07 octubre 2011

CUÉNTAME CÓMO PASÓ (TVE)

Ayer por 1ª vez en mi vida visioné (oh, qué palabra... uno se siente futurista vintage, al escribirla) un capítulo entero de "Cuéntame cómo pasó", serie decana y posiblemente la única del mundo que acentúa todas la palabras de su título.
En "Cuéntame", todo está muy acentuado
Vale, me pueden decir que para sacar conclusiones debería ver más, "meterme" en la ficción.
Y un cojón, cachond@s.
A ver, todos hemos zapeado y dejado un ratito la serie más exitosa de la televisión actual, ¿no? Yo hasta en su día hablé de ella a raíz de un agravio comparativo (refresca tu memoria, fue aquí) pero ya digo, tirarme la hora ¡y pico! entera (innecesaria, arrítmica, estirada artificialmente, aburrida) sin cambiar de canal, eso nunca. Bueno hay truco. Estaba yo dormido y cuando desperté, en una forzadísima postura "sofatera", acababa de comenzar el asunto.
Bien, ¿qué decir a estas alturas? pues mucho, como que me ha sorprendido lo pueril de su guión, todo tópico, todo además bien mascadito, que nadie se pierda, que se note dónde estamos haciendo drama y dónde comedia, que los sentimientos sean cristalinos y que se sobre-expongan con frases bien elocuentes y claras. ¿No se puede sugerir con miradas y silencios?¿insinuar sin revelar, dejando que sea un espectador activo quien elabore y concluya? Vale, "Mad Men" demuestra que, mirando al pasado, de un modo paralelo al de los Alcántara, se puede hacer la cosa de otro modo. Pero aquí, ya lo dije muchas veces, se juega en otra liga. "B". No, mejor, de patio escolar.
Los actores no son lo peor (hay ejemplos ibéricos mucho más sangrantes, ciertamente) pero ello no equivale a contención actoral: todos sobreactúan. Inenarrable un momento que os describo gentilmente: la hija da clases de escultura en barro, supongo que a excluidos sociales, en una parroquia o algo así, y sus díscolos y traviesillos alumnos se mofan de ella, se crée que tiene un "lío" con el cura. ¡Escándalo... es un escándalo!! Bien, la situación se plantea y arregla en unos diez minutos, no profundicemos, y mediante un sonrojante discurso para bobos "mirad mi brazo, ¿qué veis? ¡nada! ¡Pues hace unos meses estaba lleno de marcas de agujas, por eso estoy aquí, porque si puedo evitar que sigáis ese camino...!". Uf, catequesis en Jueves, lo que me faltaba.
Terrible, ñoño, facilón, intuyo que culebronero, inverosímil (un exministro caido en desgracia en vez de escribir un libro y forrarse dando conferencias acaba de...¿vendedor de cohces? ¡venga, cuñao!!!), enfático (esas músicas recalcando los momentos de ¿comicidad?), lleno de topicazos usados como atrezzo y no para cuestionar una época, una actitud social, nada (la movida, amigos, ya está aquí, pero no pasa nada, papi y mami también van a tomarse "medio" cubata a un bar de punkis y drogotas)
En fin, ¿sigo? esto no es tanto un análisis como una risotada bien fuerte y cargada de bilis. Una venganza por "intentarlo" y darme el tortazo contra esa pared de merengue que es "Cuéntame cómo pasó"
Nunca mais, y a quienes adoran esa estupidez, les recomiendo lo primero que pillen en HBO... hasta lo más desatinado de esa cadena será seis mil veces más aprovechable que este culebrón venezolano de luxe (no es mucho más, aunque lo "ambienten" en nuestro pasado... algo por cierto que carece de valor en sí mismo, ¿por qué darle puntos a algo sólo por ambientarlo hace treinta, cuarenta o dos mil años?

2 comentarios:

Ximo dijo...

Bueno, yo siempre he pensado que las series de HBO y AMC, e incluso las de Showtime o FX juegan a otra liga bien distinta, la cableada, y su audiencia es muy diferente a la de las Networks y su sistema alimenticio a base de publicidad. Por lo que, si hay que hacer alguna comparación es con las series americanas de ABC, CBS, NBC, Fox y The CW, o con las inglesas BBC, ITV o Channel 4, las cuales son televisiones generalistas. Aún así, intuyo que en la mayoría de los casos perderían por goleada, sobretodo respecto a algunas series inglesas como Skins, Misfits, la soberbia The Hour, Luther, Shameless, The It Crowd o Downton Abbey con sus guiones tan cuidados, actores buenísimos y su sistema de temporadas cortas y muy trabajadas que deberían ser el perfecto ejemplo como espejo en donde mirarse.

Por otra parte, también recuerdo leer a algún que otro guionista español de series que decía que ya le gustaría poder tener la libertad que se tiene en el cable americano, o sin ir más lejos, incluso la que tuvieron los hermanos Sánchez-Cabezudo, guionistas de la serie española Crematorio para Canal+. El tipo de audiencia manda.

De todas formas, por lo que veo, he tenido la suerte de no acabar por ahora viendo ni un solo minuto de Cuéntame o series españolas de calidad parecida o incluso peor, que seguro que las habrán, aunque a veces los sofas te juegan una mala pasada y son auténticas trampas mortales en las que uno puede acabar atrapado sin remedio, en medio de una pesadilla catódica, jeje.

Octavio B. (señor punch) dijo...

sí, de acuerdo, yo no fui a más en el post. Digamos que la CAUSA me la trae al pairo, miro el resultado y es patético. Pero es cierto, la culpa es no tanto de falta de talento profesional (auqne me cuesta pensar así en el caso de los directores... los grandes nombres también trbajaron por los huevos y bien que hicieron pelis memorables)como de la intención clara y patética de los qumecenas y mandamases de la teleficción.
Y otra verdad, lo que comentas del pago al menos en cierto sentido: desconozco, y sé que las hubo, las series españolas realizadas para canal *, creo qeu una en concreto es una bofetada a la cultura del ladrillo y del pelotazo. Cosas así hacen falta, críticas, bien realizadas, bien interpretadas y que no sean marihuana para el intelecto del espectador.