31 octubre 2010

DESPEDIDAS, un sentido adiós efectista

Departures/Despedidas, del nipón Yojiro Takita, se hizo con un nombre al ganar el Oscar a la mejor peli extranjera de 2008. Por extrañas circunstancias ha acabado en mi televisor, e incluso la he visto (sin referencias previas, no era una peli que me interesase a priori). Y la valoración de la obra es, cuanto menos, de frustración, de choque frontal entre sus puntos buenos y sus zonas más previsibles.
Porque por un lado tenemos un producto oriental que aborda el tema de la muerte, la exclusión social de según qué oficios, y ese sentido de lo honorable tan "de allá", observado todo ello con esa fría perspectiva hierática, contenida, elegante y sensible, pendiente del pequeño gesto, de lo que no se expresa, de lo que se mueve bajo la piel.
Pero por otro lado sus ganas de conquistar occidente (no lo digo porque efectivamente lo hizo con un Oscar, sino por sus licencias para todos los públicos) banalizan esos contenidos, suaviza aristas con humor desangelado, planta postales pretendidamente (y pretenciosamente) sensibles (planos de un violonchelista tocando en medio de hermosos paisajes dignos de un anuncio de Viajes marsans) que empañan el recuerdo de otros momentos de, sí, verdadero y puro sentimiento.
Pues eso, como el cerdo... agridulce.
valoración: tiene un pase

27 octubre 2010

Dios entre los hombres


Artículo publicado en Faro de Vigo

La figura de Dios ha aparecido en obras literarias de diversa índole como principio del que partir para hablar de lo divino, claro, pero también de lo humano.


Marc-Antoine Mathieu es un autor prácticamente inédito en nuestro país, del que apenas podíamos disfrutar unas páginas en la obra “Little Nemo 1905-2005. Un siglo de sueños”, donde diversos autores homenajeaban el clásico de la historieta “Little Nemo in Slumberland” en su 100 cumpleaños. Escasísima representación para un creador que ha publicado obras de prestigio como la serie “Julius Corentin Acquefacques”, iniciada hace veinte años ya, y con varios álbumes en su haber.
Mientras esperamos a que esta y otras historietas del autor de Angers, Francia, vean la luz en castellano, podemos aplaudir la apuesta de la editorial “Sins entido” por su último trabajo, “Dios en Persona”, laureado con el premio ABCD de la crítica francesa y de osado tema. En una cola, un hombre de baja estatura y larga melena espera pacientemente su turno para ser atendido. En el momento en que le preguntan sus señas se presenta bajo el nombre de Dios, apellido DIOS (en mayúsculas). No tiene domicilio ni papeles ni número de la Seguridad Social. La irrupción de este enigma metafísico “en persona” desencadena en un enorme fenómeno. Dios está entre nosotros, y ello generará un revuelo científico, filosófico, mercantil y sobre todo mediático de insospechables dimensiones.
Mathieu encara la figura y el significado de Dios desde un humor cáustico, refinado e intelectual en una obra de lectura tan densa como apasionante. Y por supuesto, si algo está claro es que lo divino define la esencia de lo humano. Se crea en Dios o no, la realidad es que esa idea, o bien la negación de la misma, condiciona el mismo concepto de lo que la humanidad es. Este será el camino que Mathieu traza en su satira: ¿necesitamos a Dios?, ¿la prueba de Su Ser anula la esencia de la divinidad?, ¿qué es en realidad la fe, el misterio? Y sobre todo, si Dios se manifestase en la tierra, ¿cómo obraría el género humano en respuesta?
Al final, “Dios en persona” encara sobre todo esta última pregunta (sin eludir las demas, ni otras muchas) para describirnos en toda nuestra “gloriosa” mezquindad, en nuestros miedos, nuestro voraz sentido de la mercadotecnia y el consumismo, nuestra capacidad de negar lo evidente o reafirmarnos en lo imposible, o nuestro miedo final, acorazado con mil y una máscaras (la sociedad, el dinero, la ética, el mercado, la fe…). No es casualidad que el estilo narrativo evoque el documental, la entrevista televisada y los modos, en general, de la caja tonta: ¿no es en cierto modo la tele nuestro guía, el semi dios de una sociedad que, como servil rebaño, sigue los postulados que este electrodoméstico radia?¿no convierte la pantalla en presidentas ideales a camareras, no vuelve héroes a delincuentes? El autor, en una pirueta metalingüística, se ríe, y nos da su respuesta sin exponerla explícitamente: creamos nuestros dioses, y aunque a veces sean burdos, nos los tragamos.
Sin embargo no es este un libro “anti-Dios”, sino una oportunidad de revisar lo misterioso, la idea del Creador y del Hombre en un paseo humorístico cargado de citas (Flauvert, Pascal, Einstein, Descartes…), instigados por la idea de que Dios pueda sentarse a tu lado, en una cola del INEM. Y hacerlo de la mano de unos textos excelentes, un dibujo brillante y oscuro, y de una narrativa clara, aunque al tiempo transgresora.
clasificación: ¡excelente! (o de lo mejor del año, vamos, brutal de bueno)

25 octubre 2010

KRAZY in love with CÓMICS


Buf, octubre de 1989... han pasado 21 años. El tiempo es lo que tiene. Y yo aún recuerdo la extrañeza del momento, viendo en la librería Kómic de Santiago de Compostela aquella portada con Batman abalanzándose desde un fondo amarillo. Una imagen tosca en cuanto a maquetación que en su cabecera lucía un "Krazy comics" intrigante (en vez del presumible "Batman"... por cierto, el dibujo, era un 'préstamo'del Año 1 de Mazzuchelli). Y al abrirlo, se dio un pequeño tsunami mental en aquel macaco que no contaba los veinte años aún... aquello no era un cómic... sino una REVISTA SOBRE cómics. Una publicación periódica, igual que las había sobre música y cine... pero centrada, toda ella, en la historieta.
No es la primera... fue MI PRIMERA, y creo que fue una suerte: por sus páginas desfilaban artículos de chavales que me podrían llevar cinco años, jóvenes pero expertos con nombres hoy muy conocidos (de José María Méndez a Jordi Costa, de Carlos Pacheco al compañero bloguero F Naranjo, y un largo etc que aquí no cabe ni procede), veinteañeros en su mayoría (por lo que años después supe, vamos) con ganas de hablar de cómics y con conocimientos para hacerlo. Y sobre todo, con un eclecticismo que no ha sido superado. Sin renegar del criterio exigente (quizá algo laxo, pero sin claudicar a cualquier cosa que tuviera viñetas en su interior), en sus páginas desfilarán breves estudios y críticas de novedades para todos los gustos: del tebeo de superhéroes al underground, del manga a los clásicos, de Capitán Trueno a Alan Moore, Clive Baker, Akira, Elektra Assassin, o Snoopy.
Y temas más genéricos e igualmente variopintos (de los clásicos a la censura, del cómic de terror al manga, por entonces incipiente). En sus veinte números (más o menos, hablo de memoria) se hizo el lector que ahora soy (al menos, 'el brote' del lector que ahora soy) porque se emparejaba en ética con otras revistas que yo seguía: desprejuiciada, ecléctica, variada y rigurosa. ah, y curiosa, buscando lo que aún no se había editado en españa y reivindicándolo (y en aquellos días, era mucho lo que llorábamos por inencontrable, créanme).
Han venido luego otras cabeceras mucho mejores (ni lo duden, Krazy era frugal en comparación con el tremendo U) pero creo que en esa revista había una equidistancia que la pone en un medio tono envidiable: ni demasiado densa, ni excesivamente ligera. Y pese a ser, sí, un fanzine (sobre todo por su presencia y maquetación... hacían lo que podían, intuyo), su rigor la convertía en mucho más.
Ojalá hoy pudiese encontrar algo así en mi librería. No ha encontrado un sustituto.. aunqeu igual, snif, les hablo desde el corazón... he visitado El Hogar ergo, la casa de Mamá) y recperé sus primeros números casualmente. Y supongo que escribo desde la añoranza y con cierta emoción...

24 octubre 2010

televisión nutritiva: Un país para comérselo

Está claro, y nos bastan dos fotogramas pescados en google imégenes para entenderlo, que pueden haber dos teles: la que gusta a mucha gente... (y acabo de fijarme en el cartelito...¡qué fuerte que fuerrrte)
...y la que tiene sustancia (aunque guste a menos gente)

En "Un país para comérselo", de la que vi su primer capítulo (¿streaming, downloading? ahhh), no asistimos a griteríos en plató, los presentadores (carismáticos Imanol Arias y Juan Echanove) se compadrean con una amistad porosa, palpable (¡no se enfadan, no abandonan el plano enojados!). Huelga decir que al dúo le avala un prestigio profesional, y son, en pantalla, "gente maja", culta, y transmiten el placer del 'bon vivant'.
Recorren España y rastrean sus gentes y sus cocinas; gentes llanas, platos nutritivos, paisajes de empaque. Todo grabado con mimo.
Puede que no me convierta en un seguidor del espacio (de emisión nocturna, entiendo que la gente ahora, carente de educación, aborregada, no quisiese ver algo así de educado, formativo, encantador... a las cuatro de la tarde, o a las nueve y media de la noche... ahora estamos en tiempo de alfalfa para el asno en "prime time"). Puede que un seguimiento completo hasta sea monótono, no lo sé. Pero tengo claro que esto sí es una opción de ocio televisivo que no degrada, entretiene y cultiva.

21 octubre 2010

los labios de Leire Pajín

Ala, que bienvenidos todos los que habéis buscado por google la noticia del día y el busqui os manda aquí. El título de este post tiene su mala guasa, sí, pero qué carai, ¿a quién no le gusta aumentar su nº de visitas (aunque no tenga contador de idem, como es mi caso)?

Va, ya en serio. A estas horas todos lo habrán leido, es alucinante (y sexista, y bochornoso)
Creo que en las declaraciones (resumo: eso de los morritos de Pajín, y lo que le recuerdan... lean la literalidad en cualquier periódico/web, aquí, por ejemplo), las vergonzantes mofas, son la cosecha de esa siembra neocon tea-partyta, ese nuevo periodismo de la cadena del torito español, esos cariños (que si esta es una puerca, que si aquella puta...), que infectan, cómo no, a su público político natural. El PP, por supuesto.
Y es algo terrible, pues no creo que todo el PP sea de esta tesitura, ni de este radical exacerbado y fascista. Pero el extremo siempre actúa como el veneno: inoculado en una puntita, crece y trepa hasta el corazón e inunda todo el cuerpo. Si desde el Partido Popular no condenan las declaraciones todas las damas de la gaviota, si Rajoy no exige ya la dimisión del capullo de Valladolid, el veneno está ya por las arterias, no lo duden.
Pero ¿qué fueron esas declaraciones?¿qué tan grave se ha dicho? Como ellos no lo van a decir claro, y lo dejan en "cada vez que la [sic] veo la cara y esos morritos pienso lo mismo, pero no lo voy a contar aquí", que dijo el ginecólogo (¡toooma!) alcalde de la ciudad de Delibes, yo les explico, yo les cuento lo que piensa el señor Francisco Javier León de la Riva cuando mira a Leire Pajín:

20 octubre 2010

La vida es sueño: "Velocidad moderna", de BLUTCH

artículo publicado en Faro de Vigo

Blutch pasa por ser uno de los grandes renovadores del cómic francófono de los noventa y lo que va de nuevo siglo. Con obras como “Peplum” o “La Voluptuosidad” ha representado esa nueva vía que los historiadores asocian al término “Nouvelle Bd” (o “nuevo cómic”) que floreció en Francia al abrigo de Les Humanoides y otras propuestas editoriales rupturistas. En los ochenta el cómic galo suponía ese típico álbum de cuarenta y ocho páginas, a todo color, con historias para adultos enmarcadas en los géneros más canónicos. Historias del oeste, de espionaje, relatos históricos, aventuras exóticas… narraciones bien construidas e ilustradas con detenido mimo por dibujantes virtuosos.
Pero Blutch (y otros autores de su generación) impusieron un nuevo modo de hacer las cosas. Su dibujo es claramente virtuoso, pero sacrifica el detallismo y apuesta por la frescura del trazo enérgico. Parece que más que dibujar, Blutch pergeña a toda velocidad, y con un talento prodigioso el apunte se demuestra vigoroso, eficaz. Y por otro lado, las obras de Blutch trascienden los marcos estancos para adentrarse en miradas muy personales, historias que revisan la literatura clásica o inmersiones en su propio subconsciente a la manera de un David Lynch.
Editorial La Cúpula edita ahora uno de sus trabajos más reconocidos, “Velocidad moderna”, de 2002, por fin en castellano. Puede que la reducción de tamaño respecto a lo que en su edición francesa era, suponga una merma de vistosidad en su dibujo, pero este es, evidentemente, exquisito, expresivo y dotado de una viveza que está en manos de muy pocos autores. Y pese a lo atractivo de este grafismo fresco y expresivo, hay que advertir que “Velocidad moderna” no es una obra que se lo ponga fácil al lector. Estamos en el mundo del sueño, de lo onírico, del subconsciente. Un relato sin pies ni cabeza de personajes turbadores y situaciones inverosímiles de regusto malsano y significados opacos. Por tanto, quien quiera disfrutar de este libro, debe aceptar la sinrazón que lo hace avanzar, el estado continuo de duermevela, el embrujo del subconsciente. De lo contrario, la frialdad y falta total de empatía, nos puede superar.
Incido y añado: obra tan excelente y sugerente como hermética e infranqueable: un verdadero sueño, ilógico salvo bajo numerosas capas, donde intentaremos encontrar significados más o menos sólidos. Fascinante Blutch.
calificación bueno, bueno

18 octubre 2010

la fiesta del té

Ya conocen el nuevo nombre de moda, la nueva carne de la política patria, como siempre transmutada del modelo yanqui, con esa escasa imaginación para lo político que nos p
recede. El tea Party está aquí.Con doña Espe, Vidal Quadras y la alargada sombre de Aznar, ese hombre, y soportada la fiestorra ultra por los del torito en la pantalla (el canal de la tdt que he decidido no volver a nombrar, por ponzoñoso), yo creo que suponen una oportunidad, paradógicamente (y lo digo por su poderío mediático y su embestida ruidosa, que resuena con estruendo y resulta, claro que sí, obsceno y peligroso). Una oportuidad para asistir, de paso, a una revitalización de la izquierda, un refuerzo de los laterales del soe (IU, BNG, veremos EQUO cómo funcionan y cómo se "programan"...)
Pero ante todo, ¿por qué no cambiar el nombre a "Botijo party," dadas las imágenes previas?

17 octubre 2010

flotando: Halcyon Digest, de DEERHUNTER

Deerhunter parecen ser la niña mimada del público indie. No hay más que entrar en los sites especializados, buscar la reseña de su nuevo disco Halcyon Digest, y ver la valoración, tanto del crítico, como del fervososo comentarista. Unánime.
Bien, empezemos haciéndonos odiosos: creo que se exagera un poquito. Brandon Cox (líder de la banda y también firmante en solitario de los discos de Atlas Sound) me parece un reciclador superdotado, un creador de atmósferas serenas y evanescentes que mejunjea con la psicodelia sixties, el glam, la nueva sampladelia (los de siempre en el punto de mira, Animal Collective), el indie de guitarras, el noise, el pop sesentero y algún aditivo más. El caldito resultante es siempre interesante, pero desde mi punto de vista la excelencia la alcanza en contadas ocasiones. Quizá falte el genio melódico de unos hermanos Reid o de Jason Pierce, pero no les subo del notable (que no es poco, ojo al piojo)
Dicho lo dicho, ya encuadrado al grupo en mi particular baremo global, ahora entro en el apartado alabanzas. Halcyon Digest prosigue la inteligente senda trazada en Microcastle; limpia de parásitos ruidosos, de experimentos sonoros estériles. También focaliza más, y mantiene el nivel respecto a su celebrado disco anterior. Y aunque personalmente veo algún resbalón, también gozo con sus muchos aciertos: la canción 'Earthquaque' remoza el shoegazer planeador de los ochenta, 'Desire lines' plantea un desarrollo de guitarras embriagador sobre una melodía perfecta (estamos ante uno de los temas del 2010, amiguitos), 'Don't cry' se perfuma de glam y T Rex, 'Helicopter', el single, se beneficia de arreglos "Colectivos" y 'we would have laugher', el cierre, recupera esa épica que caracteriza al grupo (más de siete minutos de scope sonoro).
calificación: bueno, bueno.

15 octubre 2010

caida en picado: Los combates cotidianos 4: clavar clavos (de Larcenet)

nacida como serie de costumbrismo agridulce, con un segundo álbum modélico y un tercero que consideraba un peligroso tropezón, la serie de Manu Larcenet sobre la vida de un fotógrafo con problemas de ansiedad y baja autoestima necesitaba de este cuarto álbum para reafirmarse... o continuar cayendo en lo retórico, en la grandilocuencia más hueca, la que se mira al espejo antes que a la propia herida (que es donde nace la verdad). Y así ha ocurrido, en opinión de quien firma.
Larcenet, ay, ha dado un traspiés fatal, engolando el discuros al peor estilo Lunes al sol, creando personajes que reformulan la sociedad y el modelo económico desde la cadena de montaje, y tal. Discursivo, más interesado en lo político-social que en lo personal (la paternidad es el otro tema que aborda, pero lo hace con más levedad, como si lo que le importase es posicionar políticamente a su obra antes que explorar la humanidad de su protagonista).
Nos queda un buen dibujo que degenera los toques de estilo hasta el amaneramiento (esos silencios enfáticos ya no me convencen), y que sigue siendo, eso sí, un gran dibujante y un narrador con oficio.
Que con este tomo cierre la serie sólo puede suponer una cosa: se ha perdido lo que en su día parecía una obra de referencia, encallada en sus peores tics, los que asomaban pero no se imponían. Sniff... porque a mí me gustaba esta serie, la verdad...
calificación: malo
Los combates cotidianos 1, aquí
(el 2º, siendo el mejor... ¿nop lo reseñé? ahora, no lo encuentro, a ver si me pongo a buscar con tiempo y lo enlazo...)
Los combates cotidianos 3, reseña aquí

14 octubre 2010

elogio de la infancia y un "descanse en paz"

Lo sé, hay muchas otras noticias que se merecen mucha atención, posiblemente son cuestiones de mayor enjundia que lo que hoy subimos al blog. Héroes mineros carne de teleshow (desgraciadamente, es lo que será), pitadas fuera de lugar defendidas por los más ultras (esos bubuceleros de la derechona, que hasta al rey de las españas han desagradado con su actitud), actores mayúsculos nos hab dejado estos días (Manuel Alexandre, el último de los grandes actores nacionales)...
Pero hace poco, el seis de octubre, fallecía Piet Wijn.
Y me dirán que ni flores, que yesequiené... y si les respondo que se trata del dibujante de "Bermudillo, el genio del hatillo", pues más caras de poker, o incluso de risa, ¿no?

Pero resulta que ese entrañable tebeo fue una de mis lecturas de infancia, un librito de historietas subtitulado "El monstruo del lago" que cayó en mis manos (por cierto, con las páginas desordenadas por fallo de imprenta, y renumeradas pacientemente por servidor a boli). Un tebeo para niños de dibujo dulce pero más "de mayores" que pitufadas y filemonadas varias. terminé comprando un puñado más de las aventuras de este amable genio rechoncho. se trataba de unos tebeos sanos, imaginativos, de los que guardo un recuerdo muy entrañable.
Esto, hoy, este post, no es crítica de cómics, no califico Bermudillo porque la última vez que lo leí, Tejero hacía temblar la democracia... vamos, que hace ya un tiempecito... pero sí es, en fin, una lagrimita metafórica por aquella infancia.
¿Bermudillo, el genio del hatillo?
-"Jajaja, niñerías", dirán.
-"Por supuesto", les responderé.

09 octubre 2010

Pesadillas de verano: "castillo de arena", de Peeters


artículo del faro de Vigo
Uno de los mayores renovadores del actual panorama franco-belga, Frederik Peeters, regresa con un cómic turbador de claros ecos surrealistas.


El suizo Frederik Peeters saltó a la fama dentro y fuera del mundo del cómic con “Píldoras Azules”, una novela gráfica de corte autobiográfico donde describía su relación sentimental con una mujer seropositiva. La delicadeza, el humor y el buen hacer del autor lo cubrieron de premios, notoriedad y la atención más allá de los medios especializados en cómic. Desde entonces (hablamos de una obra de 2002), el guionista y dibujante no ha parado de evolucionar temáticamente, con tebeos de corte policial, con historias de ciencia ficción o con aventuras surrealistas. Eso sí, con un estilo gráfico tan sólido como reconocible, un dibujo expresivo, espontáneo pero de un perfecto dominio académico.
Su nueva obra la ha realizado en colaboración con Pierre Oscar Lévi, cineasta francés especializado en el documental que ha dirigido una veintena de películas y recibido la Palma de Oro del Festival de Cannes. El cómic que juntos han realizado se titula “Castillo de arena” (editorial Astiberri) e insiste en los temas de corte más onírico que Peeters ya había abordado en historietas como “Paquidermo”. O quizá estemos ahora ante un cuento de ciencia ficción, pues todo se cubre de un cierto halo de misterio inexplicable.
La portada ya avisa de la extrañeza: una mujer flota desnuda sobre el agua, quizá muerta, quizá no. La estampa está invertida, plasmada boca abajo; una óptica imposible, tanto como el argumento de la historia. La situación es mínimal: una playa, una joven fallecida y una serie de domingueros que van llegando a la pequeña cala. Y entonces sucede lo imposible. De algún modo todos estos playistas envejecerán velozmente al tiempo que les resulta físicamente imposible salir del lugar, y surgen las adhesiones y los encontronazos, las tensiones y los afectos. Y la vejez, y una vida en un solo día.
Los personajes que se enfrentan a la crisis son, como cabe esperar en un relato cerrado y claustrofóbico, prototipos sin demasiadas dobleces, individuos que representan un determinado rol: niños en tránsito a la pubertad, individuos pragmáticos, un marroquí, un racista… el caldo de cultivo, en fin, para lograr que una situación de encierro onírico y aceleración celular se convierta en un polvorín. Y en “castillo de arena”, efectivamente, lo que comienza como una visión turbadora de suicidio y se asienta como apacible velada playera con descubrimiento de cadáves, va aumentando en tensión insostenible merced a lo imposible, un paisaje buñuelesco que remite directamente (y confesamente) a “El ángel exterminador”, mezclado con la visión fantacientífica de un Ray Bradbury.
El resultado es un relato atractivo, que engancha por el misterio y que deriva en un final donde lo lírico y lo moral se alían para dotar de sentido a una situación de pesadilla. Todo ello retratado por un Peeters que vuelve al blanco y negro como grafismo ideal. Expresionista, desgarrado, narrativamente fluido, el autor vuelve a demostrar que es, ante todo, uno de los mejores dibujantes de cómic de la última década.
Post scriptum: Castillo de arena, en fin, resulta un buen tebeo, recomendable. pero ojo, no se trata de una obra excelente ni mucho menos. Precisa, si acaso, más páginas para librarse de una losa, la de parecer en todo momento una anécdota. requiere espacio para perfilar personajes que enganchen en su drama. Y posiblemente su final caiga en lo didáctico/moral. es bonito, pero también innecesario.
eso sí, Peeters dibuja como dios.
calificación: bueno bueno

05 octubre 2010

cosecha 90's: "Majesty Shredding", de SUPERCHUNK

En los noventa, de la mano de los guerrilleros de los ochenta más subterráneos (los de Hüsker Dü, Pixies y Dinosaur Jr) floreció un modo de hacer rock con nervio hardcore, potencia noise y aliento pop. Nirvana le añadieron dosis de hard rock en Seattle, y desde Chapple Hill otro combo hacía lo propio inyectando punk al power pop.
Veinte años más tarde (y tras unos ocho de silencio, roto con algún maxi) Superchunk vienen a poner las cosas claritas. O a mí, al menos. Porque bastan unos pocos segundos de la inicial "Digging for something", con su distorsión brava, su voz de niñato malcriado y esa melodía más pegajosa que el Loctite, para tenerme de rodillas, o al revés, dando saltos por la casa (si estoy solo) como si tuviera veinte (y como tengo el doble, luego vienen los dolores de espalda, pero en fin, young at herat).
Pero lo genial es que "Majesty shredding" no es la excusa para calzar dos singles eficaces entre ocho temas tibios, de esos de "no está mal, después de todo". Son once pildorazos que demuestran no sólo un estado de gracia (¿cómo puede ser que unos cuarentones se coman en energía y empuje a TODO el indie de este año?) sino la categoría de clásicos absolutos de Superchunk, que reivindican (a empujones, claro) su lugar al lado de Yo La Tengo, Sonic Youth y Pixies. Sonando como si arrancasen hoy (vitalidad extrema)... con la sabiduría de décadas encima (ahí están los continuos requiebros rítmicos o melódicos, la distorsión siempre fulgurante pero perfectamente templada, el sonido afilado como una navaja, la variedad sutil que va del pop y los medios tiempos al hardcore melódico)
Incendiarios, inagotables como las energías renovables, y más poderosos que la nuclear, así suenan en 2010 los dueños del sello Merge records (actitud do it yourshelf 100%... no hay jefes, ellos tienen su sello, y aún encima, con éxitos en sus filas como Arcade Fire)
calificación: ¡excelente!

Superchunk - Digging For Something from Merge Records on Vimeo.

03 octubre 2010

te la puede enseñar un cura, o...


o le haces clik justo AQUÍ, y flipas.

Por cierto ¿alguna vez les dije quién es mi artista favorito? Ni Ware, ni Lynch, ni Borges, ni Lennon, ni leches; es...


(gracias por el soplo, Quin)

02 octubre 2010

actitud antifascista


pero de verdad, no les hablo de cuatro niños bien con fular palestino promoviendo encierros de facul tope comprometidos, sino de... una foto curiosa:


La curiosísima historia de este resistente DE VERDAD, la del hombre que se cruzó de brazos, la pueden leer aquí
vía Fogonazos, un blog a seguir, de verdad.