1964: Getz y Gilberto, el jazz y la bossa, unidos por el magnetismo de una voz dulce e inexperta (Astrud Gilberto nunca antes había cantado profesionalmente).Un cálido arrullo, el de la música que es todo caricias, mecido por el saxo en la mixtura perfecta, deseada. Girl of Ipanema (y el disco que la alberga) es la demostración de que se puede hacer crossover musical, cultural, sin caer en el ridículo buenrrollista que ahoga hoy al concepto. Delicious!
Ah, se ela soubesse que quando ela passa,o mundovsoirrindo Se enche de graçae fica mais lindo Por causa do amor.
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