25 octubre 2010

KRAZY in love with CÓMICS


Buf, octubre de 1989... han pasado 21 años. El tiempo es lo que tiene. Y yo aún recuerdo la extrañeza del momento, viendo en la librería Kómic de Santiago de Compostela aquella portada con Batman abalanzándose desde un fondo amarillo. Una imagen tosca en cuanto a maquetación que en su cabecera lucía un "Krazy comics" intrigante (en vez del presumible "Batman"... por cierto, el dibujo, era un 'préstamo'del Año 1 de Mazzuchelli). Y al abrirlo, se dio un pequeño tsunami mental en aquel macaco que no contaba los veinte años aún... aquello no era un cómic... sino una REVISTA SOBRE cómics. Una publicación periódica, igual que las había sobre música y cine... pero centrada, toda ella, en la historieta.
No es la primera... fue MI PRIMERA, y creo que fue una suerte: por sus páginas desfilaban artículos de chavales que me podrían llevar cinco años, jóvenes pero expertos con nombres hoy muy conocidos (de José María Méndez a Jordi Costa, de Carlos Pacheco al compañero bloguero F Naranjo, y un largo etc que aquí no cabe ni procede), veinteañeros en su mayoría (por lo que años después supe, vamos) con ganas de hablar de cómics y con conocimientos para hacerlo. Y sobre todo, con un eclecticismo que no ha sido superado. Sin renegar del criterio exigente (quizá algo laxo, pero sin claudicar a cualquier cosa que tuviera viñetas en su interior), en sus páginas desfilarán breves estudios y críticas de novedades para todos los gustos: del tebeo de superhéroes al underground, del manga a los clásicos, de Capitán Trueno a Alan Moore, Clive Baker, Akira, Elektra Assassin, o Snoopy.
Y temas más genéricos e igualmente variopintos (de los clásicos a la censura, del cómic de terror al manga, por entonces incipiente). En sus veinte números (más o menos, hablo de memoria) se hizo el lector que ahora soy (al menos, 'el brote' del lector que ahora soy) porque se emparejaba en ética con otras revistas que yo seguía: desprejuiciada, ecléctica, variada y rigurosa. ah, y curiosa, buscando lo que aún no se había editado en españa y reivindicándolo (y en aquellos días, era mucho lo que llorábamos por inencontrable, créanme).
Han venido luego otras cabeceras mucho mejores (ni lo duden, Krazy era frugal en comparación con el tremendo U) pero creo que en esa revista había una equidistancia que la pone en un medio tono envidiable: ni demasiado densa, ni excesivamente ligera. Y pese a ser, sí, un fanzine (sobre todo por su presencia y maquetación... hacían lo que podían, intuyo), su rigor la convertía en mucho más.
Ojalá hoy pudiese encontrar algo así en mi librería. No ha encontrado un sustituto.. aunqeu igual, snif, les hablo desde el corazón... he visitado El Hogar ergo, la casa de Mamá) y recperé sus primeros números casualmente. Y supongo que escribo desde la añoranza y con cierta emoción...

3 comentarios:

fnaranjo dijo...

ay, amigo, qué tiempos...

toni bascoy dijo...

Ya te digo... yo, incluso con unos añitos menos, hice el mismo viaje que tú, a la tienda de Pío (que sigue ahí, luchando contra la crisis) y a las páginas del Krazy. Buena época, y buena generación, la primera que rompió con aquellas tonterías de línea clara/línea bruta, Marvel/DC y demás dicotomías absurdas. Escribían con pasíón y con criterio, cuando manejar ese nivel de información en la época pre-internet tenía que ser una epopeya.
Gracias por este buen recuerdo... ahora sólo me falta ir a casa de mamá a rebuscar entre las cajas.
Un abrazo!!

Octavio B. (señor punch) dijo...

cierto es que rompieron con ciertos "opuestos" que dominaron el panorama ochentero, ahora que lo dices.