04 noviembre 2010

el retorno de Sufjan Stevens fase 2.0: THE AGE OF ADZ


Sí, "All delighted people" olía a nueva cumbre (otra, ni mayor ni menor que "Illinoise") y a discazo del año, pero ha quedado como coda.
"The age of ADZ" lo tenía dificilísimo para ser algo más que la espiral en medio del laberinto. El neo folk para orquestas de Sufjan Stevens ya no daba más de sí, el intimismo ya no podía ser una salida (lo practicó con magisterio, incluso en discos previos a su cumbre, como "Seven Swans"), y el do de pecho de su maxi-de-una-hora podría ser el colofón, el canto de cisne de un autor que ha logrado la gloria.
Entonces escuchas 'Futile Devices', arranque del nuevo disco (este sí, Lp, lo que equivale, por supuesto, a más de setenta minutos musicales y once temas, uno de casi veinte minutos) y sonríes: afirmativo. Esto es precioso, pero como siempre. Fallo. Esto es un adiós, un recordatorio de que en el fondo pulsa el Sufjan de siempre, el bardo delicado y exquisito, el susurro emocionante y los arreglos minimalistas. Pero también una constatación de que algo nuevo va a nacer a continuación. Y en pocos segundos la electrónica más abrupta se adueña de Sufjan de nuevo (ya en 2002 hubo un revolcón de música instrumental con los bleep y los glitches, "Enjoy your rabbit"). Y las siempre hermosas canciones del cantautor se embarran en sonidos ásperos, voz tratada y gelidez digital.
Pero tras ese duro caparazón descansa la mariposa de siempre, los arreglos orquestales se adueñan de la coraza sintética inesperadamente haciendo levitar las melodías, los coros siguen ahí pespunteando las melodías, y estas se presentan tan asombrosas como esquivas. Stevens monta un single perfecto para quebrar su estribillo y lanzar la pieza por protuberancias átonas, inesperadas, "inverosímiles". Y crea verdaderas catedrales de sonido con pilares melódicos irrompibles.
Por lo demás, una idea lírica que emparenta temas personales, como el desamor y su enfrentamiento, a personalidades a descubrir a través de su obra gráfica (Royal Robertson, artista, loco, autoproclamado profeta en la tierra).
En fin. Lo de siempre, un autor ambicioso, capaz de dejar a engloados del stadium rock a la altura de "Canta con Pocoyó", pero con el talento para que esa pretensión cristalice en trabajos exploradores, que abren nuevos caminos, que son difíciles de aprehender pese a la evidente pericia compositiva y melódica de Sufjan. Cuesta mucho, mucho entrar en estas canciones serpeantes, de árida electrónica y desarrollos impensables (silencios acongojantes, crescendos corales de otro mundo, paisajes tupidos de sonidos maquinales...). Y es que, escuchadas unas cuantas veces, uno no puede dejar de alucinar por las orejas con MARAVILAS como el tema que da título al disco, o el arranque de 'Now that I'm Older' y su piano agónico entre sedas vocales, o 'Bad Comunication' (sigue sólo la voz de Sufjan y dime en serio que está en baja forma; luego, añade la ambrosía de los coros y los bleeps acuáticos... es digno del mismísimo Panda Bear, y lo ha parido un tío que se hizo hueco con el banjo y capitaneando el nuevo folk americano, ojo).

Y consciente de que su talento no tiene límites, en vez de regalarnos una obra maestra de diez temas y casi 60 minutos, cierra con 'Impossible soul' que, sí, parece imposible: más de ¡25 minutos y 35 segundos! de orgía musical, un cruce de melodías celestiales abrigados por solos de guitarra eléctrica robotizada, los coros ya inseparables, violines, requiebros de todo tipo, cuasi-retornos al folk más ortodoxo, falsetes entre metales y electrónica (que no falte), remansos casi abstractos y apoteosis desmedidas.

Simplemente, inalcanzable, plantando cara a los mismísimos Animal Collective como lo más grande de los últimos diez años.
Así, a lo bruto: disco del año indiscutiblemente el mismo año -casi mes- que saca un EP que podría ser de lo mejor del año. Y la hostia (con perdón, pero no se me ocurre cómo describir mi estado de alucinada incredulidad si no es con tacos)
calificación: obra maestra (aunque difícil, muy difícil)

5 comentarios:

arckh dijo...

habrá que escucharlo!!

Octavio B. (señor punch) dijo...

¡cuanto tiempo, arckh!
sí, escucha, aunque solo sea porque está siend polémico, sin medias tintas

Int dijo...

Desconocía por completo a este artista. He decidido ponerme al día y me he puesto a escuchar "Illinoise". Veremos que tal.

Octavio B. (señor punch) dijo...

Illinoise es una maravilla, sin reservas.

Jero dijo...

Había escrito un tremendo ladrillo y al clickar en "publicar" me ha dado error y deduzco que se ha perdido en el olvido internetero :(

Intentaré resumir: obra maestra, sí, pero no disco redondo. A mí se me hace largo por culpa de "Impossible soul". Yo creo que ambas cosas no son irreconciliables (del mismo modo que hay discos redondos que no me parecen obras maestras). Con todo, uno de los 2 ó 3 álbumes más alucinantes que he escuchado este 2010, y una nueva demostración de que Sufjan Stevens tiene un talento que no es de este mundo. El tío juega en otra liga.

Ah, y por mucho que me gustase en su momento el "Merryweather Post Pavillion", yo creo que Sufjan Stevens le patea el culo (en términos musicales) a Animal Collective. Pero eso es muy subjetivo, supongo.