01 junio 2011

Comunicado sobre mi privacidad

esta nota está enlazada desde mi Facebook, y será eliminada del blog en unas semanas. Elijo mi blog porque voluntariamente quiero hacer público el asunto. Voluntariamente, de un modo personal. Yo lo elijo así.
EL pasado  31 de mayo colgué en mi Muro de Facebook un enlace a una noticia, en la que un obispo justificó la pederastia eclesial. Lo hice en tono jocoso, lo hice como me vino en gana, con el punto de agresividad que me dio la gana, y con ánimo, claro que sí, de provocar cierto grado de debate.
Una respuesta, la única de momento, intervino y respondió contando facetas de mi vida privada. Yo contesté sin más, pero en frío, hacer eso creo que dio carta blanca a posteriores intromisiones en mi privacidad en Facebook. No creo que hubiera mayor malicia en ello, conste, pero para hablar de mi lugar de residencia, mi trabajo, la salud de mi mujer (fabulosa, estupenda, es un ejemplo), mi dirección postal, los metros cuadrados de mi vivienda o si soy vegetariano o no, existen otros cauces. Facebook es una red social, no un foro privado, no al menos en mi caso: de mis 27 "amigos" de facebook, 22 no son amistades personales y no ha lugar a hacer comentarios, en abirerto, sobre mi vida privada (son contactos "profesionales", del mundillo del cómic, editoriales, bibliotecas, críticos de medios impresos u on-line). No al menso traspasando la barrera de mi propia voluntad, y de donde yo, personal y libremente, decida revelar facetas de mi realidad cotidiana (ej, todos aquí saben que soy padre, yo mismo lo he comentado... no así -salvo que recuerde mal- el nombre propio del chiquillo, por ejemplo).
Dicho lo cual, agradezco que nuevos comentarios que giren en torno a datos sobre mi privacidad se expresen en mi correo electrónico personal, en verdadera privacidad. Todo comentario en mi muro que se refiera a mi vida privada será ignorado, eliminado, y su autor borrado de mi lista de amigos. Sin acritud, sino simplemente porque Facebook no es, no para mí, un lugar privado, sino un mecanismo participativo y un punto de encuentro. No un foro para desvelar en qué centro estudia mi hijo de cuatro años.
Dicho esto, os mando un saludo afectuoso y seguimos en contacto.

1 comentario:

Jero dijo...

Entiendo perfectamente el motivo de esta entrada. Yo con esto de Facebook soy muy suspicaz: no cuelgo fotos personales y me jode que me etiqueten otros en fotos donde salga yo; no doy datos concretos sobre mi edad, mi dirección, mi trabajo o mi talla de calzado (no creo que le importen a nadie, y a los que les importa ya lo saben)... pero sobre todo me molesta una cosa: tengo familiares con hijos pequeños que suben fotos de sus bebés, de sus niños de 4 ó 5 años, y me etiquetan en ellas para que las vea. No lo soporto. No porque no quiera ver las fotos, sino porque no sé qué maldita necesidad hay de permitir que tus decenas (sino cientos) de contactos tengan acceso a imágenes de niños pequeños, siendo además que quizás sus padres sí confían plenamente en la buena voluntad de sus propios contactos ("amigos", los llaman), pero que de ningún modo pueden saber quiénes son los "amigos" de esos "amigos". Yo mismo tengo contactos en Facebook, de naturaleza profesional o simples conocidos, en los que no deposito ningún tipo de confianza ni familiaridad, y no sé por qué deben tener a su alcance las fotos de mis primos o sobrinos...

Todo este asunto exhibicionista me repatea, la verdad. Supongo que emplear Facebook como una extensión de mi blog tiene sentido (y para ello lo empleo), pero a veces me pregunto cuál es la necesidad real de la mayor parte de sus "prestaciones"...