29 abril 2010

La narración gráfica como experiencia casi abstracta: VIAJE, de okoyama

Como en literatura o cine, hay obras de cómic que trascienden la idea del mero entretenimiento para indagar en las posibilidades del medio como forma artística. “Viaje” (Apa-Apa ediciones) es una de ellas. Yuichi Yokoyama es uno de esos autores que, dentro del vasto panorama del manga, destaca por cruzar uno de sus caminos menos transitados. Frente al común denominador nipón, donde, siendo una potentísima industria, el manga se subdivide por géneros y públicos destinatarios (esto es, hay un manga para chicas, autores especializados en manga histórico, futurista, etc.), Yokoyama supone un prototipo de “auteur” en el sentido más tópico. “Viaje” es la obra de un artista visionario que plasma una concepción fuera de toda etiqueta. Es, además, un cómic innovador, un tour de force intelectual para el lector. Sin llegar a la abstracción pura, lo argumental aquí es mínimo: tres individuos entran al tren, lo recorren, viajan y finalmente llegan a destino.

Pretexto, pues, para una apuesta por diseños cartesianos, juegos de líneas y curvas de inspiración arquitectónica, estudiadísimas secuencias (destaca el manejo del plano/contraplano), alardes compositivos (merece la pena leer Viaje, al menos una vez, sin atender a lo que cuenta sino empapándose de su imaginería visual). Y al final, tras lecturas y relecturas, podremos extraer conclusiones de este manga sin una sola palabra. ¿Nos cuenta su autor una fábula deshumanizada? ¿Se trata este libro de un alarde estético a favor de la velocidad, la tecnología deshumanizante y la capacidad de la contemplación del ser humano? Hipótesis abiertas, cómic altamente sugestivo pero no didáctico (nada se subraya, todo son insinuaciones y posibilidades), “Viaje” será tenido, sin duda, como uno de los mejores cómics publicados en 2010.



(Texto publicado en el faro de Vigo)

28 abril 2010

pijamas bien zurcidos: GREEN LANTERN de Geoff Johns


Cuando a uno le gustan los superhéroes, quizá como consecuencia de una herencia infantil nunca del todo abandonada (si ya vamos canosos y calvos, ¿para qué renunciar a nada?), ojear el panorama Marvel y DC resulta triste: tebeos moñas, aburridos macro eventos de micro imaginación, planicie general... uno no espera un Allstar Supernan cada año, pero sí, al menos, alguna serie bien construida. Un cierto trabajo de siembra y cosecha con unos personajes y un universo bien urdidos. Si Marvel tiene a Brubaker para salvar papeletas (notable, aunque su estilo resulte a veces algo lento, acaso demasiado pensado para el tomo recopilatorio antes que para la fugaz grapa), en DC tienen a Johns. Un autor clasicote y eficaz que se ha pillado al Linterna Verde (personaje y héroe a todas luces ridículo... apriori) y lo ha convertido en la space opera más chupi y en un tebeo de superhéroes que, sí, merece la pena. Al menos en los cinco números que he leído (voy a mi ritmo, no tengo prisas). Le ha creado un entorno y un nuevo sentido, con numerosos ejércitos de diferentes anillos de poder, con tramas palaciegas y batallas cósmicas, con dudas existenciales (de un párrafo, que no es Bergman) y más extraterrestres que en Star Wars.
Añadamos que la historia se dirige a un evento a punto de editarse, "La noche más oscura" (y que cierra una cadena de crossovers ideados por el guionista) y tendremos, quizá, el tebeo DC que merece la pena seguir con buen espíritu inocente y friki.
En fin, que no defrauda las expectativas que su nº1 me provocó. que son las justas, las que pide un tebeo de estas características: no va a constar en ninguna lista de lo mejor del año nunca. Ni en la mía. Pero en fin, entre tanta gruesa novela gráfica, a veces uno gusta de abanicar el cerebro con un comic book liviano. Este, con un dibujo recargado y muy "más grande que la vida", lo es si te gustan las movidas espaciales y los superhéroes cósmicos.

24 abril 2010

continuando el sendero: UNA ÓPERA EGIPCIA, de Los Planetas

Tras lo que supuso La leyenda del espacio, punto de fuga del último rock patrio y sin duda un disco destinado a figurar en el podio de los clásicos (aunque sólo fuera por generar opiniones más extremas aún que las que los granadinos ya solían acaparar), Los Planetas entregan un trabajo, empecemos por el tejado, redondo. Si en el EP Cuatro palos se mostraron peligrosamente continuistas, aquí han decidido seguir el camino abierto por lo flamenco pero trazando un sendero inesperado. Lo jondo sigue tras la mayoría de los temas, pero tan imbricado con el modus planetario que no pocas veces se diría que nada flamenco hay detrás. Y sin embargo, temas como "Te mereces una corona de estrellas" o "La veleta" tienen tanto de ello (en el esqueleto, en la estructura) como las más evidentes muestras de fusión del disco anterior... o como el impagable tramo final, un engarzado de quejíos y sonoridades tan flamencas como abisales que remiten directamente a "La leyenda".
Si unimos una luminosidad que los retrotrae a tiempos lejanos (muchas veces parece que estamos en una relectura de sus joyas más burbujeantes), una heterogeneidad opuesta al concepto unitario de La leyenda, y una mayor limpieza "sónica" sin renunciar a la alquimia guitarrera, tendremos servidas las pautas: esto es otra cosa. Esto es un disco natural (se siente lógico, creíble como continuación), que revela cómo una década construyendo un sonido propio (nadie hace noise o shoegazer en castellano como ellos) sirve para forjar una carrera a largo plazo. Y es que escuchando Una ópera egipcia y rememorando "La Leyenda" de donde viene, sentimos que las raices son el plancton natural para Los Planetas. Una fuente inagotable a la que pertenecen desde siempre. Sólo tenían que madurar su universo personal para entender cuándo llegaba el momento de acoplarlo al ancestro jondo.
Hace diez años titularon un recopilatorio "La orquesta química". Y eso es lo que hacen: química, entre su propia naturaleza y la del flamenco (las letras, populares, fundidas con el microcosmos lírico de J, atestiguan esta idea de imbricación natural)
Segundo paso. Segundo acierto (no obra maestra, aunque sólo sea por coyuntura, y por faltar esa soldadura inquebrantable que hizo del anterior un verdadero diamante, denso, irrompible y al tiempo de infinitos brillos y matices).


Ah, la portada (y me posiciono: excelente), del gran Max (Peter Pank, Bardín, NSLM...)

23 abril 2010

día del libro

Día del libro.
Señalo (es la costumbre aquí, o al menos lo hice un par de veces) lecturas que tengo eh mi mesa de noche. En realidad, no es un libro de mesilla, sino un bello "tocho".
Este bello tocho
Todo sobre nuestro mundo, de C. Lloyd
En definitiva, una somera historia de la humanidad, que destaca por su didactismo (lectura ligera, que engancha) y por una idea orgánica de la historia o, dicho de otro modo, donde por ejemplo los Mayas y las glaciaciones pueden guardar relaciones insospechadas (a juicio del autor, se entiende, ¿y porqué no, digo yo? ¡vamos, todos contra el academicismo de postín!).
Y sobre todo, es un libro profusa y bellamente ilustrado, como se puede ver en estas imágenes del original en inglés.

pinceladas sobre ROSALIE BLUM

Hoy sí publican mi colaboración comiquera en Faro de Vigo, donde además de Viaje (ya comentado aquí también a vuelapluma), dispondrán de un artículo principal sobre Rosalie Blum, un tebeo realmente delicioso. En breve colgaré por aquí ambos artículos, pero déjenme apuntar ya que Rosalie Blum es un perfecto ejemplo de cómic/Novela gráfica para regalar. Para regalar a quien no lea cómics y hacerle ver, con una historia madura y sensible y con un dibujo delicioso, que la historieta ya no es cosa de niños (estoy generalizando sobre cierta percepción generalista sobre el medio, se entienda).
No es una obra maestra pero sí un buen tebeo. Y sobre todo, te deja un sabor de boca tan agradable (incluso con sus zonas oscuras) que dudo que nadie pueda despotricar contra él.

19 abril 2010

me suena ya: SI LA COSA FUNCIONA, de Woody allen


Es así, ni más ni menos. La última (ya casi penúltima) de Allen sabe 100 % a Allen. Al de la comedia. Incluso argumentalmente tiene mucho de Poderosa Afrodita: un Pigmailón, una comedia certera, un algo efectista (no, no hay coro griego... pero sí otros efectismos ya anteriormente ensayados por el neoyorkino). Pero en fin, podemos acudir como guiño al propio título, y encogiéndonos de hombros decir: "Si la cosa funciona..."
Y canastos, funciona. Te ríes aunque te la sepas. Y cabe escudarse en el discurso casi bílico que desprende su protagonista, un sosias hardcore del propio director. Por tanto, si no cabe ya esperar de Woody Allen nada sobresaliente (pongamos otro Balas sobre Broadway, otro Match Point, ni por supuesto un Manhattan), al menos yo sigo diciendo que su cine es una apuesta segura de buen sentido del humor (cuando toca comedia, claro), y, si no hace escapadas turísticas por España-y-olé, también de buen gusto. O que sigue siendo de los mejores directores de actores del mundo, aunque todos parezcan hacer de él mismo.
Vamos, que con todo lo que le podemos criticar... funciona. Te ríes un rato.

18 abril 2010

Garzonmanía y Garzón manía

Primero: que el fascismo dosmiles, que los retoños del franquismo, puedan hoy jugar en nuestro/mi tablero, el de la partida democrática... me jode. Mucho. Llamadme tiquismiquis.
Segundo: lo judicial se me escapa. No soy de derecho, no cursé esa carrera, aunque sí entienda la diferencia entre interpretar la ley y prevaricar. Hay un abismo.
Tercero,: la cosa no va, o no debería ir, de si cae bien o no Garzón. Va de entender si obró conforme a ley. Me remito, pues, al punto "Segundo".
Cuarto y por cierto: la ley de amnistía es de 15 de Octubre de 1977. La Constitución española, de 1978. No, por nada, por nada. Ah, y cabe preguntarse si esta ley está por encima de otras supranacionales que dicen en contra, respecto a los crímenes contra la humanidad. Pero claro, "Franco, también hizo cosas buenas". Cómeme la poya, anda (con perdón lo digo, con espíritu de amnistía, y tal).
Quinto, qué bien viene esta marea a las algas de lo político, la crisis aún sin brotes, la corrupción del PP... pero qué bien les viene. Lo siento por el cabeza de turco.
Sexto, yo encantado de que a quien toma el poder por la fuerza y guerra civil mediante, follándose una españa republicana (constitucional, de gobierno electo, etc) y gobernando según su Santo capricho:
  • esté ya a la derecha de Dios.
  • le puedan llover piedras desde una democracia asentada, madura y firme. Superando rencores y llamando al pan pan, y al crimen de lesa humanidad, crimen.
Y esto es todo lo que puedo decir sobre el asunto Garzón desde mi poco conocimiento del mismo. Ah, qué ganas que tenía...

viva la caspa vintage: Gángsters contra charros..



La televisión gallega tiene un segundo canal donde, aparte de repeticiones de series y programas, cuelan cine antiguo y curiosidades.
Ayer he tenido el ¿gusto? de catar una cinta... inenarrable, mejicana y de los cuarenta. El título ta dice mucho de lo bizarro del asunto. Desgraciadamente no encuentro ni una muestrita en Youtube, pero créanme si les digo que entrar a bocajarro, desprevenido, en un zapeo, en esa pelea (¿boxeo, lucha libre?¿es todo esto el germen de la devotio chicana por las peleas de enmascarados?), una lucha de mamporrazos al aire con caída grácil (no se me hagan daño mis stars)... caer en ese abismo del séptimo arte, no tiene precio.
Pero luego, mejor aún, fui premiado con un baile moruno-rumba latina, a lo cutrevamp, que, de verdad, quita el hipo.
A la dama (Rosa Carmina), sí se la puede rastrear en Youtube, incluso acompañada del señor Orol.
Y Juan Orol, gallego de nacimiento, responde a la dirección y la actuación, y parece ser que se lo reconoce como uno de los directores que hizo serie negra en Méjico.

16 abril 2010

pinceladas sobre VIAJE, de Yuichi Yokohama

Ya saben que de cómic suelo hablar reutilizando los artículos que saco en Faro de Vigo, pero este viernes no me han publicado. Como queda, por tanto, una semana para tan magno acontecimiento, voy a aprovechar para comentar a vuelapluma algunas cosas de varias lecturas.
La primera, Viaje, un cómic que es ya candidato, para menda, al podio del año (y queda mucho 2010, lo sé).
Me alucina su poder evocador y la fuerza visual que desprende. La capacidad para transmitir tanto siendo narrativamente tan parco (su trama se resume en una línea: tres pavos van en tren y llegan a destino). El concepto, lo que realmente nos relata, está en la imagen secuencial. En el diseño de página.
¿Y qué me dicen de la reinvención del acto de leer que supone la propuesta de Yokohama? Viaje puede leerse de muchos modos: flotando por encima como experiencia sensorial, detenidamente atendiendo a la narración propuesta... y cada modo de leer suma, porque aquí estamos ante una nueva manera de entender el cómic (al menos que yo conozca, porque no hablamos de pura abstracción, ni mucho menos)
Y qué dibujo... línea, cinética, sombras y grises, perspectivas, puntos de fuga... Qué tremendo.
Ah, y todo sin palabras.

14 abril 2010

me llena de orgullo y honda satisfacción...

Me han propuesto para el suplemento de fin de semana del Faro de Vigo donde habitualmente hago lo propio sobre cómics (esto es, en el "Visado"), hacer un articulillo sobre cierto grupo que me gusta


Pese a las poquísimas escuchas de su nueva ópera, por supuesto, no he podido resistir la tentación.
El viernes, ya saben dónde, y más adelante igual por acá... aunque tengo ganas de escribir sobre su disco con más escuchas en el cuerpo de cara al blog.

13 abril 2010

si los curas y frailes supieran...

Yo me río de estas cosas. Del diapasón desacompasado, de lo desnortado de la zona alta de la cosa católica.
Si fuera religioso, me lo pensaría mucho, estos días y con estas declaraciones.
Hoy por hoy, antes, me rapo al cero y canto hare-hare.
Es más noble.

08 abril 2010

Reflexiones personales de un autor… en voz alta.

Artículo publicado en Faro de Vigo

Juanjo Sáez recopila algunas de sus tiras de prensa en un libro que, más que una antología, resulta la honesta meditación de un artista sobre su obra.



Desde sus orígenes dentro del colectivo “Círculo Primigenio” la obra de Juanjo Sáez se caracteriza por la provocación naive, por las ganas de epatar y al tiempo revelar una personalidad frágil, cándida en ocasiones, mordaz a menudo. Autor de éxito que ha publicado en las cabeceras más insignes, polémico por forma y fondo, su estilo se basa en un dibujo esquemático y básico, unos textos cortantes, el juego provocativo con la forma y también con el fondo. Chistes pivados universalizados en un diario privado de gran tirada, ataques directos con nombres y apellidos, miradas irreverentes hacia iconos de moda o hacia el arte en general... cualquier cosa, cualquier noticia de actualidad, cualquier convención social sirven al barcelonés para reirse de todo y de todos. También de sí mismo. Lástima que a menudo el lector identifique esas autoinmolaciones voluntarias con tomaduras de pelo haca su persona, cuando es más correcto entender el pequeño mundo de Sáez como postales de su propia confusión, de sus vacilaciones, y de su asombro ante lo que le rodea.

Yo: otro libro egocéntrico de Juanjo Sáez es otra prueba más de su estilo, ya desde ese título gamberro y autoparódico. Estamos ante un volumen de exquisito acabado (la labor de la editorial Mondadori y su línea “Reservoir Books” es encomiable) que utiliza trabajos dispersos para articular un diálogo entre el autor y su conciencia (un monigote convenientemente negro). Así, Sáez se encara con sus dudas como autor, con su sufrimiento ante la incomprensión de lectores y, no pocas veces, editores. O recuerda pasajes de su propia vida, como ese hilarante viaje a Madrid para concretar una posible colaboración con el diario El País (que se materializó en una tira para un suplemento veraniego). También aclara su visión pragmática de la política, o del arte y la creación como motor vital.

En este sentido su estética se alía a su ética, en un todo que, debería entenderse, es insobornable, porque supone la verdad del artista. Su verdad personal, que no tiene por qué ser la del lector, ni coincidir con planteamientos estéticos ajenos. Son los de Juanjo Sáez, y derivan de la vida y la reflexión de Juanjo Sáez. Por supuesto, esto puede aplicarse a otros autores, pero tras la lectura de “Yo, …” queda claro que aquí, además, funcionan, son el soporte de una obra original, divertida y por momentos inocente. Maliciosa en otras ocasiones. Agresiva cuando toca, casi siempre divertida y en no pocos aspectos, enormemente rompedora.

Sáez ha entregado aquí su mejor trabajo, una lectura amena, contradictoria pero coherente, que nos hace reflexionar y al tiempo pasar un buen rato (sobre todo con ese aire de mortificación a lo Woody Allen que impregna no pocas páginas). Un libro de páginas exquisitas, orgánicas, de diálogos magníficos, naturales. Un trabajo que se engarza en un contínuo de obras (advierte el propio autor que “Yo: otro libro egocéntrico de Juanjo Sáez” puede entenderse como segunda parte de “Viviendo del cuento”, de 2000) al que continuarán otras, como la ya prometida recopilación de “Hit emocional”, la página que dibuja para la revista Rockdelux.

06 abril 2010

JULIETA VENEGAS no es una mierda: Otra Cosa

La radio-fórmula es un pantano grumoso en el que quien cae debe aguantar palos del calibre de Shakira (sí, Loba también me parece una hez, frente a opiniones moderniquis que han cantado su mejoría), Coti, Rosana, los grandes (ejem, ejem) Amaral, etcétera.
Por sus amistades (cantó con mediocridades varias) y por el apoyo incondicional de cadenas como los 40, podría pensarse que Julieta Venegas está en ese carro, pero sería pensar mal.
A ver, no, no vamos a encuadrar a la chicana en el saco de aquellas referencias que ha alabado (ha dicho que adora a La Bienquerida y alucina con Animal Collective o Flaming Lips) pero en el yermo erial de lo megahit, brillan con luz cálida sus canciones de pop sencillo con raíces (hay apuntes de ranchera por aquí y por allá, y especialmente en "Despedida"), sus detalles coquetos (las percusiones en "Eterno"), o unas letras que a veces escapan de lo dulzón ("debajo de mi lengua se esconden las palabras que revelan todo de mí, te podrían decir de mis inseguridades, lo pequeña que me llego a sentir", canta en la moderadamente agria "Debajo de mi lengua").
Otra Cosa no atesora un "Me voy", pero mejora la media de su antecesor, un disco con demasiados altibajos para tenerlo en consideración. Julieta Venegas ha apostado por la regularidad frente a los destellos, y ha conseguido un buen disco para las masas con temas tan redondos como "Eterno","Bien o mal", o "Duda".
Aprobado. Bien.

05 abril 2010

(habas, chorizos y cabrones)

No sé si en otras Comunidades Autónomas o en el Gobierno central cuecerán las mismas


Pero lo que tengo claro es que el PPdeG son una panda de


y de

Lo digo por esto.

Vergonzoso