23 junio 2011

JUEGO DE TRONOS (HBO)


"Canción de hielo y fuego" es una saga literaria de fantasía heroica, de tono adusto, grave, de pulso folletinesco y miras adultas en tanto que retrata personalidades complejas y contradictorias en un tablero (el imaginario continente Poniente y alrededores) donde varios reinos y castas nobiliares pugnan entre sí para obtener/conservar el poder, un trono de tronos, por así decirlo. Confabulaciones, personajes poliédricos y multitud de subtramas se engarzan en una historia donde la fantasía es un marco geográfico inventado y unas muy escasas gotas de magia (así, por ejemplo, hubo dragones, pero eso fue hace mucho) .
La serie "Juego de Tronos", basada en "Canción...", sirve sobre todo para definir la categoría de HBO como catalizador de un entretenimiento de luxe. La primera temporada de la que podría ser un serial francamente extenso (adapta el primer libro de una saga de siete que aún está en proceso; va a salir en breve su quinto tomo) es paradigma de las bondades del canal, adaptado a lo que se puede entender como un producto de encargo. En este sentido no estamos ante una obra "de autor" como pudiera ser (intuyo) "Broadwalk Empire", o "Carnivale", "Los Soprano" y "The Wire", sino ante un proyecto comercial. Se estudia una variante literaria no explotada por la cadena (que ya tocó el histórico, el noir, el policíaco o el western, por ejemplo), se encuentra un soporte de probado éxito (la obra literaria) y comienza el juego (de tronos catódicos: lanzar un producto para el éxito).

Aceptado este hecho, comprendiendo que hablamos de una pieza de diseño antes que de una autoral, "Juego de tronos" resulta sencillamente perfecta. Despersonalizada, logrando ser el reflejo exacto del libro, rica en presupuesto para los estándares televisivos, la primera temporada ha resultado un éxito, tanto de audiencias como en resultados. Frente a otras adaptaciones recientes, aquí se opta por el escrupuloso respeto a la urdimbre argumental creada por George RR Martin, autor de las novelas altamente involucrado en el devenir de la teleserie. "Juego de Tronos" se quiere reflejo, y como espejo no pudo ser un objeto más pulido y refinado. Así, escenarios, actores, vestuario, fotografía... la exquisitez HBO hace acto de presencia desde el primer segundo del capítulo piloto. Prácticamente no hay zonas débiles, sorprende la capacidad de ajustar necesidades económicas sin caer en el cartón piedra, ni tampoco necesitar escenarios épicos (en este sentido la novela ayuda: es de nombres propios y dramas internos, antes que de huestes de orcos y batallas homéricas), las actuaciones, repito, son perfectas (tanto las de los actores más reconocibles, como Mark Addy, Sean Bean o un brillantísmo Peter Dinklage en el papel del enano Tyrion... a los que hay que sumar un montón de caras desconocidas, entre las que brillan los actores infantiles y una Emilia Clarke bordando un dificilísimo papel a partir de un currículo actoral exiguo (y hacer una Danaeris Targarien no es cosa fácil).
Y a las bondades de producción, actuación y dirección (modélica, ortodoxa pero jugando siempre con un montaje de escenas inteligente y redondeando un ritmo denso pero adictivo) sumamos una planificación perfecta. El ritmo de la serie es lento, necesariamente tranquilo, deteniéndose lo preciso en la multitud de personajes hasta hacerlos tridimensionales (algo muy HBO, por otro lado). La tensión creciente, los momentos de sorprendente intensidad, y un final apoteósico que crece sin tregua en sus últimos capítulos hasta la escena de cierre (que, incluso habiendo leído la obra corta la respiración), redondean "Juego de tronos". Un trabajo de encargo. Un producto. Pero ojalá todos los productos que nos ofrece la industria del entretenimiento tuviese el aval del paraguas HBO. Y que ese paraguas cumpliese y hiciese honor a su prestigio como lo hace en 'Juego de Tronos'.

6 comentarios:

Raúl Martin dijo...

Muy buen análisis Octavio. Me parece que cuando el viernes tratemos este tema en LODE y yo haga lo propio el sábado en karmacomic, vamos a ser los últimos.

En cuanto a mi opinión sobre la serie, le veo exactamente los mismos pros y contras que Roma de la HBO: buenos intérpretes y escenarios; pero pasan de puntillas por las batallas. Es una pena, porque tras ver Generation Kill y The Pacific, pensaba que ahora se atrevían más con el tema de las escenas de acción.

Jero dijo...

Completamente de acuerdo en todo. Del mismo modo que "El imperio contraataca" no es "El padrino", "Juego de tronos" no es "The Wire" ni "Los Soprano", pero tampoco lo pretende. Quizás la extrema fidelidad respecto a la novele juegue en contra del ritmo narrativo en los primeros episodios (demasiados personajes y todos descritos en pinceladas muy contadas, sin escarbar un poco más en quiénes son y de dónde vienen), pero lo cierto es que desde la mitad de la temporada hasta el final resulta irreprochable en modo alguno...

Jero dijo...

Sobre lo que dice Raúl: yo también esperaba que se desmelenasen un poco con las escenas de batalla, pero lo cierto es que en el primer libro éstas también se omiten (la del Bosque Susurrante está contada exactamente igual que en la serie, desde el punto de vista de un personaje que oye desde lejos el fragor de la batalla). Quizás en la segunda temporada, donde sí resultará inevitable mostrar algunas escenas de acción (sobre todo al final), cuenten con una mayor confianza por parte de la cadena y un presupuesto en consecuencia (dado el éxito de esta primera entrega). Recordemos que "The Pacific" costó el triple que esta "Juego de tronos"...

Octavio B. (señor punch) dijo...

pues jero me quita de la boca mi argumento. realmente en el libro 1 las batallas son en off, como en la peli. Espero que la serie tenga éxito, lo que revierta en más pelas para afrontar esas escenas de guerra que se prometen en futuras entregas (que aún no leí). Apuesto que sí, porque yo creo que HBO ajustó perfectamente la temporada a lo que se esperaba de ella dentro del "fanfatalismo Tronero"... ya solo por el cast, es digno de aplauso de cualquier lector de la saga. Y coste que no me gusta hablar de un medio por comparación, no más de lo estrictamente necesario. Pero que conste mi opinión :)

Jose Manuel dijo...

Tal cual lo habeís dicho todos, comentar 3 cositas:
Sobre las batallas, yo es que estoy en plan muy Shakespeare, por mi que sean siempre "en off" o en elipsis, prefiero que se gasten el dinero en otras cosas que en competir con el cine.
Además de por el guión, creo que en la mejora de la 2ª mitad de la serie también cuentan los 2 directores, distintos de los 2 de los 5 primeros, sobre todo el de los episodios 6 a 8, al que veo un punto más ambicioso en algunas secuencias.
Y por último, los añadidos, que los hay, en forma de nuevos dialogos, secuencias. Son puntuales pero siempre suman, sobre todo a favor de la profundidad de los personajes, creo.

Octavio B. (señor punch) dijo...

hay escenas nuevas, sí, que creo justificadas, por supuesto, y lógicas en toda traslación de un medio a otro, sobre todo si se parte de literatura, claro.
Lo de los directores, habría que revisar la serie, es posible, sí, auqneu contando con quién dirige el piloto y cuál es su filmografía (bastante "indie") creo que hay más de "producción" que de autoría. Aunque la mano siempre se nota, eso es así.