Artículo publicado el viernes en Faro de Vigo
La historia de los cómics se puede leer en diversos libros, en enciclopedias descatalogadas (como la de Toutain) o en curso (como la editada por Panini). También en libros como los clásicos acercamientos de Oscar Masotta o Javier Coma. Pero lo que Santiago García propone en “La Novela Gráfica” es nuevo, o cuanto menos inhabitual. Partiendo de la idea de que es hoy cuando finalmente se está generalizando la producción de historieta verdaderamente adulta con la revolución de la novela gráfica, (un formato para el cómic, hoy imperante y vinculado a un tono adulto en sus contenidos) García repasa los más de cien años de historia del noveno arte buscando las causas (sociales, estéticas, industriales, artísticas o comerciales) que han movido al oficio de hacer historieta entre lo pueril y lo maduro. Que en potencia un autor pueda hacer un cómic personal, sensible, comprometido… adulto, no quiere decir que siempre se hayan dado las circunstancias que lo faciliten. Y desde esta línea de investigación “La novela gráfica” busca esa nueva mirada a una evolución histórica del medio, de sus orígenes al presente.Además, la prosa del autor es ágil, amena sin renunciar a lo erudito, intercalando citas de autores, críticos e investigadores para puntualizar su propio discurso. Porque este libro, hay que subrayarlo, es enormemente ameno a la par que clarividente (o a lo mejor discutible: en su arrojo al manifestar ideas nuevas y rupturistas radica lo mejor de este trabajo, que nos plantea posibilidades antes que axiomas). Y, en fin, podemos apostar a que un lego en el asunto no sólo podrá disfrutar de su lectura, sino que, por supuesto, logrará adquirir una visión global del medio, su historia, sus mejores autores y sus posibilidades estéticas y expresivas.
Por último hay que aplaudir la edición de Astiberri, que ofrece un libro profuso en ilustraciones y ejemplos a todo color y tamaño legible, algo muy de agradecer en un texto que acude a dichas imágenes a menudo para ilustrar su discurso.
5 comentarios:
No quiero comenzar un debate que no viene al caso, pero me hace mucha gracia que los ejemplos que casi siempre se ponen de novelas gráficas no dejan de ser recopilatorios de antañas (y hoy muy desnostadas) grapas (y algún prestigio). Creo que todos sabrán de qué titulos hablo.
Da la impresión que existe todavía muchos prejuicios entre los aficionados que parecen querer legitimar sus aficiones a través de la forma y no el contenido.
Me parece bien que se venda el formato para llegar a un mayor público (los tochos molan), pero no que este lo convierta en algo mejor o, horror, más adulto.
¡Que vivan los tebeos, coñe!
Int, no te lo pregunto porque sí, sino porque considero que santi aporta argumentos muy interesantes para empezar a cambiar ciertos chips: ¿has leído el libro? Una de las cosas que me encantó del texto es el razonamiento de cómo, llegados a un determinado punto evolutivo (de mercado, editorial, artístico e incluso de percepción social del cómic), algunos autores "hacían" realmente "novelones en cómic" (aportación mía, el nombrecito) pero aún no estaba generalizado el soporte. Burns es el paraqdigma de esta situación con su Black Hole, obra qeu, pese a nacer serializada, se entiende mucho mejor, y más profundamente, como el objeto-libro-novela gráfica que hoy sí que es.
Por tanto, no es, o yo no lo veo, tan reduccionisca como una mera cuestión de un nombre o una moda. Es la primera vez en la historia que un creador puede CONCEBIR un cómic con absoluta libertad. Y eso está ocurriendo cada vez más: mira algunos de los últimos cómics de autores españoles: (al tuntún, busco en una web de novedades)
-Solomon Kane de Rubín, tapa dura, casi 300 páginas, 18x25 cm
-el hombre de arena de Del Barrio 72 páginas, b/n, tapa dura, 24x30 cm
-LAs increibles aventuras del duque Dementira de Martínez y Fideu,tapa dura. 56 pgs color. 23 x 30,5 cm
Y podría seguir.
De verdad, debemos desprejuiciarnos, pero hacerlo de verdad. NG es un palabro, nada más, pero el fenómeno que implica (libertad total, posibilidad, por prestigio mediático, de tocar cualquier tema (ahí está el auge del cómic-periodismo, algo prácticamente inaudito en la historia)...
Si me preguntas, yo estoy A FAVOR de la NG. Me quedo el nombre, y lo festejo :)
No me he leído el libro y quiero aclarar que mi comentario no va dirigido a nadie, simplemente es mi punto de vista.
Comparto tu opinión, lo que me molesta (es un decir) es que a veces parece que los aficionados se agarran a la NG como a un clavo ardiendo en busca de una legitimización culturar para su afición. Como si un cómic de super-héroe mensual de grapa fuera menos válido.
Un ejemplo: hace unos días, el libro de la tienda de comics a la que voy (sí, solo voy a una) me vendía las excelencias de la nueva edición de THE SANDMAN diciendome que "por fín se editaba como se merecía". Ante esto, le recordé que originalmente sus creadores la concibieron en grapa. A ver si resulta que ahora, THE SANDMAN es más buena por ser más bonita.
Un placer discutir (afablemente) con usted y un saludo.
Octavio, Solomon Kane no es un tebeo, es la novela del papá de Conan ilustrada por Rubín.
ok, Ernesto, miré una lista de novedades al tuntún, y pensé qeu Rubínb la adaptaba al cómic. Pon otra de ejemplo, las hay a mares.
Publicar un comentario en la entrada