27 octubre 2011

ARCTIC MONKEYS "Suck it and see"

Las cosas que pasan. Uno atiende a uno de esos grupos "hot", relumbrón de temporada que debuta con un disco de esos que hacen ruido mediático, y la cosa queda ahí. Llámenlos Strokes, Franz Ferninanz o... Arctic Monkeys. Aquel discazo atesoró pop-rock brioso , saturado de ímpetu y juventud, magnífico. Luego los olvidé  pensando que como tantos otros la banda ría a menos, manteniendo su toque personal y apagando poco a poco la fuerza del empujón de arrancada (que fueron, en fin, gaseosa rock, acné con guitarras en SU momento).
Por eso la sorpresa no puede ser mayor al haber atendido a "Suck it and see", su último Lp, gracias a que la banda salía en portada en la Rockdelux hace meses. Yo recibí esa portada con escepticismo. Sobres por detrás, y todo eso (es un decir, confío bastante en la libertad crítica de la revista, lo digo de paso, pero vamos, no me lo creí demasiado, pensé que buscaban el tirón del grupo del momento con pedigrí indie). Pero bien, lo que hace veinte años derivaría en desconocimiento e ignorancia hoy pasa el peaje Spotify, y no es difícil comprobar por uno mismo las cosas.
Y las cosas son un disco que me revela una banda cinco años más vieja y cinco años más sabia pero ni un minuto más fofa o dispersa. ¿La mejor banda de una generación? No seré quien lo desmienta, sobre todo porque tengo mucho que repescar de los "monos" y aventuras musicales paralelas (The Last Shadow Puppets, bandsas sonoras...). Y ni sé si lo haré, mira... Pero eso sí, "Chúpalo y mira" (nada sexual en realidad, pero el título ya ha levantado lógica polvareda) demuestra un presente sobrado de talento, con melodías perfectas como un «Love Is a Laserquest» totalmente 'The Smiths' , con rock turgente y hard de alto voltaje («Don't Sit Down 'Cause I've Moved Your Chair») y capaz de estructuras melódicas laberínticas y paisajes sonoros sorpresivos (dentro de la ortodoxia pop rock) como «All My Own Stunts».
Lo último de los monos árticos, no lo duden, se instala en el podio de los discazos de 12011 entre pop clásico de lujo y rock podreroso y con mucho nervio. Y demuestra que nunca fueron tan solo hervores teen sino un proyecto amasado con mucho talento y de largo recorrido. Además, demuestra que se puede hacer rock para las masas sin resultar sonrojantes, mesiánicos o facilones.

1 comentario:

iaGo dijo...

Su mejor disco hasta la fecha. Mantienen toques de sus primeros discos, la pesadez del anterior, y melodias pop propias del señor Turner. Uno de los discos del año, totalmente de acuerdo.