17 octubre 2011

La cultura, eso que no sirve para nada


Lo hablé en Madrid el otro día con un familiar que está en una APA (bonito lugar hoy, Madrid, para estar en un APA).
La discusión es casi decana; la utilidad de la cultura (además, mal entendida como las humanidades, y la cultura es más, mucho más) en una sociedad productiva, en un sentido capitalista del progreso. Parece que "saber mucho de historia o de filosofía, o de literatra, o de... no nos va a sacar de la crisis”.

Cultura como entropía, los maravillosos inventos del TBO por el profesor Franz de Copenhague


Parece que solo la macroeconomía de mercado y la Industria (aquí sí, con MAY.), la producción, la cadena fabril a tope echando humo por sus rendijas, tienen la solucción para salir de una crisis económica. No lo discuto en un contexto de inmediatez, en una necesidad social que hoy nos urge, que aprieta. Aunque este contexto es el de una determinada sociedad, la del consumo, la de quien quiere un piso y luego un coche y luego un piso en la playa. Con piscina comunitaria, que la playa se llena. Con piscina propia, que en la comunitaria tienes que hacer vida social. Y ya toca viajar, lo haremos después de pagar esta cena en nuestro restaurante habitual. Si no tienes un perro hoy no eres nadie. Pedigrí, por favor...
Si no hay producción (de automóviles, de construcción, de energía) el chiringo se hunde porque hemos creado un modelo sostenido en un mercado, una contínua cinta de Moebius de compraventa.
Pero algunos, no obstante, pensamos que si has tenido que buscar en google qué demonios es eso de una "cinta de nosequé", ahí hay una carencia. En el fondo si una sociedad no fundamenta su tejido en una cultura fuerte, el edificio no sirve, y deviene una cárcel quebradiza que precisa de andamios externos. Vendemos una idea de “comunidad” (estado, país, nación, pueblo) y la supeditamos, esclavizándola un poco, a otra comunidad. Una que, esto diría que es estadístico, tiene mejor educación, mejor I+D, un respeto por lo histórico como definitorio, una defensa de lo cultural más concienciada y sólida.
Pienso que saber de filosofía puede no ser la medida urgente para sacarnos de la crisis. Saber de Historia, bueno... como me han dicho hace días, no saber de historia nos ha llevado a esta crisis. Y es cierto. Si todas las escalas de las sociedades mundiales valorasen de otro modo el auto-conocimiento, respetándolo como reflejo de posibilidades que ya han sucedido (y por ello, capaces de alumbrar el futuro de nuestras decisiones presentes), quizá todo el problema crediticio que ha hecho estallar al neocapitalismo por los aires, no se hubiera dado. Y no estariamos discutiendo si la Historia saca o no de una crisis económica porque en cierto grado la habría evitado de raíz.
Además, es que no: la cultura genera industria, economía, dinero. Negocia con ideas, pero también con tierras, con acciones que redundan en la economía sectorial de un lugar, con movimientos poblacionales que regeneran espacios urbanos, etc etc. Pregunten a cualquier profesor de universidad si esto no es así (yo lo hice hace poco, conste, o más bien el profesor, un gran amigo por cierto, sin sacar yo el tema me lo ilustró directamente)
En todo caso, lo veo claro: la cultura (que no es solo la política educativa, la ESO y chimpún... aprendemos hasta que vamos al hoyo, por la vía de la acción cultural activa. Leer, ver arte, autoexigirse como esponja de vida es el plancton social, es el alimento (casi invisible, impalpable) que precisa la ballena (un aparato enorme, ruidoso, de movimientos poderosos). La ballena somos la sociedad, claro. Con vuestra cultura ya habréis pillado la metáfora (y tampoco tendréis que buscar "metáfora" en google). No hay ‘cultura inútil’, lo creo ciegamente. Tampoco hay cultura productivamente vistosa, hiper-capitalista; es otro camino, tranquilo, nutriente, apaciguador y que germina poco a poco para que quien lo recorra pueda también encabezar otras ligas.
Toda actividad industrial tiene dos partes: el que aprieta en la cadena, y el que inventa la cadena y lo que esta produce. Sin ideas, no hay producto, así que entonces solo resta comprarlo, y vendernos como mano de pobra. Aprieta la cadena. Pero las ideas no las fragua un inepto microespecializado, sino una sociedad entera (que efectivamente puede parir "ineptos pmicroespecializados" muy útiles el el productivismo) que se ha cultivado, que prioriza de un modo que no es el del pelotazo, ¡toma ladrillo!, tan ibérico (y que me temo va a volver en... unos meses).
Por otro lado, alguien también me ha comentado recientemente que a los poderes no les interesa un electorado pensante. Voto “SOE”, porque ¡aymiFelipe!. Voto a Espe, es una Verdadera Señora. Punto pelota. ¡No pienses, sé productivo en mi cadena (otro tipo de cadena, pero…)!
Mas si quieres pensar, en la relativización/ninguneado de la cultura no encontraremos la forma de que lo hagas, amigo.
Y finalmente a modo de reflexión personal, de individuo a individuo, no ya hablando de “El Sistema” y todo eso… ¿hace falta decirlo? sí, hace falta: la cultura es exigente (ver según qué cine, leer según qué libros o cómics, buf... yo llego cansado del curro, de la cadena, déjame ver 'Sálvame'), pero esa exigencia recibe recompensas personales, opera en un ascendente contínuo, arrebatado y fascinante , y resulta una "maravilla in progress" que te llena y te hace feliz día tras día... no se trata de acaparar datos para lucirlos ante terceros a base de Reader's digest, sono de algo más íntimo. No, sin amar el acto cultural no se puede entender todo lo demás, todo lo que he regurgitado en este post... verbo que, espero, no hayas tenido que ir a buscar en google tampoco, claro.

4 comentarios:

Int dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Int dijo...

La reciente suspensión de la Mostra de Valencia por parte del ayuntamiento de la comunidad encabezado por Tita Barberá supone una triste ilustración a tu texto.

Hace años, antes de la catastrófica irrupción de esta crisis en la que nos ahogamos, el crítico Jesús Palacios decía en una entrevista publicada en el macro-fanzine Mondo Brutto que si se editaban tantos libros es porque el gobierno tenía que rentabilizar -esto es, sacarle un partido- al dinero que se gastaba en hacer que la gente aprendiera a leer. La culura como escaparate, como espacio que hay que llenar "por que sí", para lucirlo sin comprometerse con ello.

Y más en un país en el que parece que presumir -bien entendido- de conocimientos es mal visto. Sólo hay que ver como un término tan deleznable como "gafapasta" se esgrime contínuamente para señalar a aquellos que, según algunos, "se pasan de listos": ya sabes, si te gusta David Lynch o "El árbol de la vida" no es porque su visionado te producta una satisfacción personal o intelectual, sino porque "vas de guay", "para aparentar".

Y ahí puede radicar el problema. Que esa alergia a la cultura (sé que el recurso al "Sálvame" está ya muy visto, pero convertir a alguien como Belén Esteban en casi un icono nacional no puede ser más ilustrativo) parece que la tenemos inoculada en nuestro espíritu cañí, es parte de nuestra esencia; y la crisis no ha hecho que subrayar lo evidente.

Para terminar estas breves palabras (y seguramente atropelladas y excesivamente negativas, no lo niego), un ejemplo de lo dicho: un amigo me comentó que, hablando con un conocido suyo, le comentó el libro que estaba leyendo en ese momento. Ante su sorpresa, el otro le preguntó que porqué estaba leyendo un libro si ya había terminado los estudios. Sin duda, un caso aislado que no se puede convertir en dogma pero, ¿no explica también muchas cosas?

Octavio B. (señor punch) dijo...

el ejemplo final provoca vértigo, buf... aunque no sea más que eso, una anécdota, es 'jevi'.

Por lo demás, gracias por tu comentario, cuece y enriquece ;) Mostra de Valencia, ayudas gallegas al cómic, los recortes en la enseñanza pública... la cultura bombardeada, y lo que nos queda, me temo. Es otro síntoma del asunto, de la depreciación que sufre hoy lo cultural. Los ayuntamientos y comunidades no tienen líquido y ¿donde cierran grifos? en todo aquello que nos cultive, que nos convierte ne seres REALMENTE pensantes, críticos. A nadie le interesa gobernar sobre pueblos cultivados, que ejercen la crítica continua sobre quienes les gobiernan por delegación. Con esto, se ablanda el concepto "poder delegado" claro, si el delegante no es consciente, si vive en una bola de chicle bobo...
"eres un gafapasta", jo, en el mundo de los tebeos esto fue una puta plaga, vergonzoso empleo descalificativo de una actitud afín a la 'expansividad cultural' (esto es, a estar abierto, a no quedarse en lo mascado).

Octavio B. (señor punch) dijo...

Y Sálvame...

no es ni trillado ni inadecuado ni menor. Bueno, Sälvame es la punta de un iceberg: todo tele 5 y ya casi todo Cuatro, buques 'videotizantes' que ya sabemos quién gobierna en el fondo, allá lejos, un señor procesado por prostitución infantil que gobierna Italia desde la ultraderecha, y que claro, lo último que le interesa es una humanidad pensante. "A mí me divierte ver discutir a la Esteban" esto lo juro por DIOS que lo oí yo, y en familia. No, no es menor porque es aborregante, y porque anestesia los baremos de calidad a un sector poblacional que termina pensando que Cuéntame es el colmo de la calidad, de la sofisticación, de la perfección catódica.
h ¡y los telediarios de la cadena amiga? telita sensacionalista... Tele5 es simple y llanamente, peligrosa y dañina intelectualmente. Yo recomiendo ni zapearla.