabar al gran ilustrador y narrador que es Bourgeon. Su dibujo es realista, detallado de un modo enfermizo, y su destreza como acuarelista sigue sorprendiendo al lector de 2009. Pero además, tan importante como esa habilidad con los lápices, las tintas y los pinceles, el autor francés no es menos portentoso al diseñar y componer sus páginas. Porque son imaginativas, bien compensados sus muchos elementos y dotadas de un aliento eminentemente narrativo. Por eso y pese a estar ante un cómic de denso peso literario, la vista no se pierde, conducida por la sabia disposición narrativa de sus viñetas. “Los Pasajeros del Viento” es, simple y llanamente, un clásico a atesorar (si bien la nueva traduccoón algo plana nos priva del cuidado para los diálogos de época del original, hay que decirlo).
Post scriptum: bueno, es un artículo de prensa. Porque si fuese un post de este blog, hablaría de una traducción con delito, unos virados azules en el color sospechosos, y cómo personalmente creo que algo de cincuenta y cinco euros debía ser perfecto e inmaculado como la Virgen María, pero es otro tema, para otro momento, y sin duda quien no tenga o desconozca este cómic, debería comprarlo (o hacer hucha para comprarlo en un futuro), pues sus cinco estrellas son muy merecidas.

17 abril 2009

más listo que el tebeo 19: continuará, o pasa la página

El cómic nació en la prensa. Tiras de viñetas para describir un chiste. en una tira, o una página, o media. Da igual. Un periódico, un chiste. Pero en su desarrollo artístico, entendió que se podían contar con ese sistema de imágenes consecutivas historias largas, grandes aventuras. Faltaba el nuevo soporte que lo posibilitase, así que se adaptó a lo que tenía. La tira diaria de tres, cuatro viñetas, expone parte de la acción y se interrumpe hasta mañana, donde la tira retoma la acción. Es el nacimiento de la continuidad. Del ya famoso "continuará". Los comic books de veinte páginas (redondeamos) que fue el formato generalizado por el género de los superhéroes (ya saben, Spiderman, y tal) otorgó más espacio para narrar, por lo que a menudo la historia se abría y ceraba en el mismo número y al mes se brindaba una nueva aventura. O no. A veces el cómic-book retoma la continuidad, interrumpe la acción y nos emplaza al número del mes siguiente. Es un acierto, permite crear intensos finales abiertos que no podremos solucionar hasta dentro de treinta días. La peregrinación al quiosco, el ansia del lector, en "necesitar" ver cómo acaba aquello, son sensaciones que muy pocos medios dan (acaso, sí, las novelas por entregas... si existen todavía).
Pero hoy la moda es actuar como si el tebeo grapado fuese el adelanto, e incluso, en España, se edita en lujoso volumen lo que eran seis o siete tebeos para seguir mes a mes. Está de moda que el tebeo parezca un libro y respeto las decisiones editoriales, que necesitan vender y por tanto aprovechan coyunturas.
Pero no es lo mismo tener que esperar un mes o quince días a simplemente voltear la página. Por ejemplo, y permítanme que les destripe acontecimientos del segundo tomo de Los Muertos Vivientes, vean esta imagen:



Así acaba el capítulo...uf, jevi jevi... el pavo de la derecha acaba de disparar a bocajarro al hijo del héroe, que se dispone a volarle la cabeza fuera de sí. Tremendo, y nos dejan con este intríngulis hasta el mes que viene... o no, porque si Planeta edita esto en tomos, oye, gira la vista y fiesta:


Ya ven, nadie mata a nadie, el chiquillo no ha fallecido, y si pasas la hoja, el agresor es un buenazo, todo ha sido una confusión y nos vamos de jarana a cantarte a la reja. O lo que sea; el caso es que se pierde el "factor interrupción dramática" y por tanto, no estamos leyendo el tebeo como se debería. Respetando ritmos internos, pro ejemplo. Porque además, si me ciño al caso particular de este cómic de Kirkman y Adlard, Planeta ni siquiera avisa del fin del capítulo con una división o una mera nota abajo a la derecha, nada (de hecho... SUPONGO que es un final de capítulo/comicbook, que igual no... es de traca)... tú empiezas por el principio y no pares de tragar, como con las litronas en la fieta de tu pueblo. Pero, ah, resulta que Kirkman lo que ofrece es un intenso brut con un goteo muy, muy determinado.

15 abril 2009

el Octavio pasajero

Algún día tenía que poner un post de presentación con enlace permanente, ¿no? Una bienvenida y alguna explicación de este blog.
Bien, estodigo, el Octavio pasajero no requiere explicación, empecemos por ahí: es mi bitácora, nada más. Mi diario para conocidos lejanos (que ya lo es para conocidos virtuales, nuevo concepto fragüado en la insistencia de más de cuatro años sin desfallecer -yo, ellos-).
Intento escribir a diario de lo que veo, de lo que escucho, de lo que me afecta. No es un blog íntimo, no hablo de mi privacidad... pero no me escondo bajo un nik, soy Octavio B, el que escribe en el Faro de Vigo y en Mazingervigo. No soy demasiado friky (sólo algo), sí soy muy padrazo, de joven estaba disperso (como en la foto que os regalo, de servidor allá por el 1992), ahora, sólo confuso. Escribo sobre todo de cómic, rock, cine/televisión, pero hay más etiquetas, para encerrar todo tipo de propuestas:


  1. cómics del Octavio pasajero habla de mis lecturas viñeteras, más o menos en tiempo real (leo, os lo cuento)

  2. discos del Octavio pasajero lo mismo, en discos (aquí, sí, escucho más que lo que os cuento, tiendo a escribir sobre lo que por una u otra razón más me apetece... por la sorpresa, por el desengaño...)

  3. pelis del Octavio pasajero Con la paternidad esto está bastante a cuentagotas. Veo poco cine, pero os lo confieso.

  4. teleresiduos del Octavio pasajero las teleseries están en su propia sección, aquí hablo de tele (desde concursos a divagaciones generales, informativos, nuevos programas que he visto...)

  5. política fricción todos somos animales políticos, y auqnue este blog no quiere ser otro blog de política, cuando me pica no lo callo.

  6. teleseries del Octavio pasajero En su día lo metía todo en cine, preferí finalemtne desgajar serial de largometrajes

  7. mis discos de cabecera una lista de favoritos que singularicé separándola de la etiqueta de Discos

  8. mis cómics de cabecera idem

  9. mis (diez) pelis favoritas otra lista.

  10. Más listo que el Tebeo Aquí trato temas conceptuales referentes a la historieta le la importancia de la página como un todo a cuestiones de estilo gráfico. También meto reflexiones sobre el medio cómic de diverso orden.

  11. musicosillas no sólo hablo de discos; la música, en genérico, es un campo de reflexión muy jugoso. Digamos que esto sería un saco roto para cosas sobre música y músicos donde no se mira un disco concreto.

  12. mamá mira qué alto tengo el colesterol recetas de cocina caseras, nada virtuosas

  13. My Bloody Valentine Monográfico sobre el grupo escocés

  14. Príncipe Valiente monográfico sobre el cómic de Foster

  15. el calvo de la lotería una coña navideña: todos los anuncios del Calvo

  16. Los Planetas Monográfico sobre el grupo granadino
  17. varietés: cajón de sastre, de todo un poco

(podrían aparecer más, y siempre las actualizaré en este post perenne)


Y luego tenemos las estrellitas, claro, que responden a la lógica que todos ustedes, seguro, ya han imaginado: cada estrella, dos puntos, cada media estrella, un punto. Cinco estrellas, diez puntos...¡¡¡ole mis niños, qué listos que son!!!

Actualizando... y llegados al punto que me canse de estrellas, acudiré a una lista de calificativos sonoros y rimbombantes, tal que:

-obra maestra

-¡excelente!

-bueno, bueno

-interesante

-tiene un pase

-flojo

-malo

-horrible



¿Más cosas? escribo muy rápido así que ruego disculpas por algunas gambas (ortográficas, sintácticas) y dispersión de ideas. Además, suelo escribir tempranito para despejar el día "real", y temo que se note.

¿Qué es lo que más me sorprende de todo esto? Bueno, sobre todo... que yo no vengo de nada, no escribía en ningún sitio, no era referente. Que poco a poco se haya generado una red de asiduos (tú me visita, yo a tí también... o no, que no doy a basto) me enorgullece. Que a Neil Gaiman le saturen el blog es lógico. Que a mí, un conjunto vacío que sólo empezó a llenarse con este blog, me siga un grupo de lectores, me parece la hostia, me ruboriza, me enorgullece y llena de agradecimiento. Todo lo demás es paja. No me importa ser "conocido" (que parece que lo soy, en alguna medida... negar que más de uno y de dos ya me han reconocido en "el mundo real" por mi viejo nik de punch sería modestia falsa, de fasledad), mucho menos pretendo ser el más listo del patio (en todo aquello de lo que hablo hay verdaderos expertos en la red, yo sólo voy a presumir de tener claras las ideas e intentar que estén bien articuladas), sólo me interesa ser una lectura agradable, que a veces mueve a la sonrisa, que otras sea pie a reflexionar, y que mis recomendaciones puedan derivar en algo positivo, si tal.

Ea, y conduzcan con precaución.

12 abril 2009

cuatro perdidos

-Vamos a ver, tú, el del fondo: ¿cuál es el último capítulo de Perdidos que te ha visto?
-El coctavo- dice desde allá lejos.
-El 8º era el de Locke, ¿no?
-¿El que qué de qué?-responde-, no, hombre, te hablo del de "La Quinta".- Temporada; se refiere a la 5ª temporada, claro.

Lo que quiero decir es que es estupendo que Cuatro recupere y honorabilize Perdidos, a base de emisiones ordenadas y buen aparato publicitario, pero es una apuesta con muchos boletos para fracasar (espero que no, pero lo temo). Porque todos los fans la hemos visto ya, y sin anuncios ni dobles emisiones. Y a la hora que nos conviene personalmente. Y en versión original Por tanto el público de Perdidos en Cuatro me temo que será de unos pocos nuevos telespectadores y sobre todo fans de la buena tele (esa que se compra en DVD o se baja en VOS... o ambas cosas, y sin pasar por las cadenas generalistas de emisión en abierto), fans que apoyarán coyunturalmente a la cadena por la apuesta... hasta que se cansen de revisitar algo ya conocido (y que tiene, en su emisión Cuatrera, todos los peros ya argumentados).
Hubo un tiempo en que la tele convertía en fenómeno mediático una serie (Twin Peaks en T5) pero hoy el fenómeno se forja en la red, y en la red se agota.
(retocado, este texto lo escribí en un foro sobre tele.. me parece que como post da el pego, así que lo traigo al blog para todos vosotros)

10 abril 2009

WAVVES, Wavvves

Wavves y su debut (Wavvves, con tres uves) son la penúltima baldosa en el camino al indie noise revisitado en estos últimos tiempos. Temas muy californianos, surf soleado y "siempre positiva", contagioso, pegadizo. Poco original, también, aunque a cada nueva escucha, más y más adictivo (prueben con No Hope Kids, On the dregs o Gun in the sun).
El puntito está en el envoltorio de ese esqueleto, cacofónico, sucio (y más: guarro, áspero, pustulento e infeccioso). La distorión en primer plano, saturando unas voces irritantes, deformando la sencilla guitarra en una locura de eco y volumen, crispando los nervios con lo que, limpio de ruido, sería algo inocuo.
Por tanto no estamos ante un ejercicio de estilo a lo The Pains of Being Pure at Heart, sino frente a una clara voluntad terrorista más cercana a los Sonic Youth del 85 que a los Pastels. Puede que no sea la novena maravilla, o visto desde otro ángulo, que Wavves (un chaval encerrado en su garaje y poco más) tenga que crecer como artista partiendo de estos mimbres (talento melódico y voluntad de agredir intelectualmente). Por ahora, pese al ruido mediático, está muy lejos de la solidez de No Wave (quizá lo más interesante que conozco de este resurgir del ruido+melodía, y apuesto que la banda que más y mejor va a crecer de todo el pelotón).
Así que... interesante, muy agresivo, con potencial y a seguir.


El video es evidentemente un montaje, ¿no?, pero la música es Wavves.



09 abril 2009

music weekend (3, y vacacional)

Inmersos en la Semana Santa yo no quiero dejar de ser reverente.
De regalaros mi propia Reverence:



Me quiero morir como Jesucristo
Me quiero morir en una cama de espinas
Me quiero morir e ir al Paraiso
Me quiero morir como Jesucristo.

Blasfemias y ruido, Jesucristo con una pistola en la Cruz.



Y si alguien piensa que el anterior Music Weekend (AC/DC) fue cañero, que no se pase por este sampler. Pistas de baile ardiendo, guitarras supurando ruido, susurros, gemidos y alaridos.
Posiblemente el último GRAN atentado sonoro de la Cadena de Jesús y María.


08 abril 2009

su primer tebeo (¡chispas!)

Ahá, ahora mismo, hace cinco minutos, acabo de regalarle a mi hijo de dos añotes...
¡SU PRIMER TEBEO! , cuya portada es ésta:


(con, cómo no, pasatiempos, regalos como la spidercámara de fotos, y muchas sorpresas más)
¿Puede haber mejor regalo? sí, claro: más tebeos, adaptados a su edad conforme vaya haciéndose mayor.
Les aseguro que los tendrá, hombre que si los tendrá...

Trekkie cómics

este post puede ser muy freak, pero en fin...
Leyendo el quinto volumen de "Del tebeo al Manga", la excelente enciclopedia de los cómics que dirige Toni Guiral, me han llamado la atención las portadas de Star Trek, el cómic que en los sesenta/setenta serializó la pequeña editorial Gold Key. Una chulada; poppie y moderniquis collages con fotogramas de los protagonistas de la serie, cierto aire cartesiano, constructivista, y los colorines de la época, bien chillones.
Hasta el logo de la editiroal tiene clase.




Del tebeo no puedo decirles nada (tampòco crean que voy a hacer esfuerzos por encontrarlo/leerlo, tengo otras prioridades), pero carai, qué portadas, oigan... muchas más, aquí

07 abril 2009

M. WARD Hold Time

Qué distinto es seguir la trayectoria de un artista a descubrirla. La perspectiva puede cambiar notablemente, por lo tanto comencemos diciendo que, aunque conocía de leídas a M. Ward, a quien adscribía al pop con cabeza de la escena indie americana, nunca me había interesado en su obra. Pero el río estaba sonando demasiado ruidoso para no tentarlo con Hold Time, y así ha supuesto un descubrimiento (pese a sus cinco discos anteriores a este).
Sí, me confieso (frente a voces que han manifestado cierto descontento) absolutamente sorprendido por Hold Time, disco alucinante y alucinado. Alucinante, porque en sus catorce cortes no cabe el relleno, porque su variedad estilística salta del pop al country o al rock and roll pero sin dar sensación de caleidoscopio. Porque es un disco orgánico, unitario, de acabado exquisito, cuidada producción y melodías simplemente fabulosas. Y alucinado, porque la voz de Ward tiene algo de duermevela, y en todas las canciones el sonido resulta absenta para el oyente, una placidez quizá peligrosa pero de la que cuesta escapar (ni siquiera hemos querido adentrarnos en su lírica, cargada de referencias místicas y religiosas, embebidos de su dulce jalea sonora, moderadamente ebrios de su luminosidad difusa).
For beginners nos recibe así, como absolutos novatos en su música. ¿Hay ruptura en Hold Time respecto a su anterior Post-war? No es algo que aquí y ahora nos importe, sino la cadencia perezosa, los arpegios, la melodía maravillosa. Sigue Never had Nobody Like You, y William Reid daría su zurda por componer un clásico rock igual de bueno (para infectarlo de ruido, pero esa es otra historia). Hold Time, el tema, no tiene truco: escucharla es despegar los pies del suelo durante tres minutos. Luego versionea a Buddy Holly sin que se note en el contexto del disco, canta un dueto con Lucinda Williams (dama country-folk) más versiones que casan con las partituras propias, y Stars of Leo es otra diana. Pero ¿tiene sentido hablar de dianas o aciertos cuando todos los cortes lo son? Lo tiene en tanto que su crescendo enaltece como pocas cosas escuchadas en 2009.
¿Disco del año de lo que llevamos de curso? No tanto, pero a un nivel personalísimo, descubrimiento de la temporada (por ahora al menos).
(heeeey... cambiamos de estrelllitas, espero que por última vez)




06 abril 2009

más listo que el tebeo 18: un toque de color

El color en el cómic. No siempre está ahí, y desde luego ser o no ser (polícromo) no debe entenderse como algo bueno ni malo. Pero vamos hoy a fijarnos en los que, efectivamente, son. Cómics a todo color.
Como quedó dicho durante estos posts de teoría del tebeo (englobados en la etiqueta "más listo que el tebeo") todo en historieta debe ponderarse en tanto que narrativo, expresivo, portador de un mensaje, un tono, una idea que complementa lo contado. El color también, por supuesto. Tanto las elecciones cromáticas irreales de Blain en Gus




... como la opción deudora de los pintores neoclásicos y románticos de Yslaire en Sambre.



El color dice, cuenta algo, no sólo es plástica, y por eso un autor que decide hacer su cómic "a todo color", se lo trabaja y mucho. Por ejemplo, y me vino al pelo descubrirlo, Bartolomé Seguí había comenzado su última obra, Las serpientes ciegas, en colaboración con un colorista. Pero finalmente optó por recomponer lo hecho y ser él mismo quien colorease su trabajo. Bien, esto no es un concurso de "qué me gusta más", sino una puerta a comparar diferencias en los resultados... porque no es lo mismo esto (color inicial, de Gabi Beltrán )


Que esto otro (versión final del propio Seguí)


Los contrastes no son de bulto, no hay cambios radicales pero sí un enfoque diferente, y el resultado final encuentra un significado nuevo para la obra, tan solo desde la elección de la forma de colorear (más cálida y humana, atmosférica).
Por cierto que también se advierten correcciones de dibujo, cambiada alguna viñeta... ahí les dejo la posibilidad de jugar a las Diferencias, que también dicen mucho de la currada que se mete un autor de tebeos al enfrentarse a su trabajo.

Post scriptum: carai, el mismo día que servidor esboza cuatro sencillos párrafos sobre la importancia del color en el cómic, el dibujante y crítico de cómics Pepo Pérez se lanza a esa misma piscina con ganas de bucearla desde su propio blog. Partiendo de ediciones originales a color y posteriores reproducciones "en glorioso blanco y negro" del clásico Swamp Thing de Alan Moore (y compañía), analiza la importancia clave del color cuando un cómic es creado pensando precisamente en eso: que es a todo color. Pasen y lean (y aviso, servidor sólo hizo un garabato para no iniciados, lo de "Es Muy de Cómic" simplemente se sale de bueno, como siempre que Pepo tiene "el pique" y se lanza a explicar las cosas con ganas.Impresionante)