22 mayo 2010

clásica contemporánea que no huele a caca: Fordlandia, de J. JÓHANNSSON

Reconozco que de clásica entiendo lo justo, o un poquitín más, pero no demasiado más.
Y de clásica contemporánea, mucho menos aún.
Y confieso que esto... no me gusta un huevo





Pero, a raiz de un repaso del Rockdelux por los últimos nombres de la música "culta", estoy abducido por Jóhann Jóhannsson, un tipo que parte del sinfonismo romántico, flota entre el minimalismo, los sacros a lo Arvo Pärt y la electrónica moderna (no la de viejunos cachibaches sesenteros, sino la de clubs, zona chill out relax) y me ha embelesado con Fordlandia, trabajo conceptual sobre una ciudad industrial fantasma creada en su día para abastecer a la Ford de caucho. La tecnología y su futuro, la soledad de lo abandonado, del fracaso. La tristeza ante la incógnita que supone todo progreso...¿ven? este tipo también es conceptual, hay que buscar y leer un poquito para comprender plenamente su arte. Pero la música es, en sí misma, un lago de belleza profunda, misteriosa, emotiva.

Largos desarrollos de movimientos leves y subidas de intensidad casi dolorosos, emocionantes. Fondos de electrónica abstracta, codas de minimalismo, melodías gloriosas (aunque con su ritmo opipáceo, propio de los impresionistas)... Fordlandia es una belleza que puede reconciliarnos con la idea de música cláscia del siglo XXI, y enamorarnos, directamente, con sus cumbres, la apertura "Fordlandia" y el cierre, "How we left Fordlandia".


Un botón de muestra

1 comentario:

Octavio B. (señor punch) dijo...

y sí, este no es ya su último disco, lo sé.