04 octubre 2011

LA HERENCIA VALDEMAR/LA SOMBRA PROHIBIDA, de Jose Luis Alemán.

Hace falta cine así en el circuito nacional. Un panorama que no debe confundirse con los años noventa y la renovación del cine de la primera democracia, época de relumbrones que escondía hoquedad (hasta Médem, parece a la luz de su última deriva, se agotó llegado un punto de su carrera) y aupó inmerecidamente a "autores" que, lo saben, no son precisamente de mi agrado (Amenaaaabaaar) o propició un cine social del buen rollito que aplicó sin chispa ni mordiente el esquema Ken Loach sin el vitriolo del mejor Loach.
En el s XXI de todo aquello parece que sólo sobrevive dignamente Urbizu, que curiosamente es un autor que se expresa intensamente a través del género puro (el "polar"). Y lo mejor del nuevo cine español (de Vigalondo a Balagueró) está buscando su fuerza expresiva en un cine, a priori, poco "serio" (inciso, ese apriorismo chorras que tanto gusta al español medio: ¿es más serio el mediocre panfletito "Los lunes al sol" que el eficaz clasicismo de "El orfanato"? con esta te entretienes en un pacto entre director y espectador que nos conduce por tópicos y homenajes a la historia del género, mientras que Aranoa simplemente se crée un profe y nos da su leccioncita... que a la postre es obvia y maniquea).
Bien, al tajo: Alemán dirige un díptico (son dos películas que es una sola, aviso a quien no la conozca) que se inscribe en esta aproximación del joven cine nacional a los géneros. Y lo hace con un atrevimiento que no es común, porque el universo del director se aparta de los caminos más "a la moda" y hurga en el terror añejo. Lovecratt, por supuesto, es la madre del cordero Valdemar, pero también Poe, y el goticismo cinematográfico de Terence Fisher.

"La herencia Valdemar" y su continuación "la sombra oscura" hablan de caserones misteriosos y ominosas fuerzas oscuras, demoníacas. Del 'Necronomicon', de sectas, de Cthulhu. Hay guiños al cómic "The Sandman", actúa en su último papel Paul Naschy, y también tenemos elementos del cine de serial killers y el género de los fantasmas y casas encantadas, el terror psicológico y toda variante que queramos, dentro del paradigma inicial: la reverencia incondicional a los clásicos, al universo de los autores de "En las montañas de la locura" y "El corazón delator" por encima de todas las cosas.
En ello hay un acto de reivindicación creativa, la del autor que no se preocupa (ni se ocupa) de los devaneos de las modas, lo que se refleja en un estilo cinematográfico demodé, ampuloso y acartonado, gótico. Hasta las interpretaciones, poco realistas, como de opereta chusca o si se prefiere de 'serie Z', están a tono con esta idea de recuperar algo perdido.

Es lo más interesante de un film lleno de buenos momentos, puestas en escena sugerentes y guiños a esa cultura "B" que tanto pueden gustarme, pero hay que reconocer que la pirueta no sale redonda. Por lo desmedido del proyecto (otro signo valiente: con estos mimbres tan poco "fashion", Alemán se marca una peli de más de tres horas, aunque la divida en dos cintas, intuyo que por imperativo comercial -¿?-), la peor parte se la lleva una descompensación dramática, donde el esquema narrativo de este ambicioso artefacto se demuestra arrítmico, y sobre todo, ay, es patente una distancia notable entre los pasajes del flashback, el largo flashback desarrollado en el siglo XIX y principios del XX y que explican los sucesos y vida de los Valdemar, y los hechos que suceden en nuestros días. Es evidente, a la luz de lo arriba expuesto, que es en ese universo vintage donde el director se luce más y donde el espectador más disfruta la cinta.
Con todo, honradísimo ejercicio de estilo que demuestra autoría insobornable.

5 comentarios:

Int dijo...

Mira que soy un condicional de Lovecraft (sobre todo) y Poe (algo menos), pero con el cine fantástico español no puedo. Y sí, de nuevo son prejuicios, pero tengo claro que en el cine (como cualquier otro arte) las intenciones son loables, pero no bastan. Cuando miro las portadas de estas dos películas me viene a la mente el fallido proyecto de la Fantastic Factory y a cosas tan horrendas como "Dagon", también basado en el maestro de Providence, y me echan para atrás.

Y es que, en general, nunca he conectado con el cine fantástico español: ni con el hoy muy reinvindicado pero en su mayoria mediocre de los años 60/70 de Naschy y compañía (perfecto ejemplo de intenciones sin resultados) ni el de nuevo cuño, como el de Amenábar o Balagueró.

Por supuesto hay excepciones: esa isla inclasificable que es "Arrebato", por encima del bien y del mal; la angustiosa "Tras el cristal" de Villaronga; algunos títulos de Jesús Franco o las primeras películas de De la Iglesia, Medem o Bajo Ulloa.

Con todo, no deja de ser gracioso que diga esto cuando, por ahora, lo mejor de lo que llevo visto este año en cines es la portentosa "La piel que habito".

Octavio B. (señor punch) dijo...

curioso: acaban de poner Arrebato en la 2, qué barbaridad de peli... no mezclemos, jeje, Valdemar es un menú del día, Zulueta, El Bulli

Víctor M. dijo...

Yo también soy incondicional de Lovecraft (adoremos al gran Nyarlathotep), pero, para ser justos, las adaptaciones (¿adaptaciones?) de los USA son para echar a correr.

Que gran desgracia que a Guillermo del Toro le hayan parado "En las montañas de la locura". Daría mi polvorienta edición del Necronomicron por ver esa película antes de morir.

Octavio B. (señor punch) dijo...

una duda, ¿habéis visto esta doble peli o habáis en términos generales?

Int dijo...

No la he visto. Como indico en el comentario, me guío por mis prejuicios hacia el cine español en general y el fantástico en particular (aunque ayer vi "No habrá paz para los malvados" y me gustó mucho).

Y bueno, Víctor M., a mí no me gusta Guillermo del Toro así que no sé si me convencería su versión de "las montañas de la locura" (sus guiños lovecraftianos en el primer "Hellboy" me chirriaron bastante). Además, esa obra ya la adaptó carpenter en "La cosa", así que todos contentos.

Quisiera destacar una película que suele torcer el gesto de la crítica más seria (?) pero que a mí me parece extraordinaria: "Re-Animator" gamberrada gore que adaptaba de manera más fiel de lo que se suele decir el relato paródico "Herbert West, reanimador"

El productor, Brian Yuzna, también es un gran conocedor del escritor de Providence como demuestran sus estimables trabajos como director "Society", "Ritos satánicos" y muy especialmente el film de episodios "H.P. Lovecraft's Necronomicon"