30 junio 2010

The Sandman, la creación de una mitología contemporánea

artículo publicado en faro de Vigo

El afamado novelista inglés Neil Gaiman fue, antes, célebre en el mundo del cómic con esta faraónica obra.

En los ochenta la DC Cómics era una editorial dispuesta a renovar el género de los superhéroes con ideas rupturistas y autores jóvenes. Neil Gaiman, lejos aún del actual estrellato del autor de la novela “Coraline”, era por entonces un joven guionista que había demostrado una pers

onalidad autoral fuerte con historias de tono intimista y sosegado. Cuando desde la editorial de Batman le ofrecieron renovar un viejo (y olvidado) héroe, eligió hacer tábula rasa con Sandman, un apolillado justiciero de los setenta, para crear una cosmogonía propia, nueva. “The Sandman” (serie desarrollada durante casi diez años, entre 1989 y 1996) es

una ficción alejada de los universos coloridos de Superman y análogos, una historia de fantasía muy sui géneris que retrata un Olimpo posmoderno, una familia de dioses para los estertores de siglo XX. Se trata de una saga que se empapa del acervo cultural de incontables tradiciones, mitos y referentes literarios, para inventar panteón de deidades contemporáneas: cuentos orales africanos, guiños borgianos, citas veladas (a Henrik Ibsen, por ejemplo) o explícitas (Shakespeare será uno de los muchos “actores” de la serie), divinidades egipcias, gatos, hombres que nunca mueren y niños nacidos en el reino de los sueños, Marco Polo y mujeres sin corazón… “The Sandman” articula un universo lírico y original partiendo del pastiche.

El centro de todo este batiburrillo será Sandman, el Arenero, personaje del folklore anglosajón que propiciaba el sueño a los niños esparciendo en sus ojos arena. Gaiman toma la leyenda para crear a un Dios del Sueño, una recodificación de la divinidad griega Morfeo. Y su relato dará comienzo cuando un docto nigromante lo captura en una oscura misa negra. A partir de este incidente, el desarrollo de la serie vendrá a relatarnos la liberación de Morfeo y la compleja reconstrucción del reino de los sueños, así como las consecuencias que derivan de la inicial capción. Un largo periplo en el que conoceremos a Los Eternos, hermanos de Sueño como Muerte o Destino, y viviremos embelesados por una constante imaginación literaria, ya que Neil Gaiman es capaz de prescindir de su protagonista y arrinconarlo, utilizarlo como mero catalizador o testigo ocasional en historias deslumbrantes, cuentos para adultos donde conoceremos lo que sueñan Octavio Augusto, una comunidad de vecinos o una ciudad (porque las ciudades, y no sus habitantes, también sueñan en la imaginación del escritor británico).

Culta y literaria en un modo que marcó estilo e influyó (quizá no siempre para bi

en) a numerosos autores, “The Sandman” es una obra que, alejada de los clichés de los tebeos comerciales norteamericanos, ha logrado un éxito rotundo atrayendo no sólo a asiduos lectores de superhéroes, sino también a un nuevo público embelesado por la imaginación y por el deslumbrante caudal de referencias culturales que supo aprovechar y reutilizar Gaiman, apoyado en un cartel de ilustradores diverso y desigual. No importaba demasiado: “The Sandman”, quizá por primera vez en la historia del cómic comercial, fue obra de su guionista, quien marcó el estilo y el tono de su creación por encima de sus ilustradores gráficos.

Editorial Planeta ha emprendido por fin una edición definitiva de esta obra. Es una ocasión idónea para descubrir (o redescubrir) una de las más sólidas fábulas surgidas en los últimos años.

artículo publicado en Faro de Vigo

Los titubeantes inicios de un clásico

La ed

itorial ya lo había intentado en una edición popular de tebeos mensuales en 2006, pero parece que “The Sandman”, pese a haber nacido en aquel formato de cuadernillos grapados, baratos y mensuales, ha alcanzado una categoría que hoy clamaba a gritos una reorientación. Así en este segundo intento se opta por el mayor lujo y el empaque que se reserva a las grandes obras: nuevo y mejorado coloreado infográfico, numerosos extras (entrevistas al autor, bocetos preparatorios, análisis varios…) y exquisita encuadernación en tapa dura y con estampaciones en oro, cinta de lectura, etc.

Este primer tomo que nos ocupa (de un total de siete que completarán la saga) acierta al compilar los dos primeros arcos argumentales: “Preludios y nocturnos” (capítulos 1-8), y “La casa de muñecas” (capítulos 9-17). Y es acierto, pues los primeros pasos de la serie se revelan, leídos hoy, demasiado deudores de su época (apegados al estilo revisionista de Alan Moore). “Preludios y nocturnos”, además, carece de un rumbo definido, lo que es evidente en su tanteo indisimulado de estilos y géneros. Del cuento gótico al terror psicológico, pasando por el revisionismo de superhéroes. No es menos cierto que en estos inicios hay momentos de verdadero esplendor, y que argumentalmente son muy necesarios en el global de la serie, pero será con el capítulo octavo (el magistral “el sonido de sus alas”, ya histórico por su originalidad y gran emotividad) cuando finalmente “The Sandman” cobra entidad, encuentra su compás y fluye como una sinfonía (fantástica). Así, con la obertura de “La casa de muñecas”, Gaiman ya tiene claro el rumbo a tomar, y el tono: fantasía posmoderna, toques de horror, gotas de socarronería muy británica y una sensibilidad contemporánea que forjó un vínculo férreo entre obra y lectores (y, ojo, también muchas lectoras).

Estamos, en fin, ante el inicio de un clásico, y frente, también, a la prueba de que partiendo de iniciales titubeos, pueden lograrse obras mayúsculas.

calificación... no, mejor, les enlazo a mi blog sobre la serie, "Sobre Sandman", donde desgrané la obra capítulo a capítulo (resumen de capítulo, cosas a retener para el futuro y su trama general, citas y juegos de referencias, y valoración personal de cada capítulo de la serie, en un blog que seguramente continúe hasta tener todo Sandman repasado). Pinchad aquí

1 comentario:

Int dijo...

Lo grande de THE SANDMAN es que se lo puedes dejar a casi cualquiera y el acierto está asegurado. Yo le dejé mi edición de Norma a un amigo poco dado a la lectura y ahora se está haciendo la nueva edición deluxe. Recientemente le he dejado el primer arco a un amiga y ya está enganchada.