31 julio 2009

moderadamente terrorífico: HELLBLAZER DE DENISE MINA

Si hay un personaje del cómic norteamericano que podría seguir per se, más allá de los autores que en cada momento lo piloten, ese es Constantine, el mago cínico, fumador, dolor de cabeza (o de huevos) para las criaturas demoníacas y magos varios.

Hellblazer es un tebeo de terror más o menos suave, según la imaginación del guionista de turno. Tebeo al que, dada mi constante inconstancia, he seguido a trompicones. He picoteado la serie numerosas veces, y cada cierto tiempo vuelvo a ella, bien por una portada que me atrae, bien por un nuevo guionista, o sin más, porque sí.

El tomo Hellblazer de Denise Mina compila toda la etapa guionizada por esta, se supone, consagrada literata del género negro. Con el efectivo dibujo de Leonardo Manco (atmosférico y siniestro, ya habitual en la serie), ha pergreñado una historia de terrores ancestrales, miedos atávicos y horror psicológico. La empatía, esa capacidad de sentir lo ajeno, se convierte en un arma de destrucción masiva, antesala a un posible fin del mundo. Menos mal que tenemos a Constantine, quien no pierde la compostura, enraizado en la tradición noir de cualquier clásico detective de segunda, así que todos sabemos que la sangre no llegará al río.



Un trabajo bien planteado y metódicamente construido, con acertados diálogos, que se lee con gusto aunque sabemos que no va a quedar como referente genérico (no, no estamos ante la época de Delano, ni, por supuesto, ante La Cosa del Pantano de Alan Moore) pero que da, con sus dosis de desazón y sus pinceladas de humor refinado, más de lo que en principio podemos pedir a cualquier serie con 250 números a sus espaldas (hoy, en su edición americana, a cargo de Peter Milligan, autor capaz de lo peor, lo correcto y lo mejor... veremos qué nos depara). Parece que lejos de agotarlo, abundar en las constantes de Hellblazer si salirse del camino aún supone el reencuentro con una cabecera que cumple su intención: entretiene, e incluso deja con ganas de más.

30 julio 2009

su "trabajo bien hecho"

... o no, porque, de milagrito, no lamentamos ninguna víctima mortal.Bien hecho sería, según su criterio, si los 41 niños que dentro del "edificio imperialista fascista represor" descansaban, hubiesen volado en cachitos con el pepinazo. Y las embarazadas también, claro.


Supongo que la buena gente, de cualquier tendencia política, tengan la opinión que tengan respecto a la vida en general... está ya cansada de todo esto. Yo lo estoy, vamos, y mira que soy un poco cabroncete... así que no puedo imaginar lo tremendamente hijos de puta que deben ser esos asesinos.
¿ACTIUALIZAMOS? para qué, la verdad... ayer, más, y con muertos.

29 julio 2009

¿la perfección?: THE WIRE, temporada 1

¿Es The Wire la mejor serie de televisión de la historia? La pregunta es bastante absurda, en el fondo, ¿no? Pero... ¿puede hacerse The Wire mejor? A esa sí que se puede responder categóricamente: no. La serie sobre la policía de Baltimore, departamento de escuchas, es el más perfecto acercamiento a lo que son las calles de las barriadas negras, los entresijos de la burocracia policial, la implantación del crimen organizado en los suburbios y la difícil lucha contra él.


Desde una mirada casi documental, sus trece capítulos de una hora de ducación cada uno son un plato de difíil digestión, trascienden el simple entretenimiento para darnos mucho más. Obra coral, repleta de entresijos argumentales y no pocos sobreentendidos (todo empieza a bocajarro, sin presentaciones, en medio de un caso), The Wire nos sorprende con una ejecución hiperrealista (salvo excepciones contadísimas no hay más música que la diegética, esto es, una radio que suena, una tele encendida...), con una capacidad para recrear atmósferas asombrosa (de los cutre-pasillos de las oficinas policiales a los antros donde los yonkis te meten lo suyo), con un denso argumento que nunca cae en tópicos pero tampoco enfatiza este hecho... digamos que no se esfuerza en hacernos ver que huye de los tópicos, simplemente, lo hace (rechaza los lugares comunes). Añadimos unos actores perfectos y anti divos, o que la planificación es simplemente magistral (así el ataque pistola en mano de un mafioso contra otro ante un teléfono público, hacia el capítulo nueve, u ocho) y podemos volver al enunciado del post.
Puede que uno encuentre mejor el estilismo de Mad Men y todo lo que agazapa, o el universo lynchiano de Twin Peaks, o el humor refinado y cafre de Los Soprano... pero The Wire, en su tono e intención, no se puede mejorar. Es el policíaco-verité definitivo (y además, y a lo mejor esto tiene consecuencias negaivas, quién sabe, tras ella nada te parece creíble) .

Y me quedan cuatro temporadas, oh qué placer...

28 julio 2009

la sociedad no es la culpable

Es difícil hablar de estas cosas y no parecer un carcamal retrógrado aprovechando la situación para soltar su bilis... pero creo sinceramente que tengo razón. Algo, al menos.
En las últimas semanas se han conocido dos casos de menores violando a menores, y evidentemente lo patológico y criminal del hecho no debe encausarse unidireccionalmente. Y el delito es bárbaro, y por tanto, confiemos, puntual. Pero también creo que los canales mass mediáticos tienen que hacer autoexamen, tanto como el papel rector de los padres. Dos conceptos en claro desequilibrio en nuestros días; el segundo por la disolución de su papel rector. ¿Cuántos padres dejan hacer/dejan pasar hoy por hoy? Temo que no pocos, en aras de la sonrisa aquiescente del retoño. Ciegos a cualquier atisbo de problema.
Y respecto a los medios de masas, sobre todo la omnipresente tele, ¿no tendrán algo que reconsiderar cuando llevan lustros proponiendo modelos de pelotazo fácil (lo quiero, lo puedo tomar sin esferzo, a lo Gran Hermano u OT), de endiosar detritus como la Yola Berrocal, de promover tertulias que antes son batallas campales a gritos como en La Noria, de rebajar la cultura a concursos-chiripa a lo 50x15, o de proponer un modelo de líder mediático como estos pollos?

25 julio 2009

hórrido lírico: DÉJAME ENTRAR, de Tomas Alfredson

Hacía mucho, mucho cine (no diré tiempo, pues veo pelis de Pascuas en Ramos) que no disfrutaba de un espectáculo puramente cinematográfico, si me permiten la perogrullada repetitiva.
Alfredson me ha regalado dos horas cortas de imagen en movimiento en estado de gracia, una cinta que cuenta y expresa, antes que con su argumento (original, absorbente), sus actores (fenomenales niños) o sus diálogos (magníficos), con su poderosa capacidad para "decir" con imágenes, planos, espacios en off, delicados momentos casi quietos (esa caricia leve entre dos niños, esas miradas paradas en primer plano).

Déjame entrar es una de vampiros, vale, pero es mucho más, es una fábula sobre la alienación, sobre el dolor interiorizado y triste y la esperanza de escapar de él.

Déjame entrar es sórdida, tanto como bella. Un canto al poder de la amistad y el amor argamasados en una edad que no discierne entre ambos. Una belleza envuelta en un cuento de espanto que no escatima tampoco momentos de dura intensidad hórrida.
Revelación absoluta, magnética, y por una vez sin que sirva de precedentes, cine que impregna y no nos deja al poco tiempo de ser visto.


O como dice el poeta... hosti, se sale, tú...

24 julio 2009

mirada imparcial

Ayer vi, atónito, el nuevo juguete diseñado según el patrón, tan a la moda, de Callejeros. Se trata de Arena Mix, supuesta serie de reportajes sobre las playas del desfase íbero estival. Igual que el espacio de Cuatro, la cosa esta de Antena 3 supone una mirada totalmente sesgada, interesada, portadora de un determinado mensaje, moraleja ajena a una búsqueda de determinada verdad o al menos de un reflejo de cierta diversidad.


Su retrato de la fiesta nacional está plagado de descerebrados, tetas, travestis freaks y decerebrados (sí, repetido). Como si la playa fuese sinónimo de cierta mezcla de lujo y quema de cartuchos (neuronales) a base de drogas y desparpajo (el que da la idiotez crónica).


No dudo que los bóvidos bípedos parlantes que ví ayer existan, pero ¿esto es realmente el verano cañí, qué nos pretenden decir desde esa cadena?

En fin, lo documental no existe, cierto. Todo es subjetivo, pero... hay grados, y este rollo me parece un despropósito que desinforma y adultera lo que toca (y es la moda, hay más ejemplos, como esa perla, el programa aquel de la tía que se tira 20 días fumando porros, o sin comer, durmiendo en la calle, practicando la zoofilia o enterrada viva, lo que sea)

22 julio 2009

ACME, o el tebeo que está marcando el futuro

post prepublicado en Faro de Vigo

Chris Ware es, casi sin ninguna duda, el mayor talento vivo del mundo del cómic. Su forma de entender la historieta parte de los clásicos para crear algo totalmente revolucionario.






“El Catálogo de Novedades ACME”. Un título curioso, enigmático, para encerrar un universo sorprendente. Un libro-objeto de dimensiones desaforadas (38’7x24’5, un verdadero quebradero de cabeza para según qué librería doméstica), una experiencia visual, plástica, y sobre todo, un tebeo colosal. La “revolución Ware” queda compendiada en este precioso tomo. Hay mucho más material inédito del autor de Nebraska, pero al menos podemos decir que en ACME encontramos una muestra perfecta de su universo. Hablamos de un microcosmos de pequeñas historias, de diversos personajes extraídos de la serie B (como ese explorador espacial que sobrevive en un planeta desierto, o un superhéroe fondón y calvo), personajes de raigambre “indie” (niños tristes, frikis del coleccionismo más inútil) o del acervo de la historieta, como los ratoncitos antropomórficos. También hay en ACME esperpénticas microhistorias del arte, densos anuncios publicitarios falsos, y diminutos ejercicios de estilo (como ese tebeo que puede leerse, acaso con ayuda de una lupa… ¡en el canto de su portada!). Todo ello para describir un único panorama existencial, el del desasosiego interior del autor, un grito ahogado de quien ve la miseria de la sociedad contemporánea. Todo en este cómic es vitriolo, desazón y amargura ante un destino yermo de recompensa. La vida, nos dice Ware, es esta miseria gris. Ni siquiera es intensa en lo malo; esto no es un gran drama teatral y operístico, sólo una condena. Lo peor, acaso, es que al contárnoslo, nos provoca una inrrefrenable sonrisa, con la que sentirnos más culpables aún.
Pero ¿por qué tanta afirmación categórica?, ¿qué tiene Chris Ware que lo hace tan especial, tan grande? En primer lugar, una habilidad gráfica portentosa que ata férreamente a la tradición. Sus trazos minimalistas remiten a la línea clara de un Hergé, o sobre todo a los grandes autores estadounidenses de principios del siglo pasado, a obras como “Krazy Kat”, “Little Nemo” o “Gasoline Alley”. Además, su narrativa evoca la de aquellos pioneros: evita los modos del cine (cuántos cómics semejan storyboards de películas), la textura pictórica, o el peso literario (que destina a sus falsos anuncios publicitarios, verdaderas cabriolas lingüísticas). En cambio sus cómics son verdaderos ejercicios de narrar con imágenes consecutivas, comprenden la esencia del medio, donde texto e imagen en secuencia se imbrican de un modo único. Y para rematar la jugada, emplea esa técnica narrativa para renovar e ir un par de pasos (de gigante) más allá de lo que ningún otro autor ha ido jamás. Desde la perspectiva axonométrica que habitualmente utiliza para manifestar ese mundo pulcro y gélido, pasando por la cuidadísima tipografía de sus textos, hasta el empleo del color, el bitono o el blanco y negro siempre buscando el efecto adecuado, cada tira, cada historieta contenida en ACME es una prueba de que no todo está inventado en el mundo del cómic.
En definitiva, estamos ante un trabajo denso, de lectura inabarcable (leer todo ACME de golpe se revela tarea titánica) que exige mucho al lector y se recomienda en dosis breves y espaciadas. Un acercamiento tranquilo a un libro que en tiempo presente desvela un futuro excitante para la narrativa gráfica: con la lectura de “The ACME Novelty Library” asistimos en directo a una verdadera revolución en la historieta.

21 julio 2009

Hermida selenita



Ayer volvió a la tele uno de los iconos de las 625 líneas, el impagable y siempre Narciso Jesús Hermida.
Fue para un programa especial sobre el aniversario de la llegada del hombre a la Luna donde el presentador y su tupé demostraron que el tiempo no deshace. Como si no hubieran pasado años, Hermida volvió tan él mismo como siempre: histriónico, algo cursi, lento, ególatra...
Pero al tiempo demostró que ya no hay profesionales de su talla. No entre las nuevas camadas.
Con su dominio del espacio escénico, con sus amaneramientos, con su modo de crear el tempo televisivo, con su mezcla de documental, espacio de tertulia, espectáculo y "Hermidismo", el presentador dio una clase de estilo irrebatible. Con todos sus peros, que arrastra desde que tengo memoria, Hermida es tele, y demuestra sin señalar que cosas como esto...

... son un insulto al buen gusto, y a la profesión televisiva.

20 julio 2009

aniversario lunático

Hoy hace ni mas ni menos que 106 años y unos cuantos meses que el hombre conquistó la luna, donde hubo de enfrentarse a terroríficos y belicosos selenitas en gesta bien documentada por el señor Méliès (impagable documento que incorpora la valiosa alocución-testimonio-¿rememoranza? de la mismísima nieta del cineasta-documentalista).



18 julio 2009

lo cásico contemporáneo: Wilco (the album)

Wilco son, ya, un referente de la música de la última década. Su nuevo Lp, el séptimo, viene a confirmarlo nadando sabiamente entre las dos aguas que han frecuentado: es clásico (You never know hasta recuerda a George Harrison, ) y a la vez imaginativo (como en numerosos arreglos, donde el estilo, la sabiduría y buen gusto de los de Jeff Tweedy deja en pañales a muchos grupos tenidos por "Grandes"). Al mismo tiempo, frente al acomodado sonido de su predecesor, aquí reaparece (con gotero) el ánimo experimental de sus mejores trabajos (no sólo en Bull black nova, evidente elongación de A Ghost is born, sino en la manera de ensamblar detalles y ligeros ornatos dentro de estructuras clásicas de temas, en principio, convencionales).
Además de todo ello (saber hacer, buen gusto, compilación de todos los polos afines a la banda), no se puede negar que pocas bandas hoy tienen el talento melódico del combo americano. Temazos cono Wilco (the song), You and I (a dúo con Feist) o One Wing ponen a Wilco en la cabeza del pelotón.
Wilco (The album) no es, por supuesto, lo mejor de la banda (Yankee Hotel Foxtrot o el ya citado A ghost is born ocupan tal honor, en mi opinión) pero supone la mejor manera de resumir su legado, compendia todas sus virtudes (el clasicismo de Summerteeht brilla mucho mejor ahora que en Sky Blue Sky, su anterior intento) y es el mejor homenaje (involuntario) hacia el recién desaparecido Jay Bennet, quien fuera miembro esencial en un grupo muy, muy grande.



Escúchalo en Spotify
O en el tubo, claro:

15 julio 2009

mundo bizarro


Mundo Bizarro, un planeta ficticio (búsquenlo en la colección de Superman) donde nuestra realidad se reproduce invertida. O no, tal como van las cosas:

La financiación regional del país parece un trámite para lograr adhesiones parlamentarias por parte del PSOE antes que un modelo de cohesión económico-territorial (y en todo caso, la interpretación es flexible y se amolda al ideario de cada cabecera, como siempre... ¡y eso que hablamos de números!).
El bebé de salud delicada más famoso de España (hijo prematuro de la primera víctima mortal de gripe A en la piel de toro) fallece en un error médico de sainete (trágico).
La muerte de un corredor en los San Fermines se observa como daño colateral, y por supuesto apenas genera debate y mucho menos conlleva la paralización de la fiesta en aras de algún pudor post mortem.

Y Risto Mejide es retirado de OT.

Signos inequívocos de que el fin del mundo se acerca, amigos. Bienvenidos a Bizarrolandia.

14 julio 2009

vuelos rasantes: IT HUGS BACK- Inside your guitar

De nombre mimoso y debut de título intimista (de abrazos y de intriores), It Hugs Back vienen a devolver el eco de los sonidos neoyorkinos en las islas británicas. Su disco porta melodías cristalinas, aires gaseosos, ruido brumoso y leve, electrónica decorativa, voces de tericopelo. Entre el pop-folk y los paisajes de Galaxie 500. Y sobre todo, bajo la sombra de los Yo La Tengo más sedosos.
Lo bueno es que uno escucha este disco y no piensa en un debut, salvo porque la sombra del trío de Ira Kaplan es demasiado evidente. Pero no omnipresente: hay pop a lo Belle and Sebastian o Cámera Obscura, hay shoegazer con sordina, y un talento melódico que augura cosas aún mejores, partiendo de un disco ya notable.

Nombre a retener.


Escúchalo en Spotify (primera vez que pruebo esto, espero que funcione :P)
O miralo en You tube:



13 julio 2009

ZOOLANDER, la película va por detás

Zoolander era un must, una parada/revisión obligatoria para quien se ha reído como un cosaco con el último Stiller. Y ayer la ví, y la disfruté. Menos que Tropic Thunder, pero mucho. Menuda mala leche gasta el cómico (ya hacerse pasar por megaguapo con ese careto tiene guasa), y además su cine es, pese a parecer lo contrario, enormemente intelectual.

La película, en este sentido, no debe entenderse literal, y la comedia se sustenta en la intencionalidad previa. Entonces, si vemos cada fotograma, cada chorrada de guión, cada cameo... como la ulterior materializaciòn de una intención (cagarse y cachondearse al tiempo del mezquino mundo de la moda), entonces dudo que nadie pueda parar de reír durante sus noventa minutos (o así... no es larga, desde luego, o se hace corta).

En definitiva, sí, Ben Stiller es un fiera.

12 julio 2009

alla breve

Digan que por ejercicio de estilo (y dicen bien), digan que por necesidad sobre causas externas (que algo hay, y de hecho verán disminuir mi actividad "virtual" una temporada, creo), el caso es que me he decidido a hacerlo oficial: este blog toma nuevo rumbo, en parte, sin duda, por ponernos retos, y adopta formas de breviario de reseñas y comentarios. Muy breves, vamos. Apenas un párrafo.
Así, quien quiera sesuda crítica deberá buscar en otro lado; por aquí seremos concisos al manifestar la opinión. Después de todo, ya nos conocemos.
¿Excepciones a la regla? Una: los artículos del Faro de Vigo sobre cómic seguirán trasladándose a este blog, claro, y esos ya tienen acotada su longitud.
A mayores, los títulos de los post irán más allá del nombre de lo que se reseña (nada pues de LOST 1ª TEMPORADA y punto), a ver si consigo cabeceras expresivas y más o menos sugerentes en todas las etiquetas. Que estas también hablen, dado que el cuerpo será más conciso.
En cuanto a las imágenes, prometo que serán lo menos importante, o lo que menos me retenga ante la pantalla. Harto de bucear en Google Images o pelearme con el escáner, pienso ir a saco, rapidito.
En definitiva, háganse a la idea de que este post ya va siendo largo (por cierto, la imagen se relaciona con su título, por si se lo preguntan).

09 julio 2009

Buenatele...

...o Buenafuente, que pienso son bastante sinónimos.
Porque menda diferencia entre series de televisión, que en el fondo no son más que seriales cinematográficos (algo habitual ya en el cine silente, con Los Vampiros o Phantomas como buenos ejemplos, o con obras de serie B en el sonoro a la Flash Gordon), y por otro lado, pensar en espacios televisivos de calidad ajenos al séptimo arte. Espacios no-cinematográficos, espacios de debate, de humor, de entrevistas, o buenos cockteles de ingredientes varios.
Buenafuente, el programa, se encuadraría en este último grupo, si bien su columna vertebral es el humor. Y yo, la verdad, me río con sus cosas, sus tonterías, sí, porque hay vix (cómica) en Berto, porque no degrada, porque es limpio, y al tiempo, muy irónico, que no cínico (no son sinónimos).
Todo esto, porque ayer lo he visto un ratín, y como siempre, me he pasado un buen rato.
Hoy, por ello, les cuelgo un yutubo de Buenafuente... contra el You Tube, je...

07 julio 2009

de la botella al vaso, y del vaso a la boca

Hablemos del colesterol, del que no me desembarazo y me tiene hasta los mismísimos.
Mas no, no esperen una receta. Ayer me he enterado (la red, que todo lo sabe o eso quiere que creamos) de que ¡por fin! hay algo que realmente me encanta y que es buenísimo para reducir el colesterol malo.

¡La Horchata!

Y miren que yo la descubrí bien tarde, un verato asfixiante en Valladolid (sí, nada romántico, no fue una revelación en levente, ni nada). Vi en un bar que la tenían y me dije, "pues con este calor, eso debe estar rico". De niño me había espantado, y no la había vuelto a probar. Insensato...

La verdad entre ese maná líquido, refrescante y delicioso, y la paella, en Valencia me tienen conquiistado... y eso que nunca he estado por esas tierras, más allá de festivales de rock.

06 julio 2009

movimientos de traslación (nuevas de Los Planetas)

Vuelven los granainos en formato cómic-disco-dvd. Las viñetas, a cargo de Juanjo Sáez, el tracklist, una sucesión de éxitos (o fracasos, para sus detractores) donde un gancho es el inédito Soy un pobre granaíno que se muestra continuista y eficaz. Tampoco le pido más al grupo que demostrar con piloto automático que nadie les hace sombra en la piel de toro.
Corre y escúchalo en su Myspace

Eso sí, a Sáez, por tocar a nuestros dioses sureños y patrios, le exijo mucho, y apuesto que cumple (¿sacará entre el fervor natural que, intuyo, siente por J y cia. algo de su poémica bilis?)

BERLÍN, CIUDAD DE HUMO, de Jason Lutes

Jason Lutes sigue su odisea, la de un autor indie metido a novelar en imágenes la República de Weimar previa al alzamiento nazi, en tres álbumes y más de 600 páginas. Ya hablamos de la primera parte de Berlín (ahá, enlazado para que lo recuerden o lean), y ahora toca hacer lo propio con su ecuador a la espera (paciente) de su conclusión.

Y el segundo volumen, dentro, ojo, de un notable resultado, me ha dejado más frío que su antecesor. Si aquel supuso una impresión excelente, se debe en buena parte al factor novedad, o sorpresa. Un casi recién llegado al mundo del cómic abordaba una complejísima historia coral, un exacto retrato de una época harto interesnate. El autor, además, era del otro lado del Atlántico, cosa curiosa, y la extensión del proyecto, ya anotada, abrumadora. Y el tomo en cuestión absorbía por su densidad, por una técnica narrativa amanerada pero eficaz (diseños de pagina muy cartesianos, narratividad muy visible, voces en off...). Por sus pretenciones de impecable fresco histórico.

Sin embargo, asumido todo ello y constatado que el nivel se mantiene (y evoluciona su dibujo un poco, de la línea clara a un ligero expresionismo... ejem... alemán), encuentro ahora que falta el factor impacto de su primera parte, con lo que la frialad de la obra se nota más. ¿Demasiado?. Los personajes ya no conmueven, y eso es iportante. Son muchos actores y muchas situaciones, y si en el lector no termina empatizando, si todo se ve desde la distancia omnisciente, no nos sentimos implicados. Aunque puede que ese sea el interés de Lutes, darnos la panorámica de una sociedad en declive económico, y también moral, a la que no nos podemos agarrar desde ningún ángulo. Los vividores, los obreros, los ilustrados, los analfabetos, todos son parte de un engranaje, la gran capital germana, que no funciona. Y la solución, lo sabemos por la historia, vino a poner las cosas peor.

Así que bueno, el tebeo es frío y distante, pero ello se convierte en discurso, mensaje (que no didaxis u obviedad). Aunque nos gustaría volver a emocionarnos con una relación, simpatizar con un personaje, como ocurría en el primer tomo.

En todo caso, el desenlace de Berlín puede ser algo para recordar.

04 julio 2009

Los cómics como espejo de la realidad

prepublicado en el Faro de Vigo

Los mejores autores de cómic han aparcado los géneros más escapistas para enfrentarse al presente socio-político internacional.


Los acontecimientos acaecidos tras las recientes elecciones iraníes han tenido su eco más allá de lo estrictamente político, e incluso en el mundo del cómic. Así, la autora Marjane Satrapi, nacida en Irán en 1969, ha denunciado un golpe de estado encubierto en su país natal ante los medios de comunicación. Satrapi es la ya célebre creadora de la novela gráfica (y posterior adaptación cinematográfica) “Persépolis”, cuatro libros, recopilados finalmente en un tomo por Norma, donde relata sus vivencias en la convulsa Irán de los setenta bajo un régimen fundamentalista, testigo así de una involución social radical. La obra relata también desde los ojos de la propia autora la guerra contra Irak, su exilio en los últimos ochenta, y finalmente documenta el regreso de Marjane a Irán. De estilo naive pero contenido adulto, la obra documenta una sociedad y un turbulento panorama político-religioso que alumbra los acontecimientos de 2009 mejor que muchos ensayos periodísticos, pues reflejan la mirada real de un protagonista en primera persona.
Esta imbricación de la historieta con el mundo de un modo tan directo es una de las vías de expresión más vivas hoy, con obras como “Pyongyang” (Editorial Astiberri). Aquí el canadiense Guy Delise pormenoriza cómo es la vida en la represiva Corea del Norte, gracias a que su autor ha vivido una temporada en su capital, a la que acudió para trabajar en unos estudios de animación. La traslación verídica de su día a día en un férreo totalitarismo se convierte así en otro documento de una realidad social y política conflictiva. Dentro de este estilo, digamos documental y biográfico, Joe Sacco ha llevado las cosas un poco más allá (y antes que los ejemplos referidos), al practicar abiertamente el periodismo internacional: Sacco marcha a conflictos como la guerra yugoslava o a Palestina... ... y nos devuelve sus vivencias en formato cómic. Podría ser periodista de columnas, o reflejar sus experiencias y el entorno geopolítico de las mismas en libros best-seller, pero no, lo hace en viñetas. Y ello no se contradice con la seriedad y la profundidad: “Gorazde, zona protegida” (Ed. Planeta), por ejemplo, documenta su estancia en la ex Yugoslavia y añade planos, mapas, retratos de los diligentes políticos… un verdadero manual para adentrarse en el último gran conflicto europeo.
Y podemos seguir aportando ejemplos, como “La mala gente” (Ed. Ponent Mon), que ilustra el nacimiento de los sindicatos en Francia. En este cómic, Étienne Davodeau se basa en entrevistas a sus propios padres, protagonistas anónimos y colectivos de ese auge militante obrero. U otro cómic, en este caso español, la reciente “11-M, la novela gráfica” (Ed. Panini), donde los guionistas Pepe Gálvez y Antonio Guiral y los ilustradores Joan Mundet y Francis González reviven la catástrofe de Atocha, ciñéndose a los hechos probados judicialmente en 2007. O hablar de “El fotógrafo” (Glenat), obra maestra en tres partes sobre las experiencias del fotógrafo Didier Lefévre como reportero de Médicos Sin Fronteras durante la guerra afgano-rusa en los ochenta (fotos incluidlas en el desarrollo de la historieta). Y nos falta espacio para dar más nombres, pero uno hay que no debe faltar. Spiegelman ganó el Pulitzer por su recreación arrebatada y terrible, poética y magistral, de la vida de su padre, un judío superviviente de Auswitch. Se trata de “Maus” (Random House Mondadori), una lectura que debería ser de obligado cumplimiento y una de las cumbres de la historieta.
(Las viñetas corresponden, de abajo a arriba, a Persépolis, Palestina, La mala gente, el fotógrafo y Maus)

03 julio 2009

alucina (vecina)

Hoy podríamos perguntarnos qué ventajas ven las generalistas como Cuatro a emitir dos episodios seguidos de sus teleseries, caso de Anatomía de Grey, o por qué El Topo, a priori un reallity con posibilidades, no me atrae en absoluto en su nueva versión tele-cinco.

Pero claro, cuando, zapeando, encuentro en El Intermedio la última gracia de Intereconomía, esa cadena de humor familiar, ya no cabe otra reflexión y sólo procede encontrar el asunto en la red, y brindárselo sin más comentarios (eso sí, el vídeo añade una coda-protesta innecesaria, el engendro se autodescalifica por sí mismo)



Yo, si me preguntan, no soy muy amigo de los orgullos ni de las manifestaciones públicas. Sobre todo de algo que debería, de una vez, estar imbricado en la naturaleza (esto es, después de todo una cuestión de opción o de natura, algo a no discutir). También comprendo que el camino por andar aún es largo (sobre todo para las edades conflictivas o los lugares difíciles, ergo, la adolescencia, el ruro/el ejército...). En todo caso la pantomima de la cadena antiabortista es delirante. Verdadero "teleresiduo"