27 junio 2011

Lego My Ego: historia de mis filias musicales 15: MOGWAI

El post rock fue un jarrón de agua en la cara. En un tiempo en que la música rock se miraba tan solo en cuatro grupos de los primeros ochenta, o casi (Sonic Youth, R.E.M., Dinosaur Jr y Hüsker Dü), apareció una horda de nuevas propuestas que oteaban otros horizontes. Fue, es, un movimiento musical sin patrones musicales. En todo caso, les unía una determinada ética, una búsqueda insobornable de fronteras, para romperlas. Fue un movimiento heterogéneo donde cabía hardcore, folk, ambient, jazz, rock progresivo, noise, kraut, techno, pop, rock, sampladelia, metal, aires latinos... El post buscaba romper los rígidos esquemas del rock, por cualquer vía. Cada banda elegía la corriente que le era más afín y desarrollaba su ambición. Punto.
Y en general, un disco post potencia el sentido orgánico de la obra en demérito de la fijación por la canción. Para entendernos, "Prazision" de Labradford no es tanto una suma de canciones como una obra que fluye, trabajo de un soundwriter antes que un Songwriter.

Bien, en este contexto aparecieron Mogwai, una banda que son y no son. O que demostraron que en realidad todo aquello no era tan nuevo. Que se emparentaba al krautrock alemán de los setenta por intenciones, que Sonic Youth ya habían hecho post con "Bad Moon Rising" en el 85, que lo suyo ya tenía un nombre: rock. Pero rock entendido no como fórmula matemática o clichés sobre un escenario, sino como actitud. Y sobre todo, si hablamos de Mogwai, como intensidad. Quien escuche "Mogwai fear Satan", por ejemplo, va a enfrentarse a una odisea instrumental de más de diez minutos (despreciar los minutajes ortodoxos, otro signo del post), pero sobre todo, con una galopada digna de Sonic Youth, de Mercury Rev, de la Velvet, descubrirá un reverso tenebroso de la rítmica de Can (donde el piñón fijo ponía de los nervios, aquí es el crescendo sin fin lo que sublima sensaciones emocionales, emparedado entre abismales, terribles silencios).
Mogwai tienen una carrera basculante, con patinazos suaves y logros impepinables. Pero discos como "Young team " o (significativo tículo) "Rock Action" (y en segundo plano otros, excelentes, como sin ir más lejos su notable reinvención este 2011) hacen diana en esa intensidad donde no se hechan de menos las voces (bueno, en ambos discos la vos es un elemento más, la verdad) y donde la exquisitez no se riñe con la tempestad.
En 2001 los descubrí por 2ª vez, en Benicassim, como unos controladores pluscuamperfecto del terror echo volumen y crescendos del silencio absoluto al big bang (se decíaa que el concierto había sido audible en Castelló). Increibles sobre las tablas.
Receta para el vídeo: ponte cascos, sube todos los volúmenes a TOPE, el de youtuve, el del pc, que desde el principio esté ya muy alto. dale al play alvídeo y a pantalla completa.FLPA (y... ¡aguanta!. ¡Piensa que en directo es más, muchísimo más!)

2 comentarios:

Raúl Martin dijo...

Rock Action me encantó. Y aunque no he escuchado ese disco del 2011 del que hablas, sus últimos trabajos me estaban pareciendo irregulares. Sin embargo siempre vale la pena seguir a Mogwai.
Últimamente he descubierto poco post rock nuevo. Parece que tras Mogwai, Sigur Ros, Godsped you black emperor o Manta Ray en España, la cosa se ha agotado un poco.
De todas maneras algo he ido descubriendo por ahí. ¿Has escuchado The Suicide of Western Culture? Yo los metería en el mismo saco y son bastante interesantes.

Octavio B. (señor punch) dijo...

no pases del "Hardcore", es muy interesante (Mog han tenido su momento, han sido el ojo del huracán hace una década ya, pero eso no se riñe con la calidad intrínseca de un último trabajo que mueve ficha, nada que ver con "The hawk is howling")

No,no conozco a The Suicide of... veré