15 noviembre 2010

el Apocalipsis según los cisnes: MY FATHER WILL GUIDE ME UP A ROPE TO THE SKY, de Swans

Swans, cisnes. Un animal hermoso y un nombre eufónico que, si lo asociamos a música y entendemos un poco de historia del rock... produce escalofríos.
No hay escapatoria, cuando los cisnes querían meter yuyu (escucha "Cop"), te lo hacías encima: el ruido, los ritmos a piñón, la voz terrorífica de Michael Gira... Michael Gira... ¡hasta el nombre mete miedo, carai!.
Swans se disolvieron hace muchos años, en los mediados noventa, tras una época donde sustituyeron los abismos por paisajes musicales más oxigenados, solemnes y hasta radiables. Nunca tuvieron demasiado éxito. Y ahora vuelven para continuar su trayectoria (que no para repetirse ni auto-imitarse) dando un paso más en el camino, ubicándose entre lo sutil y el abismo. Lo que es una alegría porque no deberían gustarnos los espacios desocupados, y nadie habitó la oscuridad, ora abrupta, ora más plácida, que Michael Gira gobernaba.
Pero My father will guide me up a rope to the sky no se queda en lo terrible, sino que sabe encontrar remansos y respiraderos en temas bañados de soul o blues y esa épica lírica que tan bien han dominado en su día. Hay, aquí, un nuevo barniz donde conviven los diferentes cisnes, o mejor, donde se yuxtaponen.
Así, aunque es difícil sustraerse al agujero negro de campanas y agónicas psicofonías que abre 'No words/no thoughts' (ni al veneno que luego se extiende por todos y cada uno de sus nueve minutos y 25 segundos de auténtico pavor), y aunque el plácido soul 'Reeling the liars in' que le sigue parece avisarnos que la suavidad podríaa ser el tono de este disco tras la apertura feroz, la realidad es que Michael Gira (y secuaces) se instalan entre ambos extremos. Así temas como 'Jim' se balancean entre la brisa y la tormenta para renovar patrones de blues añejo, 'Inside Madeline' provoca un crescendo noise que fenece en una cuasi-balada, 'You fucking people make me sik' arrulla con la voz invitada de Devendra Banhart y la hija de tres años de Gira... para zambullirse en una coda de disonancias espectrales, y 'Little Mouth' cierra el disco provocando miedo a capella.
Magistrales y necesarios como ninguna otra "reunión", esto no es una vieja gloria sino un clásico pariendo, con sangre y con luz, un clásico de la década que empieza. Al tiempo.
calificación: obra maestra

en directo; no muy buen sonido, pero en fin... no creo que Gira se dedique a hacer videoclips hoy por hoy...

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