18 noviembre 2010

más listo que el tebeo 26: a vueltas con el estilo y la factura.

Vamos a hablar de cosas del arte y el artesanato. Y del lenguaje del cómic y sus propias necesidades. Y cómo estas no son las de la ilustración (mucho menos, las de la pintura). Acabo de leer por primera vez un trabajo completo de Jeffrey Brown. Lo admito, me estaba perdiendo algo MUY bueno, un referente de las nuevas vías (o no tan nuevas, pero sí radicalizando cosas pretéritas). Brown crea tebeos chiquitines que hablan de cosas chiquitinas. Dibuja directamente a tinta, y su acabado es prácticamente... bocetos toscos. Aparentemente toscos.
Pero vamos a ver cómo dibuja Jeffrey Brown en una "disolución", que nos transportará de la artesanía (la factura cuidada, la perfección técnica como objetivo) a lo artístico (donde impera la intencionalidad expresiva antes que la pericia ejecutiva)

Este dibujo doble, es el original (a la izquierda) y su copia por Brown (derecha) en un ejercicio donde varios autores recrearon portadas de superhéroes sin renunciar totalemnte a su estilo. Es evidente que Jeffrey PUEDE, porque tiene las HABILIDADES amanuenses (por así decirlo) para calcar el estilo de otro autor. estilo tópico del género de los supercachas: naturalista, detallista, expresivo)

Uy, perdonen la poca educación... detangamos la charla y dejen que les presente a Brown "in person"



Y también en un autorretrato.
No está nada mal, ¿verdad? está "clavao", es él sin duda. Este tío sabe dibujar... entonces ¿por qué se autorretrata así en sus tebeos?




Y es más, si incluso adoptando tal estilo es capaz de hacer cosas como esta (admiren el detalle, la capacidad para retratar toda la habitación, recargada, tumultuosa, sin perder detalle, realista en sus perspectivas naturalistas...)...


¿por qué sus historietas abundan en páginas como ésta?





Pues sencillamente porque Brown elige ese tono y esa expresividad, y lohace además para narrarnos su propia vida. En anécdotas minúsculas o trascendentales momentos (como el nacimiento de su hijo). Todo con esa expresividad que aporta un aire de descuidada ligereza, de naturalismo sin caretas que beneficia al tono confesional de su obra. Mejor dicho; no beneficia nada: define propiamente dicho tono. Brown resulta "sincero" y "confeso" en estas historias GRACIAS a ese estilo, que parece decirnos "sin pensar, desde el corazón directamente", con todo su acabado burdo, sus errores técnicos y su ausencia de pretensiones.

Por tanto, poca artesanía, pero mucho arte. Más listo que el tebeo, mister Brown...

5 comentarios:

toni bascoy dijo...

Pues claro que sí.
Por cierto, ¿cuál es ese primer cómic de Brown te has leído? A mí me entro por el ojo la primera vez que le eché un vistazo en la librería, y me he ido comprando todo lo que sale, religiosamente.
No tiene nada que ver, pero ha sido una sincronía curiosa: hoy por la mañana me he levantado con una idea para colgar alguna cosilla en el tumblr: hacer unos montajes con fotos de autores de cómic junto a viñetas donde se retratan. Brown era una de mis primeras opciones, claro. Al ver las viñetas que has colgado, ha sido como ver el futuro. Bueno, me he decantado por Joe Matt como primera opción y el resultado lo puedes ver aquí, si quieres:
http://espantajerias.tumblr.com/
Un abrazo!
P.D.: Ah, muy buena la lista de las 25 canciones. Me entran temblores sólo de pensar en cómo has podido hacer la relación. Yo no sabría por dónde empezar.

Octavio B. (señor punch) dijo...

soy Brownnovato (había ojeado algo en la biblio, torpe, supongo, ni me acuerdo), y mi pimer Brow (-nie, juas juas)ha sido el reciente escenas Imborrables, que reseñaré en Faro de Vigo cuanto pueda (porque además la cúpula ya sacan otro nuevo, me pilla el trennnnn....

sobre la lista, pues a bocajarro, y sin darle demasiado al cacumen. Pero, como INTENTO explicar en la entrada de Massive Attack, busco altiempo ser algo objetivo, apoyar las candidaturas en elementos externos como su peso histórico y tal.

Anónimo dijo...

Pues, bueno, Brown elige ese estilo, habla con el corazón, vale. Pero a mí no me gusta nada, sólo he leido uno " Inverosímil", y no pienso repetir. Aborrezco esa forma de dibujar. Si él elige eso, yo elijo no leerle.
Y no es una cuestión de academicismo, o como lo quieras llamar, por ej. me encanta M. Entrialgo, otro que tampoco "sabe" dibujar.
En fin, para gustos...
luchino

Octavio B. (señor punch) dijo...

el problema Luchoni no es tiu elección. Que cada cual lea lo que le guste, y si uno prueba a brown y no le va, pues no pasa nada. El problema (y para esto basta con leer los comentarios en otros blogs frecuentados por gente que, supuestamente, entiende de cómic) es que se diga que "Brown dibuja con el culo", porque no es así. O al menos, no es un dibujante de cómics deficiente. Todo lo contrario, escribe con su dibujo, da el tono que quiere al emplear ese estlo: es más, si Brown no fuese buen dibujante pero con esos mínimos consigue transmitir tanto mensaje inherente a su obra (repito, el dibujo es parte de lo que se cuenta, no la vía de contar algo), pues entonces.. seguiría siendo un excelente dibujante de cómics (pero eso sí, de darse tal caso, habría realizado una copia del doctor muerte de Zeck de mierda, y no es el caso)

Octavio B. (señor punch) dijo...

e insisto, este post es de la serie "más listo que el tebeo", no tanto para hablar de la obra o el autor concretos sino de los mecanismos del medio comicográfico (que diría Little Nemo's kat)