18 mayo 2010

ingredientes conocidos hacen excelentes guisos: CELDA 211, de Monzón

De los pseudo-autorales bodrios más insufribles (los del peor Médem, los de mucho director casposo de los ochenta que no ha resuelto la ecuación del renovarse o dejarlo, los de Amenabar y sus ínfulas pueriles) el cine español ha sabido escaparse por los aledaños, por lo menos qualité, por, si se quiere, la escotilla friki. O por decirlo más bonito, por el ejercicio de estilo genéribo. es que los géneros puros y menos "respetables" me han brindado lo mejor de los últimos años en el panorama nacional (panorama, confieso, del que suelo escapar como gato escaldado escapa de arrollo). Así, esta cinta de Monzón es puro género carcelario; no creo que se deba uno creerse esta rebelión en la cárcel como nada más, pese a los toques patrios como la presencia de etarras o alguna veladísima crítica socio política.
Y lo bueno es, como siempre, que se ha sabido deshacer de toda paja e ir al grano: Monzón plantea un thriller angustioso, vibrante, milimétrico, donde acaso la resolución de su final, tensando la tragedia, sea lo menos redondo. Pero que nos quiten lo bailado: menuda interpretación de Tosar, excesivo, magnético, brutal. Menudo plantel de secundarios (ante el gallego todos son eso, secundarios... pero de lujo, sobre todo un Resines volviendo a sus personajes menos jijijaja, y Luis Zahera haciéndonos creer que lleva en el jaco desde los doce años y aún no ha salido), menuda capacidad para crear una tensión creciente que no cede (ni aburre).
Así que, como todo lo bueno que a mi juicio entrega el cine español últimamente, Celda 211 es un puro entretenimiento, sin amaneramientos, sin más pretensiones que entretener. Y te corta la respiración.

2 comentarios:

Int dijo...

Sin ser una película perfecta (me sobran los flashbacks, la sub-historia de la mujer del prota, un guión un tanto cogido por los pelos) sólo por intentar (y conseguir) hacer cine de género español, honesto y directo, sin moralismos ni coartadas, ni tampoco rendirse al espectáculo fácil (la peli llega a ser bastante dura), merece todo mi respeto. Y cómo molan los planos de los GEOS.

PD.: pobre Medem, le está cayendo la del pulpo... incluso cuando no tiene nada que ver en el asunto.

Octavio B. (señor punch) dijo...

de medem me descolgué tras la cosa esa de Lucía y el etc. No me quedaron más fuerzas, se siente.

Y respecto a los flashbacks, cierto, pero también hay ocasiones en que están bien calzados (aunque al final, por abuso, casi que sobran)