31 mayo 2010

el juego de los barquitos

de acuerdo, hay que esperar a que las noticias se aclaren entre la humareda de confusión. Puede haber mucho matiz, pero, qué puedo decir... barcos con ayuda humanitaria, pongamos que retando autoridades militares, desoyendo las órdenes del ejército istaelí.
Y estos, llevándose a diez (por lo menos) civiles por delante.
¿Podemos empezar ya a llamarles asesinos sin pedir perdón?

30 mayo 2010

el fin de las estrellas


no, no es una de Han Solo. Ni de Galactus.
Es una momentánea hartura: se acabó rematar con estrellitas las críticas, al menos de momento.
Estoy harto de tener que bajar esa imagen siempre. Me cambio a una calificación verbal más veloz, e igualmente comprensiva y expresiva. Como han visto ya aquí, claro

CEREBUS: ALTA SOCIEDAD; un buen principio

Aunque las peripecias de Cerebus ya llevaban un par de años y se recopilan sus primeros pasos en un libro previo, la iniciativa de Ponent Mon ha sido dar comienzo a la edición española por el arco argumental “Alta Sociedad”. Es una decisión correcta, en tanto que el estilo de la serie ya está aquí plenamente forjado, las intenciones de Sim son claras y la calidad del cómic se encuentra en uno de sus momentos álgidos.

El tomo de “Alta Sociedad” comienza con un resumen de los acontecimientos previos (otra idea editorial a aplaudir) y nos sitúa en un momento en que el cerdo hormiguero se sumerge en una sociedad burocrática, nobiliar y de aspiraciones político-económicas muy claras: el poder como meta. Y Cerebus, perfecto antihéroe, es una criatura claramente codiciosa. Aunque bastante torpe en las artes de la diplomacia. Así que durante más de quinientas páginas asistimos al ascenso del protagonista hacia el más alto escalafón del poder político, en una descacharrante y ácida parodia de lo que realmente es la política (o al menos, lo que Dave Sim considera que es la política): un nido de víboras reptantes, manipuladoras, capaces de pisotear cualquier cosa y de conseguir llegar a la cumbre (social, económica, política) a cualquier precio.

Esta sátira se sostiene, en lo formal, en unos diálogos brillantísimos, un dibujo enormemente expresivo, y un autor que no sólo domina los recursos del cómic sino que los utiliza con enorme imaginación. “Alta Sociedad” es un festín de ideas brillantes, soluciones imaginativas y juegos malabares con el diseño de página. Y merece mucho la pena. Esperemos, además, que el éxito de este libro permita continuar publicando una saga que aún crece en calidad en sucesivos arcos argumentales.

La edición, por cierto, exquisita aunque levemente reducida respecto al original, para lograr un precio asequible.

(¡excelente!)

PERDIDOS, entrando en el siglo XXI

La serie más famosa de los dosmiles ha terminado por fin. Cientos de capítulos, seis temporadas y seis años para conformar una saga que ha venido, irremediablemente, a revolucionar la industria del entretenimiento audiovisual. Más adelante hablaremos de cuestiones subjetivas, pero hay datos innegables que convierten Perdidos en una de las series más importantes de la historia de la televisión... sino la más importante. Desde luego, su altura se debe a varios factores:
1º.- Longitud medianamente planificada. Más de 120 episodios con derivas e improvisaciones, de acuerdo, pero también en los que no hay que ser muy avispado para percibir una idea general que sostuvo las
seis temporadas. No se puede decir de otras teleficciones que todo lo emitido sea necesario para completar el puzzle. ¿Cuántas series arrancan con brillantez para perder sus signos identitarios (y su brío) en la
tercera temporada? A unos gustará más la primera, a otros la quinta, o la segunda (¿a alguien le gusta má la segunda, de verdad?), pero lo innegable es que Perdidos no es su arranque; es el todo de sus seis temporadas.
2º.-Por otro lado, nunca antes la televisión había apostado tan fuerte por tirar la casa por la ventana. Recuerdo cuando ví el piloto inaugural que pensé: madre mía, a todo trapo... ya vendrán luego los cartones-piedra y los estudios de grabación salchicheros. Pero no, no vinieron. Perdidos tiene una producción que no envidia nada a la del mejor cine-espectáculo. Esto, en una ficción-espectáculo, no es baladí.

3º.- Sus personajes esconden algunos caracteres carismáticos y ya clásicos de la historia de la tele: el enigmático Locke, el buen canalla Sawyer, la fugitiva Kate, el torturado torturador Sahid... ¿cuántas series suman tal cúmulo de potenciales protagonistas?

4º.- Pero donde se hace obvio el poderío histórico de Lost ha sido en la emisión casi simultánea del último capítulo de la saga en varios paises en pasado lunes. Algo jamás practicado. Histórico (aunque con fallos, ya lo sabemos)

A mí la serie me ha gustado, ya lo saben. Vale, hay pérdidas de brújula y momentos de sobreactuación. Hay peros, sí, incluso, si se quiere, peros muy gordos. Pero a mí me ha pillado, por su trama enrevesada e imposible, que acato como las reglas caprichosas y enigmáticas de un juego de mesa en donde, más allá de las coherencias de este nuestro mundo gris, se nos ha pedido la empatía con una realidad en constante deconstrucción. Lo que hoy es un importante enigma mañana será una chuminada que un nuevo interrogante sustituirá. Si hubo un tiempo en que la escotilla fue lo más importante, ¿qué supuso durante los saltos temporales? agua pasada, por supuesto. Si un personaje simboliza el mal y la perversión pura hoy, y el dominio de los hilos más misteriosos, mañana puede ser un pobre hombre, un títere de nuevas fuerzas. En definitiva, no ha habido serie que me sometiese al concepto azaroso de partida en vivo del modo inmisericorde de Perdidos. Tampoco con igual eficacia. Con la isla hemos vibrado,
temido, alucinado, llorado, sentido indignación y también empatía. Aunque todo sea absurdo, aunque nada se sostenga "coherentemente". Lost, jeje, fragua su propia coherencia.
Pero donde Perdidos va más allá de lo meramente argumental, donde se muestra trascendente, es al configurar un mapa del "zeigest" de la última década. Cuando vives en un mundo en el que mañana pue
des morir (tú, sí, tú) vísctima de un atentado perpetuado por unos radicales de las antípodas, cuando hoy el capitalismo muestra sus costuras y deja de ser el perfecto caparazón que nos quisieron vender, cuando el párrafo pierde contra el enlace hipertextual, cuando la realidad es un huracán que sobrepasa las normas que habíamos forjado (sociales, religiosas, económicas,
políticas...) ¿qué define esta época? Sin duda, la desorientación. Estamos en tránsito, reformando el mundo entre incógnitas. ¿Lo
pillas? Perdidos materializa en una ficción narrativa esa deriva angustiosa y existencial, donde lo que es, no es, donde A y B permutan sin orden.
Y en su conclusión, por último, y donde la mayoría de "Perdidiños" anda aún escandalizado, yo leo su principal clave. Puede gustarnos o no, en el sentido de comulgar con la idea final (ciertamente "new age"), pero el desenlace trae el mensaje definitivo, la verdadera respuesta. (venga, lo digo, a partir de aquí, si no has visto la serie, no leas "en azul").
Entre dar soluciones cartesianas a lo ilógico (esto es, responder racionalmente a todas y cada una de las preguntas, a todos y cada uno de los misterios), o decantarse por lo mitológico (el misterio irresoluble que sostenga un sentido vital, moral y trascendental de los hombres), "El Fin" cierra puertas por la segunda vía. En la última temporada la realidad "paralela" en que todos "viven" sin haber sufrido el accidente, esa vida alternativa donde los destinos de los perdidos es mejor, más completa y en paz, es en realidad otra cosa, una suerte de purgatorio post mortem donde la necesidad última es encontrarse, recuperar la verdadera esencia de su felicidad. Porque si nos fijamos, en la isla todos han encontrado la amistad, y el amor.
La verdadera plenitud, plantea el cierre definitivo, no está en resolver
las dudas materiales (¿qué es la isla?¿qué es la estarua?¿qué pasó con Walt? etc.), sino completarse uno mismo en otros.
El cierre desata la idea de la fe en el prójimo, del amor como vía para alcanzar eso que la religión llama el cielo. Durante años, vimos a los personajes sufrir en un entorno paradisíaco. Pero su paraiso se forjó en los lazos que surgen entre ellos. Y descubrir esa esencia, y reencontrarse, aunque sea en una habitación pequeña, oscura, fea y con una vidriera cursi como el rayo, eso es el verdadero Paraiso. Incluso en la muerte.
Por tanto, en fin, y comulguemos o no con esta idea (a unos parecerá una cursilada, a otros de gran belleza espiritual), la realidad es que, con ella, Perdidos se cierra herméticamente y concluye con más brillantez de la que, a mi juicio, se le está criticando.

29 mayo 2010

CEREBUS, de Dave Sim: Un hito en la historia de los cómics, por fin en castellano.


En el faro de Vigo dediqué una página entera a Cerebus, con un artículo general y un apéndice sobre "Alta Sociedad", primer tomo de las aventuras del personaje editadas en España (esperemos que le sigan muchos más)
en este post, reproduzco el artículo general.



El caso del cómic “Cerebus”, del canadiense Dave Sim, supone uno de los más particulares de la historia. Hasta ahora su autor no permitía la traducción de su obra, con lo que permanecía inédita. Hasta ahora.

Todo comenzó con un canadiense de 21 años. Se manejaba con los lápices y quería hacer cómics, parodias de sus héroes favoritos (particularmente de Conan). Pero no quería trabajar para nadie. En 1977 el cómic era un negocio donde los creadores vendían sus ideas (los personajes) y su trabajo (guión, dibujo…) a las editoriales que publicaban y distribuían el producto final. O eso, o te dedicabas a la autoedición más minoritaria heredada del underground hippie. Dave Sim, que así se llamaba aquel joven, quería mantener la propiedad de su cómic (profesión que ya había tanteado en fanzines y tiras cómicas), pero al tiempo deseaba el éxito. Arriesgó a autoeditarse. Lo interesante es que “Cerebus”, pese a unos inicios toscos e incluso simples (aventurillas que se mofaban de la fantasía heróica y de los espadachines bárbaros a través de un cerdo hormiguero que vivía sus aventuras en un mundo de fantasía épica), logró dicho éxito y se consolidó en el panorama comercial. No era un Spiderman, claro, pero tampoco un tebeo minoritario y underground. Crecía en popularidad y se acomodaba entre un público que esperaba su ración de cómic book mensual.

Así llegó un momento en que el autor se vió con fuerzas (y soporte, esto es, suficientes y fieles lectores) para emprender una verdadera osadía que convirtió “Cerebus” en un tebeo único. Si las aventuras de Superman (por ejemplo) eran un absurdo entendidas como un todo, él iba a desarrollar una colección de cómics centrada en la vida de su héroe. “Cerebus” duraría trescientos números de periodicidad mensual, veintisiete años de trabajo, seis mil páginas, y se podría leer desde su número uno hasta el trescientos como un todo articulado. Dedicaría su trabajo, en fin, a relatar la vida de su personaje, culminando con un número final en el que Cerebus, obviamente, moriría. Y lo increible es que la intención se convirtió en hecho: “Cerebus” concluyó en su número 300 en 2004.

Buena culpa del éxito de tan titánica empresa fue la agudeza comercial de Sim, que supo organizar esa saga en grandes ciclos, verdaderos novelones en cómic, que iba recopilando en gruesos tomos. “Alta Sociedad”, “Iglesia y Estado”, “Historia de Jaka”… de modo que, además de seguidores fieles del tebeo grapado y mensual, consiguió más lectores, que esperaban a la reedición en tomo de lo prepublicado en cuadernillos. Pero además, artísticamente, esta estrategia supuso la definitiva madurez de Sim. Cada grueso libro se centraba en el desarrollo de una compleja trama que tocaba cuestiones fundamentales de la vida: el amor, la política, la muerte, la religión como órgano de poder… hasta derivar en un complejo y polémico tratado sobre la mujer (de tintes misóginos, además… el autor es uno de los más polémicos y denostados creadores, por su retrógrado ideario). Además, Sim mostrará un dominio del medio creciente, hasta alcanzar unas cotas de inventiva que lo situan entre los grandes maestros de la historia del cómic (apoyado desde 1984 por el dibujante Gerhard, quien completaría desde entonces los fondos de sus dibujos, siempre en blanco y negro).

En definitiva, “Cerebus” y Dave Sim suponen un hito en el medio, y sin duda un referente para todos esos autores que, con posterioridad, han desarrollado obras vastas pero cerradas, coordinadas y pensadas desde un sentido de “deus ex machina” como “The Sandman” de Neil Gaiman o “Bone” de Jeff Smith. Pero en ambición, logros y extensión, ninguno de sus émulos ha igualado la gesta de este imposible cerdo hormiguero bronco y ducho en la espada.

¿Despierta "Sobre Sandman"?

Hubo un tiempo en que llevaba dos blogs.
El segundo, tras prácticamente tres años en barbecho, despierta hoy. No sé si solamente "de momento", pero lo desperezo.

27 mayo 2010

SHELLAC en directo

Aunque mañana sale mi crónica en Faro de Vigo, por concepto es bastante fría, informativa. También valorativa, pero todo con el tono acorde al medio.
Así que vamos a escribir un poquito en el blog.

Shellac en directo fue lo más alucinante que he vivido, en un escenario. Sabía de las bondades del trío, pero no podía ni acercarme a imaginar ese sonido (ni U2 suenan tan bien como Albini y compañía), o que el carisma no lo acaparase el ex Big Black, y es que Bob Weston (bajo) y Todd Trainer (batería) son la bomba sobre las tablas. La bomba.
Nada más subir al escenario, Bob pide que quiten lucecitas, sólo la luz blanca. Shellac no necesitan purpurina. En ellos late la esencia bruta(l) del verdadero rock. Y menudo rock. Qué tres virtuosos. Sólo Sonic Youth pueden compararse a Shellac como músicos. Pero donde los neoyorquinos son artificiosos, Albini es un cuchillazo seco y certero. Reproduce los temas, con sus remansos, sus estallidos, sus fraseos y gritos, sus melodías como contracciones imposibles (que traslada a su cuerpo, un retorcimiento de impulsos intensísimos... qué animal) y demuestra que para hacer esa música hay que ser un instrumentista endiablado. tres instrumentistas endiablados.La garganta (que desluce en you tube) es la angustia pura, la guitarra, la sierra más dañina y versátil. El bajo es el pulmón, férreo, brutal. Y la batería, un corazón imparable. La bomba H.
Además, son comunicativos, cercanos (venta de camisetas y charla con los fans incluida), vacilones (en el set de desafortunadas preguntas con que interrumpieron la actuación... un clásico de los de Chicago donde piden al público que les haga las preguntas que quieran), nada divos (ayudan a montar y recoger equipo). Y brutales al parir música. Bestias como nada que yo conozca. Pixies son metacrilato en comparación. Sonic Youth, fuegos de artificio. Ni Fugazi llegaron a donde ayer se instalaron Shellac. La bomba nuclear.
Fue el fin del mundo hecho rock, y recordar los alaridos desde la distancia, alejados del micro (por el escenario dispusieron varios micros para recoger cualquier sonido, de modo que no pocas veces soltaban sus alaridos desde cualquier lado), aún me produce espasmos de placer... cerraron el set así, gritando como gritas en la montaña rusa, lanzando la garganta al público incluso mientras desmontaban el equipo de sonido... Más que ninguna bomba, una supernova.
La mejor banda de post hardcore, de rock del mundo.
Nadie a su altura. Ni Dios.

Dos muestras: en Vigo (inicio del concierto, tema cortado)





...y en directo (tema entero)




PD: abrieron Mission of Burma, que ante tro cabeza de cartel, de puro buenos, perderían el calificativo de Telonero. Pero Shellac fue mucho Shellac, nadie les hace la más mínima sombra, ni unos clásicos del post punk de los setenta en permanente estado de gracia.

24 mayo 2010

Un renovador enfrentado a un género clásico:POR EL IMPERIO, de Vivés y Merwan

(Artículo del Faro de Vigo)
Bastien Vivés es un autor en alza. Nominado a mejor autor de obra extranjera en el reciente Saló de Barcelona, su obra “El gusto del cloro” sorprendió el año pas o con una propuesta intimista y minimal de incontestable personalidad. Ahora Diábolo Ediciones vuelve a apostar por este nuevo valor de las viñetas francesas editando la primera parte de una trilogía, “Por el Imperio”.
Lo impactante es el radical cambio de registro; de la obra personal, “autoral”, al más puro ejercicio de estilo abrazando un género tan manoseado y codificado como el histórico. Más concretamente, el peplum, la historia de época romana que la industria del cine tiñó de kitch y de lúdico espíritu aventurero.

Vivés y su colaborador Merwan han creado una obra a cuatro manos que cumple las expectativas, pues supone una inmersión en una aventura que va más allá de la historiografía para centrarse en la imagen mítica que la historia ha proyectado del Imperio romano hasta nuestro presente. Así, a la manera de Miller en 300, la estilización reinterpreta el espíritu militarizado, soberbio y triunfal de un pueblo. Lo hace, además, en una historia que ya en este primer volumen se hunde en lo pesadillesco, cercano al de Lope de Aguirre y El Dorado.

Y sobre todo, hay que destacar el apartado gráfico, impactante tanto en su sabia planificación (podemos destacar la eficaz utilización de imágenes panorámicas para marcar determinados momentos o cerrar escenas) como en su dominio del trazo o el soberbio coloreado de Sandra Desmazières, recargado de tonos tierra, rojizos y verdes.

Y, en fin, digamos que no siendo más que un ejercicio de estilo gráficamente brillante, la trama, aunque crece a cada página, pide más concreción, un desarrollo hacia alguna parte. Espero que ello vendrá en los dos siguientes álbumes, o mejor, lo deseo, pues no es este un mal arranque (aunque tampoco se trate de un tebeo brillante en sí mismo, necesitando de continuidad para dar un veredicto global).


23 mayo 2010

by by Lost (todo termina)














Fin. Seis temporadas como seis círculos excéntricos, girando sobre elipses imposibles con formas de acertijos.
Mañana los más chalados se darán el palizón. Otros lo grabaremos, o lo veremos en un futuro cercano.
Con ansia
Pero que nadie desenfoque: nunca aquello de "es el viaje, no la llegada" fue más pertinente. Hablaremos, no lo duden, de Perdidos, de sus ángulos (perspectiva social incluida), de sus defectos y virtudes, pero la razón de ser de la serie no está en "resolver"; la esencia fue la duda infinita, el misterio como "angst".
Por ahora, simplemente constatamos el momento televisivo histórico (porque eso es impepinable: emisión prácticamente en directo del final de una ficción televisiva, lo nunca visto).
Adiós, Perdidos.

uno de los vídeos del año: LCD Soundsystem

En Numb le gataban travesuras a The Edge, pero aquí pasamos a otro nivel.
Hilarante, casi cruel (recomendación: ver a pantalla completa).

22 mayo 2010

clásica contemporánea que no huele a caca: Fordlandia, de J. JÓHANNSSON

Reconozco que de clásica entiendo lo justo, o un poquitín más, pero no demasiado más.
Y de clásica contemporánea, mucho menos aún.
Y confieso que esto... no me gusta un huevo





Pero, a raiz de un repaso del Rockdelux por los últimos nombres de la música "culta", estoy abducido por Jóhann Jóhannsson, un tipo que parte del sinfonismo romántico, flota entre el minimalismo, los sacros a lo Arvo Pärt y la electrónica moderna (no la de viejunos cachibaches sesenteros, sino la de clubs, zona chill out relax) y me ha embelesado con Fordlandia, trabajo conceptual sobre una ciudad industrial fantasma creada en su día para abastecer a la Ford de caucho. La tecnología y su futuro, la soledad de lo abandonado, del fracaso. La tristeza ante la incógnita que supone todo progreso...¿ven? este tipo también es conceptual, hay que buscar y leer un poquito para comprender plenamente su arte. Pero la música es, en sí misma, un lago de belleza profunda, misteriosa, emotiva.

Largos desarrollos de movimientos leves y subidas de intensidad casi dolorosos, emocionantes. Fondos de electrónica abstracta, codas de minimalismo, melodías gloriosas (aunque con su ritmo opipáceo, propio de los impresionistas)... Fordlandia es una belleza que puede reconciliarnos con la idea de música cláscia del siglo XXI, y enamorarnos, directamente, con sus cumbres, la apertura "Fordlandia" y el cierre, "How we left Fordlandia".


Un botón de muestra

18 mayo 2010

ingredientes conocidos hacen excelentes guisos: CELDA 211, de Monzón

De los pseudo-autorales bodrios más insufribles (los del peor Médem, los de mucho director casposo de los ochenta que no ha resuelto la ecuación del renovarse o dejarlo, los de Amenabar y sus ínfulas pueriles) el cine español ha sabido escaparse por los aledaños, por lo menos qualité, por, si se quiere, la escotilla friki. O por decirlo más bonito, por el ejercicio de estilo genéribo. es que los géneros puros y menos "respetables" me han brindado lo mejor de los últimos años en el panorama nacional (panorama, confieso, del que suelo escapar como gato escaldado escapa de arrollo). Así, esta cinta de Monzón es puro género carcelario; no creo que se deba uno creerse esta rebelión en la cárcel como nada más, pese a los toques patrios como la presencia de etarras o alguna veladísima crítica socio política.
Y lo bueno es, como siempre, que se ha sabido deshacer de toda paja e ir al grano: Monzón plantea un thriller angustioso, vibrante, milimétrico, donde acaso la resolución de su final, tensando la tragedia, sea lo menos redondo. Pero que nos quiten lo bailado: menuda interpretación de Tosar, excesivo, magnético, brutal. Menudo plantel de secundarios (ante el gallego todos son eso, secundarios... pero de lujo, sobre todo un Resines volviendo a sus personajes menos jijijaja, y Luis Zahera haciéndonos creer que lleva en el jaco desde los doce años y aún no ha salido), menuda capacidad para crear una tensión creciente que no cede (ni aburre).
Así que, como todo lo bueno que a mi juicio entrega el cine español últimamente, Celda 211 es un puro entretenimiento, sin amaneramientos, sin más pretensiones que entretener. Y te corta la respiración.

16 mayo 2010

Investigación periodística en viñetas:NOTAS AL PIE DE GAZA,de Joe Sacco.

En la asimilación de nuevas posibilidades que los últimos veinte años ha realizado el cómic, Joe Sacco representa uno de los vértices más destacados: el del cómic periodístico.

En los últimos tiempos la historieta abunda en narraciones testimoniales, relatos en primera persona de realidades socio políticas que, desde la apreciación más subjetiva (la del “yo”, la de la propia vivencia) nos acercan a lugares y momentos únicos, como el impacto del atentado de las Torres Gemelas (“Sin la sombra de las dos torres”, de Art Spiegelman, editada por Norma) o la primera guerra del Líbano (“Me acuerdo. Beirut”, de Zeina Abirached –Editorial Sins Entido-). Sin embargo Joe Sacco está más cerca del concepto de reportaje de prensa. No juega en su obra tanto con la idea de la memoria propia, sino con el acto del periodismo de investigación. En sus cómics el autor nos narra en primera persona sus vivencias en lugares tan conflictivos como Palestina o Sarajevo, en una especie de diario en viñetas. El diario de una búsqueda de testimonios, recuerdos, datos recabados en numerosas entrevistas personales y horas de pesquisas.

Su último trabajo, “Notas al pie de Gaza” (Random House Mondadori), sigue moviéndose en este terreno. Cuenta el propio autor en la introducción que al conocer los luctuosos acontecimientos ocurridos en el año 1956 en las ciudades Khan Younis y Rafah, en la franja, decidió indagar en el asunto. Hechos atroces diluidos, sin embargo, en el gran libro del conflicto palestino. Posibles “notas al pie” cuyo destino era el olvido. Sacco no nos habla desde la vinculación emotiva, sino con el interés del periodista investigador. Rastrea los hechos en el mismo lugar donde acontecieron, cede la palabra a testigos, hijos de supervivientes, viudas y afectados, que nos cuentan su experiencia mirándonos a los ojos desde las viñetas. Y al mismo tiempo asiste a un presente abrupto, lejos de la resolución del conflicto. La cantidad de datos abruma, la densidad de la obra desafía todos los prejuicios ante el medio Historieta, el dibujo de raíz underground (Crumb como principal referente estético) asombra por la capacidad evocadora y la potencia descriptiva.

Minucioso, impactante, “Notas al pie de Gaza” es además un ejercicio de cómic portentoso, con un despliegue de recursos inventivos brillante. Un ejemplo notable (e imposible de extrapolar a otro medio, sea literario o televisivo) es la utilización de la página para yuxtaponer diferentes versiones de los testigos, variadas por el paso del tiempo y las flaquezas de la memoria. En esa colisión sin orden lineal Sacco evita priorizar una lectura sobre otra: ¿había una alambrada de espinos o no la había?¿o era una fosa?. No importa, lo que cuenta es entender los procesos del dolor, y cómo desdibujan los recuerdos personales, aliados al paso del tiempo. Pero Sacco, en este “discurso sobre la veracidad”, va más allá y reproduce documentos de los archivos de la ONU, artículos del Times, y comunicados secretos (en su momento claro, y hoy desarchivados) donde evidencia la maleabilidad del dato, cómo este es siempre susceptible de interpretaciones, bien por intereses políticos, bien por acción de la memoria o por otras causas.

Y por encima de todo ello, lo que eleva a “Notas al pie de Gaza” a la categoría de obra maestra es la emoción desbordante que emana el libro. Un relato de dolor e injusticia aterrador que golpea nuestra moral según lo vamos leyendo, y que, cuando se llega a su última viñeta, al pavoroso silencio que domina su final, deja al lector tan aturdido como impactado.

A este artículo publicado previamente en Faro de Vigo querría añadirle, con vehemencia, que si leo esta obra hace seis meses, la clavo en mi lista de quince mejores cómics de la década. Menudo despliegue de Gran Historieta, recursos, y todo lo que se quiera añadir a la lista para aumentar laureles.

13 mayo 2010

Manolo Lama, el mendigo, y los cabrones del telediario riendo la gracia

sin comentarios (no está manipulado, como a estas alturas sabrá todo el mundo)


recortes zapateros


Lamentablemente no he podido empaparme del anuncio de ayer, la broma Manostijeras que derrota a un presidente y entierra cualquier manera izquierdista en el actual ejecutivo.
Vale, nadie manda y las directrices provienen de organismos y altos mandatarios que nos sobrevuelan muy por encima (¿Obama? no, no... más, más alto... ¡China misma ha llamado a nuestro Zp!). Pero la estampa de las clases medias abrumadas por el puño gubernamental va a quedar para la historia de esta democracia. Por impuesta, por improvisada, por venir sin parejas de corte más izquierdista (vamos, que aquí ponen el culo las clases medias... progresismo del de verdad, claro que sí). Luego hablamos de si son justas o no, pero de golpe, ¿por qué no acompañar estos recortes con ataduras mayores para los más poderosos, para la banca y los industriales, por ejemplo?¿Por qué la paga un cartero, y no un capo del metal?

Menos mal que hasta de esto nos podemos reír... bendito sea el humor, siempre (y que no falte, por Satanás)

12 mayo 2010

la noticia más importante del día

¿La que está montando Zapatero? No, hombre, no.
¿La fusión de Cajas gallegas? no, frío frío.
¿el partido del Atleti?
¿El festival de cannes?

No.

La noticia es la muerte de Antonio Ozores.

Se mire por donde se mire, uno de los grandes humoristas de este país. Porque más allá de que interviniese en buenas comedias o capítulos soeces de la transición, o en concursos casposos de los viernes por la noche, o simplemente entrevistado por Buenafuente... Ozores tenía, en el mismo gesto, la vis cómica. Y eso puede decirse de muy pocos.

08 mayo 2010

documentales basura

Ayer vi, de casualidad en el canal Odisea (canal que, por cierto, nunca veo), o padecí, vamos, un documental llamado "Yo creo en..." Cosas del misterio y tal, un pavo que buscaba casas encantadas, poltergeist... para experimentarlos in situ.
Lo curioso es que el esquema resultaba tan tramposo que daba vergüenza ajena. Miradas a cámara de un presentador siempre en primer plano, entrevistas absurdas, confesión de "sensaciones" (¡oh, parece como si alguien rondase el cuarto!). Manipulación que llegó al grado de presenciar una especie de segunda parte absurda de "El proyecto de la bruja de Blair": el presentador "investigador" machote se va a dormir a unas catacumbas urbanas, no recuerdo dónde (¿Holanda? da igual) Y claro, miraditas de nuevo a la cámara, y "tengo miedo" a go-go, etc etc. Huelga decir que si tú pasas esa noche en semejante sitio sin duda acabas jurando haber sentido presencias para llenar un libro. Yo lo haría, lo llaman sugestión.
El caso es que me pareció muy, muy curioso el enorme parecido del susodicho formato y...

...Sí, "21 días...", la supuesta docu-revolución ce cuatro. Porque motivaciones al margen, el modo era idéntico, igual de manipulador .
En fin, que ya no me creeré nunca que la tele, al menos la de acá, inventa nada. Todo es copiado. Todo viene de fuera, hasta el logro de hacer que los documentales (recuerden, aquello que se suponía era "tele de la buena", en directa competencia con los culebrones de la sobremesa) sean, también... telebasura.

07 mayo 2010

Año Santo, de TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO (¡boooooombaaa!)

El nuevo disco de Triángulo de amor bizarro...
Bien. Que un grupo comience un disco con algo como "De la monarquía a la criptocracia" tiene varios posibles problemas. Uno, el síndrome Dinosaur Jr; esto es, comenzar con un pepinazo tan redondo que ya no prestas la misma atención al resto del disco. Pero Año Santo continúa con "Amigos del género humano", de la que podemos decir que es tan buena como la inicial. O mejor. Y repetir la frase para la que le sigue, y la siguiente, y la otra, y la de más allá.
Porque los gallegos, con estas nueve bombas de ruido y explosivas melodías han vomitado el disco nacional de año (o casi, vamos). La prolongación natural de su debut homónimo, entendiendo por natural.. más. Más volumen, frenesí, desparpajo y talento. Un discazo de noise rock superior, muy superior, a todas las lumbreras guiris. Un fogonazo que deja en pañales a The pains of bein pure at heart, al primero de No Age o a A place to bury strangers.
La garganta al filo, los textos esquivos e ingeniosos, los guiños a lo más underground del circuito noise (Health, Oneida) y a las cenizas de las vacas sagradas del estilo (Jesus and Mary Chain, Sonic Youth, My Bloody Valentine) vistos con una personalidad muy patria (Surfin' Bichos, el aire macarra de Los Ilegales...), las melodías redondas, el infinito ruido de guitarras sonando excitante, la producción necesaria (enterrando las voces, por ejemplo)... todo suma y suma.
Así que con dos pelotones grandes les diré que en Galicia tenemos al mejor grupo mundial de rock-noise. Ea

crónica del Festival do Norte

Mañana saldrá en faro de Vigo mi crónica del Fetival do Norte, al que acudí como colaborador de prensa:

No, no es mi mano, es una foto de la red. Pero esa era, azul, la pulserita que me evitaba colas y toqueteos (diría que donde hay confianza, es prensa, o algo así)
La crónica, aviso, es parcial, tanto como mi paso por el festival, y muy suave (si tuviera tiempo, la editaré con sangre para colgarla acá).

En la web de Faro de Vigo, en la pestaña "Suplementos", enlazan el "Visado", por si quieren leerlo desde allende nuestras fronteras (en PDF).

06 mayo 2010

huevos y castañas

¿alguien en serio esperaba otra cosa de la "entente cordiale" entre Zp y Mariano?
No es sólo que existan intereses electorales, sino que, salta a la vista, estos dos no tienen nada que ver
pero la partida (si lo vemos como tal, y no como el momento serio y acaso importante que debería haber sido) la perdió, a mi juicio, Rajoy. Porque no es momento para que asome, siquiera como un olorcillo lejano, el menor atisbo electoralista, partidista o interesado.
Es ciertísimo que la política socialista en esta crisis es un enorme y vergonzoso cero a la izquierda, un desastre, pero ahora tocaba ver otro asunto. Fue el de esta mañana el lugar de ser un concepto unitario de Estado, y nada más lejos de la realidad. Zapatero, claro, lo tenía fácil: estaba en el lugar adecuado y posó como el Jefe del Estado. Rajoy tenía que pensar si tirar por la demostración de fuerza (personal, partidista) o la asunción de que en determinados momentos el segundo (y sin capacidad de gobierno de la nación) puede/debe agachar la cocorota, proponer ideas y rectificaciones, y estar "al lado de", en beneficio de todos.
En mi opinión, optó por la salida más luminosa, la de los focos y las plumas del pavo, pero no por la correcta (que en el fondo, no lo dudo, también le hubiera beneficiado al otorgarle mayor sentido de Estado)

04 mayo 2010

Pequeñas historias de emociones intensas: ROSALIE BLUM, de C. Jourdy

artículo publicado en Faro de Vigo
La trilogía “Rosalie Blum” indaga en las pequeñas miserias cotidianas y su capacidad redentora, en una historia sutil y refinada. La vida y sus pequeños misterios en tres novelas gráficas.

Vincent es un peluquero treintañero que sigue atado a su madre, una excéntrica anciana. Su vida es anodina, vacía. Su novia le ha dejado, su rutina es gris. Rosalie es una mujer de unos cuarenta que esconde un pasado del que no sabe desembarazarse, salvo en la soledad y el alcohol. Fortuitamente se cruzan sus vidas y Vincent comienza a seguir a la mujer. A distancia, disfrazándose, sin inmiscuirse, en un viaje interior que va de la mera curiosidad a la obsesión. Una obsesión limpia, no enfermiza, pero que se vuelve una necesidad: seguir a Rosalie, conocerla en la distancia, conjeturar con su misteriosa vida gris. Y finalmente Aude, una joven sin perspectivas vitales, será un tercer vértice en la trama, del que no conviene revelar más pistas.

Con esta premisa sencilla la joven autora Camille Jourdy ha creado una historia cercana, cálida pero al tiempo ácida. Una radiografía del alma humana y algunos de sus escondrijos. “Rosalie Blum” trata sobre la necesidad de una meta como motor anímico de toda persona (no en vano el cómic se centra en tres edades distintas; la juventud, los treinta y la cuarentena). Y al mismo tiempo se ríe sutilmente de una sociedad que carece de dichas metas y vive su existencia en una triste duermevela emocional. Todo ello en un relato en tres partes: “Una sensación conocida” es el primer libro, al que siguen “¡Arriba las manos!” y “¡Al azar, Baltazar!”. La obra, libro a libro, va mejorando, la autora despeja las debilidades que podemos encontrar en su primer tomo, como un empleo algo abusivo del monólogo interior. Al mismo tiempo la trama se mantiene en sus más de trescientas páginas, gracias a diversos giros inesperados, sorpresas argumentales y nuevos personajes que redondean un elenco de secundarios estrafalarios. Si en principio la madre medio chalada de Vincent resulta un carácter demasiado histriónico, un mero contrapunto del protagonista, otros como los compañeros de piso de Aude resultan brillantes, una panda estrambótica y circense que sitúa el segundo tomo en una zona intermedia de los delirios de David Lynch y la comedia televisiva Friends.

Y Camille Jourdy, atendiendo al estilo, se inscribe en la nueva hornada de autores galos, moderando las formas de un Joann Sfar con su dibujo delicado y aparentemente espontáneo. Capta los pequeños detalles (esas habitaciones desordenadas), compone páginas con gusto, prescinde del marco de las viñetas o lo emplea inteligentemente (como en esas escenas panorámicas, marcando una cadencia suave, tranquila), y aplica un color directo suave, que marca el tono de su historia.

Pese a ciertos momentos algo obvios (como la irrupción innecesaria, accesoria, de la ex novia de Vincent, en un nudo de supuesta tensión dramática que no resulta del todo creible), la trama argumental de “Rosalie Blum” es de una solidez admirable, y destaca el mimo detallista, así como esa capacidad de hacernos, como lectores, sentirnos iluminados, emocionados y, sí, contentos tras la lectura. Son motivos más que suficientes para recomendar un tebeo que no es perfecto, ni quedará marcado en los anales de la historia del cómic como un hito. Pero que sin duda cumple (y mucho más) unos mínimos de calidad, sensibilidad y buen hacer. Una lectura, en fin, que encandilará tanto al paladar exquisito y entendido en historieta, como a cualquier persona con ganas de probar eso de la novela gráfica, de lo que tanto se habla últimamente.

01 mayo 2010

brisas atlánticas: Contra, de VAMPIRE WEEKEND

El segundo disco de Vampire Weekend reincide en sus logros iniciales sin perder comba. Bien, el efecto sorpresa ya no está ahí, no es lo mismo recuperar una tendencia sepultada en el olvido (Graceland y el afropop blano de los ochenta) que volver como adalides de una escena (hoy lo afro se injerta en decenas de bandas indie-pop, a imagen y semejanza de los Vampire). Pero impactos mediáticos al margen, los de Ezra Koening han entregado otro puñado de refrescantes burbujas indie-pop con esqueleto africano. Sumamos los arreglos exquisitos, los brotes ska, la viveza de su juventud aún impoluta y un gusto melódico excepcional... y salen maravillas como "Horchata", "Run", "Taxi Cab" o "I Think U R a Contra", un cierre casi, casi experimental, una canción diluida en el crepúsculo de una África nítidamente avistada desde la costa estadounidense.
Podríamos decir que en el pop, hoy Vampire Weekend son la mejor banda del mundo (por frescura, por honestidad musical, por recuperar o crear nuevas modas, por brillantez compositiva, por carisma). Luego, según gustos, los auparemos más o menos en nuestro podio personal.
Pero al César... lo que se merece. Grandes, jóvenes, creadores de tendencias sin trampa, chavales cool... lo tienen todo.