30 noviembre 2010

mis canciones de cabecera nº 12: Rid of me de PJ Harvey (subtitulado)

1993, una chiquilla escuchimizada sangra blues doloroso, feroz, hidratado con indie y punk. Desde Patty Smith, nunca hubo nada igual. Desde Polly, nadie tampoco como ella. Concretando un deseo femenil huracanado y orgulloso, desvergonzado, poético y lo repito una y mil veces: feroz.
Casi veinte años después, su carrera la convierte en un imprescindible de la historia del rock, sin apenas manchas o errores, pero nunca volvió a cantar con tal arrebato. Normal, el amor duele así sólo una vez.

"lame mis piernas,
estoy ardiendo...
lame mis piernas
... de deseo"

el vídeo, contraducción:

29 noviembre 2010

elecciones catalanas


madre mía madre mía, la nueva lideresa escala puestos (¿o será líder?¿la corrección política del 'cidadanOs y ciudadanAs, jóvenEs y jóvenAsss' llevada al último extremo... el biológico? ¡ELLO for président!)
en fin, lean aquí y disfruten de la otra cara de la política nacional

mis canciones de cabecera nº 13: To here knows when My Bloody Valentine

El ruido ya estaba en el rock, desde que The Stooges dijeron en los 60 "esta boca es mía", pero hasta 1990 nadie había conseguido lo que Kevin Shields perpetró desde su grupo: lograr que el estruendo informe, que el "ruido blanco" (así se llaman las furiosas interferencias de una radio desintonizada, y un estilo musical de cuyas características ustedes mismos se harán cargo) y las olas de distorisón no resultasen una experiencia violenta. Muy al contrario, la música de My Bloody Valentine (en su disco Loveles, antes eran más, digamos, abruptos) es lo más parecido a un rompimiento de gloria, un éxtasis orgásmico (femenino, suele decirse) y la interpretación más acertada de la belleza absoluta alcanzada a través del ruido más puro. "To here knows when" es el paradigma del sonido Valentine. Belleza y dolor (a todo volumen tiene efectos psicotrópicos, o casi)
"Un beso,
tu miedo, el botón rojo
cae de mi boca
se desliza"

28 noviembre 2010

mis canciones de cabecera 14: THE GIRL FROM IPANEMA de Astrud Gilberto and Stan Getz:

1964: Getz y Gilberto, el jazz y la bossa, unidos por el magnetismo de una voz dulce e inexperta (Astrud Gilberto nunca antes había cantado profesionalmente).
Un cálido arrullo, el de la música que es todo caricias, mecido por el saxo en la mixtura perfecta, deseada. Girl of Ipanema (y el disco que la alberga) es la demostración de que se puede hacer crossover musical, cultural, sin caer en el ridículo buenrrollista que ahoga hoy al concepto. Delicious!
Ah, se ela soubesse que quando ela passa,
o mundovsoirrindo Se enche de graça
e fica mais lindo Por causa do amor.


27 noviembre 2010

mis canciones de cabecera nº 15: Happy when it rains, de The Jesus and mary Chain

The Jesus and Mary Chain son el veneno en mi periplo melómano, el grupo que me infectó con la violencia, el ruio y el caos. Pero antes de abandonarme a su faceta más 'destroyer' me engancharon, como lo hacen las ponzoñas más letales, con el aroma del azucar.
1988, Darklands fue el disco, un Lp donde relajaban los muros de distorsión para hacer un rock a veces fibroso, a veces de terciopelo. Y "Happy When it Rains", en el punto medio, con su melodía pluscuamperfecta y sus guitarrazos musculosos (pero audibles, lejos de las mareas de su clásico white noise) es sencillamente una de las mejores canciones de rock de la historia.
Ah, y sí, yo fui un veinteañero 'Chain', con el pelo alborotado, la chupa de cuero y la actitud apática. Fui un fan. Lo soy, ¿cómo no serlo de canciones como esta?.

"Tú eras los nubarrones en el cielo,
tú eras el cielo más oscuro
pero tus labios hablaban oro y miel, por eso
soy feliz cuando llueve"

26 noviembre 2010

reirse del patetismo: MODERN FAMILY

Andando en el ecuador de Modern Family, o casi, va siendo hora de que ponga en aviso a quien la desconoce, de una de las series que más he disfrutado en estos últimos meses. Modern Family es el retrato hilarante pero también despiadado de tres núcleos familiares que en realidad son uno solo (patriarcal), tres modelos de familia contemporánea que muestra el fracaso de la célula básica del american way of life. Sin hacer sangre, sin poner el acento en su "mensaje", sino desde un modo de sitcom realmente descacharrante. ¿Cómo no partirse la caja con Phil, ese padre estulto capaz de robar una bici infantil para dar una lección moral a su hijo?¿cómo no arquear la ceja al ver cómo un viejo cascarrabias se ha ganado el corazón de una latina explosiva y (mucho) más joven?
Comedia pura y dura, contada en modo de pseudo-documental, con un estilo fílmico muy indie (mucho naturalismo, mucha cámara en hombro, ausencia de risas enlatadas o amaneramientos actorales al estilo "Como conocí a vuestra madre" -calco patético, por cierto, de la histórica Friends-). Guiones inteligentes que de momento no decaen, sino que combinan el patetismo, la ironía y la sensibilidad dando un producto francamente refinado donde, además, te ríes a gusto.
En fin, no hay que perdérsela, y mejor (pese a que los diálogos son muchos, chispeantes y veloces), mucho mejor en versión original subtitulada (los dobladores parecen los de siempre, "chistosos" y poco naturales, mientras que los actores declaman con un énfasis "verité" admirable.. por no hablar de lo que se pierde doblando el spanglish de Gloria, la explosiva latina).
Que cada capítulo dure veinte minutillos, a modo de refrigerio, un fresquísimo helado (de una sola bola), es otro punto a considerar en estos tiempos, donde la complejidad de la ficción televisiva ha impuesto los 59 minutos de duración a cada capítulo. Y a veces, echamos de menos lo frugal, ¿no?
calificación: ¡excelente!

mis canciones de cabecera nº 16: Fight The Power de Public Enemy

1989, plantando, desde la banda sonora de la película "haz lo que debas" de Spike Lee, la revolución negra en las calles del gueto. La arenga airada, agotada la paciencia, exigiendo. El rock mutando a lucha social por la vía de un hip hop apocalíptico, ruidoso como una ciudad en pie de guerra, pero también bailable y disfrutable, como el ritmo del latido urbano. Enemigo Público, la célula más peligrosa y contestataria de la historia del rock. Luchando por los derechos, desestabilizando a un sistema injusto y racista. Escupiendo directamente a los iconos de la white trash americana. Se necesita una nación de millones para hundirnos: ¡lucha por el poder!.
"esto es lo que tengo que decir: poder para el pueblo sin retrasos
para hacer ver a todos que hay que luchar contra el poder establecido"


25 noviembre 2010

sutil cambio en el blog:

miren la cabecera.
Sí, he cambiado el oden, ahora este blog se titula con la leyenda, y el clásico "Estodigo" queda como decripción del blog
Detallitos (o grandes cambios, lo dejo a su gusto, pero a mí me gusta más personalizar mi sitio y hacerlo con la coña marinera del juego de palabras, antes que mantener como cabeza del asunto un "palabro" más o menos simpático... que ojo no elimino, que el cariño a lo de siempre pesa...).

mis canciones de cabeceranº 17: Walk On By, de Dionne Warwick

¡Qué poco sé de la música de Burt Bacharach, y cuánto me gusta lo que conozco! en todo caso, pese a mi muy circunstancial acercamiento al compositor estadounidanse, todas esas bellísimas melodías pop forman parte del imaginario popular (y personal). Un cócktel refinado que llama a elegantes imágenes mentales.
Walk on By: 1969. Colores límpidos, elegante sobriedad orquestal endulzada con cierto toque de ironía. Y Dionne, desde el fondo de la fiesta, canta esta golosina irresistible del maestro Burt, vestida de largo... música para soñar que, si atendemos a la letra, también refleja la sombra de cada corazón roto.
"si me ves caminando calle abajo y me pongo a llorar cada vez que nos encontramos... sigue caminando"


24 noviembre 2010

ASTERIOS POLYP, impresiones (y más impresiones) sin elaborar

Digamos que esto surge de la necesidad-tras-la-lectura. Asterios Polyp, el retorno de uno de los más importantes autores del cómic tras varios lustros de silencio (o casi), la obra más alabada del momento y también la más criticada. ¿Obra maestra o pinchazo en toda la regla?
Personalmente en este cómic sobre lo dual (este sería el 'Gran Tema' de fondo) yo me encuentro, je, dividido en mis opiniones. Es, qué duda cabe, un brutal do de pecho y una obra visualmente embriagadora. Para mí sólo Chris Ware puede hoy superar el efecto hipnótico del trabajo gráfico de este Mazzucchelli cosecha s. XXI. La brutal factura estética de este cómic, tan cartesiano pero también enormemente plástico, tan mutante pero al tiempo, a medida que pasas las páginas, predecible, no lo puedo comparar a ninguna otra obra cercana.
Y en cuanto a contenidos, reconozco por un lado lo abrumador de la propuesta (repleta de llamadas más o menos veladas a la cultura clásica, colmada de símbolos entre lo obvio y lo hermético -intuyo-) me tiene totalmente pillado, pero por otro lado... ese esfuerzo por la más visible trascendencia no acaba de convencerme.
¿Qué más decir así, a saco, sin demasiada meditación? Los personajes me han parecido magníficos cuando Mazz se detiene en ellos (así, Hana, la pareja de Asterios, es brillante, palpable en toda su extensión, y el mismo Polyp es un elemento que, no me lo nieguen, existe... ¡cuánto Asterios conozco yo mismo!). Y en los secundarios, pues la cosa decae y se limita a esbozar prototipos (la mística encantadora, el artisteo risible de New York... pero en fin, si se lo pasamos a Woody Allen...).
Hay mucho de lo que reflexionar sobre Asterios Polyp. El estilo narrativo es tan sorprendente, tan bien aplicado (forma y fondo casando como muy pocas veces recuerdo: ¿puede entenderse este cómic sino es con esta forma de ser plasmado?) Pero al tiempo, todo resulta tan artificoso, tan, sí, "fuego de artificio", que uno no sabe si tanto birli birloque despista o define.
Más, más cosas que me asaltan: metáforas obvias (la dualidad se resuelve al convertinos en...Polifemo... más metáforas clásicas, por cierto), reciclaje lustroso de técnicas mil veces usadas (el empleo descriptivo y narrativo del color, las diferentes tipografías en los diálogos de los diversos personajes, el baile de estilos gráficos, el dibujo simbólico -como esas plasmaciones de la figura humana como volúmenes básicos-, etc etc...sí, todo rastreable en obras pretéritas... pero carai, ¡qué bien aplicadas aquí!). El principio y el final cerrando cíclicamente en una cinta de Moebius donde, se plantea, el gobierno de la vida perrtenece al azar...
Asterios, sí, fascina y también provoca dudas por visiblemente pretencioso, por obvio, por excesivo artefacto que está, lo admitimos, en manos de uno de los mayores autores de los últimos treinta años. ¿Obra maestra o pinchazo, decía? Bueno, ¿lo han visto? Mazzuchelli me tiene donde quiere: en la más pura dualidad.
Ah, y además, hace mucho, pero mucho que una obra no me 'obliga' a su relectura. Siento en la espina esa tensión, mi mirada se fuga al estante donde ya reposa Asterios Polyp, y mi cabeza se vuelve a perder en los nítidos símbolos de la obra.
esto, sin importar ya los razonamientos... suele querer decir algo :)
PD: e indudablemente, este es un cómic que recomendaré en foros generalistas, un artefacto capaz de hacer sentir al neófito las inmensas posibilidades (narrativas, expresivas, plásticas...) del cómic como arte.

mis canciones de cabecera nº 18: Schizophrenia, de Sonic Youth

1987 (ojito; hace ¡23años!). Avant garde, rock, pop, ruido, psicodelia, melodía, hardcore... en los ochenta la "Juventud Sónica" remodelaron el rock como concepto. Partiendo de la Velvet, nacidos de la no-age, moldearon un universo catártico e hipnótico, violento, único. Generalmente, parían sonidos radicales, violentos o casi abstractos, pero temazos casi pop como Schizophrenia (pop... salvo por las afinaciones alternativas de sus guitarras, por la falta de estribillos, por el ciclón que se genera en medio del tema...) son el referente de una generación que nació a su sombra, Nirvana incluidos (los de Cobain fueron elegidos por los de Thurson Moore como teloneros, allá por el noventa).
"Fui a ver a un viejo amigo
Su hermana se me acercó con la mirada perdida.
Dijo: "Jesús tenía un gemelo que no sabía nada sobre el pecado"
(SY interpretando Schizophrenia en 2009)

23 noviembre 2010

Super Guiño Squad

Supongo que no es la primera vez que la serie infantil de los héroes Marvel (Super Hero Squad) hace un homenaje a los clásicos de la casa, pero yo este es el primero que me encuentro, y por mera trayectoria personal (coño, los 4 Fantásticos de Byrne fue seguramente mi tebeo de cabecera en los lejanos ochenta), me ha hecho mucha gracia.

La serie animada apenas la he ojeado. Parece muy digna, una recuperación del público infantil para la causa Marvel (los Spiderman, Hombre de Hierro y X Men de siempre, y que hoy por hoy son series para adolescentes o talluditos que se resisten a dejar sus superhéroes de tolavida... y unos tebeos bastante soporíferos, me temo). Un producto para niños puro y blanco, sin más. Me gusta la idea: si el género está en franca decadencia, al menos devolvámosle su sencillez y ofrezcámosle aquella magia a nuestros hijos. Y de paso, reedítense los clásicos del género, claro.
A mayores, desconozco si existen productos del SH Squad, tipo tebeos de grapa. Sería ideal, yo se lo compraría a punchito sin pensarlo dos veces...

mis canciones de cabecera nº 19: Georgia on my Mind de Ray Charles

Ray, uno de los padres de la música contemporánea, del ryth'n blues (por tanto, del rock'n roll al que precedió), del blues, del soul, del jazz de...
Y en este tema de 1930 compuesto por Hoagy Carmichael (¡viva wikipedia!) y que el maestro ciego hizo suya en 1960, cala hondo su carta de amor al lugar de donde se es. Desde el corazón, con la añoranza serena de un maestro.
"Georgia, Georgia, durante todo el día solo una vieja y dulce canción mantiene a Georgia en mi mente"

22 noviembre 2010

Gardel en viñetas: Carlos Gardel, de Muñoz y Sampayo

Artículo publicado en Faro de Vigo

Carlos Gardel revolucionó la música argentina y elevó al tango a cotas de popularidad nunca superadas. Su talento y prestigio lo convierten en uno de los iconos de la música moderna. Muñoz y Sampayo renovaron el mundo de la historieta en los años setenta con contenidos adultos y propuestas estéticas rompedoras, cercanas al expresionismo más arriesgado.
Así, “Carlos Gardel” (editorial Libros del Zorro rojo) supone la mirada de un equipo mítico sobre un artista mítico, una propuesta a priori interesante que además se reviste de la admiración y el amor sinceros de los autores hacia el cantante. El cómic se estructura a modo de entrevista televisiva: en un plató, supuestos expertos en Gardel desgranan su vida, y profundizan en el hombre tras el personaje. O lo intentan, pues con la lectura uno advierte que el artista lo es todo en Carlos Gardel, el niño que canta a su madre, el ídolo de masas que se debe a su arte, y el pillo que juega al equívoco sembrando dime y diretes, creando a su personaje de silencios, mentiras y algunas verdades.
Gardel es visto como un misterio, y al tiempo como un contradictorio profeta, embajador de un arte que representó a un pueblo, una nación que lo adoptó, pues el artista no nació argentino. También como un emprendedor que va creciendo de la canción al cine, y como un hombre que siente y ama. La obra consigue cierto tono de puzzle, de acople de piezas diversas para retratar al artista. A ello contribuye esa forma de acalorada tele-discusión en un plató, los saltos temporales del presente al tiempo de Gardel, la estructura fragmentada. También se recalca la naturaleza de mito que ha adquirido el artista: así los diálogos, artificiosos y afectados, parecen sentencias poéticas antes que retales de conversación naturalista, porque a Gardel se lo aborda como a un mito en la tierra.
Todo ello, además, narrado con ese dibujo expresivo, desfigurante, de amplios registros pero siempre cortante, y con el dominio narrativo fluido y abigarrado de uno de los maestros del noveno arte, un Muñoz en estado de gracia
Conclusión post scriptum: excelencia gráfica, aunque en su ya más que reconocido registro (poca sorpresa pues), y un texto quizá con exceso de empalago. Dicho de otro modo, ese todo "mítico" que imponen a los diálogos no me convence en absoluto. Lo que sí lo hace, es ese dibujo sencillamente bestial de Muñoz, menudo fiera...
calificación: tiene un pase (sobre todo por la fuerza gráfica, repito)

mis canciones de cabecera nº 20:Tainted Love, de Soft Cell

Tecno pop cosecha del 81 robando un añejo soul para transformar una balada en algo más venenoso. Amor enfermo, obsceno, adictivo. Cabaret erótico, vicio disfrazado de cancioncilla para todos los públicos. Placer sado.
Ritmos sintéticos que puentean el trans-europe express de Karaftwerk, para hacerlo viajar por las vías del pop. La voz de Almond ya embriagaba.
"este amor enfermo que me has dado... yo te doy todo lo que un chico te podría ofrecer"


21 noviembre 2010

mis canciones de cabecera nº 21: Sour Times, de Portishead

Más trip hop en mi lista. 1994, Portishead tiñen de tristeza infinita, blues agónico y soul sin caricias, un ritmo hip-hop engalanado con samplers de Lalo Schifin. El cerebro de Massive Attack (el método) triturado por el alma y el desamor más dolido (la desolada voz de Beth Gibbons, grande).
Lo alucinante, es que alcanzó la gloria gracias a anuncios de colonias y cortinillas televisivas/radiofónicas. ¿Quién no conoce ese inicio rítmico y retumbante?

"pues nadie me ama, es verdad,
no como tú lo haces"


20 noviembre 2010

mis canciones de cabecera nº 22: Paper Planes, de M.I.A.

Maya Arulpragasam, aka "M.I.A." ("Missing In Action"), o el encuentro del hedonismo y la protesta con fundamento, las "converse" patinando por la pista de baile y la piedra lanzada desde la barricada. Metiendo en la thermomix todo, del hip hop a bollywood, y saliendo triunfadora merced a una película de éxito. El bombazo mediático, por una vez, es merecido: Paper Planes embriaga, sin dejar de hacernos pensar.

"huesos y calaveras piratas, palos y piedras, hierbajos y bombas,
corriendo cuando golpeamos, veneno letal a través de su sistema"

19 noviembre 2010

mis canciones de cabecera nº 23: Billie Jean, de Michael Jackson

El rey del pop, y sobre todo del funk, que es su estilo (¿no lo sabías? Michael Jackson viene de la Motown, del soul, del pop negro de los sesenta, del funky y la disco-music de los setenta... Jacko, sí, es musicalmente negrísimo, eslabón de los grandes dentro de una cadena que va de James Brown a Outkast).
Ritmo y melodía uniéndose en la pócima perfecta, en una canción de amor-odio insuperada.

"Billie Jean no es mi amante, es solo una chica que dice que yo soy el único, pero ese niño no es mi hijo"

18 noviembre 2010

más listo que el tebeo 26: a vueltas con el estilo y la factura.

Vamos a hablar de cosas del arte y el artesanato. Y del lenguaje del cómic y sus propias necesidades. Y cómo estas no son las de la ilustración (mucho menos, las de la pintura). Acabo de leer por primera vez un trabajo completo de Jeffrey Brown. Lo admito, me estaba perdiendo algo MUY bueno, un referente de las nuevas vías (o no tan nuevas, pero sí radicalizando cosas pretéritas). Brown crea tebeos chiquitines que hablan de cosas chiquitinas. Dibuja directamente a tinta, y su acabado es prácticamente... bocetos toscos. Aparentemente toscos.
Pero vamos a ver cómo dibuja Jeffrey Brown en una "disolución", que nos transportará de la artesanía (la factura cuidada, la perfección técnica como objetivo) a lo artístico (donde impera la intencionalidad expresiva antes que la pericia ejecutiva)

Este dibujo doble, es el original (a la izquierda) y su copia por Brown (derecha) en un ejercicio donde varios autores recrearon portadas de superhéroes sin renunciar totalemnte a su estilo. Es evidente que Jeffrey PUEDE, porque tiene las HABILIDADES amanuenses (por así decirlo) para calcar el estilo de otro autor. estilo tópico del género de los supercachas: naturalista, detallista, expresivo)

Uy, perdonen la poca educación... detangamos la charla y dejen que les presente a Brown "in person"



Y también en un autorretrato.
No está nada mal, ¿verdad? está "clavao", es él sin duda. Este tío sabe dibujar... entonces ¿por qué se autorretrata así en sus tebeos?




Y es más, si incluso adoptando tal estilo es capaz de hacer cosas como esta (admiren el detalle, la capacidad para retratar toda la habitación, recargada, tumultuosa, sin perder detalle, realista en sus perspectivas naturalistas...)...


¿por qué sus historietas abundan en páginas como ésta?





Pues sencillamente porque Brown elige ese tono y esa expresividad, y lohace además para narrarnos su propia vida. En anécdotas minúsculas o trascendentales momentos (como el nacimiento de su hijo). Todo con esa expresividad que aporta un aire de descuidada ligereza, de naturalismo sin caretas que beneficia al tono confesional de su obra. Mejor dicho; no beneficia nada: define propiamente dicho tono. Brown resulta "sincero" y "confeso" en estas historias GRACIAS a ese estilo, que parece decirnos "sin pensar, desde el corazón directamente", con todo su acabado burdo, sus errores técnicos y su ausencia de pretensiones.

Por tanto, poca artesanía, pero mucho arte. Más listo que el tebeo, mister Brown...

mis canciones de cabecera nº 24: Unfinished Sympathy, de Massive Attack

1991, comienza la década de la mixtura sonora donde todo es posible.
Massive Attack: alquimia de soul, hip hop, electrónica, pop y dub.
"Unfinished sympathy", el tema redondo, perfecto, soñado: ritmo metronómico de textura sedosa, voz digna de la Motown, y poco a poco, un arrullo de cuerdas clásicas va adueñándose del tejido de la canción.

"La curiosidad de su potencial beso tiene mi mente y cuerpo doloridos"

17 noviembre 2010

mis canciones de cabecera nº 25: Superstition, de Stevie Wonder

1972, la Tamla Motown, un Steve veinteañero en plenas facultades. Rythm and Blues, funky, baile, alma negra en la jungla de asfalto. Un estilo, la Tamla, el funk de los setenta, que no controlo especialmente, pero carai, con un cancionero que ya justifica al siglo pasado.

"Cuando crees en cosas que no entiendes, entonces sufres. La superstición no es el camino"

listando canciones

Pues eso, por echarme/echarnos unas risas, comienzo una lista de mis 25 canciones favoritas.
Un despropósito que intenta conjugar gustos y manías personales con sentido histórico del asunto. Canciones populares de los últimos cien años, en orden descendente, del 25 al 1º (más despropósito; ¿realmente la canción 17 me gusta más que la 21...? en todo caso, no lo duden, las tres primeras van a misa) con su youtube correspondiente para que las disfruten (y discutan en los comentarios, claro).
Supongo que, si me siguen la etiqueta de "discos del octavio pasajero", habrá sorpresas muy inesperadas, temas que jamás se creerían en mi discoteca, pero un single es una cosa muy distinta a un LP, tiene otra dinámica, penetra el poro de otro modo y pide un criterio diferente, creo, al que pedimos a un long play (digo diferente, no más relajado o más severo)

ea, pues sin más, comenzaremos en breve.

15 noviembre 2010

el Apocalipsis según los cisnes: MY FATHER WILL GUIDE ME UP A ROPE TO THE SKY, de Swans

Swans, cisnes. Un animal hermoso y un nombre eufónico que, si lo asociamos a música y entendemos un poco de historia del rock... produce escalofríos.
No hay escapatoria, cuando los cisnes querían meter yuyu (escucha "Cop"), te lo hacías encima: el ruido, los ritmos a piñón, la voz terrorífica de Michael Gira... Michael Gira... ¡hasta el nombre mete miedo, carai!.
Swans se disolvieron hace muchos años, en los mediados noventa, tras una época donde sustituyeron los abismos por paisajes musicales más oxigenados, solemnes y hasta radiables. Nunca tuvieron demasiado éxito. Y ahora vuelven para continuar su trayectoria (que no para repetirse ni auto-imitarse) dando un paso más en el camino, ubicándose entre lo sutil y el abismo. Lo que es una alegría porque no deberían gustarnos los espacios desocupados, y nadie habitó la oscuridad, ora abrupta, ora más plácida, que Michael Gira gobernaba.
Pero My father will guide me up a rope to the sky no se queda en lo terrible, sino que sabe encontrar remansos y respiraderos en temas bañados de soul o blues y esa épica lírica que tan bien han dominado en su día. Hay, aquí, un nuevo barniz donde conviven los diferentes cisnes, o mejor, donde se yuxtaponen.
Así, aunque es difícil sustraerse al agujero negro de campanas y agónicas psicofonías que abre 'No words/no thoughts' (ni al veneno que luego se extiende por todos y cada uno de sus nueve minutos y 25 segundos de auténtico pavor), y aunque el plácido soul 'Reeling the liars in' que le sigue parece avisarnos que la suavidad podríaa ser el tono de este disco tras la apertura feroz, la realidad es que Michael Gira (y secuaces) se instalan entre ambos extremos. Así temas como 'Jim' se balancean entre la brisa y la tormenta para renovar patrones de blues añejo, 'Inside Madeline' provoca un crescendo noise que fenece en una cuasi-balada, 'You fucking people make me sik' arrulla con la voz invitada de Devendra Banhart y la hija de tres años de Gira... para zambullirse en una coda de disonancias espectrales, y 'Little Mouth' cierra el disco provocando miedo a capella.
Magistrales y necesarios como ninguna otra "reunión", esto no es una vieja gloria sino un clásico pariendo, con sangre y con luz, un clásico de la década que empieza. Al tiempo.
calificación: obra maestra

en directo; no muy buen sonido, pero en fin... no creo que Gira se dedique a hacer videoclips hoy por hoy...

13 noviembre 2010

un adios a Luis García Berlanga

Se pueden encontrar cientos de retales del cine de Berlanga en You Tube, pero yo encontré esto otro, que nos habla del gran hombre tras el inmenso genio (copio y pego el texto explicativo bajo el vídeo).
Berlanga se ha ido, y es una pena




En un extraordinario gesto de generosidad, el director de cine Luis García Berlanga aceptó ser el protagonista del spot de la campaña Pastillas contra el dolor ajeno. El autor de películas como El Verdugo o la Escopeta Nacional accedió a que le grabáramos en su propia casa y a compartir escenas con su asistente y su nieto en la vida real. En un ambiente íntimo y cotidiano, Berlanga nos narra el primer momento del día, en el que, debido a su edad y achaques, debe tomarse diversos medicamentos. Y nos conmueve al explicarnos que, de todas las pastillas que debe ingerir diariamente, sus preferidas son las que le tratan contra el dolor ajeno, las que toma "para ayudar a los que no tienen pastillas para curarse". Son los enfermos olvidados. Gracias, Luis.

12 noviembre 2010

changes

seguimos dando retoques: añado una posibilidad de comentario rápido (si el post gusta, o no, o no interesa... la verdad, prefiero que se usen los comentarios, pero bueno, como servicio de blogger, os lo ofrezco en plan chorrada) y posibilidad de enlace a redes sociales, enviar por e-mail---
esas tonterías, vamos.

11 noviembre 2010

contando mi foto favorita


este sábado, hacia las 17-18 horas, pasaré por el museo MARCO de Vigo, uniéndome a una actividad bien simpática; la de explicar públicamente cual es la foto que más me ha gustado de la (excelente) exposición de Virxilio Viéitez, un artista de preciosa historia (artesano de la fotografía redescubierto, en vida, afortunadamente, con una retrospectiva en los noventa, tras la cual alcanzó notoriedad mundial, dentro de los círculos fotográficos).
Bueno, pues eso, por allí andaré este finde, soltando bobadas. Ello es un pretexto para que descubran, si no lo conocen, a este artista fallecido hace relativamente poco.

ese hombre que las llama putas

Hay veces que me cuesta creér lo que leo, y esto me ha costado mucho:
"El periodista de Intereconomía Eduardo García Serrano iba a dar una conferencia en la Concejalía de Igualdad de Género del Ayuntamiento de Ciudad Real"



Venga, y dos huevos duros (ah, menos mal que lo han vetado... que se vaya con los suyos a tomar el té, a la alcantarilla, hombre)

10 noviembre 2010

genialidad

y que no pare la fiesta, por dios.
Un nuevo blog (vía Entrecomics... entre otros blogs que lo publicitan, porque esto lo está petando en todas las esquinas) dedicado al descacharrante mundo de la ¿parodia?¿caricatura?¿juego de palabras?

Vean más ejemplos (todos para doblar de la risa) en el blog... ¡BLOGER DE NIRO!

la vida según Vivés: AMISTAD ESTRECHA y POR EL IMPERIO 02

artículo publicado en Faro de Vigo

De la hornada de nuevos valores de la historieta que puedan destacarse en los últimos años, uno brilla con especial fulgor; sus últimos trabajos demuestran que la estrella no languidece.

Bastien Vivés nace en París en 1984. Con 26 años ya está en boca de todos, dentro del mundillo de la historieta. Acapara premios y atenciones, y lo hace mayormente gracias a unas obras de marcado acento autoral, personal. Historias que se alejan de todo lugar común para descifrar, o intentarlo, el mayor misterio del hombre moderno. Esto es, claro, el amor, la atracción y las relaciones de pareja. En lo que empieza a verse como una marca autoral, las tres novelas gráficas de Bastien Vivés que han merecido más elogios tratan de buscar los ángulos al amor, a su descubrimiento. “El gusto del cloro” trataba de los iniciales encuentros, entre lo fortuito y lo provocado, que originan el sentimiento de necesidad, esa necesidad del encuentro con una persona que, poco a poco, se vuelve algo más. “En mis ojos” retrató desde la mirada subjetiva todo el proceso, desde el encuentro hasta la relación de pareja. Y ahora, con “Amistad estrecha” (Diábolo ediciones edita todos los títulos citados), reincide en los misterios de las pasiones que más nos perturban y reconfortan.
Con este nuevo libro, Vivés mira al enamoramiento desde la amistad. Y se pregunta ¿es posible ser “amigos” sin que brote el amor, entre un hombre y una mujer?. Empatía y confianza, afecto, cariño, apoyo, ¿alimentan al Eros interno?. ¿Son el abonado campo para una irremediable cosecha de amor, atracción y deseo?Para ilustrar este asunto, Vivés ha madurado como autor en cierto sentido, pues se atreve a esquivar los trucos formales que lo han hecho famoso. Aquí la narración no se cuenta desde la mirada del protagonista como en “En mis ojos”, ni con un juego casi musical de viñetas silentes como en “El gusto del cloro”, sino mediante una narración limpia y, en cierto modo, convencional. Pero claro, ojalá sus coetáneos dominasen con la maestría de este veinteañero los recursos de una narración convencional. Porque este cómic es sin duda un prodigio de planificación, de encuadre dentro de la viñeta (ojo a las escenas de sexo, maravillosas y totalmente ajenas a lo soez), una lección de dominio de la anatomía humana, de la capacidad expresiva de un gesto, de una mirada contenida.
Pero la excelencia en Vivés no se riñe con la abundancia, y así podemos citar otra novedad del autor; la segunda parte (de un total de tres álbumes) de “Por el imperio”, subtitulado “Las Mujeres”. Es una demostración de versatilidad, una historia de aventuras a la romana, con bravos soldados y centuriones perdidos en una expedición que acerca el relato a lo pesadillesco, con aires a Lope de Aguirre y ecos homéricos: los héroes del relato, una tropa en busca de nuevos mundos e ignotos terrenos de conquista, se enfrentará con una misteriosa y letal civilización femenina. Por supuesto, el dibujo es brillante, y se añade un color opresivo y atmosférico que engalana esta obra de Vivés en colaboración con Merwan.
clasificación: "Amistad estrecha": excelente!; "Por el Imperio 2: Las mujeres": bueno, buen0

09 noviembre 2010

que la fuerza os acompañe: "La noche más oscura", de Geof Jhones e Ivan Reis

Que sí, que soy un niño de la Guerra de las Galaxias, ¿cómo no voy a tener cierta predisposición para los cuentos espaciales? Luego, claro, como niño, lo que se dice un niño, no lo soy, pues aplico criterio. Por eso 'Guerra de reyes', el evento de cómics Marvel con naves espaciales y muchas razas extraterrestres jugando en el tablero, me pareció mediocre en su día (de hecho leí muy muy poquito), y esta "La Noche más Oscura" resulta un tebeo que supera la media dentro de la industria de los superhéroes.
A ver, no me aumenten con lupa, no lean que defiendo el siempre competente trabajo de Johns dándole laureles que no le corresponden. No es, ni será, el guionista que suponga un nuevo punto de fuga en el mundillo de los pijamas y las capas. No es Morrison, ni Moore, ni Miller... ni siquiera un Kirkman. Pero sí se trata de alguien que tiene un plan a medio plazo, que traza en su colección de Green Lantern una cosmología nueva para un personaje, haciendo que las piezas se dispongan en un tablero sin improvisaciones y hacia un destino: la noche más oscura.
Este evento, vamos; la definitiva guerra de las distintas fuerzas del universo (como si la Fuerza de Skywalker se tratase de varias "Fuerzas") contra la amenaza definitiva. El negro representa el fin, la muerte universal a la que se enfrentará todo bicho viviente del universo DC.
Pero no nos engañemos, aquí la historia se cuece en un par de colecciones y, claro, en la miniserie de ocho números que titula el evento y cruza a todos los personajes de la DC Cómics pero que en realidad sigue siendo un relato de los policías espaciales Gren Lantern).
De hecho, se más que cocer, la cosa se recuece, digamos, pues francamente algo más de concisión no le vendría nada mal (aceptando que esto a es, comparativamente, conciso frente a otros eventos de este pelaje, que si no se pillan 600 títulos no entiendes nada... y pillándolos entiendes poco).
Planificado y bien conducido, sobrecargado de abigarrada acción y batallas de todo pelaje, el evento se singulariza de otros muchos apuntándose a lo zombi, algo que en principio no casa con una saga de corte cósmico, pero que da carácter, cierto dramatismo (imagínense, viejos compañeros muertos que resurgen para pelear con los que quedan vivos) y propicia un villano nuevo que constituye una verdadera amenaza (achantaría al Emperador Oscuro, créanme, y deja en pelele al clásico Antimonitor de la CD cómics).
A todo ello añadamos el dibujo de Ivan Reis en la colección principal, un seguidor de Arthur Adams y Alan Davis que se revela como ideal, barroco y espectacular como muy pocos (incluso... demasiado barroco a veces), un nuevo valor dentro del mundillo pijamero. Claro que en lo gráfico la cosa se resiente bastante en las otras series que completan el evento ("Green Lantern" y "Green Lantern Corps").
En fin, que si te gustaban aquellas macrosagas ochenteras, aquellas Crisis y similares, podemos decir que Geoff Johns ha logrado por fin parir una a la altura (lo queno consiguió en la Crisis Infinita y sólo parcialmente en la Guerra de los Siniestro corps -por cierto, secuela de este evento-).
calificación: interesante

08 noviembre 2010

desafinado: M de Jon J. Muth

Supongo que la mayor virtud de este recreación de la peli de Lang es el, a la postre, resultar un perfecto catálogo de dislates y cosas que no funcionan en un cómic.
Comencemos confesando que aquella escuela de dibujantes pictóricos de los ochenta me gusta mucho. Es una debilidad, quizá un poso de la adolescencia que vuelve como recuerdo cariñoso, o mi sensibilidad hacia la plástica que va del impresionismo a las primeras manifestaciones abstractas, incluso cuando se filtran sus enseñanzas en el mundo de la historieta. Por eso un tebeo con reminiscencias del fauvismo, con texturas del expresionismo abstracto o con guiños al modernismo suele hacerme una gracia especial, ajena al papel de crítico objetivo. Sienkiewicz, Williams, McKean... si se publicaban en castellano, a la cesta iban.
Muth pertenece a aquella generación, hizo cosas muy pintadas y muy bonitas como "Moonshadow" o (al alimón con el citado Williams) un "Caos y Lobezno" con más pinceladas que un cuadro de Monet. Y aunque el deterioro de los conceptos narrativos es generalmente patente, yo, va en gustos, me lo salto todo porque disfruto de esos grafismos en viñetas. Sin más.
Pero este M se cae por los cuatro costados, al hundirse en los más insospechados absurdos.
Primero, la naración es torpe, muy torpe. Las páginas apenas admiten viñetas; un par, tres como mucho, y carecen de una composición mínimamente orgánica o narrativa.
A que todo parezca una sucesión de estampitas no ayuda el estilo, un grafismo pseudo-fotográfico que hoy pensaríamos se trata de auténticas fotos pasadas por el photoshop (ello nos habla de la enorme capacidad pictórica de Muth, claro, pero aquí estamos para leer una historia, no para ver cuadros).
Pero no acaba aquí la cosa. Ya que hemos castigado los elementos compositivos y narrativos, ya que el papel expresivo del dibujo queda diluido en un hiperrealismo con atmósfera, ¿por qué no acabar de cagarla incorporando para los diálogos tipografías de imprenta?¿nadie pudo convencer al artista que esas letras combinan menos con esas ilustraciones que Carmen de Mairena en una recepción de Isabel Preisler, por Cristo bendito? Unos textos para unos globos de diálogos, sumemos catástrofes, que son situados con tal impericia que todo, absolutamente todo rechina en esta obra.
Un cómic, ay, casi infumable, salvo como hermosísimo libro de ilustraciones. Recomiendo, si por desgracia te lo has comprado, que no lo leas, que sólo pases aleatoriamente páginas y observes la irreprochable calidad pictórica de Muth. Yo, lo juro, no pude acabar de leerlo (además, conociendo la película, te guías bastante bien sin pararte en la lectura)
calificación: malo

07 noviembre 2010

vísceras y lágrimas, THE WALKING DEAD (teleserie)

No vamos a pararnos demasiado para un episodio piloto, pero está claro que el estreno de The Walking Dead, ergo, la versión para la pequeña pantalla del cómic, apetecía. El propio guionista y padre de la obra estaba tras la producción de la serie, y el canal, AMC, es a priori un aval. la dirección, también, y la manod eKirkman tra el proyecto, igualmente.
Y sí, la cosa, que ya prometía por el trailer, no defrauda. Bien es cierto que "Los Muertos Vivientes" es un trabajo de continuidad y desarrollo, por lo que este capítulo inicial sirve tan solo de presentación y enganche. En este sentido cabe advertir al novato que evidentemente las tintas se han cargado en lo más freak, el terror y el elemento zombie. En realidad, si hacemos caso al cómic, los cadáveres andantes y hambrientos serán más el detonante, la tensión permanente y la válvula de algún momento de auténtico terror. No tanto el eje central, sino un marco para exponer la naturaleza humana en una situación límite.
Pero es evidente que apostar por la crudeza como arranque también resulta valiente; en el piloto hay escenas no aptas para paladares delicados, hay terror psicológico y, sí, visceral. Y hay momentos plásticamente impactantes, como la imagen misma que ilustra el cartel, o esa panorámica de un suelo "forrado" de muertos embolsados, o la terrible secuencia final, no recomendable para corazones vaporosos.
Pero claro, esto no es "una de zombies" más, y donde realmente el capítulo gana puntos es en el dibujo del intenso drama, la sensación de pérdida (de referentes, de las personas queridas...), el dolor contenido que deshace a la persona. Aquí está lo que debemos valorar respecto a The Walking Dead, el elemento emocional y desgarrado. Y desde luego, en este episodio hay escenas de una dureza moral que son muy, muy raras de ver en un canal televisivo.
esperamos impacientes la continuación de esta adaptación (por cierto, de un tebeo que personalmente siempre ví como carne de adaptación televisiva).
Conclusiones: a la espera de ver su desarrollo, este piloto fue impecable, aunque evidentemente con elementos predecibles y poco originales pero que facilitan la entrada en masa de un target tan 'bizarro' como numeroso... bueno, como que el piloto fue visto en USA por más de tres millones de almas...
calificación: muy buena

06 noviembre 2010

mejorando la competencia: CÓMO ENTRENAR A TU DRAGÓN

La saga Shrek amenazaba con enfangar la producción de dibujos animados comerciales de todo posible competidor de Pixar. Porque si bien todos nos reímos en el primer golpe de efecto con sus chistes con segundas y su mirada irónica y "adulta", la verdad es que tras esa primera risotada la famosa saga esconde un gran vacío. Falta historia, y sin historia no puedes montar nada. Han pasado casi diez años y podemos comparar la peli del ogro con Monstruos S.A . (su coetánea) para verlo claro. Donde Pixar creaba un universo, Shrek hacía parodia gruesa sin más.
Por eso Cómo entrenar a tu dragón debe verse con agrado. Porque esta vez, sí, hay una historia bien planificada, apoyada en un fuerte imaginario popular (los dragones, los vikingos) que no es mero punto de apoyo para el chiste con segundas. En esta peli de Dreamworks se aprovecha la tradición de fantasía histórica y la aventura mágica, y lo hace para pergeñar una trama simpática aunque no demasiado original, unos efectos especiales que aún están un paso por debajo de la factoriá Pixar, y, en fin, un buen entretenimiento para todas las edades.
calificación: interesante.

04 noviembre 2010

el retorno de Sufjan Stevens fase 2.0: THE AGE OF ADZ


Sí, "All delighted people" olía a nueva cumbre (otra, ni mayor ni menor que "Illinoise") y a discazo del año, pero ha quedado como coda.
"The age of ADZ" lo tenía dificilísimo para ser algo más que la espiral en medio del laberinto. El neo folk para orquestas de Sufjan Stevens ya no daba más de sí, el intimismo ya no podía ser una salida (lo practicó con magisterio, incluso en discos previos a su cumbre, como "Seven Swans"), y el do de pecho de su maxi-de-una-hora podría ser el colofón, el canto de cisne de un autor que ha logrado la gloria.
Entonces escuchas 'Futile Devices', arranque del nuevo disco (este sí, Lp, lo que equivale, por supuesto, a más de setenta minutos musicales y once temas, uno de casi veinte minutos) y sonríes: afirmativo. Esto es precioso, pero como siempre. Fallo. Esto es un adiós, un recordatorio de que en el fondo pulsa el Sufjan de siempre, el bardo delicado y exquisito, el susurro emocionante y los arreglos minimalistas. Pero también una constatación de que algo nuevo va a nacer a continuación. Y en pocos segundos la electrónica más abrupta se adueña de Sufjan de nuevo (ya en 2002 hubo un revolcón de música instrumental con los bleep y los glitches, "Enjoy your rabbit"). Y las siempre hermosas canciones del cantautor se embarran en sonidos ásperos, voz tratada y gelidez digital.
Pero tras ese duro caparazón descansa la mariposa de siempre, los arreglos orquestales se adueñan de la coraza sintética inesperadamente haciendo levitar las melodías, los coros siguen ahí pespunteando las melodías, y estas se presentan tan asombrosas como esquivas. Stevens monta un single perfecto para quebrar su estribillo y lanzar la pieza por protuberancias átonas, inesperadas, "inverosímiles". Y crea verdaderas catedrales de sonido con pilares melódicos irrompibles.
Por lo demás, una idea lírica que emparenta temas personales, como el desamor y su enfrentamiento, a personalidades a descubrir a través de su obra gráfica (Royal Robertson, artista, loco, autoproclamado profeta en la tierra).
En fin. Lo de siempre, un autor ambicioso, capaz de dejar a engloados del stadium rock a la altura de "Canta con Pocoyó", pero con el talento para que esa pretensión cristalice en trabajos exploradores, que abren nuevos caminos, que son difíciles de aprehender pese a la evidente pericia compositiva y melódica de Sufjan. Cuesta mucho, mucho entrar en estas canciones serpeantes, de árida electrónica y desarrollos impensables (silencios acongojantes, crescendos corales de otro mundo, paisajes tupidos de sonidos maquinales...). Y es que, escuchadas unas cuantas veces, uno no puede dejar de alucinar por las orejas con MARAVILAS como el tema que da título al disco, o el arranque de 'Now that I'm Older' y su piano agónico entre sedas vocales, o 'Bad Comunication' (sigue sólo la voz de Sufjan y dime en serio que está en baja forma; luego, añade la ambrosía de los coros y los bleeps acuáticos... es digno del mismísimo Panda Bear, y lo ha parido un tío que se hizo hueco con el banjo y capitaneando el nuevo folk americano, ojo).

Y consciente de que su talento no tiene límites, en vez de regalarnos una obra maestra de diez temas y casi 60 minutos, cierra con 'Impossible soul' que, sí, parece imposible: más de ¡25 minutos y 35 segundos! de orgía musical, un cruce de melodías celestiales abrigados por solos de guitarra eléctrica robotizada, los coros ya inseparables, violines, requiebros de todo tipo, cuasi-retornos al folk más ortodoxo, falsetes entre metales y electrónica (que no falte), remansos casi abstractos y apoteosis desmedidas.

Simplemente, inalcanzable, plantando cara a los mismísimos Animal Collective como lo más grande de los últimos diez años.
Así, a lo bruto: disco del año indiscutiblemente el mismo año -casi mes- que saca un EP que podría ser de lo mejor del año. Y la hostia (con perdón, pero no se me ocurre cómo describir mi estado de alucinada incredulidad si no es con tacos)
calificación: obra maestra (aunque difícil, muy difícil)

el retorno de Sufjan Stevens fase 1.0, ALL DELIGHTED PEOPLE

"Illinoise", año 2006. Un disco que puso paras arriba un estilo que ya ponía las cosas patas arriba. El nuevo folk supuso frescura lo-fi, aires freaks a un género que se anquilosaba, que no sabía ir más allá de Palace (inciso: si no conoces nada de Will Oldham, no sabes de lo que te hablo, ¿verdad? pues es tu problema, ponte las pilas que el caballero merece la pena).
Sufjan Stevens, con este discazo, dio una vuelta de tuerca y se puso muy por encima de sus compañeros. Hizo una ópera folk donde los coros y los elementos orquestales conjugaron una sinfonía de canciones mayúsculas. Uno de los discos de la década pasada.
Pero desde ese 2006, nada nuevo bajo el sol. O no, muchas cosas rarunas (discos de villancicos, relecturas con orquesta de "Illinoise"...) pero parecía que el genio se ahogaba en los resultados de ese Illinoise (que además, con los años, crecía como referente generacional, como obra maestra e incluso como disco famoso, o al menos muchas de sus canciones fueron cortinillas de cadenas televisivas y anuncios varios).
Así que la noticia de un nuevo maxi, nuevo-nuevo de verdad, se recibió primero con alegría y luego con asombro: ¿maxi? ¿eso no es un disquito de cuatro canciones? ¡Ja!. Stevens nos demuestra que de agobiado por "Illinoise" nada, que simplemente tiene su tempo propio, y ahora sí es el momento.
"All delighted people" es un EP, sí, pero de una hora. Ocho temas, uno de casi 20 minutos, otro de más de diez. Y entre esas dos odiseas de coros y requiebros sinfónicos que elevan su folk de cámara a folk de orquesta sinfónica... Sufjan nos regala perlas como la delicadísima 'Enchanting Ghost', la tristeza sin fondo de 'The owl and the tanager' (seis minutos largos de lágrimas... no me paré con las letras, igual hablan de fútbol, pero la música simplemente hace llorar), o el clasicismo folk de 'Heirloom'.
En fin... como observar un encadenado de majestuosos retablos y pequeñas tablillas miniadas, todo aquí es ceguera. Todo aquí es de una belleza que sobrecoge (y lo digo, insisto, de quien ya hizo una cumbre con "Illinoise").
Joder, Sufjan no sólo es grande: embelesa.
Y además, claro, nos queda "el retorno de Sufjan fase2.0", porque la cosa no acabó aquí, no... "All delighted people" no constará en las listas de lo mejor del año, qué va... mañana hablamos.
calificación: obra maestra
Y un video casero, no oficial (de gatitos, por cierto), para una delicia del disco

03 noviembre 2010

los 50 mejores personajes de dibujos según Empire

Para los que le gusten las listas (a mí, sin ir más lejos), gracioso ranking de "los mejores personajes de dibus" según la revista Empire (o sus lectores, no sé ni me paré). Y listado muy disparatado, por cierto, tanto por la elección del nº1 como por ausencias tan sonadas como... bueno, mejor lo ven ustedes, y se pasan un ratito.
Pinchando aquí

02 noviembre 2010

ruido cotidiano: "Everything in between", de NO AGE

Tras un maxi excelente, el año pasado, este era el momento de los americanos No Age. El salto de promesa a grandes dentro de la escena alternativa. Parecía que, tras un debut notable y ese ep sobresaliente llegaba la hora de pulir lo que en bruto ya engatusaba. Y entregar un disco redondo de pleno dominio de sus artes y modos.
Sin embargo este Everything in between sigue manejándose en la zona cómoda. Casi no mueve ficha y continúa en ese sonido chatarrero que ahora gira al inde de poso core, ahora se escora al ambient noise. Y es una pena, porque en los momentos de intersección (el single de adelanto 'Glitter', es el mejor ejemplo) o cuando lo ambient no se pierde y navega en melodías, la cosa recuerda que, hace un año, los teníamos en el punto de mira por alguna razón.
Ojo, no es tanto que No Age hayan entregado un mal disco, es que quizá esperábamos más. En vez de ponerse en la cabeza del pelotón, parecen conformarse con ser eternos teloneros. Sin ir más lejos, de nuestros Triángulo de Amor Bizarro, que, con disco editado hace unos meses, se los comen con patatas, vamos, y de un solo bocado.
calificación: tiene un pase (lo que para No Age supone, en fin, un pinchazo)