08 mayo 2010

documentales basura

Ayer vi, de casualidad en el canal Odisea (canal que, por cierto, nunca veo), o padecí, vamos, un documental llamado "Yo creo en..." Cosas del misterio y tal, un pavo que buscaba casas encantadas, poltergeist... para experimentarlos in situ.
Lo curioso es que el esquema resultaba tan tramposo que daba vergüenza ajena. Miradas a cámara de un presentador siempre en primer plano, entrevistas absurdas, confesión de "sensaciones" (¡oh, parece como si alguien rondase el cuarto!). Manipulación que llegó al grado de presenciar una especie de segunda parte absurda de "El proyecto de la bruja de Blair": el presentador "investigador" machote se va a dormir a unas catacumbas urbanas, no recuerdo dónde (¿Holanda? da igual) Y claro, miraditas de nuevo a la cámara, y "tengo miedo" a go-go, etc etc. Huelga decir que si tú pasas esa noche en semejante sitio sin duda acabas jurando haber sentido presencias para llenar un libro. Yo lo haría, lo llaman sugestión.
El caso es que me pareció muy, muy curioso el enorme parecido del susodicho formato y...

...Sí, "21 días...", la supuesta docu-revolución ce cuatro. Porque motivaciones al margen, el modo era idéntico, igual de manipulador .
En fin, que ya no me creeré nunca que la tele, al menos la de acá, inventa nada. Todo es copiado. Todo viene de fuera, hasta el logro de hacer que los documentales (recuerden, aquello que se suponía era "tele de la buena", en directa competencia con los culebrones de la sobremesa) sean, también... telebasura.

2 comentarios:

lider dijo...

Creo que leí en algún lado que Cuatro buscaba sustituta para Samantha Villar. De todas formas coincido en lo del tramposeo, ya en el primer reportaje (el de vivir como los sin techo) la cosa cantaba bastante. Pero el problema es que otros supuestos periodistas "estrella" como Jon Sistiaga tiran bastante de demagogias y trampillas (según parece un reportaje sobre los niños sicarios en Colombia está bastante bajo sospecha de usar niños pagados que no serían lo que cuentan). En fin, pesan más el espectáculo y el negocio.

Int dijo...

A mí esta entrada me ha recordado el cine de Michael Moore.