18 abril 2010

Garzonmanía y Garzón manía

Primero: que el fascismo dosmiles, que los retoños del franquismo, puedan hoy jugar en nuestro/mi tablero, el de la partida democrática... me jode. Mucho. Llamadme tiquismiquis.
Segundo: lo judicial se me escapa. No soy de derecho, no cursé esa carrera, aunque sí entienda la diferencia entre interpretar la ley y prevaricar. Hay un abismo.
Tercero,: la cosa no va, o no debería ir, de si cae bien o no Garzón. Va de entender si obró conforme a ley. Me remito, pues, al punto "Segundo".
Cuarto y por cierto: la ley de amnistía es de 15 de Octubre de 1977. La Constitución española, de 1978. No, por nada, por nada. Ah, y cabe preguntarse si esta ley está por encima de otras supranacionales que dicen en contra, respecto a los crímenes contra la humanidad. Pero claro, "Franco, también hizo cosas buenas". Cómeme la poya, anda (con perdón lo digo, con espíritu de amnistía, y tal).
Quinto, qué bien viene esta marea a las algas de lo político, la crisis aún sin brotes, la corrupción del PP... pero qué bien les viene. Lo siento por el cabeza de turco.
Sexto, yo encantado de que a quien toma el poder por la fuerza y guerra civil mediante, follándose una españa republicana (constitucional, de gobierno electo, etc) y gobernando según su Santo capricho:
  • esté ya a la derecha de Dios.
  • le puedan llover piedras desde una democracia asentada, madura y firme. Superando rencores y llamando al pan pan, y al crimen de lesa humanidad, crimen.
Y esto es todo lo que puedo decir sobre el asunto Garzón desde mi poco conocimiento del mismo. Ah, qué ganas que tenía...

3 comentarios:

lider dijo...

El asunto es que hay 115.000 desaparecidos. Y es fácil hacer una ley de amnistía cuando previamente desde el poder político y judicial se machaca al bando perdedor (con ejemplos de bizarrismo como acusar de rebelión al funcionario que permanece en su puesto, como el famoso general Escobar).

Ah, y buena parte de lo investigado por Garzón se remite a acontecimientos posteriores al fin de la guerra. Pero bueno, la mayoría de estos defensores de la democracia bebían los vientos por Pinochet, para que nos vamos a engañar.

Jero dijo...

Mira que llevo tiempo leyendo tu blog, pero no fue hasta ver esta entrada que me he sentido en la obligación de escribirte para suscribirte (o al menos para hacértelo saber). Tienes más razón que un santo. A veces este país (generalizo, pero supongo que se me entiende) me repugna.

Un saludo y a seguir así de bien con el blog ;)

Octavio B. (señor punch) dijo...

pues gracias por animarte y escribir, Jero :)