24 agosto 2011

BIG BANG THEORY (Temporada I)

Parece que, como en todo, las cosas de la moda catódica tienen un algo cíclico. O que las fórmula comerciales con sabor a "ya conocido" siguen estando a mano para jugar con las barajas marcadas...
El caso es que lo primero que llama la atención de "Bib Bang Theory" (en castellano, lo dejan en 'Big Bang',  no sé muy bien porqué, pero da igual... en el imperio de las P2P y Youtube, todos la llamamos por su verdadero nombre de tres palabras) no es otra cosa que una clara y nada disimulada asunción de los modos de las telecomedias de los años noventa.
Quiérelos como son...

A la manera de un Frasier de toda la vida, aquí estamos ante pequeños capítulos rodados en estudio, que explotan el gag verbal antes que el de situación, con actores anti-naturales, amanerados, histriónicos, todo enmarcado en risas, sean enlatadas o de público presente.
Lo que cuenta entonces es darnos cuanta de que nada es malo o bueno per se, aunque prefiramos otros modelos mas renovadores y que escapan al modelo Bill Cosby, claro... porque la verdad, y con un planteamiento de lo más discreto en la "era HBO", 'BBTh' triunfa desde el empleo inteligente de su artillería.
La serie retrata lo que casi podemos denominar un cambio de mudanza: como si los pisos contiguos que finalmente han dejado libres los chicos guapos de "Friends", fuesen ocupados por dos estudiantes de física talentosos pero más frikis que yo que sé, y una vecina que bien podría ser amiguita de Mónica y Phoebe, si no fuese porque ningún rasgo de triunfalismo hay en ella (guapa pero vacía, sobrevive de camarera sin que ello le llene de orgullo -no, no estamos ante una Rachel que sabemos acabará dirigiendo compañías de moda muy fashion-, carece de cultura pero no de vida social -novios, amistades... lo que no tienen, en fin, sus vecinos 'geeks'- y en fin, es una chica normal tirando a lumpen)
La base de tantas comedias, los polos opuestos, al servicio de un nuevo tipo social, el veinte/treintañero con estudios y posibilidades pero que sigue siendo un niño grande, un Peter Pan que es socialmente inadaptado.
Y la verdad, risas, un montón. Yo me he reído mucho, mucho, con estos caricatos de físicos que se filtran por un manido esquema (los genios son patanes, idiotas sociales) pero que, aunque discutible éticamente, qué le vamos a hacer, da mucho juego para la comedia.
La cosa acaba con un nuevo estatus, por así decirlo, y sin duda, la segunda temporada (van unas cuantas ya, llego tarde) me depara nuevas situaciones que, incluso, pueden rozar tímidamente el drama. ¿Especulo? A seguir, pues.

5 comentarios:

gervilches dijo...

A mí me gusta mucho BBT, me río muchísimo. La cosa además lejos de degenerar mejora en las siguientes temporadas, ya verás. Eso sí, ¿lo estás viendo en versión original? El doblaje es horrible, para mí le quita toda la gracia y además hay muchísimos juegos de palabras inintraducibles. Por no hablar de ese HORRENDO zasentodalaboca que no tiene ningún sentido...

Octavio B. (señor punch) dijo...

la ví en español, pero acudo a la VO en el canal de cable, y sí, hay que seguir en VOS, sin duda

fnaranjo dijo...

te esperan grandes momentos: yo he llorado de risa unas cuantas veces...

fnaranjo dijo...

en otro orden de cosas, cosas como BBTh y Modern Family confirman que el modelo clásico no está muerto, que solamente hace falta talento para mantenerlo con una excelente salud...

Raúl Martin dijo...

En la linea "geek" de esta serie hay otra inglesa (eso ya supone cierto nivel de calidad casi obligadamente) titulada LOS INFORMATICOS (THE IT CROWD), que para muchos es incluso mejor.