
Infalibles, inmarchitables. La compañía que es garante de cine colosal y comercial y para toda la familia, sigue sin dar el mínimo traspiés.
Hablo de Toy Story 3...¿TRES? sí, y aunque los latiguillos nos digan aquello de las continuaciones y las segundas partes y los productos prefabricados y la falta de imaginación, entran los de John Lasseter como elefante digital en una cacharrería y desmontan cualquier axioma, reducido al ridículo por su talento e imaginación.
La tercera de los muñecos más famosos de la historia del cine (con permiso a su abuelo Pinocho) han protagonizado ahora un relato sobre la necesidad del juguete no sólo en el niño, sino en el adulto que deja la infancia. Sobre el valor del juguete, y el destino del juguete. O los posibles destinos y lo que ellos nos dicen de nosotros mismos.
Filosofía sin subrayados a través de un cuento trepidante (se hace corta), rebosante de imaginación, nuevos personajes tremendos (mi favorito, ese muñeco bebé siniestro, casi malsano) y tantos momentos hilarantes que se hace arduo señalar uno. Bueno, no, está chupado... el desfile de trapitos que le regala Ken a Barbie. Delirio absoluto.
¿Obra maestra de nuevo? O casi. Le quitamos puntitos por ser la tercera parte y reservo, pues, el honor de clásico a la fundacional. Pero joder, si todo el cine indie-social-trascendente-autoral divirtiese e hiciese pensar sin tomarnos por tontos a los que hay que explicarle clarito elmensaje como lo logra Toy Story 3, otro gallo nos cantara.
Y para demostrar que estamos ante algo ya clásico, ¿ven? ilustro sin imágenes de la peli y dudo que nadie se percatase (supongo): el vaquero, el soldado espacial, el matrimonio Potato, el dinosaurio bueno, la hucha cerdito... ya están instalados muy dentro de la memoria colectiva, pese a tener apenas 15 años.
Por cierto, el 3d es accesorio (aunque la técnica aquí vuelve a dejar claro quién es el mejor), y por dios y los apóstoles del cielo nuboso, sean puntuales a la proyección: Noche y día, el corto, es (este sí) una obra maestra que amalgama en su discurso la naturaleza del 3D y del 2D. Lo entenderán al verlo.
Grandes, como la copa de un pino, los de Pixar.
calificación: ¡excelente!
4 comentarios:
Jo, qué rabia. Acabo de sentirme totalmente superfluo. Estaba tan contento con mi reseña recién estrenada y nada más entrar aquí doy de bruces con la tuya, que dice más o menos lo mismo pero mejor, en menos espacio, y utilizando la palabra "axioma" (es una broma, no te lo tomes a mal).
Magnífica película y magnífica reseña, pues. Yo le otorgaría la calificación de "Obra maestra" precisamente porque la primera ya lo era. Y la segunda también. Y ésta las ha superado.
jajaja... la culpa de que esa palabra se cuele en mi diccionario de uso la tiene Javier Krahe, claro :)
Y no, no tires piedras contra tu crítica, que está fenomenal, hombre...
Si se ve como una peli aislada es una muy buena película, si se ve como el fin de fiesta de la trilogía creo que se queda un par de pasos por detrás de sus dos antecesoras, por eso me fui un pelín decepcionado del cine…esperaba más, o mejor dicho, esperaba algo diferente, y sin embargo, me encontré con una repetición casi calcada de situaciones y personajes que ya bordaban la 1 y la 2…quizás iba con demasiadas expectativas :-(
Eso sí, que se te ha olvidado señalarlo Octavio: ¡Sale Totoro!
Aun reconociendo lo buenas que son las tres películas de TOY STORY hay que decir que la primera está claramente inspirada en este especial navideño de Jim Henson:
http://www.youtube.com/watch?v=4hDQE2wGmGM
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