20 agosto 2011

CAPITÁN AMÉRICA, EL PRIMER VENGADOR, de Joe Johnston

La película del Capitán América no es, en cierto sentido, una película, un ente autónomo. El mero hecho de que toda ella sea un flashback que desde el presente nos retrotrae a la II Guerra Mundial para contarnos el nacimiento y primeras aventuras del superhéroe, la convierten en un apéndice de algo mayor. De hecho, desde, aproximadamente, Iron Man II (que no he visto) o incluso desde su primera parte, todo el cine Marvel es un enorme crossover que pivota alrededor de la futura película de Los Vengadores.
Así más que analizar "Capitán América, el primer Vengador" en sus defectos y virtudes (los tiene, pero en términos generales podemos decir que la obra es un artefacto entretenido, de narrativa más templada que fogosa, lo que francamente he agradecido porque ese es "el tono" que pedía el personaje, antes que un despipote kitch a lo Thor o ultra tech a la Iron Man), hay que analizar el contexto que está creándose. Una nueva forma de blockbusters donde, en vez de acudir al eterno modelo (las sagas, las 2ª, 3ª, 4ª...xª partes en decreciente capacidad de sorprender, entretener o evitar el bostezo) se produce algo en la gran pantalla que abreva directamente de los modelos instaurados por Marvel comics hace décadas: el crossover ficcional. Tanto esta cinta como "Thor" se trufan de guiños y cameos que pretenden formar un universo cohesionado, a la imagen de aquellos tebeos que en los sesenta se interseccionaban cada dos por cuatro. Es un ardid comercial pero con evidentes encantos argumentales, muchos más que estirar el chicle de un primer título hasta propiciar sagas aburridas e infinitas. Aquí tenemos esta peli de sabor a "serie B" que como Matriushka se inscribe en otra narración muhco mayor, la de la creación de un super grupo, los Vengadores, historia que nos será contada... y que, gracias al formato crossover, se está contando también aquí, y cinta a cinta. El espectador que solo acuda a ver este Capi, o en un año, la venidera Vengadores, tendrá unos minutos de entretenimiento, pero igual que en las sagas viñeteras, el lienzo completo solo lo percibirá si se pimpa toda cinta Marvel, poruqe esto es un todo. Despersonalizado, sí (o no tanto, Brannagh se hizo notar en su título) pero quizá, para un chaval de 15 años, fascinante como en su día lo fue para nosotros esta idea en viñetas.


¿Y si no conoces los superheroes o no te interesa este universo, sino tan solo esta historia de un supersoldado? Bueno, si te divierte Indiana Jones, y salvando muchas distancias, creo que esta cinta puede hacerlo también: hay héroes, hay nazis, hay armas arcanas, hay acción... para ver cosas mejores, intuyo, habrá que esperar a "Super-8" o probar en los márgenes, otros cines, que también son posibles. Aunque vale, es veranete y no estamos para social-cinemas.

1 comentario:

Int dijo...

El problema está cuando por culpa de ese proyecto mayor, el resto de títulos carecen de la personalidad adecuada para destacar, meros satélites.

Con todo, el problema es aún mayor. El éxito de "Iron Man" ha hecho mucho daño. Una película digna, sí, pero no mucho más y que ha quedado como el listón al que llegar. Ahí tenemos muestras que no tienen nada que ver con el proyecto de Los Vengadores como "X-Men. Primera generación" o "Green Lantern" y cuya calidad es muy discreta (y siendo amables).

Gracias al avance de los FX digitales y al perfeccionamiento de las técnicas de producción se pueden confeccionar productos más o menos espectaculares sin mucho esfuerzo (¡Magneto elevando un submarino! ¿Qué más queréis?) y que dan el pego.

Ya lo dije en el blog del amigo Fer: "El caballero oscuro" fue casi un pequeño fenómeno social y recaudó lo que no está escrito (1.000 millones en la taquilla internacional, unos números que las recientes cintas de superhéroes ni sueñan con alcanzar) pero no ha sido nada revolucionaria. Nadie ha querido seguir sus pasos. Ahí ha quedado, como una isla solitaria esperando a que, quizás, "The Dark Knight Rises" recoja el testigo. ¿O lo hará "Los Vengadores"?