26 marzo 2011

THE WIRE#3

Vamos por la 3ª temporada, así que resulta difícil, sin preparar un corpus teórico con cierta serenidad y calma, añadir algo nuevo a mis impresiones previas sobre la 1ª y la 2ª (lean los enlaces para saber, pues, lo que pensé viendo las dos previas), argumentos que aquí quedan afianzados y agrandados (esto es: mejor, y más). La red social retratada como un organismo fácilmente inoculable con el virus de la droga. De los guetos a las altas instancias políticas, de las aduanas a las comisarías; bien para combatir la bacteria, bien para difundirla, The Wire viene a decir que Baltimore (como metáfora universal) es un gran cuerpo dependiente de la industria del veneno... que nunca juzga, por supuesto: esto no es una de malos y buenos, el criminal puede ser un tipo íntegro a su modo, el comandante, un indeseable; o serlo en determinadas circunstancias, y en otras, como tú y yo, cambiar, para mejor o para peor.
Sin interrogantes: la mejor serie de la historia de la televisión, un mosaico tupido de decenas de personajes que son personas, tan reales que parece mentira. Más de setenta, cada uno una vida "real". El más secundario, ese muchacho que trapichea en una esquina y poco a poco va ascendiendo en la estructura 'laboral' de la venta de drogas, se siente bien planificado, posible, y percibes que encierra toda una vida, un pensamiento, una verdad. Con la misma fuerza que el protagonista (bueno, si hay protagonista, sería McNulty, lo más cerca a un tópico que puedes encontrar en la serie, un trasunto del Héroe que es la estrella, la cara que quieres que vuelva, el tipo que 'te gana')


Como ya sabía  (demasiadas voces fiables me lo aseguraban), cada temporada simplemente mejora sobre un punto de partida inmejorable. Porque añade situaciones, personajes, ámbitos, potenciando la tridimensionalidad de su tesis inicial, dando profundidad y complejidad, claro que sí, pero también algo tan sólido que nos puede provocar una variable del síndrome de Stendhal. Y decidir que, tras esto, podríamos dejar de ver televisión y viviríamos tranquilos. Afortunadamente, 
  1. Hay otras series, otros tonos, otros objetivos ahí fuera, también disfrutables.
  2. The Wire da para verla un par de veces, ¡no hay porqué salir de ella tan pronto! 
  3. ¡¡¡aún me quedan dos temporadas!!
  4. ¡¡¡Bueno, ya estoy en la cuarta, sin descanso!!!!


Ay, Stendal Stendal...


En fin, confiando en que los mareos ante la belleza no aparezcan, y que una serie que habla del horror de la droga no provoque una adicción alienante, les dejo como complemento el original: Tom Waits, autor de la maravillosa "Down in the hole" que da banda sonora a The Wire:


4 comentarios:

Jero dijo...

Suscribo todas y cada una de tus apreciaciones. De hecho, yo terminé de ver la serie al completo a finales del año pasado y ya estoy planeando revisitarla otra vez del tirón, porque tiene tantos matices y aporta tantísima información (en muchos frentes del debate político-sociológico) que demanda al menos otro visionado. Yo la pondría en los institutos, en las facultades de sociología/políticas/periodismo (ojito a la quinta temporada)/etc. Me parece una de las mayores obras de referencia de la sociedad actual, un fresco histórico comparable a, no sé, las memorias de Chateaubriand, que simplemente se dio en la televisión porque, aquí y ahora, era el medio idóneo para albergarla.

A estas alturas ya no hará falta que te convenza para que veas las dos temporadas que restan, pero créeme si te digo que, aunque pienses que no puede ir a más, sí lo hará. O tal vez simplemente se mantiene, no sé: no se puede mejorar lo perfecto...

Sobre la tercera temporada en sí: el personaje de "Bunny" Colvin y su "iniciativa social" me enamoraron (pese a todo) y los dos últimos capítulos me parecen un cierre de (algunas) tramas de quitarse el sombrero ("¿a quién estaba persiguiendo?").

No sé si leíste mi ladrillo sobre la serie, pero ya sabes que aprovecho cualquier oscasión para spamear, jejeje...

Ximo dijo...

No se si somos justos al comparar distintas series y decir cual es la mejor que hemos visto, pero de todas formas con The Wire dan muchas ganitas de proclamarlo a los cuatro vientos. Es muy grande esta serie. De las que apetece tener una larga conversación, escribir sobre ella o leer los post que vas encontrando por la red. Y por supuesto revisitarla siempre que se pueda, pues siempre nos faltan detalles por descubrir, personajes a los que añoramos o momentos con los que no hemos podido disfrutar lo suficiente.

Curiosamente hace poco leí en Público que hubo una operación policial contra las drogas en Baltimore y detuvieron a una de las actrices que sale a partir de la cuarta temporada, como no, por tráfico de drogas.

http://www.publico.es/televisionygente/365591/snoop-de-the-wire-detenida-por-trafico-de-drogas

Como siempre, muy buena reseña Octavio.

Octavio B. (señor punch) dijo...

gracias Ximo!

lo de la detenida... algo sabía, pero ir al enlace y leerlo todo completo me deja alucinando, qué pasada...

Little Nemo's Kat dijo...

¡Qué suerte tener aún dos temporadas pendientes! The Wire es El Padrino de los nuevos tiempos, con la ventaja de que aporta 50 horas de disfrute. Es la mejor "película" que he visto en años y la mejor radiografía posible de la decadencia de las grandes ciudades contemporáneas.

¡Ah, y viva Omar (con permiso de McNulty)!