26 junio 2010

definidamente indefinido: Tierra trágalos, de KLAUS & KINSKi

La ventaja de la propuesta musical de los Kinski es el efecto sorpresa, sin duda. Cuando los descubres no sabes a qué asirte. ¿Puede gustarte un grupo que lo mismo se decanta por el ruido guitarrero como por el funki o la copla española? Y resulta que sí, puede. Porque en cada palo aciertan, porque hay gusto exquisito y talento, porque las letras son sobresalientes, y finalmente porque hay aglutinante. La voz, ese hilo delicado y diluido (no es fácil entender lo que cantan) con poso deram-pop, amalgama el conjunto y logra que lo que nace disperso termine unitario. La indefinición es, en fin, lo circunstancial.
Por eso merece la pena no perderles la pista, tampoco, si ya conocías el debut del grupo. Porque más allá del efecto sorpresa, está la indudable calidad de todos y cada uno de los catorce cortes de "Tierra trágalos". Quizá se pueda achacar, en todo caso, que, sí, sí, 14 son demasiados. Quizá funcione mejor en pequeñas dosis. O no, poraque como hemos dicho, la voz de Marina tienes el truco que hace del disco un todo.
calificación: bueno, bueno