30 diciembre 2011

Batalla más allá de las estrellas.. o EL MOCO VERDE

(Aquí huele a caca)
Sí amigos y amigas, en mi fascinada búsqueda de ciencia ficción casposa he chocado de bruces con algo inenarrable que ha superado cotas y redimensionado mi determinación. En este sentido he decidido que no, no podría caer más bajo, que esta cinta es de 1968, esto es, del mismo año en que se estrenó 2001 de Kubrik, y que todo el glamour de la serie B se había esfumado hace mucho. Dirigido por un japonés que tiene un nombre pero paso de cortipegar, rodada con capital mixto, en estudios japoneses en parte, con actores de baratillo (alguno reconocible si te gustó mucho el "Alfred Hitchcock Presenta"), esto es un sub sub producto, o una delicatessen del sopor, si lo prefieren así. Pero no...
Esto es simplemente una mierda, un subproducto infumable hecho con pocas pelas, sí, pero sobre todo con nula cultura fílmica, literaria o lo que sea en relación con el género y las demás ramas del saber de la humanidad toda. Esto es una ineptitud que sólo sirve para montar una sesión golfa entre amigos regada de alcohol y hierbas buenas. Punto.
¿Argumento?¿Para qué quieres el argumento de algo que se llama, en su título original inglés (hasta en la traducción han hecho mal las cosas) "La Baba Verde"? Mira, lo puedes leer con una búsqueda de google, márcate "The green slime" o el título largo ese de las Estrellas y cultiva tu saber.
Pero yo de tí no perdía el tiempo con esto (yo la ví en cuatro, cuatro tacadas tras acabar otras historias en la tele, en esas noches que no entra el sueño pero no da para una serie, una peli o una tertulia del canal 24 Horas)
Pero por prevenirte, te dejo imágenes de la cosa regadas con la banda sonora original. sí, original: terrorismo avangarde pop, pero del duro.



En cuanto a que todo se ha redimensionado, que les decía antes... bueno, seguiré viendo ci fi, pero la siguiente será más decente, nada de jiji jaja qué guay una serie Z, ya no tengo edad ni cuerpo para comer mierda por los ojos...


29 diciembre 2011

Jorge Fernández Díaz: político por la gracia de Dios

Gracias a (o por culpa de, casi mejor) Nacho Escolar y su cuenta de Facebook, llego ya, tan de mañanita, a la, posiblemente, entrevista más delirante y mística que he leído en mi vida. Porque digo yo, si tenemos 'tètte a tètte' al nuevo Ministro de Interior, ¿qué mejor que martillearle con preguntas sobre el Misterio Doloroso o su neo- conversión a lo San Martín cayendo del caballo ante en Prístino Fulgor?.
¿Perlas en la interviú? a cascoporro, pero la mejor, para mí:
"Tengo la íntima convicción de que Dios está muy presente en el Congreso"
Caricatura de un político
Hay más, de no poco calado: una revelación mística en Las Vegas (sí), citas piadosas a santa Teresita de Lisieux, Dios hablándole en chascarrillos y rimas tan chuscas que nos hacen dudar de su omnipotencia...
¿Pero quién, Dios mío de mis desvelos místicos, quién ha sido el genio que ha realizado esta bonita entrevista? Pues cómo no, el brazo armado de ese arsenal bélico que es Intereconomía: "La Gaceta", oh yeah...

Ahora recemos todos como hermanos por esa entrevista gacetera en que Mariano confiese cómo dejó de ser mari(eeeeeeeeeehhh!!!!) y se convirtió a la sacrosanta rectitud viril gracias a una Barbie de chalet adosado.
O ya en serio, que cada cual crea en lo que quiera, pero esto es exagerado y ridículo a todas luces... esta entrevista a la luz de Dios... es porque están empezando y la derecha mediática está que no mea de júbilo, ¿no? ¿O memeces como esa entrevista a Jorge Fernández Díaz van a seguir dándose durante cuatro años?

26 diciembre 2011

LISABÖ, Animalia Lotsatuen Putzua

La eficacia de un monolito. Perfección recia, inquebrantable. Aristas cortantes, afiladas. Concreto y opaco, bien visible, nada tramposo. Muy básico, completo en sus pocos elementos. Así son Lisabö en su nuevo trabajo, un monolito de postcore totalmente irrompible.

"Animalia Lotsatuen Putzua" (El pozo de los animales avergonzados), toma sus parámetros donde los habían dejado hace cuatro años, como si fuesen los planos davincianos de un monolito sonoro. Y sin salirse del molde, repiten jugada pero para mejor. Pulen, abrillantan, y así la superficie de su música ciega más, por los brillos, y corta más, porque es toda aristas. Es, en fin, mejor que nunca, subiendo donde nunca se bajaba del diez sobre diez.
La música de Lisabö transmite angustia y el horror y la desesperación y la ira incontenida de conocer una atrocidad, una injusticia. De sentir DOLOR. Pero evidentemente aquí hablamos de arte. Lisabö nos enfrentan a una experiencia extrema, sí, pero artística, y por tanto hermosa (a su manera). Su música es como una apisonadora, guitarras como sopletes gigantes, dos baterías aporreando al tiempo, y esa garganta tentando la cordura con alaridos insoportablemente tensos. Aristas y planos inmutables de sonido extremo inquebrantable. Monolitos.
Lisabö son grandes, se podrían hablar de tú a tú con Shellac, Slint, los mejores Mogwai o Fugazi. Sin complejos. Han tomado el hardcore y lo han resucitado disco a disco, demostrando que la ira tiene su lenguaje en ese postcore que otros usaron como mero estilo. En cada golpe de baqueta, en cada llamarada guitarrera, en cada alarido de este disco (y cualquiera de los de Irún, por extensión) se demuestra que lo realmente feroz es tener un dolor con el que trabajar en música, no someterse a estilos y hacer ejercicios musicales (de core, de metal... eso es teatro, Lisabö te enseñan las llagas sangrando, y lo harían aunque hiciesen folk con arpa, lo apuesto).
Lisabö: tensados postcore
Pero esto no es folk con arpa, sino rock entre el impás más temible (es el balanceo del monolito, antes de derrumbarse) y la sacudida más mortífera, esas arremetidas febriles y desquiciadas que te dejan con los genitales de corbata.
"Animalia..." son seis temas donde el más breve casi dura seis minutos, montañas rusas, ritmos fracturados, poco adorno: ya no hay espacio para acordeones, violines u otras pomadas, aquí tenemos lo de toda la vida y a la yugular: guitarra, bajo, batería y voz. Generalmente por duplicado todo.
Nadie está a su altura en España salvo, quizá, Los Planetas, o Sr. Chinarro. Cada uno ocupa su universo, y todos contentos. Ahora suena en mi MP3 esta bestialidad (ríete del nu metal, pero a carcajadas) y no cabe el Psychojondo ni el pop de los otros dos. Aquí sólo cabe la angustia y ahí andamos: nunca antes algo que acongoja resultó tan adictivo. Gracias a la música, que canta Juan Pardo.
Disco nacional del año, lo veo cristalino como ve Pitita Ruidrejo a la Virgen María.



23 diciembre 2011

Felices fiestas

En 1973 Raymond Briggs hizo un delicioso cuento infantil (otro más en su haber) sobre la jornada navideña de Papá Noel. Desprovisto de condimentos religiosos (no lo bautizó "Santa Claus", sino "Father Christmas", ojo al dato) resultó una mirada tan tópica (de hecho para mí es canónigo, este es Papá Noel, el "de verdad") como atípica (su carácter es hosco, aunque evidentemente de fondo magnánimo). Su bello dibujo, su refinado humor y su buen hacer como autor de cómic (porque eso es Papá Noel, un cómic pequeñito y delicioso) han convertido este libro en un clásico.

Lo pueden encontrar reeditado por La Galera y se lo recomiendo a todo padre. Ya lo hice, de hecho, y ya cité la obra de diversos modos, en este blog, en estas fechas.
Pero hoy les traigo a Briggs de nuevo, como inmejorable modo de felicitación navideña, en forma de breve film que adapta las viñetas al celuloide.
Mañana, por la noche, los niños deben dormirse pronto.
Y los mayores podrán mirar al cielo.
Puede que recuperemos una chispa de infancia entonces. Y que lo veamos, cascarrabias y bondadoso como lo imaginó Raymond, surcando el cielo, posándose en un tejado cercano con su trineo bien cargado de regalos...
Feliz Navidad a todos los lectores de este blog.
Mi regalo (eso sí, en inglés):

22 diciembre 2011

Nos gobernarán sí o sí.

vale, real politik, una sola vez... ojeado el cartel gubernamental, salvo un par de carteras me da todo mucho yuyu. Defensa en manos de un empresario de la industria bélica, economía en un capo de Lexman Spain,  Cañete arrastrándose por ahí, y en Cultura... ay no, no hay Ministerio de Cultura...
Hay más centrismo tecnocrático que ideología Ultra, cierto (esto no sé si le gustó a Interdetritusmanía, por cierto) y les dejamos a los madrileños ese entanto de mujer como "alcalderesa"...
Pero bueno, si me equivoco nos irá a todos mejor (al menos en economía y empleo, algo es algo... ese fondo que nos deja ZP tampoco está como para empeorarlo fácilmente)
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El Equipo de Gobierno y su reflejo

reseña en Serie de Viñetas

Un tebeo antiguo de un autor que no para.
AQUÍ

21 diciembre 2011

Navidad

Mañana lotería, que es como el soportal.
Ya estamos en ello, amigos, ya los RRMM han realizado (casi) todas sus compras y las cenas pantagruélicas huelen en las esquinas, henchidos los hornos con todo enemigo del colestrol.
De momento, el preámbulo ha sido más satisfactorio que en años anteriores. el anuncio de la Lotería de este 2011 ha sido bastante más chulo que las cosas sufridas desde el fin del calvo de la lote... ay, aquel hada de la Nueva Era que daba dentera, hay, los tópicos empaquietados en anuncios carísimos...
Esta vez al menos nos articulan una hisotria que podría ser un spin off del Calvo, mágica, misteriosa. La adornan con música de Danny Elfmann y un acabado visual a la Jeunet/Caro (después de todo, el famoso calvorota abrevaba del cine igualmente, tanto en los motivos de la narración como en la música)




Pues eso, a puntito de las fiestas, que las pasen muy felices y todo eso.

cómics para regalar en Navidades

En Serie de Viñetas, una lista de posibles regalos, bien comentados todos ellos...

18 diciembre 2011

MANEL en directo (en Vigo)

[Crítica publicada en Faro de Vigo el 19 de diciembre y retocada con mi blogo-bilis para darle el tono más personal que mereció el directo de Manel]
Melodía, Mediterráneo, música… Manel. 

La banda de pop catalá presentó su disco “10 milles per veure una bona armadura” en directo en Vigo con un lleno triunfal.


Abrió la noche Nicolás Pastoriza, ex “La Marabunta” que demostró tablas, solvencia y mucho buen humor (su entrada fue de aplauso, “no, no somos guapos, somos anticool y muy muy feos”, contestó a un espontáneo de esos tan graciosos que abundan en lassalas de conciertos). Y consiguieron empatía con un inicial canto a las penas del telonero o con temas punzantes como “Hoy le disparé al presidente”, que presentó como canción de amor y efectivamente lo era. Nada del otro jueves, pero si uno está deseando ver a la banda de cartel y el telonero es una sorpresa y, buen, al menos arrancó alguna sonrisa, la cosa debió ser buena, ¿no?
Pero por supuesto las estrellas eran los catalanes. Sala abarrotada, variedad absoluta: del universitario indie al día, al padre con su chaval, pasando por aficionados a la cançó que tuvieron sus “veinte” en la transición o incluso familias catalano parlantes. Y muchas ganas de corear esas perlas de pop y folk que ya han conquistado las listas de ventas.
Entran en el escenario, y aunque escuchando sus dos exuberantes discos se diría que Manel es toda una “Big Band” compuesta por diez o catorce intérpretes, en realidad son cuatro músicos y así, como ortodoxa banda pop de cantante, guitarras, bajo y batería, se presentaron en la sala Mondo la noche del viernes 17, abriendo su show con "El Miquel i l'Olga tornen". Un tema que en su versión de estudio se articula alrededor de dos voces chico/chica y que sobre las tablas su parte femenina fue sustituida, sin problemas, por Roger, el guitarra. Este enfoque natural de los elaborados temas de  “10 milles per veure una bona armadura” (su último disco y excusa para esta gira por tierras gallegas) fue premonitorio de lo que sería todo el concierto: donde tenemos unos discos de producción exquisita, con desfile de instrumentos, arreglos mimosos e incluso voces invitadas, sobre las tablas descubrimos a un cuarteto clásico (con, eso sí, ukelele y clarinete para sazonar el plato básico). Pero nada más hizo falta para expandir la fantástica brisa mediterránea de su música.
Manel destacan por muchas cosas; por un gusto exquisito en la producción de sus temas, por unas melodías primorosas al alcance de muy pocos, por saber hacer propias unas influencias que van del Joan Manuel Serrat o el Jaume Sisa más clásicos, a hermanos mayores como “Antonia Font”. Son luminosos y claros como un día de levante, exquisitos por el cuidado y buen gusto a la hora de elegir el instrumento pertinente, el coro justo. Sus letras poseen un refinado humor, y son dueños de una lírica personal, costumbrista y onírica al tiempo que se revela en unas letras absolutamente embriagadoras. Alejados de toda obviedad (que nadie pretenda emparentarlos, por favor, con esa ola de cantautores-clon que asoló los noventa, mierdas de calibre XXL como Rosana y su glucosa, o ese que temblequeando la voz se imagina que suena a “Mediterráneo”) resultan no obstante enormemente accesibles. Y en directo consiguieron transmitir todo ello: las influencias y la personalidad, la belleza melódica y la conjunción harmónica. Pero sobre todo, brillaron con su sobria puesta en escena y por un espíritu narrativo impagable. Guillem Gisbert, frontman y voz principal de Manel, entró serio e incomunicativo, para pronto mostrarse agradecido y respetuoso, tratando al respetable desde un inamovible “señoras y señores”, y no pocas veces fue capaz de interrumpir canciones en su mitad para contar fábulas de magia y ensueño, o de falsa biografía personal como cuando relató el enamoramiento del percusionista Arnau Vallvé por la belleza de una Guardia Civil del aeropuerto de Barcelona. Historias que servían para introducir los temas, o capaces de recabar la ayuda del público para, uno más con la banda, cantar melodías para “desatascar al bajista” –como si este fuera un muñeco mecánico que necesita del canto coral de la audiencia para seguir tocando más allá de una nota encallada- o para, todos juntos, público y banda, consolar al personaje enamorado sobre el que estaba cantando en "Deixa-la, Toni, deixa-la".
La dolorosa y preciosa “La cançó del soldadet”, “Boomerang”, “Ai, Dolors”, “Aniversari” (que lució incluso desprovista de lo arreglos ensoñadores que la hacen una de las canciones del 2011, pues fue uno de esos momentos de interacción realmente ocurrente), “Al Mar” o "En la que el Bernat se't troba"   fueron algunos de los grandes momentos del concierto. Otro, sin duda, "La Gent Normal", su ya célebre versión de “Common People” de los ingleses Pulp que entró en unos bises reclamados en catalán por el público (“¡Un altra!”, se repetía desde las primeras filas).
Y lo mejor que se puede decir de la ejecución de esas y otras joyas de su repertorio es que La Magia, y no la técnica, es lo que realmente hace especiales los directos: la música, algunos lo pensamos, no  vale en tanto que perfección en la ejecución o dominio técnico. Eso está bien, pero no es el esqueleto, los andamios, la base necesaria... estoy plenamente convencido que algún día un orangután (sabiamente implementado por descargas eléctricas en los huevos, quizá) podrá tocar la eléctrica como Hendrix, pero jamás nuestro primo naranja tendrá el intelecto para crear ambientes, promover ensoñaciones desde un escenario y transportarnos a un lugar mágico. Manel el sábado superó cierto empaste del sonido (no todo lo nítido que hubiera podido ser) y con su actitud y talento convirtió a la audiencia de espectador más o menos pasivo, en un personaje más de sus cuentos musicados. Quiero decir: no recuerdo un punteo, un redoble ni un coro especialmento, pero lo que sí permanece en el recuerdo es el hechizo, inaprensible, que supieron esparcir esa noche.
Venga, una de Manel en directo:

15 diciembre 2011

la vida te da sorpresas (hasta en los retretes)


Facebook, esa palestra a menudo sosa... entre faces publiciatrios de revistas y editoriales, escaparatismo político de todo signo de gentes que no usan Face para otra cosa, gente que lo emplea para revelar al mundo cosas tan interesantes como que hoy han comido ñoquis, y cursis de mil pares de cojones (que los hay, y dan más repelús que la niña del exorcista encontrando nuevos usos a los crucifijos caseros) o los que están pero no son (¡invisibles de las redes sociales, uníos en un partido político con un programa que sean cien folios en blanco!) uno no sabe porqué demonios sigue...
Bueno, sí, lo sé... sigo porque hay quien es en facebook el reflejo de un ser humano: plural, diverso, contradictorio, anímico ("emo" le dirían hoy... que en fin, un día se muestra cabreado, otro cansado, otro feliz...), real.
Y porque a veces descubres por esos compartidos de dios cosas tan interesantes como lo que os traigo en forma de imagen aquí... sí, hoy he visto facebooks que hablaban de (parece mentira, pero todo verídico) la fiesta FOEHN RECORDS, del Mariano Rajoy, de Navidad, de quien está en el dentista, de la quimioterapia en Castellón, de Peter Bagge y de terroristas que se sientan en despachos oficiales. Y vi imágenes, vídeos y fotos. Pero la noticia/imagen del día (y signo clarividente de que la juventud no estaba tan indignada sino que no se consuela queien no queiere sino quien no puede...) es sin duda esta (vía, obviamente, Facebook).


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Reseña en Serie de Viñetas

Una reseña (como casi siempre tomada de las que publico en Faro de Vigo). Historieta y pintura caminando de la mano, AQUÍ

09 diciembre 2011

El club de la cultura (culture club)

La anécdota.
Hablando con un padre/madre en la entrada del cole me dice que hoy uno de sus hijos tiene examen de filosofía. Se me ocurre preguntar si historia de la filosofía o filosofía pura (aquello de los silogismos y tal) y me respondn que le entra Platoon. "Platúun"; vamos.
Aunque no hubiera tenido ni pizca de malicia... ¡el cielo me libre de corregir la dicción...! Sería un maleducado, sería un prepotente, ¿no?
el Viet-Nam según Rafael

La filosofía griega según Oliver Stone
La cuestión no está en la anécdota (además, él/ella es muy buena gente, no hay malicia en la historia) sino la reverberación que cierta televisión sobre todo, y los mass media en general, están dejando en la sociedad española (y nuestro sistema educativo, pero esto sería largo, da para un post). ¿Porqué no me atreví a corregir? Todo serían ventajas: el desliz carece completamente de importancia, la subsanación es bien sencilla  y el resltado es ventajoso: nunca te acostarás sin saber un poco más, ¿no? Pero no, porque  vivimos un paisaje generalizado donde lo fácil es asumir como bandera de orgullo el "no saber". El ademán "qué pasa" como réplica ante la falta de conocimientos, el no entender que la cultura no es un arma arrojadiza (posiblemente aquí podamos señalar a cierta pedantería que abunda en los medios, sobre todo en las radios generalistas, cierto) sino un instrumento útil y beneficioso que se administra en las dosis que cada cual quiera, y que nunca es perjudicial.
En un lejano capítulo de 'Friends' un personaje, cansado de quedar siempre como un inculto en las charlas del bar, compraba el primer volumen de una enciclopedia y así demostraba cuánto sabía... hasta la letra "F". Era un chiste, pero la actitud, en ciertos corrillos hoy, sería impensable.. ¿un veinteañero guapo, 'fashionated' y sexualmente triunfador, reconociendo que al ser un inculto total tiene un problema? El "rosismo", la telebasura, los "realitichous" se han encargado, metódicamente, en un proceso implacable que dura unos diez años (con los castings de esos "vigilados 24 horas", con magazines de tarde, desde los sensacionalismos que ningunean las presentaciones de libros, música, teatro, cine etc. para primar el cotilleo y los sucesos cuanto más criminales mejor).
"Fear of a cultural planet", miedo a un platenta cultural, que podrían cantar Public Enemy...
Y mientras, me entero de que una librería de Novela gráfica y cómic de autor barcelonesa tiene que cerrar, y me pregunto cuánta gente a mi alrededor pensará que eso es una chorrada y que lo realmente importante no son los tebeitos esos "que no entiendo cómo los puedes leer a tus años" (¿quedará gente así? lo uso como tópico irónico, pero realmente considero que la historieta ya disfruta de otra consideración) sino la última memez (guionizada, falsa) de esta señora que se opera la napia cada dos días.

08 diciembre 2011

Masacres e Imperios (comenzando a ver 'Boardwalk Empire')

"Straight Up and Down" by The Brian Jonestown Massacre, abre los créditos de Boardwalk Empire. Banda de garaje y neopsicodelia que se adapta perfectamente al espíritu 'scorsesiano' de esta masterpiece, el primer capítulo de la serie sobre el nacimiento de la mafia norteamericana, una afortunada revitalización para la nada-pequeña pantalla del director de "Uno de los Nuestros". Vibra Martin Scorsese tras la cámara aquí como no lo hacía, documentales aparte, desde los mejores momentos de "Gangs of New York"  (por cierto, quiero extended version de seis horas de esa peli, la mata la tijera en su 2ª mitad). Estamos viendo la serie ya, en fin... volverá a aparecer por la nave pasajera, por supuesto.

07 diciembre 2011

THE WIRE


"Arde la calle", cantaban desde una Radio Futura.
The Wire, cinco temporadas, sesenta capítulos, más de cincuenta horas de ficción catódica, es la escenificación de esa caldera hirviente de cemento y mugre. La radiografía de los restos del naufragio, la disección del cadáver. La enfermedad, la patología que nos ha dejado un modelo social que ha estallado por todos sus extremos y costuras en la vida real: atentados de la sinrazón, sistemas económicos podridos, políticas sustentadas en falsedades, indignados que aspiran en su diáspora heterogénea al perroflautismo okupa antes que al verdadero cambio... "The Wire" es la cosa más despiadada que la historia que la televisión haya parido jamás, o al menos lo es desde mi conocimiento del medio. Nunca antes una teleserie había sido tamaña bofetada a la conciencia del espectador, nunca fue tan agria y sin futuro la crítica al sistema, a los microsistemas (la prensa, la enseñanza, la investigación policial, la política, la adolescencia, los sin techo, los sindicatos, las mafias, las clases altas, los bajos fondos...) o a los macrosistemas (la sociedad como organismo de mil partes conexas).
Solo por esta radicalidad The Wire merece el podio que ya le otorgué en su día y que hoy revalida al haber terminado todas sus densas y absorbentes temporadas. Pero además está el ejercicio de estilo, el montón de actorazos superlativos, la tupida enredadera de su coralismo (capaz de dejar al Cela de "La Colmena", cuantitativamente, en un principiante... ¿cuántos personajes, y todos perfectamente perfilados, desfilan por esta serie, y todos con su relativo peso específico en este monumental efecto mariposa?), la consigna narrativa del "no prisioners" en tanto que guión sin brújulas para el espectador, etc. etc. Todo ha casado en una suerte de perfección brutal que elevó al medio televisivo a cuotas de excepcionalidad.
La cuarta temporada va a quedar como algo demoledor, imposible evitar el estremecimiento al verla. Es un dibujo terrorífico del futuro reflejado en las pupilas dilatadas de los chavales de instituto (un instituto de barriada USA, claro, un lugar que deja en pañales al centro escolar más problemático de España, pero que es el huevo de la futura norteamérica, y eso es lo terrible, en qué se sustenta el Imperio)
Y la quinta, que por un lado expande su red a 'los medios' y al papel de la prensa, es un cierre donde parece que Simon (el artífice de todo ésto) y sus guionistas han querido premiar la fidelidad con un toque de ortodoxia en la figura de un asesino en serie (que al tiempo nos hace reírnos de las cositas esas, 'Dexter' y tal... vale, 'Dexter' es una parábola, al menos su 1ª temporada, y no la vida real, pero no puedes evitar el sarcasmo hacia el fashion killer viendo esta temporada de The Wire). Es una trama sorprendentemente (para lo que es The Wire) adictiva y cercana a los ardides del "continuará". Lo interpreto, repito, como guiño/premio, como fin de fiesta casi relajado (el asunto provoca no pocas risas en el espectador... sí, hablamos aún de asesinos en serie, pero no quiero destripar nada).
Termina The Wire (y lo hace, aunque como siempre al cerrar las temporadas, otra vez con esa mirada abierta y desesperanzada, porque las ciudades, los países y las sociedades del siglo XXI no "terminan"; y eso es The Wire, un retrato mundial) y te quedas huérfano, y no sabes qué hacer... Hay otras series y otros tonos (yo mismo he alternado la visión de estos capítulos con fruslerías y entretenimientos, de "Juego de Tronos" a "Big Bang", y tengo cuentas pendientes: terminar los Sopranos y empezar Boardwalk Empire) pero esto es tan excepcional que sólo quieres que no termine nunca.
The Wire es lo que es, es un...



Afortunadamente sus responsables ya han dado un paso nuevo, en otra dirección temática (Nueva Orleans, el jazz, el Katrina), y tenemos por dónde ir tirando ahora que sabemos que The Whire se ha acabado, que no ha sido un producto artificiosamente estirado como tantos (de "Dexter" a "Weeds"), que la novela río ha cerrado porque ya ha contado, en ese entorno y con esos personajes, todo lo que se podía contar.
Ahora...
el futuro tras The Wire, lo nuevo de sus creadores

Lo que escribí sobre la 1ª temporada
Lo que escribí sobre la 2ª temporada
Lo que escribí sobre la 3ª temporada

04 diciembre 2011

TOM WAITS, "Bad as Me"


Tom Waits
Tom Waits ha vuelto y toca la retahíla de tópicos a la sazón: perro viejo, el espíritu del vino, la fonda portuaria y el burdel nocturno, el polvo del camino y el canto presto en el puño, etc etc. Vuelve el Hombre con su cancionero, a base de baladas crepusculares, jazz, blues y rock.

Destilados los tópicos podemos establecer otro: es difícil pensar que La Voz puede entregar algo "malo", incluso si trabaja bajo mínimos. Le bastará mantener esos mínimos, sus signos vitales, sus tópicos, para caer en gracia. Y la verdadera gracia está pues en dilucidar si "Bad as Me" es excelente otra vez o simplemente bueno. Lo primero que llama la atención es que el disco rechaza el modelo conceptual (hablo de sonido) de su último trabajo de estudio (sin contar con reopilatorios y directos), el magistral "Real Gone" de 2004. Y además "Malo como yo" carece del hálito salvaje y destroyer de aquel, o de un espíritu de avance que haga arquear cejas al oyente (y es que "Real Gone" amigos, y no me pregunten cómo no lo reseñé en su día... "Real Gone" es bocata di cardinale). De hehco la escucha de "Bad as Me" es hasta fácil y agradecida. Y además, variadita. Aquí podemos encontrar todos los polos del mejor Waits, de las baladazas perfectas al blues dislocado, del gemido fino al regurgitado verbal. Y lo mejor es que como digo, todo entra a la primera. Entonces, ¿"obra bajo mínimos"? Pues no. Más bien se diría que Waits ha querido hacer su disco, si no "comercial" (que no) sí más accesible. Sin renuncias, ojo. Y ahí gana (otra vez) la batalla. Percecto, variado y asequible sin renunciar a su coraza musical, francamente una armadura ajena a formulitas facilonas o trucos de mago barato. Se ve que hay calidad, que cantaban el Grupo de Expertos Solynieve...
El gusto por el detalle sigue depurándose más y más: ahí está esa urbe caótica de vientos y metales cruzando veloces el blues "Chicago", los aires latinos de "Back in the crowd", que también parece un guiño a Roy Orbison, o el villancico-dentro-del-villancico de "New Year's Eve". Las baladas son mayúsculas. Los ladridos, temibles y afilados (del superlativo ejercicio vocal en "Bad as Me", casi un diálogo consigo mismo, al fiero alegato antibélico "Hell Broke Luce", un Tom Waits tan salvaje que te entran ganas de subir al tejado y aullar como un loco)
62 años, 38 haciendo música. Sin concesiones comericales. A su bola. Certero. Renovando el clasicismo sin sonar a clasicista.  Y en su nueva obra, otra vez perfecto. Maestro. De maestros.

30 noviembre 2011

TWO LOVERS, de James Gray (2010)

Comienza todo con el drama máximo, una figura indeterminada se tira al agua en un evidente intento de suicidio. No cabe la duda, nada sabemos del individuo (apenas vemos ni su rostro) pero esto es claramente un acto de quitarse la vida. Cuando finalmente es rescatado su actitud es dubitativa y temerosa. Primer brochazo magistral, logro de una empatía con cuatro pinceladas y descripción exacta de un protagonista en una escena de tensión extrema resuelta con elegancia, sin enfatizados innecesarios.
Joaquin Phoenix borda su papel, lo dota de tantos recovecos que lo convierte en una pieza de complejidad rara en estos tiempos de cine espectáculo y 3D. Y esto es importante, porque el material de partida, un sencillo triángulo, queda enriquecido por el universo de matices que logra su trío actoral. Gwyneth Paltrow es otro puntal aquí, magnética y Vinessa Shaw cincela también un personaje nada menor.
La historia: Leonard es un joven que vive con sus padres. Sufre trastorno bipolar y está sobreprotegido en casa. La familia, dueña de un negocio, va a asociarse con otra familia, de la cual la hija se siente atraida por Leonard. Casi se masca un romance de conveniencia, y además, hay cierta afinidad (más por parte de ella que de él) y moderada atracción física (por parte de él, ella va loquita por sus huesos... lo ha visto en su tienda-lavandería bailando un vals con su madre, imagen que ha magnetizado a Sandra/Vinessa). Pero entonces aparece Michelle (Gwineth Paltrow), nueva vecina de Leonard.
El tono: El amor y el desamor, la fuerza del destino, la familia y sus inevitables cadenas parecen ser ya signos autorales del director... Gray parte de materiales muy recorridos ya (de hecho se ha inspirado en un relato de Dostoyevsky, ‘Noches blancas') para transitar un género puro sin ánimo deconstructivo o posmoderno. En este caso cambia de registro y aborda el drama. Pero por supuesto, quien conozca obras anteriores del director sabe que su mirada es sólida, emocionante, contenida y sabia, por lo que lejos del pastiche o del aporte-cero, la cinta resulta emocionante hasta el escalofrío y el género narrativo más puro se resuelve pleno de intensidad.
"Two Lovers" es el triunfo de los detalles y del buen gusto. Ensambla un concatenado de situaciones discretas que desembocan en el puro drama, pequeños gestos, rituales cotidianos (el papel del teléfono móvil y el reflejo de dos ventanas, cada gesto dubitativo de Phoenix, las miradas de Isabella Rossellini en el papel de madre protectora, el brillo del rostro enamorado de Sandra/Vinessa Shaw, cada fascinante, hipnótico gesto de Paltrow...), y rueda con enorme magnetismo bordando planos muy abiertos; convirtiendo lugares estratégicos (una escalera, un tejado) en espacios dramáticos de gran fuerza; potenciando la gestualidad sencilla pero expresiva y rodando escenas tan brillantes como las sexuales (imprescindibles en el desarrollo del drama, y delicadísimas en su ejecución alejadas de todo erotismo o de romanticismo de folletín), la de la discoteca (de una feroz sensualidad inesperadamente quebrada en un giro de guión brutal) o un final tan emocionante que te hace temblar.
Es una alegría poder contar con talentos como el de Gray, ajenos a ejercicios de autoconsciencia, hurgando en el núcleo esencial de las cosas, creando drama puro y consiguiendo emocionarnos sin recitales de guiños, sino con la materia prima, un saber hacer excepcional y un talento que, no lo olvidemos, aún es joven (hablamos de su cuarta película).
Su anterior cinta ya me había alucinado, y aquí se supera, y mañana tendré que recuperar las dos que aún no he visto... seguro que no me defraudan.




26 noviembre 2011


Un clásico del cómic español y sus prolongaciones (cuatro tomos recopilados en una novela gráfica por Mondadori), AQUÍ reseñado

Nueva reseña en "SdV"


Posiblemente el mejor tebeo editado en 2011, reseñado AQUÍ

Reseña en "SdV"


Ahí lo tienen, elegante forever, el mejor autor nacional del momento. Estrena cómic con sus mejores galas y se lo cuenté (hace días, aviso con retraso) AQUÍ

actualización de "Sobre Sandman"

Leí otro capítulo, así que el blog sobre la serie de Neil Gaiman (con, en este momento, la ilustradora Jill Thompson) se actualiza con una entrada.
AQUÍ

23 noviembre 2011

Los niños no son bobos: MINIMÚSICA

Si le pongo según qué música a alguien que no está acostumbrado a escuchar música más allá de los jingles que martillean tímpanos como fondo de anuncios o lo que suena en las radiofórmulas, sé a ciencia cierta que no lo van a soportar. Porque esos adultos han sido "re-educados" en su gusto musical durante toda una larga vida: lo diferente, lo disonante, lo alternativo y, en fin, lo verdaderamente creativo en música no les va a propiciar asideros, y lo rechazarán. Me ha pasado hasta con El Guincho, ya no les digo con Fuck Buttons, por ejemplo...
Pero un niño pequeño, en principio, no tiene trabas eductivas en su oido musical. Yo dormía a mi bebé con Yo La Tengo, y no con los más aterciopelados precisamente. Un alarido, en realidad, creo que es un sonido más cercano al infante que una melodía cantada con voz "cuchi cuchi". No hay mucha música para niños cantada a alaridos, ¿verdad? más bien abundan los "cantajuega" cuyos nombres propios ya indica lo indigesto de su mema propuesta. Pero hay en Cataluña una célula creativa y pedagógica que lo ha entendido: Minimúsica. Proyecto iniciado por una educadora d einfantil donde se pone al servicio de los peques una música creada exproceso por bandas "de verdad". Y alternativas, si eso significa algo hoy por hoy. Hasta los imposibles Za! pueden ser objeto de atención infantil. Evidentemente hay que tener criterio pedagógico, entender qué es lo que melódica y tímbricamente va a sorprender, atraer y enganchar la atención de un niño. Y Minimúsica (dos discos ya editados, disco-libro-juegos, vídeos, una web y programaciones de conciertos en directo donde el volumen es el adecuado para el niñerío o se les ofrece protección auditiva)  lo hacen a la perfección.
Es verdad que uno, desde acá, agradecería menos localismo (le planto a mi chaval tanta música en catalán y por mucho que la progresía le ponga el grito en el cielo, la rechaza: no la entiende, punto, y e sel amo, no intentes convencerle con política de andar por casa), y de hecho en su segundo disco el viaje pasa por catalán, sí, pero también por español e inglés... bien, bien.
Si además tenemos un ramillete de temas interpretados no por músicos de sesión ni por oportunistas creando bandas vomitivas "para niños" como los gallegos Mamá cabra, resulta que estos discos pueden gustar a niños... y a padres, pero de verdad: las melodías puras y perfectas de "Fred i Son", la locura controlada, divertida, de "Za",  y sobre todo LA JOYA, un orgasmo de guitarras acopladas y locas hirviendo una melodía saltarina en "El autobús" de "Me and the Bees". Todos ellos y los demás, por supuesto, nombres que no se dedican específicamente a empalagar con música infantil, sino indie bands con carrera autónoma al siempre sospechoso "me arrimo a los niños y así iré tirando". Que de todo tiene que haber, claro que sí, pero entre el clavel y la rosa... dame esto:

Solo por las caras de los peques, merece la pena el live...
y luego me ven el clip del mismo tema, una preciosidad animada que además suena mejor en estudio: ¿estrellas? bueno, combinando idea, pedagogía y resultados, no lo dudo:

20 noviembre 2011

Elecciones pasajeras, 2011

Pâtisserie politiques (viva Google traslator): la tarta del Congreso

Vamos a ver cómo han sido las cosas con las cifras reales, absolutas, de recuento de papeletas, no de % o escaño...

Votos del PP
  • en 2011, 10.763.698
  • en 2008, 10.278.010
    • Han ganado 485.688 votos
Votos del PSOE
  • en 2011, 6.933.672
  • en 2008, 11.289.335
    • Han perdido 4.355.663 votos
Nº total de votaciones
  • en 2011, 24.448.499
  • en 2008, 25.900.439
    • Han votado 1.451.940 personas menos
Si hay errores al teclear en la calculadora o errores en la cifra aportada (todo puede ser), creo que no importa demasiado, los números aproximados nos valen para retratar el paisaje.

¿Conclusiones? La debacle socialista, producto de su nuevo poder mutante desarrollado en esta última legislatura (lanzar rayos de 'antigestión cósmica') ha sido duramente castigada con una migración de votantes que ha beneficiado a IU (¡11 escaños!) y ha sido recibida en partidos menores que, ley d'Hont y el sistema de circunscripciones  mediante, no servirá para nada salvo en los de índole regionalista (ejemplo: EQUO, con 214.436 votos, esto es, más que BNG -2 escaños- o FAC -un escaño... con99.000 votos- se queda sin representatividad parlamentaria). No es este el momento de plantear la injusticia del sistema, uno que es beneficioso para el bipartidismo, para la representatividad del paisanaje autonomista (algo que me gusta) y muy, muy malo para las demás opciones (algo que me disgusta). Es momento de reflexionar sobre el campo de batalla.
Ayer zapeé como siempre, pero apenas cinco segundos (lo prometo, doctor) por Interdetritusmanía, y uno de esos con caspa diseminada por la chaqueta decía "España ya no es de izquierdas". No es verdad, porque el voto de izquierdas no ha girado a la derecha: dos millones de votos socialistas NO se han ido a opciones de derecha (el PP no gana ni medio millón de papeletas respecto a las elecciones de 2008). Sin embargo la unidad del electorado popular (que obviamente carece de motivos para no confiar en su partido) se revela una poderosa y fiel piña de un modo casi natural, y no disgrega su voto ni lo deja en la mesita del recibidor (no se abstiene). Podemos mentar variables, nueva población votante (los cumplidos 18 en estos años, y cosas así) pero las cifras son elocuentes.
En este sentido, de verdad, creo que han sido unas interesantes elecciones, que han traído la alternancia, lo que es democráticamente sano aunque personalmente (no me callaré esto) temo será catastrófica en el desarrollo de derechos sociales, como mínimo. Y además, pese a carecer de relevancia respecto al factor gubernamental, el espectro político de las cámaras legislativas ha aumentado espectacularmente: trece fuerzas políticas consiguen escaño/s. Esto, peligro, amigos, vaticina LA PEOR DE LAS NOTICIAS: unas sesiones de las Cortes más largas de lo que han sido en esta década, horas y horas de fuerzas políticas soltándonos por La2 su chapa, con la consiguiente réplica, contraréplicas y etc etc....

Siente el terror verdadero: debates parlamentarios como días sin pan.

19 noviembre 2011

La política

Leyendo "Cerebus: Iglesia y Estado I", me encontré en su día un página donde el huraño cerdo hormiguero (Cerebus himshelf) reflexiona blanco sobre negro respecto al oficio de la política (de cómo su poder se ata a poderes mayores (la comunidad de Iest, el tal Lord Julius...).


¿QIén es Lord Julius? Bueno, un alto poder en la política internacional de la serie "Cerebus" que nos recuerda a alguien indisimuladamente, claro:
Lord Julius; alta política

 Quizá, sí, sería bonito recordar hoy esa escena marxiana en Sopa de Ganso...

Pues sí, hoy es un día importante, y sí, hay que votar yo todo eso. Porque la política es muy importante, pese a todo...

18 noviembre 2011

WILCO, "The Hole Love"



Wilco ya están en un determinado pedestal. No se puede tener más prestigio y ya solo les queda el salto a la radiofórmula. Son pasto de frases engoladas en boca de cuarentones (como yo) y cincuentones que no han pasado en su vida de Springsteen, U2 o como mucho R.E.M., bandas de música rock-para-todos-los-públicos, y blancos (curioso, en Spain negro-negro, creo que solo se acepta a Hendrix en ese pastizal de dinosaurios).
Pero Wilco aún no son R.E.M., no por talento, que ahí andarán en sensibilidad melódica y capacidad interpretativa (pienso efectivamente que los de Jeff Tweedy podrían ser los nuevos REM, en un sentido comercial, para las masas), sino porque parece que no renuncian a su cara menos cómoda. "The Hole Love" no es "A ghost is born", esto es, no continúa la senda del fundamental "Yankee Horel Foxtrot" subiendo la apuesta en riesgo y vanguardia, pero desanda el camino del folk rock clásico que tan bien han firmado en "Wilco (the album)" y en el más mediocre "Sky blue sky". El nuevo largo asume su faceta traviesa desde el arranque, más de siete minutos de electrokraut que pasa por caricias sinfónicas y remata en espasmos de hard rock con la guitarra de Cline lanzando chispas. No, no es "Spider ((Kidsmoke)", pero sí una rúbrica de que "The hole love" quiere jugar con el oyente. Y lo hace: "Born Alone" trepana con electricidad una melodía de azucar, "dawned on me" juguetea con la guitarra sobre una perfecta melodía pop, "Black Moon" es folk vivo, más cerca de Yo La Tengo que de Gram Parsons, y "One Sunday Morning" es, al cierre uno de los momentos cumbres en la historia de Wilco: 12 minutoas de ambrosía a soto voce que quieres sean 120, delicadeca y cómo no, experimentación (desde los cortes de inclasificable electrónica de cámara a, por supueesto, ese intervalo de tiempo detenido eternamente que es todo el tema, una cinta de Moebius que podría ser un Cielo, auténtico premio para algunas almas bondadosas). Wilco tienen, en fin, cuerda para rato. Ya la tenían con su disco anterior, el mentado "Wilco (the album)", pero parecían enclaustrados en el clasicismo, solventando la papeleta con su infinita elegancia, muy superior al del resto del paisaje musical del presente siglo.


WIlco en Vigo "¿lo estais pasando bien? bien, bien..." y oro manando de su veta clásica:

15 noviembre 2011

el equilibrio crítico

Hace poco recuperé una lectura en la revista "Dirigido por...", donde más o menos se subtitulaba "contra la crítica y a favor del estudio". Más o menos. Me preocupó que se estableciesen prioridades, otorgando mayor importancia a una cosa, la investigación, frente a la otra, la crítica. Un poco movido por la lectura citada me permito plantear aquí algunos de mis ya famosos rebuznos al respecto.
Una nota más: menda gusta engalanar sus blogs con material gráfico. Soy así, y espero, a veces, que ello tenga un plus de información, añada un cierto tono o un matiz al mero texto. Pero... ¿qué leches ilustrar en un texto sobre el oficio de la crítica y la actividad investigadora? Pues obvio, las flores son siempre bonitas, perfumantes y relajantes, así que ea, aunque no tenga nada que ver con el asunto, mami te traigo flores de mis amores.

La cuestión es esta: últimamente leo artículos (bueno, uno) que parecen ver las opciones como un choque frontal, como una suerte de comparativa o de batalla. La proliferación (gracias a la red, los blogs, etc) de páginas e individuos que se animan a dar su opinión sobre cualquier fenómeno cultural (sea música, deporte, cine o historieta) es un hecho. Hecho que contrasta con el anquilosamiento de la disciplina investigadora en esos mismos campos, intuyo, dado que no basta con tener la posibilidad de autoeditarte (eso es en el fondo un blog) para investigar algo, lo que sea. Es más, está claro que no es lo mismo postear que pasar por una revisión de pares, por ejemplo (algo, empero, que también sucede en una revista de crítica).
El tema no obstante no está en señalar la libertad que propicia la blogosfera como constatar que, quizá, esa libertad (y su eco o éxito) ha propulsado una corriente de opinión agresiva. No solo contra las acciones digamos amateur de crítica on line, sino casi por extensión, hacia el mismísimo ejercicio de la crítica. Criticar, en este contexto confrontante, queda relegado inmediatamente a una segunda posición.
Pienso que es erróneo desde la base del propio razonamiento obrar así, sencillamente porque la crítica y la investigación parten de objetivos diferentes (por no decir opuestos). Muy grosso modo, la primera trabaja sobre el material del presente y la labor investigadora atendería al pasado. Insisto, muy grosso modo. Es más, la labor crítica busca la orientación para el lector, algo a priori esquivo, mientras que la segunda busca desentrañar la naturaleza, los procesos, los recursos o cualquier otro aspecto del medio tratado. En resumen, un buen estudio no valora, no juzga, mientras que una crítica sí. Con la mayor objetividad posible, pero ese es su cometido: de Rockdelux a Dolmen, de Dirigido Por a Melómano, la crítica tiene por fin último orientar al lector.
La orientación es un equilibrio arriesgado en que no basta, por supuesto, confesar un gusto personal. No, la crítica no se ciñe a un "me gustó" engalanado con ripios y adjetivos para rellenar párrafos. Es común opinar de este modo, pero en el buen ejercicio crítico, para llegar a ese destilado final y que siempre está presente ('me gusta') se deben barajar conocimientos para situar la obra en su contexto, con sus referentes, y destilar sus facultades formales. Es la "zona de objetividad" de toda crítica. Y además, algo que suele olvidarse, el crítico es escritor y por tanto hablamos de estilo literario y de personalidad autoral. Una vez más, y creo que esto no es fácil, ambas cosas no deben desatender al principio de alta objetividad.
El Rockdelux nº 300 abre con un editorial donde se dice que "desde su creación en noviembre de1984 la revista se ha hecho eco de las nuevas tendencias (...) pero también ha dado relevancia a artistas injustamente ninguneados". Y enarbola el eclecticismo como bandera. Y creo que esta es una buena brújula para todo crítico de cualquier disciplina: diseccionar el presente sin complejos, sin reducir el campo de acción (eclecticismo), y claro, para hacer esto, hay que conocer el pasado. Y cierto, conociendo esa tradición, el crítico descubre, emocionado, tesoros ocultos que debe rescatar, segun su criterio (y constatando quizá una influencia posterior, más o menos subterránea). No hablamos de investigación, sino de la percepción personal del merecimiento que un particular tiene, tuvo y merece recuperar.
Hay utilidad en entender así al crítico o a la publicación de crítica, una que nada tiene que ver con equipos de investigación histórica, por ejemplo.
El investigador es quien estudia los procesos, las causas, las 'gramáticas', los nombres propios y las diferentes escuelas artísticas del pasado. Desde mi perspectiva, no existe el estudio del presente fiable. el "Hoy" puede ser tocado en una investigación, claro que sí, pero intuyo que apenas como conclusión, o como conjetura final. Llámenlo deformación profesional, pero me comí una carrera entera (Historia con su especialidad en Arte) oyendo que el historiador analiza, investiga, procesos del pasado sobre los que ya cabe la mirada en perspectiva. Será el propio equipo investigador el que fije dónde esta perspectiva ya es demasiado corta y distorsiona la percepción... asunto que no solo no incumbe al crítico sino que le es ajeno: el crítico quiere descubrir hoy lo que será estudiado en diez años. El crítico, pues, sí, apuesta, mientras que el investigador no lo hará jamás. El adjetivo calificativo no es el mejor compañero de un investigador. Si lo es, no obstante, la escuela metodológica (una de ellas) la interdisciplinariedad (concepto que me incrustaron a fuego, por cierto, en mi primera clase en la facultad, y no es una metáfora, lo hizo el profesor de prehistoria, como les cuento, en la primera hora de clase de estudios superiores que recibí en mi vida) y otras hierbas, que, supongo, desconozco.
La investigación, pues, esclarece desde su dialéctica tesis/antítesis al medio artístico. Y esto es significativo. Porque no se puede concebir la investigación de una disciplina humanista con parámetors de ciencias de la naturaleza. La manzana e cae del árbol aquí y el Tombuctú. La trascendencia de la perspectiva en Fra Angelico puede ser teorizada desde presupuestos opuestos por dos historiadores que compartan despacho. Y añado: esto, en el estudio del arte, es bueno y necesario, porque es lo que nos acerca a esa meta que es el conocimiento pleno de la disciplina humanista. Meta, obvio, inalcanzable. Somos estudio, somos traslaciones excéntricas en torno a los saberes del hombre. Y esto incluso en ciencias puras... pero este es otro tema.
Sí, llevo un párrafo divagando...
Uf, podríamos seguir también nosotros en elipsis alrededor de estos dos ejes, crítica/investigación, pero espero que con estas (no) pocas palabras mi postura esté ya bien expresada. Crítica e investigación no son comparables porque son disciplinas diferentes (aunque a veces se manifiesten mezcladas), y ambas las considero necesarias... desde luego, yo sin la lectura sistemática de Rockdelux, U o Dirigido, no sería quien soy, Y sin la lectura de libros de referencia como alguno de Gubern o McCloud en su (lejano) día, tampoco. Si la revista 'Dirigido por' fuese on-line y permitiese la interacción con el lector, este post sería un espeso y cruel (por largo) comment. Como es en papel y carece de espacio para los lectores, me queda la satisfacción de escribírselo a este, mi espejo.
Ah, y ¿de verdad se creían que no encontraría una imagen ad hoc?
"Ice Haven", críticos e investigadores, para el artista Clowes, todos idiotas

14 noviembre 2011

"CADÁVERES ATÓMICOS" (1955) de Edward L. Cahn


Es bastante común, cuando uno se adentra en la blogoesfera en busca de información sobre cine digamos casposo (o siendo más técnicos, de serie B o incluso Z) dar con artículos donde se ensalza cierto ánimo o espíritu antes que las virtudes, defectos y contextualización de la propia obra en sí misma. La cuestión no es importante sino mera constatación de esa mirada común y 'friki', a los fenómenos menos ortodoxos de la cultura del siglo XX, que pasa por aproximarse al hecho cinematográfico a través del filtro de una primerísima persona aderezada, además, con una disposición previa (ese "pasarlo bien viendo algo malo" -aunque a veces lo "malo" resulta que no lo es, en absoluto-). No puedo dármelas de entendido en cine de un modo específico, no soy experto en la cultura más detrítica del off Hollywood de los cincuenta, pero sí tengo la disposición favorable hacia ese cine más pobre, más ingenuo, más libre también. Menos talentoso, por supuesto. Por mucho que queramos encontrar virtudes el Edward L. Cahn, estamos ante un subproducto de la era más esplendorosa de los estudios de Hollywood, pero también es verdad que todas estas producciones no son pasto de mediocridad y albergaron a autores talentosos pero en desgracia personal (a veces, "castigados") o de marcada personalidad dentro de lo genérico, que abordan el oficio con eficaz artesanía, con vehemencia o incluso con un universo 'bizarro' desatado (y solo desatable) en esas producciones de 'fantastique' destinadas a un consumo adolescente y volátil. Por esa libertad se colaron ideas ingeniosas que no cabrían en una gran producción con miras al oscarato, por ejemplo.
"Cadáveres Atómicos" es pura ciencia ficción de los cincuenta, una historia simple (simplona) sobre un malvado gángster que oficia una vendetta gracias a las labores de un pusilánime mad doctor capaz de crear zombies teledirigibles (y no se le ocurre volar por libre, obedeciendo a un matón de poca monta... dadle esto al doctor No, o a Lex Luthor y os monta un poyo fino). El hilo conductor es doble, por un lado el laboratorio, tan maquiavélico, tópico y cutre como cabe esterar en un subproducto de estos (y los "zombificados" serían la prolongación al mundo civilizado de ese espíritu caspa-cif-fi) y por otro la labor policial, las investigaciones. Hay un tercer vértice en esta ficción; la vida hogareña y familiar del buen policía.
Sin duda este tercer ámbito es lo más interesante de la cinta (tras hacernos eco del mejor, casi único plano excelente del que puede presumir la cinta, su mejor momento sin duda, esto es su arranque, plano fijo inquietante, con una figura en sombras que avanza por una carretera en medio de un bosque oscura hacia la cámara mientras se superpone el rótulo temblequeante del título, todo enmarcado con un sonido de latido obsesivo, agresivo)



Tras esto, hay que aguantar mucha chapuza argumental (insostenible, salvo con una mirada cándida o un conocimiento denso del género y de la época de la cinta), actuaciones risibles  (curiosamente y sobre todo, en la "zona del mal"... Richard Denning en el papel de agente de la ley es algo -algo- más decente) y dirección plana. Ah, y claro, aprovechamiento a gogo de imágenes de archivo; esto no me preocupa demasiado, francamente es el signo de un sistema de producción muy interesante.
Pero si la villanía y lo monstruoso resultan torpes y de escasa capacidad perturbadora (ni los trajes protectores en el labo, ni los pasadizos de plástico fino, mi por supuesto los atómicos esclavos, ofrecen demasiado asidero al cinéfilo) lo que más sorprende, quizás por romper con la atonía general, es la captación de lo cotidiano, tanto en la actividad policial (de un modo rústico e inocentón, sí, pero intencionadamente se busca cierto toque documental... no se encuentra, pero se busca, y eso da tono) como en la ida hogareña del descanso del buen policía, esa América 50's donde la visita del tío se recibe con algarabía y pastitas recién hechas, o donde, al final de la hórrida aventura (ejem), se retorna para hablar con tu hijita de muñecas y celebrar la vida (american way) con un sano desayuno (por supuesto, preparado por la mujer, sensata ama de casa, guapa, servicial... su hija, ahora lo vemos, terminará, una década más tarde, casada con Don Draper: serán otros tiempos, otras aguas mucho más turbulentas, aunque sin cadáveres atómicos)
Ah, eso sí, en este final resulta delirante hasta el mayor pasmo cómo la niña explica que su muñeca, cuando crezca, será...¡tortillera!

13 noviembre 2011

El Prestigio Intacto


Hace nueve años un día como hoy se hundía en la costa gellega el barco-lata "Prestige".
Solo cabe preguntarse hasta qué punto las cosas han cambiado desde entonces, los protocolos, la seguridad.
Y también si finalmente la biodiversidad, como aseguraban entonces desde el Partido Popular, se ha recuperado al 100%..
Tiendo a creer que ambas preguntas se responden con un mismo y rotundo No, pero seré gallego (qué mejor momento para reivindicarlo) y lo dejaré todo en preguntas al aire.

11 noviembre 2011

10 noviembre 2011

LA RED SOCIAL, de David Fincher

Seré breve :)
"Zodiac" me resultó sorpresiva porque alejó de los patrones del cine esteticista a su director, dejándose empapar de aires "setentas" para un policíaco que guiñaba un ojo a un modo de entender el cine ya extinto.
Comencé a ver "El curioso caso de Benjamin Button" pero circunstancialmente. No puedo hablar miucho de ella, no la ví completa auqneu mal no pintase (coyuntural, ad hoc para los Oscar, pero con cosas que contar).
"La red social" no era una propuesta que por argumento me interesase excesivamente (biopic casi en tiempo presente del creador de facebook) pero las muchas y generosas críticas acabaron por convencerme. Bien por su poder de persuasión, porque que esta película resulta un blockbuster nada complaciente, que vuelve a manejar las texturas visuales a las que el autor de "S7ven" nos acostumbró hace años paro aplicadas en un sentido nuevo, buscando un cierto ánimo (gélido, deshumanizado y cruel) en una bio que uno, al acabar la cinta, duda de que sea real. Quiero decir, ¿conoció el autor de facebook en la vida real al inventor de Napster?¿de su unión surgió la fuerza empresarial? no importa: lo que cuenta es aprovechar los tópicos del boipic al uno para envenenar el discurso, darle la vuelta a todo y crear una alegoría moral de una sociedad, esta de las comunicaciones y lo virtual, que sencillamente es amoral, boba, cruel. Un paisaje que nos hace pensar en la técnica del avestruz: si esto es "lo mejor" no quiero ver alrededor. Solo por ese vitriolo al dinamitar formas, subgéneros y clichés, vale la pena adentrarse en La red social. Y además, está la jerigonza mareante  de una pandilla de geeks dignos de todo desprecio. Aunque amasen más dinero que todos nosotros juntos.






09 noviembre 2011

BON IVER, "Bon Iver, Bon Iver"


Lo recordamos barbudo y leñador, asceta profano, gurú del aislamiento físico y emocional. Un chaval que se retira del mundanal ruido y vuele con una cumbre del folk del siglo XXI, "For Emma, forever I go"

Pero el camino de aquella obra maestra se recorrió con cada uno de sus surcos mayúsculos. ¿Hay más Von Iver que pueda interesarnos? La disyuntiva era obvia, o seguir el camino, el ejercicio de estilo (eso sí, desprovisto del alma, de la necesidad imperiosa que obligó a nacer a aquella obra, aprovechando las cenizas de diversos dolores para iluminar el cielo en un fulgor redentor... o algo así). O tirar por otro sendero. Dentro de unas líneas reconocibles (es el mismo quien compone y canta) esta es la vía que toma Justin Vernon (líder de "Buen Invierno") y era la única plausible.
Ahora, ¿lo ha conseguido con “Bon Iver, Bon Iver”? Para muchos, esto no es Bon Iver, sino otra cosa. Para otros, es y no es. Sumadme a este 2º pelotón. Porque sigo encontrando aquí la tristeza serena pero inabarcable, el apego por lo cinemascópico, lo grandioso, que no grandilocuente, y claro, la voz en falsete no cambia. Pero además, es otra cosa porque abandona el folk de guitarra y cuatro pinceladas electro para subirse a un tren de música ochentera, de soft-rock entendido de otro modo. Como si tras curarse de sus cicatrices en su debut, y tras cosas varias (Vernon es hiper activo, no se crean que sólo el silencio distancia sus dos discos largos como Iver), ahora viniese a curar las de un pop adulto que nació ya malformado, pretencioso, y que crece en bobadas de viejunos como Sting.
"Bon Iver", el disco, es delicado y exquisito, sobreproducido con conocimiento de causa, cargado de instrumentos mil (a los habituales del folk y del pop, sumen trompetas, corno inglés, vibráfono, saxos, banjos, viola, violín... vamos, que como diría Groucho, "y dos huevos duros"), pero no deriva ni encalla. Con todo este equipaje no falla en lo principal: las canciones. Exquisitas, inventivas, emotivas, con algún resbalón menor ("Beth/Rest" juega duro y se quema los dedos intentando hacer un Elton John en plan bueno, y claro, le sale horterada y caspa) pero con mucha canción muy muy mayor, como 'Calgary' y su suma y sigue de detalles delicados partiendo de un comienzo minimalista y eclasial, o como 'Perth' y sus dislocados ritmos marciales acentuando el drama. En fin, más Prefab Sprout que ñoñez inflada, para entendernos.
"Bon Iver, Bon Iver" es uno de los discos que pesarán, que se recordarán dentro de treinta días cuando comencemos a pensar en qué de bueno trajo 2011. Porque lo es, muy bueno, y lo ves, muy bueno, una vez rompes y rasgas la imagen de "lo que debe ser un disco de Vernon".