17 enero 2010

repaso de la década: teleseries

¿Década prodigiosa? Es peligroso ponernos bíblicos, para bien o para mal. Pero realmente los dosmiles han sido un buen tiempo para la ficción televisiva. En muchos aspectos el formato ha logrado su mayoría de edad, obviando complejos (presupuestarios, creativos) gracias a la política de la especialización. Canales como HBO o Fox, dedicados exclusivamente a albergar series de televisión, han aceptado el reto de la calidad, de querer sentirse marca de "qualité", y no buscar, a toda costa, un público general. ¿Para toda la familia? No, para tí. La cosa fue encontrar quién eras tú. Y ese espectador buscado resultó ser exigente, culto, adulto pero joven (ni el adolescente ni el abuelo), moderno. Podía aguantar (y puede) retos intelectuales, no le teme a escenas subidas de tono (entiéndase desde lo carnal a lo sanguinolento), y quiere ver tele como ve cine. Posiblemente, precisemos, como quiere ver cine comercial. Esa es la diferencia, porque la tele (que ya antes la hubo excelente, recordemos Yo Claudio, Los Munster, Doctor en Alaska, Twin Peaks, Retorno a Brisehead, etc.), no se ha atrevido a ir más allá de lo comercial. Por muy cuidadoso que quiera ser un canal de pago (o público y generalista, da igual), los productres no arriesgan, no hay televisión de exploración formal. O apenas. En fin, Lynch lo sabe muy bien, ¿no?. Ahora, frente a la planicie de los chorizos salidos de Hollywood (vale, hay excepciones), hay que reconocer que los tele-títulos más sonados de la década han sabido recoger el pulso de aquel cine clásico, tan comercial como excelente.


¿Y España? cero, encefalograma plano. Mantengo al respecto lo dicho hace tiempo aquí, y también que, puestos a buscar excepciones, señalaría un título: Vientos de Aire, que se atrevió a usar el bilingüismo bable/castellano ¡en su capítulo inaugural!. Y que, además de su cuidada producción y solidez actoral (no he visto mejores interpretaciones en la España de las cadenas privadas), partía de una valiente idea que escuece: hacemos a nuestros emigrantes lo que a nuestros padres hicieron los paises de acogida. Y como escuece, como no es una pomadita para los ojos, se fue al carajo (nunca vimos su final en ele 5, víctima de un inmerecido fracaso). Vale, no era MadMen, pero sí un producto más que digno.


Así pues, lo mejor hay que buscarlo fuera, y lo encontramos, claro. Bien, volveremos con una batería de recomendaciones, en el próximo post.

4 comentarios:

Ximo dijo...

Siempre he pensado que las series, en los últimos años esta pasando por un mejor momento de calidad/creatividad que el cine (HBO es una maravilla haciendo series). Hacer una lista de mas de diez pelis de calidad es casi una odisea (still walking, the white ribbon, paranoid park, déjame entrar, slumdug millionaire, gran torino, la teta asustada, …)

Vientos de agua me pareció una excente serie, muy coppoliana. Y yo no la metería dentro del saco de series patrias. Su director es argentino (Campanella), y si bien es cierto que igual es una coproducción, donde salen actores españoles, el sello es totalmente el que marca ese gran director que es Campanella.

Hoy en día, series buenas las hay en cantidad, solo hay que saber buscar y tener claro que quiere ver uno, pero no olvidemos que al igual que el cine, cine arriesgado o experimental, mas bien poco o ninguno (por lo menos de facil acceso a las salas de cine). Si es que los tiempos de Godard, Truffaut, Tarkovsky, Dreyer, Fellini, Mankiewicz, Antonioni, Bergman, Ozu o Pasolini eran otros tiempos, tiempos creativos, experimentales e irrepetibles, por mucho que ahora estén los Von Trier, Gus Van Sant, Jarmusch o Haneke, que hacen buenas películas, es cierto, pero se nota en su cine muchísimo el sello de los grandes maestros que he nombrado anteriormente.

Quizás lo más destacable hoy en día, sea los Cohen, Cronemberg, Angelopoulos, Lynch, Gilliam o Kusturica. En cuanto a las series destacadas, esperaremos a sus sabias palabras del próximo post ...

lider dijo...

Perdidos, A dos metros bajo tierra, Dexter, House, Roma, The Wire, Weeds, En terapia, Mad Men....buf, no sabría ni ordenarlos ni citarlos a todos. Con respecto a la producción patria... mejor no hablar.

Sin embargo por ejemplo en la telegaita se ha apostado en los últimos tiempos por una cierta calidad y diversidad (Leis de Celavella, Libro de familia, en su día Mareas vivas, esta de los narcos que no recuerdo ahora el nombre...). Quiero decir que el producto patrio no tiene que ser malo si se respeta una premisa elemental: buenos actores y lineas argumentales decentes. Para muestra Celda 211. Creo que si ampliamos a catalunya y Euskadi hay también producciones bastante decentes. Vamos, que no todo son Los Serrano.

Octavio B. (señor punch) dijo...

Ximo, es verdad que la experimentación como tal, en cine, no es lo que fue, al menos en USA y europa (Asia, el cine de Oriente... supongo que en esas latitudes habría que indagar, pero no estoy, hoy por hoy, muy al loro, confieso)
El caso es que la tele aún no se atreve a llegar a las cotas de experimentación de aquellos autores u otros más modernos, y se queda en contar cosas interesantes y bien contadas. O muy bien contadas. Y como siempre, igual me equivoco... alguna serie que no he visto puede estar rompiendo con los lenguages del serial, no digo yo que no. Pero no la conozco, desde luego.

Lider, de las autonómicas no puedo hablar, apenas las veo :P Ahora bien, As leis de Celavella, con ser un intento digno y con una producción cuidada, está interpretada con el orto.

y otra cosa... no mezclemos: Celda 211 es cine, todo a su tiempo.

ximo dijo...

Si que es cierto Octavio que quizás el cine asiático es el que más cosas está aportando al cine de los últimos tiempos. Sobretodo directores como Kim-ki duk, Zhang Yimou, Hirokazu Kareeda, Tran Anh Hung, Hou Hsiao-Hsien y por supuesto –aunque este es un poco anterior- el gran Shohei Imamura, cuya filmografía es una maravilla. Seguro que hay muchos más, pero ya se sabe lo difícil que es llegar a todo, aunque vale la pena seguir indagando…