13 enero 2010

repaso de la década: teleresiduos

Más allá de las series de ficción, ¿qué ha sido la caja tonta? Pues algo muy, muy tonto, un estercolero de frikis (no, en realidad esos Yolas, Grandes Hermanitos y Tamaras Seisdedos son otra cosa, son mezquinos oportunistas). Un tiempo de Corazón hediondo, putrefacto; de querer convertir al periodista de la alcachofa y al burdo paparachi en la estrella por encima del famoso.
Una tele de concursos idiotas con cajas, o directamente falsos, obvios castings de actores o modelitos haciendo que concursan buscando pareja o desgranando una conciencia mezquina (confesiones onanistas con vecinas o cuñadas, odios secretos rompe-parejas...).
Y luego tenemos los informativos del ente público, atenazados o directamente serviles en tiempos de Aznar (el caso Urdaci), y (algo) más ecuánimes con ZP.

Pero en la seción teleresiduos cabe hablar de otra tele, de calidad, de programas no cinematográficos (las series tienen su lugar aparte, en este blog) que demuestran la conveniencia de una tele de calidad, que nos hace pasar un buen rato o incluso (¡pecado!) nos cultiva sin hacernos sentir adoradores del oscuro y estirado Sauron... digo, del oscuro y estirado Sánchez... (Sánchez Dragó, claro, figura opaca que desintoniza canales y neuronas con su verbo galopante). Hablamos de Página 2, buen programa de divulgación lectora sin quevedos en narices ni mohosas bibliotecas de fondo, o de la sutil provocación de Quintero (censurado por el ente, recuerden, y ahora en canal sur), de Tres Catorce (ciencia sin bostezos), de El Intermedio (vitriolo para la información), de Sé lo que hicisteis (con unos inicios impactantes en su mofa del corazón visceral, aunque temo que ya agotado), de la vuelta de tuerca al montañismo y otras aventuras de Desafío Extremo y el desparpajo de Jesús Calleja, de esa curiosidad inclasificable (¿serie?) que fue Cámera Café, del necesario Días de cine (incluso su segunda época es un buen espacio, aunque se ha perdido la impagable presentación de Antonio Gasset) o de programas que fueron prime time y finalmente acabaron reconvertidos en minoritarios, como el magacine cultural La Mandrágora.

Aunque no nos engañemos: cuando allá por invierno/primavera de 2000 nacía lo nuevo de la Milá, entrábamos en la nueva tele española, la de los reálitis, así, en castizo. Cámaras siguiendo vidas. Vidas que no hacen nada (salvo chingar... ah, la juventud), o que hacen casas, o que quieren cantar, o actuar, o cocinar, o salir de la trena, o bailar, o vivir en un bus (puaj), o sobrevivir en islas perdidas... todos malos, aburridos, huecos. Salvamos una excepción, Pekín Express, que tomando lo bueno de El Traidor (en la ETB, El Topo) ha sabido moldear un concurso atractivo, tenso, bien planteado. Un reto (una carrera cruzando asia a pelo, sin pasta, sin ayuda) con el que también curioseamos la reaildad social de culturas muy alejadas (de los nómadas mongoles a las megaurbes Indús). Concurso físico y psicológico donde no cabe lo emocional lacrimoso (aunque tanbién se coló, pero casi involuntariamente, si bien fue lo que aupó los niveles de audiencia, lamentablemente), podremos salvarlo de una quema generosa para un formato aburrido, cantera de memos adoradores del pelotazo mediático como Kiko Hernandez o famosetes de segunda venidos a más. Por no hablar del virus Operación Triunfo, cantera de gorriones horteras y de un chico con gafas que no vale una mierda.

Y luego tenemos los ensayos a lo que se avecina: el satélite, el cable, los antesalones a una tele TDT con innumerables posibilidades y opciones, pero sin apoquinar por el servicio. En 2010 comienza, lo del apagón. Yo le tengo ganas al canal cultura de tve, la verdad.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo sobre Pekin Express en blogpekinexpress2

Int dijo...

Si bien los programas del corazón (y derivados) son la lacra de nuestros tiempos, al menos van con la verdad por delante. No engañan a nadie: son basura, y orgullosos de serlo (incluyendo GH u OT). Más peligroso me parece programas como "21 días" o los reportajes de cámara oculta que, bajo el amparo de ser periodismo de investigación, esconden el morbo y la demagogia más deplorable.

Quisiera destacar también programas como "Redes" o "La noche temática" que si bien no empezaron esta década, siguen siendo baluartes de la cultura.

¡Un saludo!

Octavio B. (señor punch) dijo...

21 días es, sí, peligroso. La telebasura, si se sabe ver, es inocua, aunque mejor no hacerlo (y conste, yo veo GH, a veces, por desneuronar) :)
Los otros programas vienen muy al caso, evidentemente mis repasos son eso y se me escaparán nombres propios, bienvenidos en los comments

Little Nemo's Kat dijo...

Yo todavía no me he recuperado de la retirada de Antonio Gasset.

Le añado a la lista la incombustible Metrópolis. Bueno y los españoles por el orbe y similares (que se han extendido como plaga últimamente), también tienen su punto.

Los futboleros y deportistas de sofá siempre recordaremos esta década por la sobreabundancia y la increíble mejora técnica de las retransmisiones (con esos macroenfoques a los agujeritos de las narices de los futbolistas); y recordaremos, también, al bueno de Montes que, amado u odiado, cambió la forma de retransmitir un partido televisivo.

No diga que no le avisamos.

Octavio B. (señor punch) dijo...

españoles por el mundo, sí, buen programa (aunque ya satura... dentro de poco irán por calles: "13 ruanos del percebe por el mundo"

De deportes, paso palabra, auqnue intuyo que se han encontrado nuevas formas (ahí está esa manera de retransmitir fútbol que encontró la sexta con Andrés Montes, ¿no?

lider dijo...

Amigo Octavio que se le ven los colores, se olvida de las tertulias políticas de calidad y pluralidad contrastadas como "El gato al agua" o "Más se perdió en Cuba".

Con respecto a Sánchez Dragó, su programa sobre literatura no estaba mal (Negro sobre blanco)pese al ego del nota. Y nunca entendí la salida del programa de Garci cuando el cambio de gobierno, un personaje este muy injustamente tratado por sus veleidades políticas (vease su maltrato sistemático por parte de la Academia-SGAE del cine), como si en este sacrosanto Estado Español no tuviésemos el derecho constitucional a la libertad de opinión y pensamiento.

Y ojo, no soy de derechas.

Octavio B. (señor punch) dijo...

ahí, ahí querido líder, sigan recordándome cosas que se me pasaron en el repasillo (ty que además sintonizan totalmente con mi parecer... esos canales "imparciales" han sido, realmente, el verdadero estercolero catódico de la década :)
Y es de justicia recordar a garci, su programa era excelente.

PULGACROFT dijo...

Un muy buen repaso a nuestra ¿querida? televisión. Yo hace mucho tiempo ya que veo más bien poca, alguna película (ahora) sin anuncios en la 1 o algún programa de los que hablas pero gracias al P2P la tele emite lo que yo quiero y a a hora que quiero. Veremos a ver que nos espera con tanta digitalización...
;)