28 noviembre 2009

hasta el finito, y poco más: PLANET 51

Una pena. A uno le parecía genial que un producto de animación español metiese dinero a mansalva y compitiese con Hollywood. Las reglas, así, venían marcadas, sabíamos que Planet 51 no buscaría caminos alternativos a la animación (como sucede en Francia, ver Bienvenidos a Bellville, por ejemplo). Sabíamos, en fin, que el resultado sería un producto familiar, fantasioso, moral, y de gran aparato técnico.

En este sentido (el reto técnico) cumple sobradamente. Claro, no se mira a los ojos a Pixar, pero la cinta está francamente cuidada. Pero el argumento es catastrófico, lamentablemente. Una obviedad que cruza Goomer con E.T. y El Gigante de Hierro para navegar en tierra de nadie. O mejor, en la ciénaga de Shrek. El guionista del ogro anda por ahí, y senota, pues Planet 51 avanza a golpes, a chistes (y alguno funciona, incluso muy bien), a guiños y referencias (la más feak, el nombre del prota: Lem). Pero tanta cita/mofa/parodia ni viene a cuento ni ayuda en nada a hacer avanzar un relato que, en fin, es un aburrimiento. Nada interesa, pasados los primeros golpes de efecto. Los personajes carecen de dimensión, las situaciones saben a recocido, a ya catado mil veces, y así no se hace buen cine.


reír es sano; PAGAFANTAS, de Borja Cobeaga

Uno es alérgico a la comedia patria, pero se decía mucho y bueno de este debut. Y carainas, me he reido (incluso he soltado una sonora carcajada), así que toca recomendar Pagafantas.

A su favor tenemos un actores muy logrados (te los crees en su esperpento), unas situaciones que se trufan de frases y hechos familiares (inevitablemente, como protagonistas o como testigos, todos conocemos a algún pagafantas), y una curva ascendente que va del humor costumbrista al espejo deformante, con escenas desquiciadas y casi absurdas (o sin casi) que operan con precisión para removernos, entre la risa y el bochorno o vergüenza ajena.

Buena banda sonora, y como ginda una pirueta metalinguística, al saber reflejarse hábilmente en aquello que se conoció como Comedia Madrileña (ahí está para reforzarlo un Oscar Ladoire que parece el “veinte años después” de sus propios personajes ochenteros, y cediendo el testigo a un Gorka Otxoa sensacional)

Cinta ideal, vamos, para relajarse una tarde de lluvia, o compartirla con buena compañía, pizza y cerveza y disposición de pasar unas risas (bien, si nos estiramos como cobras ;) ante la pantalla, si nos predisponemos a que esto no nos guste, no se va a disfrutar, claro… Pagafantas es lo que es, y no una obra maestra del género… pero funciona, que no es poco).

26 noviembre 2009

violencia machista

Ayer ha sido el día conciencioso, y no procede dar más la lata. Supongo que como todo el mundo que me sigue tiene neuronas, está de acuerdo en que la violencia de género es una hez, y tal. Y que hay debate, causas, posibles medidas... pero hoy va a ser que no. O al menos, no aquí.

Pero lo que me dejó lívido fue escuchar en la radio que la 1ª causa de mortalidad entre mujeres de 15 a 40 y pico años... que, en fin, el peor cáncer o epidemia mortal para ella es... pues eso, es él.
Uno creería que por encima están los accidentes de tráfico, al menos, pero no.
Aberrante.

23 noviembre 2009

como de otro tiempo: LITTLE DORRIT DE CHARLES DICKENS



Esta serie parece salir, misteriosa, de una bruma extraña y agena a los designios fashion de los canales especializados estadounidenses. Frente a los aires hollywoodienses de sus superproducciones (saben a qué títulos nos referimos, algunos nos gustan mucho), Little Dorrit sabe a producción británica (lo es, vale, pero además lo representa), a buscar en un legado clásico propio (Dickens) para elaborar un producto sólido. Y menuda roca les ha salido. Inquebrantable: las cuidadísimas atmósferas, la producción sin tacañería, el respeto por la fuente literaria, la maravillosa banda sonora (qué música!) y sobre todo la magnitud de unos actores alérgicos al gestito complaciente o al estrellato pueril (te convence en su papel cada uno de ellos, por vodevilesco e inverosímil que sea). Todo es digno de aplauso.

Si sumamos que Charles Dickens no es un JJ Abrams cualquiera (autor de la magnética aunque claramente improvisada Perdidos), que por tanto estamos ante un folletín auténticamente magistral, arrebatado, puro (puros los sentimientos, la bondad y la maldad, el amor, el desamor, la verguenza, la miseria y la grandeza), totalmente planificado (esto no va de "temporadas", es la historia, nos la ofrecen en catorce capítulos y fin del cuento), tenemos que concluir que, aunque el rastreo de esta historia de amores y secretos, asesinos y miserias, sea una labor bastante más difícil que bajarte la última temporada de la cada vez más reseca Dexter... merece la pena (y por supuesto, merece la pena hacerse con ella ahora, que no está comprada por ningún canal español, con lo que, bien subtitulada, se nos regala esa dicción teatral, ese acento puro, una maravilla para los oidos).

Les dejo un aperitivo:

21 noviembre 2009

... porque llevo torta.

Hay cosas que trascienden la indignación, imágenes demasiado salchicheras para querer ir más allá. Porque en este mundo en crisis y tal y tal, donde todo son desgracias, la risa es buena... aunque sea bílica.


Por eso, gracias, Camps, gracias, Barberá, gracias Alonso y Ferrari... y gracias, Fofó.







miedo en El País


Si no era poco yuyu un coleccionable de cine de terror, ahora el País ofrece también una selección de literatura del género. Lovecraft (mañana y gratis), Dumas, Pardo Bazán, Hoffmann, Stocker, Poe... terror clásico (en principio, nada de autores contemporáneos) los lunes y miércoles. La info completa (autores etc) pinchando la imagen.

20 noviembre 2009

EL VECINO 3, de

Empiezo para hablar de El Vecino 3… pensando en la tele. El secreto de las sitcom reside antes que en su forma, en su guión, en la eficacia de los diálogos, las réplicas y las contrarréplicas chispeantes, y en lograr escenas brillantes antes que conjuntos cohesionados. También en la fuerza de sus personajes. Éstos, en las mejores “series de risas enlatadas”, parten de trazos gruesos para, capítulo a capítulo, temporada a temporada, capa a capa, componer caracteres multidimensionales.


No importa pues que los actores amaneren su composición, o que los decorados sean más o menos pobres. Nunca se entendió en España, donde el “toque” de calidad de las teleseries está siempre en “salir a la calle”, “superar el estudio”. El Vecino 3, en cambio, participa de aquellas características y las eleva a su máxima expresión (hay, evidentemente, dos Vecinos anteriores). Sus autores han estilizado su propuesta, desarropándola de artificios para centrarse en lo esencial. Les ha salido una jugada redonda, y además va mucho más allá de la mera “comedia de situación” (pudo serlo, acaso, en su primer tomo), aunque en sus páginas hay no pocas situaciones de gozosa comedia (y muy eficaz, anda que no me he reido).


En esta tercera historia de la azarosa amistad entre un apocado opositor y un superhéroe/desastre, la narración se vuelve aparentemente invisible (con una inamovible página de tres por tres, nueve viñetas iguales y sin juegos de diseño lustrosos), el dibujo va a la esencia, prescindiendo a menudo de fondos, y centrándose en los gestos, en el lenguaje facial y corporal (magnífico trabajo). La composición, además, es cuidadosa, pues ello no se riñe con la discreción, con esa intención de narrar de un modo inadvertido. Ejemplo; varias veces el cambio de escena se remarca con un significativo cambio de eje, o con una ruptura del plano.


Pero lo mejor del dibujo está en comprobar cómo El Vecino 3 transmite su discurso desde el mismo apartado gráfico. Desde esa sencillez (que no simplismo), desde el voluntario empleo del blanco y negro (salvo un circunstancial y muy simbólico escarlata), pero también desde algún toque sutil pero significativo, algún cambio leve en el estilo que nunca es remarcado… pero está ahí, para el ojo atento. Todo ello dejando libertad para la interpretación subjetiva de cada lector. Otra vez acudo al ejemplo: es significativo que al final del relato, en la página 132, en una viñeta Pepo Pérez retrata a Javier con detalles realistas. Sombrea y da volúmenes por primera vez a un rostro (que nos observa silente). Queda así marcada la importancia del momento, pero no explicitado el sentido del mismo. Es cosa nuestra redondear su significado.


Añadamos al análisis (espeso y quizá confuso, pero ya acabamos, tranquilos) que en su guión (de Santiago García, que se sale) el drama se ha imbricado admirablemente con lo cómico, que la hondura de las situaciones es mucha (esa red de mentiras y omisiones para mantener equilibrios sentimentales), que cuando toca reir lo haces a gusto (ah, ese enemigo invisible, muy, demasiado invisible), o que a día de hoy es muy difícil encontrar unos diálogos tan precisos y fluidos. Tan brillantes.


Así que en fin, tenemos en las manos uno de esos tebeos que merecen la pena. Muchísimo

18 noviembre 2009

liberación

A estas alturas lo sabe hasta el loro del bar de mi calle...

47 días de cautiverio como 47 pesadillas, pero ya el Alakrana navega libre.

A ver ahora quién le da palmaditas al Gobierno, porque vamos, peor no pudo hacerse.

Y a ver si el futuro trae medidas (porque de lo contrario esto se repite, obviamente) y no pasa como con el Prestige, que todo se va por la boca en aras de rentabilidad electoral (porque si aquí se hunde otro petrolero, estamos en las mismitas).

En todo caso, es una alegría saber que todo ha acabado.

(La imagen, una bonita representación de los Argonautas)

17 noviembre 2009

corrientes circulares: SPECTRUM (War Sucks)

Pete Kember es historia del rock. Formó con Jason Pierce Spacemen 3, banda nacida al rebufo del noise de The Jesus and Mary Chain pero con un universo propio sólido, con el que consiguieron alejarse del pelotón noise para embarcarse en viajes alucinatorios, cíclicos, mantras de sonido. La disolución de los tres del espacio desembocó en una maravilla llamada Spiritualized (Pierce) y a un inquieto ente (Kember) que hacía música con su propio sobrenombre ("Sonic Boom"), o como Experimental Audio Research o como Spectrum. Bajo este apodo graba su vena menos experimental, más rock, más Spacemen, vamos.


10 años ha tardado en volver (en solitario... Mr. Boom es generoso en discos compartidos) por los fueros sónicos del garaje, la psicodelia y el ruido, y lo hace con un EP de cuatro temas, dos de ellos (los cantados) versiones de Red Crayola (La mántrica y feroz War Sucks) y Laurie Anderson (la amniótica Walking & falling) . Pero todo en War Sucks EP sabe a Kember, todo es obsesión, atmósferas, ruido, ambiente, éxtasis, placidez o ira, según cual de los temas pinches (dos rabiosos, dos letárgicos).
Ejercicio de estilo de un maestro a reivindicar.















15 noviembre 2009

La mayor enciclopedia de la historia del cómic en castellano

Panini editorial está editando una completísima historia de la historieta. Habiendo llegado ya al ecuador de una enciclopedia de 12 volúmenes, es buen momento para revisar lo ya publicado

Hubo en España una enciclopédica Historia de los Cómics que, bajo el amparo de la ya extinta Toutain Editorial, juntaba a críticos y expertos internacionales para, en un coleccionable por fascículos semanales, realizar una historia de la historieta. Hasta hoy era una obra básica de lectura y consulta, pero claro, hablamos de un producto de los años ochenta, con lo que evidentemente ya esta desfasado.

La investigación histórica no se preocupó por las viñetas en estos veinte años. Siempre podremos destacar voluntariosas excepciones, claro, pero no una intención metódica de reflejar todo el universo del noveno arte en una obra global y plural. Así que “Del Tebeo al Manga: una historia de los cómics” es, cuanto menos, un tabajo necesario. Hablamos de un total de doce volúmenes de más de 200 páginas cada uno, una enciclopedia de autoría coral (bajo la dirección/coordinación de Antoni Guiral), que repasa la historia del medio desde sus inicios en el siglo XIX hasta el presente más actual.

Su último número hasta la fecha es el sexto tomo de la colección, con el cual llegamos a un determinado ecuador de la misma. Ecuador aritmético, pero quizá, en cierto modo, también temático: la enciclopedia articula cada volumen no en un eje cronológico. En su primer tomo analiza los orígenes de la historieta y su implantación como exitoso producto mass-media en la prensa, el segundo volumen estudia las tiras de humor de los diarios, y los siguientes se detienen el el comic-book y el género de los superhéroes, o en las publicaciones alternativas. Curiosamente, en esta primera mitad el entorno geográfico dominante ha sido Estados Unidos, mientras que en los volúmenes venideros girarán su atención a Europa, Argentina o Japón. En este sentido, puede ser un buen momento tanto para subirse al tren, como para tantear alguno de los tomos previos atraido por su tema medular. O para no abandonar dicho tren, si ya se es un fijo desde el primer tomo, claro.

En cualquier caso, el lector descubrirá un trabajo exhaustivo, un recorrido nada superficial por la historia del medio que utiliza un lenguaje ameno y alejado del academicismo, que pretende aunar el rigor con un estilo coloquial en pos del público generalista. A encandilarle ayuda también una cuidada maquetación, con abundante documentación gráfica, y una presentación atractiva con numerosos cuadros y fichas, llamadas al margen y textos complementarios.

Y, además, por su trabajo de minuciosa investigación y ansias competistas, ““Del Tebeo al Manga: una historia de los cómics” es indispensable para cualquie amante de la historieta por muy experto que se crea en su historia general.


Publicado en Faro de Vigo (donde en vez de Panini, ejem, digo Planeta... lapsus lingüis que aquí rectifico y por el que pido disculpas a los afectados)

14 noviembre 2009

cuarto creciente: Álvaro Ortiz

Julia y la voz de la ballena es un cómic de crecimiento, una de esas obras en las que vemos la evolución de un autor que busca su camino, con todo lo que ello conlleva y con algunas sorpresas inesperadas. Álvaro Ortiz es ambicioso en esta su segunda obra larga tras "Julia y el verano muerto" (de él pueden rastrearse trabajos anteriores en fanzines y obras colectivas ). Repite personaje, Julia, y nos brinda un cuento, una fábula ensoñadora de sirenas y piratas, marineros y tesoros, castillos y ballenas, todo bañado por la calidez estival.

En esta sensación es donde el talento de Ortiz brilla: decía que nos baña la calidez estival, y lograr ese tono, conseguir que el ritmo del tebeo y la capacidad expresiva del trazo o el color logren tal sujerencia, es algo que no debe ser fácil, y Julia y la voz de la ballena lo consigue plenamente. Es la mejor prueba del talento, más que potencial, de Álvaro Ortiz.

Pero más allá de su excelente dibujo y un color tremendo, o de una planificación de página/secuencia ajustada, también observamos tanteos de quien está buscando, quien hace camino. No es Otriz, claro, un autor ya forjado, y en su narración fragmentada o en agunas líneas de diálogo sentimos el titubeo de quien sigue aprendiendo antes que el logro pleno. En este sentido, algunos recursos nos parecen acaso forzados, y que obedecen más a las ganas de probar y retarse que a una necesidad imbricada con la naturaleza de lo contado (ciertas elipsis o la no linealidad del relato, acaso alguna línea de diálogo...).

Con todo no hablamos de resbalones fatales, sino de ese andar valiente pero al tiempo trastabillante de quien está en ello, aprendiendo. Pero también demostrando que tiene grandes dotes de corredor. Hablamos de pulir detalles, quizá por el camino de la sencillez (que no simplismo), o quién sabe, igual su nueva obra (cuando toque... tres años de duro trabajo costó alumbrar esta nana estival) transitará los retos narrativos y estos, por fin, se imbriquen del todo, haciendo que entre forma y fondo jamás se advierta capricho (sensación que alguna vez nos ha transmitido).


(aunque más bien le daría tres estrellas, un seis, no un cinco, pero qué carai... Álvaro suele pasarse por aquí, mejor le damos caña y así no se nos duerme en los laureles :D)
PD, estoy un poco hasta el nabo de la subida de imágenes de Blogger. No, no consigo meter la portada del tebeo, que no obstante, les enlazo aquí... ¡CON SUS 5 PRIMERAS PÁGINAS, TODOS A HACER CLIK!))

12 noviembre 2009

chinos del carajo


a ver, que ningún asiático se me ofenda, pero ¿qué dirían ellos si les entra en castellano catorce comments con una pinta de virus o de spam o de yo-que-sé en su bitácora? Piénsenlo, buscar y eliminar quince mensajes en entradas de hace años, y luego, tras eliminarlos del correo ligado al blog, claro, pasar el antivirus al equipo completo, por si troyanos amarillos o lo-que-sea.

Yo te maldigo, maldito fumanchú que responde al nombre de 珊珊李 (en amarillo, claro.. se trata de ofender al enemigo) y que me dejó un largo mensaje en mandarín esparcido por mi historial.

Ramoncín versus El Jueves

Ramoncín logra cerrar el canal de la revista El Jueves en Youtube. Este tipo cada vez me cae mejor (es broooma). Desde El Jueves, a las borrascas, como siempre, ponen buena cara (gamberra, claro, cara gamberra): ver el vídeo, hasta el baile final

11 noviembre 2009

GEORGE SPROTT, caleidoscopio perfecto

Necesitaría mucho tiempo y energía para articular un estudio merecidamente detenido de este cómic. Seth ha dado su do de pecho, ha conseguido su mejor obra renunciando a sus formas y adoptando las de Chris Ware (ya comenzó este viaje en su anterior e inédito "Wimbledon Green"). Pero no tanto, porque desde la primera página, pese a que los alardes gramaticales nos recuerdan al gigante autor de ACME, también es evidente el estilo propio del canadiense. La geometría de la página conserva esa cadencia, ese diapasón que lleva al lector con un ritmo suave y controlado. Los tonos, los estudiados cromatismos, el apego a los grandes maestros del New Yorker en su estilo de dibujo, el gusto por retratar lo común para extraerle toda su trascendencia... son puntos cardinales en el laberinto Seth, que descifran todas sus obras.

En George Sprott retrata la vida de un individuo de juventud aventurera que finalmente consigue cierta fama presentando un curioso programa sobre aventuras en el Polo, para la televisión local. Figura singular y también vulgar, tan suculenta como mediocre, contradictoria y compleja como cualquiera de nosotros, Sprott es retratado desde múltiples ángulos (voz nada omnisciente, entrevistas a cercanos...), y la historia se construye como una composición de fragmentos. Lo natural sería entonces enfrentarnos a una lectura que se descompone, pero el talento de Seth nos engancha y logra un hilvanado sobresaliente: juega con distintos formatos, altera páginas abarrotadas (que no agarrotadas) de pequeñas viñetas y textos, con dobles páginas de paisajes infinitos (polares, o metropolitanos, todos silentes y deshumanizados), o injerta escenas de narrativa más ortodoxa.


Con todo ello, la forma (compleja, fragmental, reticular) complementa el fondo, ese retrato del inabarcable absoluto que es un ser humano, y el conjunto logra una historia llena de matices, intensa, agriducle, que nos encara directamente ante las grandes preguntas, pero sin plantearlas con subrrallados de brocha gorda, sino desde la elíptica sutileza que, siendo ya habitual en Seth, aquí se refina como nunca.

Se podría estudiar la batería de recursos narrativos que despliega Seth, pero como decía, no hay tiempo, así que simplemente les recomiendo que se hagan con este inmenso tebeo.
Obra maestra, puñetas. Obra maestra (eso sí, que no respeta el formato del original americano -abajo-, más grande, de tapa dura y un papel más "gordito", ni tampoco el diseño original de su portada... y en este tebeo uno piensa que todo cuenta y expresa, hasta el gramaje de los folios, vamos...)

08 noviembre 2009

bocaditos de nuez (tentempié de luxe)

Bien fácil y más sano aún. Una receta que practico desde hace años. Algo laboriosa (sale a cuenta, si sólo atendemos al tiempo, saquear la despensa por chocolate) pero deilicosa, si se comulga con sus pocos ingredientes.

Queso (yo uso el fresco, da una suavidad delicada)

Nueces (yo compro peladas, que eso de pelar dicen que deja ciego)

Miel



Rebanadita de queso fresco, media nuez encima, y miel al gusto (pero un mínimo, oigan, que es el elemento endulzante)

Prueba de cata. rico, rico, háganme caso (porque les confieso que antes de probar esta recetila yo no tocaba la miel, producto del que ahora estoy arrebatadamente enamorado)

07 noviembre 2009

políticas editoriales

de acuerdo: el Flash de Geoff Gohns ha quedado como uno de esos tebeos de superhéroes más o menos clásico, una renovación desde el clasicismo etc etc. y un oasis de calidad en el desierto de los noventa. Conste que yo no lo he leido, pero así suele hablarse de esta etapa del corredor escarlata.


Ahora bien: Planeta repite la pirueta del super tomo de la JLA de Morrison, empaquetando toda la serie (más de mil páginas) en un tocho a 60 €. Que lo va a comprar Rita la cantaora, claro.


Eso sí, la portada mola.

ayer, con Ortiz

Esta vez, sí, esta vez pude ir, cruzar todo Vigo y encontrar aparcamiento para asistir a una presentación en Banda Deseñada (una de las mejores librerías de la city, y responsable de un activo blog a tener en cuenta). Y así pude conocer in person al muy afable Álvaro Ortiz, habitual de esta casa, con quien charlamos de cómics y acabamos hablando de aviones sobre nuestra cabeza mientras me firmaba su último trabajo, un tebeo del que se dará cuenta en breve.


Fue un muy buen rato, buen ambiente, conocidos (Cano, de la librería Paz)... ¿qué más se puede pedir?

06 noviembre 2009

premio nacional del cómic 2009


Las serpientes ciegas, de Felipe Hernández Cava y Seguí , Premio Nacional de Cómic.

es el tercero de una lista que engrosan Max y Paco Roca

Sobre Las serpientes hablé, y si siguen el enlace que es el título, lo pueden volver a leer.

05 noviembre 2009

la más señora de todas las putas, la más puta de todas las señoras

La verdad, viendo las maneras y los bombazos de doña Esperanza Aguirre, uno piensa en esa frase que ideó el Sabin... el innombrable... y que engrandeció la enorme María Jiménez.

Y conste que no lo digo por insultar, sino como alabanza (desde el humor, insisto, no se ofenda nadie) a un animal político de los que no abundan ya, que sabe ser tan sucio como astuto, tan trasnparente como sibilino. Una señora que pasó de ser la boba oficial (¿se acuerdan de su ministerio de cultura, y las mofas del CQC de entonces?) a alguien capaz de poner en jaque a todo el organigrama de su partido, incluido su jefe de obras, el muy cauto (lento, lunar en sus movimientos) Mariano Rajoy (aunque finalmente va a perder la partida, claro... el tablero y las fichas y el libro de instrucciones... no los comanda la doña, sino el mireusté).
Que no la votaría yo ni de coña, y que no, que no... pero que hace las cosas (sus cosas) con dos huevazos así de grandes, sí señora.
Brava (y además, conservadora, CONSERVADORA, sin memeces centroderechistas ni lenguas adláteres en la intimidad... al pan, pan, qué carajo...).

Pero sobre todo, el pollo político actual me viene a huevo para soltar al fin esta bonita foto que guardaba desde hace muchos meses. Ahí la tienen, toda cornamenta.

04 noviembre 2009

listines, listas, listados...

Quiero dar fe de algo. Desde hace unos días, digamos mediados de octubre, ando confeccionando lo que en 2010 serán mis listas de lo mejor dela década. Reviso añadas, tomo notas, ordeno, corrijo...

Mis listas ya están realizadas. Listas de "los diez mejores" que si hubiera tiempo serán quince, o más (esto ya lo dudo mucho).

Pero como en la red de redes se tiene la virtud y defecto de soltar por ese tecladito, me ando enterando estos días de las listas del rockdelux de la década (hoy por la mañana y ahora que escribo, por la noche, del miercoles 4 de Noviembre)... y las leo con cara de poker y cierto pasmo por, no diré si profundas desavenencias o escandalosas coincidencias...

Digo aquí que mis listas, que editaré en Enero y no antes, están elaboradas antes de leer las de ningún otro medio.

Que lo sepan.

ANIQUILACIÓN, el Imperio (negativo) contraataca

He leido el primer tomo de la mayor saga espacial marvelita de la década, Annihilation (me quedo con su título inglés, donde se juega con el nombre del vilano). Tenía que llegar, claro, habida cuenta de mi querencia friki tanto por la space opera como por la sección cósmica del universo Marvel (ya saben: Galactus, el Vigilante, Thanos...).

Aquí estamos ante la invasión de un universo paralelo, la sublimación del personaje Anihilus (un rey malo como la peste con forma de cigarra gigante) como enemigo total. Lo que podría ser un tebeo muy entretenido, al menos en este primer tomo se me antoja anécdota estirada y desnortada. La forma (miniseries que van saltando de colección a colección, de un personaje a otro) dinamita cualquier atisbo de estructura sólida o de dramatismo planificado. Por otro lado, los dibujantes no molestan (tampoco asombran, ni mucho menos) y sobre todo se agradecen las pinceladas de humor "quita hierro" del guionista Giffen, algo bastante inusual en este tipo de eventos estelares.

Pero en fin, dado el volumen de cómics pendientes que tengo, no sé yo si tendré muchas ganas de continuar la lectura de esta fruslería (que en tiempos de vacas flacas puede que me sirviese de entretenimiento, pero tal como está el mercado de saturado y tentador...)

01 noviembre 2009

ASTÉRIX, cincuenta primaveras

Este es el artículo del Faro del viernes, día siguienta el cumple del galo.

El último álbum de astérix aún no lo he leido, por lo que espero haber hecho referencias lo bastante neutras (fue esa la intención, vamos).


Hace medio siglo, concretamente el 29 de octubre de 1959, nació en las páginas de la revista de historieta “Pilote” un personaje llamado a convertirse en uno de los más célebres iconos del pasado siglo.








Se trataba de un galo menudo y sagaz, de nombre Astérix. Su dibujante era Albert Uderzo, y su guionista, René Goscinny. El escritor y el dibujante colaboran por primera vez en 1952, con la serie de “Luc Junior”, a la que siguen otras como “Jehan Pistolet o, en 1958, las célebres aventuras del indio “Oumpah-Pah”, donde ya es palpable el magnífico buen hacer del equipo. Antes, e en 1956, un pequeño big bang será la antesala a sus obras mayores. Ambos autores y otros como Charlier el creador de “Blueberry”) montan su propia agencia, a través de la cual crean la revista “Pilote”, publicación moderna que supone frescura frente a las clásicas revistas “Spirou” y “Tintín”, y en cuyo seno aparecerán por primera vez, y serializadas, las aventuras del galo Astérix. Hace cincuenta años.

El éxito del galo reside en numerosos factores: el dibujo de Uderzo es brillante, de trazo virtuoso y al tiempo amable, deudor de los mejores talentos de la Disney (como el dibujante Floyd Gottfredson) y de la escuela franco belga (Jijé, uno de los mejores autores tras el famoso personaje Spirou) pero con una sólida personalidad. Su dibujo expresivo, elástico y amable entra por los ojos. Y además, los guiones son simplemente brillantes. Desde su aventura inaugural Goscinny demuestra su talento para el gag, el dominio de las tramas alargadas más de cuarenta páginas, su talento para crear personajes sólidos con una galería de secundarios gloriosa, y una facilidad para el diálogo chispeante como muy pocos escritores pueden igualar.


El tandem realizó veinicinco álbumes de calidad creciente, o cuanto menos, de innegable excelencia en su conjunto. Aventuras llenas de humor elegante, refinados dobles sentidos y muy adultos guiños culturales (desde la aparición de los Beatless a caricaturas de políticos coetáneos, pasando por el guiño a los clichés que definen a las distintas naciones que Astérix y su inseparable Obélix han recorrido).


Pero la muerte de Goscinny en 1977, unida a la voluntad firme (y nunca replanteada) de Uderzo a continuar la serie como autor completo, sin admitir ni la cancelación de la cabecera ni ceder la labor del guión a otros guionistas, ha supuesto un declive pausado pero incesante, con últimos capítulos tan descafeinados como “¡El cielo se nos cae encima!”. En este momento artísticamente yermo, llega el inevitable Gran Cumpleanños, el medio siglo de existencia. Y de regalo de cumpleaños (además de diversos fastos, como una fiesta gala en París, un musical, o una exposición en el Museo Nacional de la Edad Media de Cluny), Uderzo ha preparado (y ya está en todas las librerías a la venta) un nuevo álbum, que incluye una historia breve e inédita del llorado y añorado Goscinny. Dicho reclamo (de innegable atractivo para todo seguidor de la serie) se acompaña de otras historias breves en que, por una vez, ofician de guionistas invitados firmas ajenas. El nuevo álbum se titula “El aniversario de Astérix y Obélix: el libro de oro”, y aunque no va a contarse entre los trabajos destacables de la saga (ni mucho menos), será nuevamente cita obligada de todos los miles de fans de esa pequeña e imbatida aldea de la bretaña gala.


Y si atendemos a la rumorología o a lo rosa del asunto, las actuales disputas entre Uderzo, su propia hija y la descendiente de Goscinny (sobre la posible continuidad o no de las aventuras del irreductible galo tras la muerte de Uderzo) pueden hacer pensar, incluso, que este álbum, curioso, de indudable interés coleccionista, y con el buen sabor de reencontrar los textos del guionista original, este paquete de breves estampas galas, sea acaso el último álbum de Astérix el galo. Ojalá nos equivoquemos, claro (y ojalá el futuro reserve nuevas sorpresas que recompongan al mito y lo devuelvan a una tercera era ascendente, por pedir que no quede)