30 mayo 2010

CEREBUS: ALTA SOCIEDAD; un buen principio

Aunque las peripecias de Cerebus ya llevaban un par de años y se recopilan sus primeros pasos en un libro previo, la iniciativa de Ponent Mon ha sido dar comienzo a la edición española por el arco argumental “Alta Sociedad”. Es una decisión correcta, en tanto que el estilo de la serie ya está aquí plenamente forjado, las intenciones de Sim son claras y la calidad del cómic se encuentra en uno de sus momentos álgidos.

El tomo de “Alta Sociedad” comienza con un resumen de los acontecimientos previos (otra idea editorial a aplaudir) y nos sitúa en un momento en que el cerdo hormiguero se sumerge en una sociedad burocrática, nobiliar y de aspiraciones político-económicas muy claras: el poder como meta. Y Cerebus, perfecto antihéroe, es una criatura claramente codiciosa. Aunque bastante torpe en las artes de la diplomacia. Así que durante más de quinientas páginas asistimos al ascenso del protagonista hacia el más alto escalafón del poder político, en una descacharrante y ácida parodia de lo que realmente es la política (o al menos, lo que Dave Sim considera que es la política): un nido de víboras reptantes, manipuladoras, capaces de pisotear cualquier cosa y de conseguir llegar a la cumbre (social, económica, política) a cualquier precio.

Esta sátira se sostiene, en lo formal, en unos diálogos brillantísimos, un dibujo enormemente expresivo, y un autor que no sólo domina los recursos del cómic sino que los utiliza con enorme imaginación. “Alta Sociedad” es un festín de ideas brillantes, soluciones imaginativas y juegos malabares con el diseño de página. Y merece mucho la pena. Esperemos, además, que el éxito de este libro permita continuar publicando una saga que aún crece en calidad en sucesivos arcos argumentales.

La edición, por cierto, exquisita aunque levemente reducida respecto al original, para lograr un precio asequible.

(¡excelente!)

1 comentario:

David dijo...

Yo lo pillé via Amazon en inglés para ahorrar y me arrepentí bastante. El uso del lenguaje por parte de Sim es demasiado farragoso para quíén no esté acostumbrado al idioma de Shakespeare en su versión más coloquial y deformada. Comprenlo en español.

Por lo demás, un excelente tebeo que demuestra haber resistido el implacable paso de los años.