22 mayo 2011

JULIANNA BARWICK, 'The magic place'

Cocteau Twins en los ochenta llevaron la voluntad ensoñadora al primer plano del pop. Enya y la música de la nueva era, a las salitas de espera de los homeópatas y My Bloody Valentine al centro de un volcán en erupción. Música como un sueño, como olas de sugestiones, sensaciones táctiles, olores agazapados entre los timbres sonoros.
'The magic place', la voz del viento
Hay que empezar a pensar en Julianna Barwick como otra piedra en el camino de este sendero de baldosas amarillas flotante, desde el que se avista el mundo a lo lejos y se acarician las nubes sin dificultad. La chica se basa en su propia voz, grabada en multitud de capas y sonando como un lejano coro de espíritus, arropado con pianos y electrónica muy minimalista. Es audiobello, pero no como Sigur Ros sino como si un aislacionista decidiera enterrar sus cachibaches y jugar con la voz humana. "The macic place" no es un disco de canciones, sino una sinfonía post-rock (sí, lo es) de drones vocales, sonidos esponjosos y ambientes de ensueño donde se amalgama un cúmulo de tersas ondulaciones, antes que un ramo de melodías. Raíces de folklore americano y hojarasca tecno, clasicismo impresionista, placidez extrema y éxtasis espiritual (la chica es religiosa). Y bocanadas de diferencia ajena a las modas imperantes.
Una de las sorpresas de la temporada para servidor, que habrá de bucear (nunca  mejor dicho para esta música amniótica) en Spotify para rastrear su pasado.


Julianna Barwick - "The Magic Place" from Jacob Corbin on Vimeo.

2 comentarios:

cornell104 dijo...

De acuerdo con tu crítica. Me ha sorprendido mucho y me ha transmitido esa paz que tiene el disco. Te envuelve y te sostiene levitando en su peculiar mundo. Una delicia de disco.

Octavio B. (señor punch) dijo...

paz, sí, serenidad.