17 enero 2011

entrevista a Paco Roca

Hace un par de viernes se publicó mi entrevista a Paco Roca con motivo de "El invierno del dibujante", su nuevo y excelente trabajo. Dicha entrevista fue levemente podada a efectos de ocupar el espacio de una página (ay, no, no me dieron doble página, lo que me hubiera gustado... habría completado la entrevista con una reseña de la obra). También se modificaron cuestiones de estilo para adaptarlo al del diario, como el empleo, en mi caso, de la 1ª persona. Todo ello pueden comprobarlo, en cuanto a resultados y apariencia final (la foto elegida para ilustrar la interviú y esas cosas) aquí (concretamente en la página 6ª del suplemento). La que sigue es la entrevista sin retoques, tal cual se la mandé a Paco y tal cual él la contestó. Sí, hay pocas diferencias, reconozcamos el buen hacer, respetuoso, de los patrones del faro :)

Autorretrato del artista :)

Paco Roca está considerado uno de los autores punteros del nuevo cómic español, y en su carrera atesora reconocimientos de la categoría del Premio Nacional del Cómic 2008. Ahora, vuelve a la plena actualidad con su trabajo más redondo, “El Invierno del dibujante”, donde se cuenta el intento de un grupo de autores de Bruguera por liberarse del yugo de la editorial, fundando la revista “Tío Vivo”.

Octavio -“El Invierno del dibujante” trata de un grupo de autores y una situación reales, en la España de los 50. Es un momento muy intenso, la de los grandes mitos de la historieta, por lo que se puede suponer que tu implicación, como autor, ha sido en primer lugar emocional, ¿es así?

Paco -Desde luego. Es una historia que desde hace años me apetecía hacer. Como mucha gente crecí con todos aquellas historietas y personajes. Dibujar y hacer hablar en esta historia a aquellos autores a los que tanto admiro y que eran mis ídolos infantiles ha sido muy emotivo. Muchas veces mientras trabajaba en este álbum me preguntaba qué pensarían al verse siendo los protagonistas de un tebeo más de cincuenta años después. Desgraciadamente la mayoría de ellos ya no están vivos pero si que he recibido cartas del mismo Francisco González Ledesma ratificando lo que se cuenta en el álbum o un emotivo correo de la nieta de Josep Escobar en el que me daba las gracias por contar la historia de su abuelo.


(O) -Creo que una gran virtud de esta obra es que sirve tanto para contemplar la realidad de una profesión en un lugar y momento muy determinados como para observar algo más global, el sentir de una sociedad, la española, en aquellos tiempos... o al menos tu interpretación al respecto.

(P) -Estoy de acuerdo. La intención era más llegar a comprender el día a día de toda esa gente que estaba viviendo el franquismo. Muchos de ellos, como los "5 Tío Vivo" venían de haber vivido la libertad de la Republica, todos ellos habían vivido una guerra. Había una cierta tristeza en ese ambiente gris sin esperanza. La gente tenía que agachar la cabeza, olvidar el pasado y tragar con lo que hiciese falta para seguir adelante. Un reflejo muy fiel que me ha servido para documentarme y comprender aquella época son todas las películas del neorrelismo español o los libros de Rafael Azcona e incluso el NODO.


(O) - Sí, para la plasmación en imágenes de esta historia de un modo totalmente realista (de las calles al habla de la época, la moda…), salta a la vista un trabajo de documentación exhaustivo, ¿qué nos puedes contar al respecto?

(P)- Como decía antes, ver muchas películas españolas de la época me ha servido para documentarme en detalles cotidianos; un bar, una casa, un taxi... Los NODO para ver el momento político y las pequeñas esperanzas de la gente.

Ver fotografías de la Barcelona de finales de los cincuenta, en especial las del fotografo Catala Roca. Y en general todas las fotografías de la época que pude encontrar; de mis padres, amigos, familares o empleados de Bruguera.

La publicidad también es una buena forma de comprender la sociedad. Busqué muchos anuncios y spots publicitarios.

Una fuente de información también muy importante eran los propios tebeos que hacían estos autores en Bruguera, aunque no solían dibujar fondos con excesivo detenimiento, sí que aveces aparecen algunos detalles muy representativos de aquella época. Por ejemplo, releyendo un Pulgarcito encontré una historia en la que Zipi y Zape robaban una botella que un guarda urbano tenía, junto a un pavo y demás objetos navideños, bajo su pedestal. Recuerdo que de crío no entendía qué hacían aquellas cosas allí en mitad de la calle. Cuando estaba recopilando fotos de la época para la documentación, encontré una en la que el guardia posaba muy orgullosos junto a todos los obsequios navideños que los vecinos le habían hecho.

(O) -Del contacto directo con autores de aquella época, ¿con quién te has llevado una mayor sorpresa tanto a nivel profesional como personal?

(P) -En general, lo que más me ha llamado la atención ha sido la falta de interés los dibujantes con los que me entrevisté de hablar de aquella época. No le dan la más mínima importancia a su trabajo y les parece curioso que alguien muestre interés por todo aquello. La mayoría de aquellos autores han desaparecido sin llegar a tener un reconocimiento a su trabajo.

Quizá, quien más me cautivo fue Víctor Mora. Imagino que el ser escritor hace que reescribas tu vida de una forma más novelesca. El poder pasar todo un día hablando con él y con Armonía sobre El Capitán Trueno y Bruguera fue uno de los mejores momentos de hacer este álbum.

(O) -Está claro que “El invierno del dibujante” es una reivindicación de autores como Escobar, Conti, Raf…una quinta casi mítica, la de los Zipi y Zape, Mortadelo, El Reporter Tribulete… ¿Piensas que aún se tiene una deuda con esa generación, que, por así decirlo, “toda mención es poca” hacia aquellos autores?

(P) -El Invierno del dibujante cuenta la lucha de esos dibujantes que en el 57 deciden crear su propia revista para luchar por sus derechos, un hecho por otra parte con pocos precedentes a nivel mundial. La mayoría de ellos murieron antes de conseguir los derechos sobre sus personajes, y autores como Ibáñez o Escobar no pudieron recuperarlos hasta bien entrados los años ochenta, cuando Ediciones B compro el fondo editorial de la desaparecida Bruguera. Así que se podría decir que ése invierno ha sido largo para los dibujantes y para alguno de ellos duró toda la vida.

(O) -¿Dirías que hoy están –injustamente- olvidados, o muy al contrario, han alcanzado el reconocimiento merecido más allá del estricto ámbito de los entendidos en historieta?

(P) -Estos autores crearon personajes que llegaron a formar parte durante muchas generaciones de la cultura española; "pasas más hambre que Carpanta", "era igual que Gordito Relleno"... Sin embargo sus creadores eran desconocidos popularmente, de hecho ése fue uno de los problemas al que tuvieron que enfrentarse los "5 Tío Vivo". Debieron competir con su nueva revista contra sus personajes que seguían publicándose en las revistas de Bruguera.

A excepción de los personajes de Ibáñez, Escobar y Víctor Mora, el resto se han ido olvidando con el tiempo y también sus autores. Gracias a algunas reediciones recientes se están recuperando del olvido alguno de esos dibujantes que forman parte de la cultura española y de las raíces del cómic en España.

(O) -Algo que resulta evidente en “El Invierno del dibujante” es el potente ejercicio de estilo: el empleo dramático del color, un estudiado ritmo en capítulos, etc. ¿Estás satisfecho en este sentido? ¿Consideras “El invierno del dibujante” un paso adelante en estos aspectos, en relación a tus obras anteriores?

(P) -Empezar un nuevo álbum tiene siempre una parte de emoción y otra parte de pereza. La pereza, dedicar más de un año de mi vida a contar otra vez una historia, intento contrarrestarla eligiendo temas diferentes a los ya tratados, porque cada tema requiere unas herramientas y lógicamente un planteamiento narrativo diferente.

En ese sentido creo que todos los álbumes son para mi un paso adelante en la exploración y aprendizaje del medio. En el caso de El invierno del dibujante también lo es. Nunca había hecho una historia en la que tenía que ser tan fiel a unos hechos reales. Quería que todo fuese muy creíble, casi como un documental. Eso me hizo replantearme ciertas cosas como los diálogos, la planificación de las escenas en las que quería que el lector oyese hablar a los personajes, los cambios de planos...

(O) -Para finalizar, creo que en general aún existe cierta consideración general de que el cómic es un medio muy centrado en cierto tipo de historias, casi como si decir cómic equivaliese a citar un género muy específico y con unos seguidores muy específicos, pero ante obras como tu nuevo trabajo salta a la vista que las cosas están cambiando, ¿no?

(P) -Yo creo que desde hace ya años es así. Nuevos autores se replantean qué es el medio del cómic y hasta dónde puede llegar. En cierta forma lo que llamamos "novela gráfica" nos ha dado a los autores una libertad total para romper las fronteras temáticas de lo que hasta ahora tocaba el cómic. Ahora podemos encontrar cómics que traten de cualquier tema imaginable, al igual que lo hace la literatura o el cine. Esto no quiere decir que el camino de la novela gráfica sea el único y el futuro sea este. El cómic es manga, superhéroes, infantil, BD, cómic social, periodistico, autobiográfico... El cómic debe ser capaz de tocar cualquier tema que pueda interesar a un lector.

6 comentarios:

Jero dijo...

Aunque personalmente "El invierno del dibujante" es el tebeo que menos me ha "llegado" de cuantos le he leído a Roca, me alegro muchísimo por la cobertura mediática que está teniendo. Y ¡madre de dios, este hombre cada vez narra mejor!

Me hace gracia la última pregunta: parece casi un "must" de las entrevistas a autores de comic en la prensa generalista. No me imagino a Amenábar o León de Aranoa respondiendo a algo del tipo "con su película queda de manifiesto que el cine es algo más que Transformers y Piratas del Caribe, ¿no cree?" No lo digo como una crítica a tu labor, Octavio. En absoluto. Es sólo que estoy deseando que llegue el día en que no sea necesario recordárselo al lector cada vez que se habla sobre tebeos en un periódico.

Y, oye, qué envidia que tu trabajo te lleve a entrevistar a gente como Roca...

Octavio B. (señor punch) dijo...

Jero, ya sé que no es crítica pero te voy a contestar respecto a esa última pregunta, porque la he meditado mucho antes de decidirma a incluirla.
Y la he metido por vvarias razones. la 1ª porque me comentaron en el diario que no era nada habitual que el Faro entrevistase a autores (algo habrá, no hay duda, pero desde luego, en el suplemento de los viernes, nunca que yo recuerde), y el momento presente del cómic está en este punto nos guste o no. Esté COMENZANDO a salir del 'gueto', para entendernos.
Un poco al hilo, me pareció bueno terminar una entrevista sobre esta obra, que habla de autores clásicos y de esa forma de entender la historieta (el mismo Roca lo comenta, aquellos autores, hoy, se extrañan de despertar interés; se ven casi como operarios de una cadena de montaje). Porque el lector entenderá, espero, cómo ha cambiado el panorama, la consideración que se tiene hoy del cómic (tanto de los autores de hoy como del público como de la industria/editoriales), sobre todo en relación con la consideración de ese mismo trabajo en los cincuenta.
Y por otra parte, está la propia figura de paco, un autor que ha evolucionado de lo más o menos genérico (sui géneris, si quieres) a una posición más de "auteur", donde hay una evidente reflexión.

Pero claro que sí, ojalá llegue el momento que no sea necesario incidir en estas cosas, si bien.. ¿piensas que ese momento ya ha llegado?

Octavio B. (señor punch) dijo...

(ah, por cierto, todo lo reflexionado, dentro del marco de publicación de la interviús: un periódigo generalista, no especializado: es una entrevista, se lo confesé a priori al propio Roca, muy sencilla, tópica si quieres para nosotros pero pensada para gente "de la calle", no para comiqueros.

Jero dijo...

De hecho por ahí iban los tiros, Octavio: se nota que es una entrevista pensada para "la gente de la calle", y por eso comprendo la inclusión de la última pregunta. Desgraciadamente creo que aún estamos lejos de ese reconocimiento del tebeo "como un medio válido para tratar cualquier tema y bla bla bla" y sigue siendo necesario hacer hincapié en ello, sobre todo si sabemos que nuestras palabras (las tuyas y las de Roca en este caso) pueden llegar al público no comiquero.

Lo de que me "hacía gracia" no era algo despectivo (tranqui, sé que no lo has entendido así): viniendo de ti, que sé la consideración que tienes hacia este medio, simplemente me pareció un tópico de cara a la galería. Como un "venga, sr. Roca, tengo que hacerle esta pregunta porque es lo que procede, dígame lo que usted y yo ya sabemos y acabemos con esto".

Por otro lado: entrevistas como ésta son las que hacen que una mujer como mi madre (que los últimos tebeos que había leído hasta hace un par de años eran precisamente TBO's y Pumbis) se interese por los comics. De hecho fue ella quien me regaló "El invierno del dibujante" estos últimos Reyes, añadiéndole un "y ya me lo dejerás leer, ¿eh?". Es mi pequeña aportación a la "evangelización" tebeística. La he convertido ("Arrugas" y "Las calles de arena" mediante) en fan de Paco Roca, y a partir de ahí he conseguido engancharla con "Píldoras azules", "Un poco de humo azul" o "El arte de volar".

Creo que los prejuicios contra el comic son un poco como (analogía mega-friki) los bloqueos de memoria de Randall Dowling: en cuanto algo te obliga a planteártelos (con un solo título a veces basta), su andamiaje se viene abajo inmediatamente...

Umm, perdona la divagación, jajaja.

Octavio B. (señor punch) dijo...

jajaja, amor de madre (yo también, ¿eh? acaba de flipar con "El destino del artista" de Campbell, ni más ni menos...

otra cosita respecto a la pregunta para que se vea que no di¡oi puntada sin pensarla: fíjate que yo NO MENCIONO en absoluto "la novela gráfica", y sin embargo sale por boca del propio Paco. estamos en ese momento, es el vehículo que puede llevar al cómic a nuevos lectores(sea lo que sea la NG, y guste al frikifandom o no, me importa un bledorro)

Jero dijo...

La terminología es lo de menos. Si ayuda a que el comic se instale definitivamente como medio de reconocida validez artística a todos los niveles, por mí como si le llamamos "flistiburguin".

Lo que sí me fastidia un poco más es que las (bien o mal llamadas) novelas gráficas tengan que parecer novelas en cuanto al formato físico. No se puede editar igual "Ciudad de cristal" de Paul Auster que "Ciudad de cristal" de Mazzuchelli y Karasik, del mismo modo que el fotograma panorámico de cine debe ser respetado en los formatos domésticos de vídeo o te quedas sin media imagen...