08 febrero 2011

la Milá (...no bonita)

Tengo que reconocer que estoy yo un poco alucinado con la poderosa evolución de Mercedes Milá. De entrevistadora populista tras foguearse en el periodismo "serio" (comenzó en cosas de deportes, incluso, si no me falla la memoria) a lo que es ahora:


Ni Martes y Trece han llevado el arte del disfraz a donde la lideresa de gran hermano.

Dicho lo cual, cabe aproximarse al fenómeno (con ligereza, eso siempre) desde un prisma acaso sociológico, para desentrañar a dónde nos llevan los medios de comunicación/entretenimiento. La Milá, obedeciendo un concienzudo guión (no es que la vea yo metódicamente, pero reconozco mi curiosidad hacia el "fenómeno MM", -antes que el "fenómeno GH"-), ha planificado una verdadera descomposición de su ser en estos años de conducción de galas plúmbeas y alargadas donde se analiza la nada de unos chavales que no tienen nada que decir.
Porque ¿queda algo de la temperamental "dama de hierro" que presentaba el "Queremos Saber", aquella que sólo fue abatida en su terreno por la magnífica 'Apisonadora Paco Umbral'? Madre acogedora, guía, amiga e institutriz, Milá se caracterizó por una personalidad fuerte, moderadamente espontánea, y otras hierbas... que ya dan igual. Ahora no existe, gustase antes o no; es un "avatar" de sí misma, un muñeco de cuatro brochazos que devuelve al espectador una imagen básica, nada más. Pasea su figura (cada vez más virtual y estrafalaria... llamaría la atención hasta en la urbe de Blade Runner), suelta por esa boca alaracadas e impertinencias (la más sonada, creo, aquello de que le gusta mear en la ducha), circunvala escenarios como si fuera el conejito de duracel... nos da, en fin, un personaje de rol para disfrutar. Riéndonos de y con ella. Y uso el "nos" pensando en que somos la masa como grupo. Y la tele (sobre todo Tele 5, claro) ya no quiere ser guía o instrumento para crecer (aprender, reflexionar). Un último paso en la deconstrucción de la caja tonta es la desaparición de la figura del conductor de espacios. No interesa plantar al 'media' en el salón de su casa a nadie con carisma (Quintero), con personalidad (Hermida, por muy histriónico que sea siempre), con conocimiento (parece que Punset es en sí mismo un insulto, porque evidentemente, está por encima, sabe más que nosotros).
No es sólo Merceditas Milá, claro: el Vázquez es, antes que un moderador, una maruja más de su patio de gritonas y gritones. El otro Vázquez, el de las cajas, un tipo que quiere ser el chico Martini en lugar del chico Martini (que diría el Barón Iznogud), y así todos...
Pero vale, no me gusta hablar mal de la telebasura día sí día no, sino evidenciar un estado de podredumbre que es cualquier cosa menos inocente. No es, como repiten en mantra kármico, entretenimiento ligero. Es un aborregamiento planificado. Y dicho esto, recordar que aún hay razones buenas para no desintonizar todos los canales y usar la tele de pantalla para un disco duro. La Sexta tiene cosas, y sobre todo... La 2 amigos, La 2 es el refugio (otro día hablamos de lo bueno que ella esconde, si tal).

2 comentarios:

PULGACROFT dijo...

Suscribo cada una de tus palabras. Yo también hace tiempo que me intriga la degradación de Mercedes Milá que en otro tiempo admiré...pero bueno así son los tiempos que corren...supongo que el dinero que le pagan compensará con creces tal degradación de sí misma o por lo menos eso espero jeje...
Háblanos de la 2, lo estoy deseando yo hace tiempo que a tengo abandonada por películas o entreteniemientos informáticos...
A la espera quedo.
;)

Fran Saez dijo...

Ha demostrado claramente q no es mas q gentuza de la calaña del Vazquez ese del Tomate y el otro caracuero cuyo nombre no recuerdo (el q se parece al hijo del duende verde), solo q en su tiempo estuvo mediatizada por una television mas rigurosa y de calidad q la q se hace ahora, en algunos canales.