15 noviembre 2011

el equilibrio crítico

Hace poco recuperé una lectura en la revista "Dirigido por...", donde más o menos se subtitulaba "contra la crítica y a favor del estudio". Más o menos. Me preocupó que se estableciesen prioridades, otorgando mayor importancia a una cosa, la investigación, frente a la otra, la crítica. Un poco movido por la lectura citada me permito plantear aquí algunos de mis ya famosos rebuznos al respecto.
Una nota más: menda gusta engalanar sus blogs con material gráfico. Soy así, y espero, a veces, que ello tenga un plus de información, añada un cierto tono o un matiz al mero texto. Pero... ¿qué leches ilustrar en un texto sobre el oficio de la crítica y la actividad investigadora? Pues obvio, las flores son siempre bonitas, perfumantes y relajantes, así que ea, aunque no tenga nada que ver con el asunto, mami te traigo flores de mis amores.

La cuestión es esta: últimamente leo artículos (bueno, uno) que parecen ver las opciones como un choque frontal, como una suerte de comparativa o de batalla. La proliferación (gracias a la red, los blogs, etc) de páginas e individuos que se animan a dar su opinión sobre cualquier fenómeno cultural (sea música, deporte, cine o historieta) es un hecho. Hecho que contrasta con el anquilosamiento de la disciplina investigadora en esos mismos campos, intuyo, dado que no basta con tener la posibilidad de autoeditarte (eso es en el fondo un blog) para investigar algo, lo que sea. Es más, está claro que no es lo mismo postear que pasar por una revisión de pares, por ejemplo (algo, empero, que también sucede en una revista de crítica).
El tema no obstante no está en señalar la libertad que propicia la blogosfera como constatar que, quizá, esa libertad (y su eco o éxito) ha propulsado una corriente de opinión agresiva. No solo contra las acciones digamos amateur de crítica on line, sino casi por extensión, hacia el mismísimo ejercicio de la crítica. Criticar, en este contexto confrontante, queda relegado inmediatamente a una segunda posición.
Pienso que es erróneo desde la base del propio razonamiento obrar así, sencillamente porque la crítica y la investigación parten de objetivos diferentes (por no decir opuestos). Muy grosso modo, la primera trabaja sobre el material del presente y la labor investigadora atendería al pasado. Insisto, muy grosso modo. Es más, la labor crítica busca la orientación para el lector, algo a priori esquivo, mientras que la segunda busca desentrañar la naturaleza, los procesos, los recursos o cualquier otro aspecto del medio tratado. En resumen, un buen estudio no valora, no juzga, mientras que una crítica sí. Con la mayor objetividad posible, pero ese es su cometido: de Rockdelux a Dolmen, de Dirigido Por a Melómano, la crítica tiene por fin último orientar al lector.
La orientación es un equilibrio arriesgado en que no basta, por supuesto, confesar un gusto personal. No, la crítica no se ciñe a un "me gustó" engalanado con ripios y adjetivos para rellenar párrafos. Es común opinar de este modo, pero en el buen ejercicio crítico, para llegar a ese destilado final y que siempre está presente ('me gusta') se deben barajar conocimientos para situar la obra en su contexto, con sus referentes, y destilar sus facultades formales. Es la "zona de objetividad" de toda crítica. Y además, algo que suele olvidarse, el crítico es escritor y por tanto hablamos de estilo literario y de personalidad autoral. Una vez más, y creo que esto no es fácil, ambas cosas no deben desatender al principio de alta objetividad.
El Rockdelux nº 300 abre con un editorial donde se dice que "desde su creación en noviembre de1984 la revista se ha hecho eco de las nuevas tendencias (...) pero también ha dado relevancia a artistas injustamente ninguneados". Y enarbola el eclecticismo como bandera. Y creo que esta es una buena brújula para todo crítico de cualquier disciplina: diseccionar el presente sin complejos, sin reducir el campo de acción (eclecticismo), y claro, para hacer esto, hay que conocer el pasado. Y cierto, conociendo esa tradición, el crítico descubre, emocionado, tesoros ocultos que debe rescatar, segun su criterio (y constatando quizá una influencia posterior, más o menos subterránea). No hablamos de investigación, sino de la percepción personal del merecimiento que un particular tiene, tuvo y merece recuperar.
Hay utilidad en entender así al crítico o a la publicación de crítica, una que nada tiene que ver con equipos de investigación histórica, por ejemplo.
El investigador es quien estudia los procesos, las causas, las 'gramáticas', los nombres propios y las diferentes escuelas artísticas del pasado. Desde mi perspectiva, no existe el estudio del presente fiable. el "Hoy" puede ser tocado en una investigación, claro que sí, pero intuyo que apenas como conclusión, o como conjetura final. Llámenlo deformación profesional, pero me comí una carrera entera (Historia con su especialidad en Arte) oyendo que el historiador analiza, investiga, procesos del pasado sobre los que ya cabe la mirada en perspectiva. Será el propio equipo investigador el que fije dónde esta perspectiva ya es demasiado corta y distorsiona la percepción... asunto que no solo no incumbe al crítico sino que le es ajeno: el crítico quiere descubrir hoy lo que será estudiado en diez años. El crítico, pues, sí, apuesta, mientras que el investigador no lo hará jamás. El adjetivo calificativo no es el mejor compañero de un investigador. Si lo es, no obstante, la escuela metodológica (una de ellas) la interdisciplinariedad (concepto que me incrustaron a fuego, por cierto, en mi primera clase en la facultad, y no es una metáfora, lo hizo el profesor de prehistoria, como les cuento, en la primera hora de clase de estudios superiores que recibí en mi vida) y otras hierbas, que, supongo, desconozco.
La investigación, pues, esclarece desde su dialéctica tesis/antítesis al medio artístico. Y esto es significativo. Porque no se puede concebir la investigación de una disciplina humanista con parámetors de ciencias de la naturaleza. La manzana e cae del árbol aquí y el Tombuctú. La trascendencia de la perspectiva en Fra Angelico puede ser teorizada desde presupuestos opuestos por dos historiadores que compartan despacho. Y añado: esto, en el estudio del arte, es bueno y necesario, porque es lo que nos acerca a esa meta que es el conocimiento pleno de la disciplina humanista. Meta, obvio, inalcanzable. Somos estudio, somos traslaciones excéntricas en torno a los saberes del hombre. Y esto incluso en ciencias puras... pero este es otro tema.
Sí, llevo un párrafo divagando...
Uf, podríamos seguir también nosotros en elipsis alrededor de estos dos ejes, crítica/investigación, pero espero que con estas (no) pocas palabras mi postura esté ya bien expresada. Crítica e investigación no son comparables porque son disciplinas diferentes (aunque a veces se manifiesten mezcladas), y ambas las considero necesarias... desde luego, yo sin la lectura sistemática de Rockdelux, U o Dirigido, no sería quien soy, Y sin la lectura de libros de referencia como alguno de Gubern o McCloud en su (lejano) día, tampoco. Si la revista 'Dirigido por' fuese on-line y permitiese la interacción con el lector, este post sería un espeso y cruel (por largo) comment. Como es en papel y carece de espacio para los lectores, me queda la satisfacción de escribírselo a este, mi espejo.
Ah, y ¿de verdad se creían que no encontraría una imagen ad hoc?
"Ice Haven", críticos e investigadores, para el artista Clowes, todos idiotas

5 comentarios:

gervilches dijo...

Arg, blogger se acaba de tragar un comentario de los largos, en la mejor tradición de la coctelera. Bueno, te decía básicamente que estoy muy de acuerdo con lo que planteas, que la crítica no es sólo la opinión subjetiva de un señor, y que es igual de necesaria para el desarrollo de un medio. Yo celebro que haya gente haciendo ambas cosas, de hecho, como comentábamos ayer.

También te comentaba que en los últimos 20 años o así está empezando a insistirse en la Historia del Presente, hay departamentos con ese nombre en, que yo sepa, la Complutense y la UNED, y asignaturas. Pero efewctivamente se trata no tanto de analizar el presente con las mismas herramientas con las que analizamos la edad Media (por decir una) sino de explicarlo a través del pasado reciente. Yo creo que el historiador tiene una perspectiva única del momento presente y mucho que decir al respecto, aunque por supuesto la metodología será otra y los resultados son menos "cerrados", menos definitivos.

Un saludo.

Octavio B. (señor punch) dijo...

"Historia del Presente", qué interesante! (no sabía del tema)
También osado y resbaladizo parece, pero bien, si uno está en el conocimiento de las metodologías historiográficas y en el estudio sistemátco del pasado... supongo que este equipamiento podrá utilizarse de algún modo para el análisis histórico del presente, aunque me suene a contrasentido...


UN MOMENTO, ¿"en los últimos 20 años o así"? EH, YO ME LICENCIÉ EN 1993, ¿¿¿ME ESTÁS LLAMANDO VIEJO CADUCO??? XD

Int dijo...

Lo he dicho ya varias veces (y puede que alguna incluso aquí): entiendo la crítica como una mezcla de subjetividad y objetividad: la primera es imprescindible, porque es la que da personalidad al crítico. Y no me refiero sólo a su gusto, sino a filtrar la película por sus propias e idiosincrásicas experiencias cinematográficas y vitales.

La objetividad sería necesaria para, digamos, alejarnos del mundanal ruido que rodea a una película: la publicidad y el marketing, los premios, las otras críticas, incluso nuestra relación con la obra anterior del director para, como se suele decir, verla con los ojos limpios.

Tenemos que tener en cuenta la figura del historiador cinematográfio, aquel que desempeña una labor más arqueológica a la hora de estudiar la historia del cine desde una posición, digamos, más empírica, basado en textos o datos recopilados, a la hora de crear una cronología cinematográfica.

Quizás aquí sí podríamos hablar de una investigación, aunque ésta no tiene cabida en las páginas de las revistas de actualidad, con una posible excepción ¿cuando se elabora un dossier sobre un cineasta, llamémosle, clásico, de obra ya acabada, no se está realizando una especie de investigación con apuntes analíticos?

Octavio B. (señor punch) dijo...

int acabo de contestarte y como a gervilches, ha volado...
no puedo "repetir" ahora, pero prometo contestarte, maldición!!!

gervilches dijo...

Me he pasado con lo de 20 años, dije sin pensar! Yo estudié la asignatura en 2002, pon que llevara un par de años... Se estudiaba muchos años 80, mucho mundo posguerra fría, y claro, estaba ahí el 11S... Básicamente lo que haces es estudiar las causas recientes para entender el presente, más que aplicar metodología tradicional al mismo. Pero ya digo, me parecía interesante, porque creo que el historiador no debe renunciar a dar su visión de la actualidad.