30 enero 2011

Buenafuente, o no todo en la tele es mierda

La adaptación del late night del famoso humorista catalán a la parrilla de La Sexta 2 ha supuesto un acierto, y una alegría personal. De las cumbres de la noche más profunda, el espacio ha pasado a estrenarse en un supuesto canal secundario a las 22'15,una hora prime time y cómoda que permite la adicción catódica responsable: el magazín termina a las 23'30, hora bien prudente.

Hacía mucho que no veía en profundidad el espacio, y tengo que reconocer que lo estoy disfrutando. Andreu tiene eso que se llama vis cómica, está cómodo en todas las facetas. Brilla en el monólogo, siendo posiblemente el mejor a la hora de enfrentarse solo a una cámaf¡ra. Se le ve cómodo en la imitación -ese Eugenio-, y domina como nadie la entrevista distendida -siempre a alguien con cosas que contar, esto no es tele 5-. También se mueve a sus anchas en el gag (secciones como "el consultorio sentimental de Agatha Christie" son impagables)

Además, tras tantos años y habiendo pasado por su espacio muchos y muy buenos actores (con personajes que van del Neng al Chiqui Chiqui, por recordar algunos muy célebres), el hoy por hoy de "Buenafuente" pasa por un trío impecable: el del propio Andreu, Ana Morgade y el impagable Berto Romero. Juntos demuestran sinergia, compenetración y complicidad. Y mucha garra humorística.
Quede dicho, soy fan.

29 enero 2011

mi primera vez


...o mejor, mi primera reseña. No en mi vida, claro, qué les voy a contar... mi primera reseña para "Serie de Viñetas", el blog que acabo de abrir dedicado en exclusiva al mundillo del tebeo.

Aunque, sí, traeré el artículo aquí más adelante, pueden ser lo sprimeros en conocerlo si pinchan AQUÍ.
(ah, y no se corten en comentar en "Serie de Viñetas", no me empiecen a dejar sus impresiones en este post, hombreeee...)

27 enero 2011

estreno un nuevo blog (y van...)

La casualidad ha puesto en nuestro camino al dire de Gente Digital, espacio de información, noticias locales y... blogs. Más bien, él ha llegado a "El Octavio pasajero" y me propuso trasladarlo a su plataforma. Pero "El Octavio pasajero" no quiere mudanzas, ni patrocinios, ni nadie que no sea mi ego como único gestor.
Y además, resulta que llevaba un tiempo rondando la idea de montar un blog específico, sobre cómics, para centralizar mis artículos, noticias y servicios de prensa varios, que recibo como escribidor de un periódico.
Así que ahí lo tienen, nace la criatura.


El blog, por cierto, está AQUÍ.
Eso sí, las críticas que allí publique (esto es, la cosecha propia, no las notas de prensa ni las noticias de actualidad del sector), por supuesto terminarán por ser posteadas en "El Octavio pasajero" (o enlazadas, vamos). Porque sí, porque esta bitácora nunca va a ser secundaria, sino la madre de todas mis bitácoras (el cariño y el roce, es lo que tiene).
Aunque claro, si lo que te interesa es el cómic y solo el cómic, tu sitio es Serie de Viñetas: te evitas todo lo demás, te enteras de más cosas como las novedades del mes siguiente, eventos que me son transmitidos, etc... y además tiene un diseño de puta madre, merced al equipo de Gente Digital (vamos, que yo sólo hice sugerencias, señalé el tipo de letra que quería para la cabecera, que debería recordar al de un cómic muy, muy conocido, y poco más)

Imperium Kanye: My Beautiful Dark Twisted Fantasy


Kanye West me cae simpático. Es un rapero con todos los sobrekilos de chulería propios de los grandes del género, pero canalizados en un personaje ajeno a los cliches del rap. Culto, elegante, más cerca del college universitario que de los callejones del extrarradio. Pero ello no equivale a niño complaciente. Puede arrasar en las listas, pero cuando a raiz del catastrófico huracán Katrina escupe en directo por la televisión, en una gala benéfica, "George Bush no se preocupa por la gente negra" le echa bemoles.
Además, demuestra que calidad y éxito no son términos antagónicos, y quizá por eso su último disco, My Beautiful Dark Twisted Fantasy, está copando listas de lo mejor del 2010 (se publicó en los estertores del año pasado sin dar tiempo a procesar su caudal de logros, pero fueron advertidos por todos... hasta Pitchfork le ha dado un diez, algo inaudito).


Y es que el regreso de West supone un palacio egipcio, un zigurat, una obra inmensa que, desde el hip hop, extiende sus brazos a la música popular contemporánea, la devora y parece querer darle carta de música clásica. Mucho hip hop, claro que sí, pero también soul, y pop, y folk alternativo (Justin Vernon, de Bon Iver, anda por ahí), y R'nB, funk, música clásica, rock (guiño a King Krimson incluido), banda sonora, mainstream (esto es, ¿Elton John colabora? pues sí; puro mainstream)... un disco-sinfonía donde el todo es más que la suma de sus partes, pero donde las partes son eslabones perfectos, diamantinos, joyas del pop de hoy y de siempre. Sublime, incluso para quien no suele acercarse al mundo del rap como es mi caso (traspasada la barrera del prejuicio "rap: no", se descubre una obra adictiva, espectacular, y a un rapero carismático que enarbola letras de protesta airada, de amor, de ego).


26 enero 2011

muertos y cobardes: The Walking dead (TV)

Hay un cómic, "Los muertos vivientes". No está nada mal, al menos lo que de él leí. Es verdad que peca de ser excesivamente discursivo, y de ritmo no siempre bien sostenido (los momentos de sinceridad deplomándose por aburridísimos acantilados de diálogos plúmbeos...). Pero también es cierto que se trata de una serie mensual que plantea cuestiones poco acomodaticias (uf,qué palabraza), dilemas éticos, y pone en picota al ser humano como especie o como animal social. Plantear que tu hijo debe adiestrarse (y portar) en las armas de fuego, motivarle para que tenga el coraje de volar cabezas, por ejemplo, es uno de los primeros golpes que ha planteado Robert Kirkman en su cómic. Una obra de tensas esperas y violentos estallidos de horror, por supuesto (esto va de zombis, entre otras cosas).
La exitosa versión televisiva de Darabond (La milla verde, Cadena Perpetua), The walking dead, parte de un capítulo piloto modélico e ilusionante. en él se mantiene la tensión y la violencia física abrupta. Recrea la atmósfera renunciando al blanco y negro pero potenciando una gama cromática de ocres turbios ideal. Los actores están bien, los efectos especiales, magníficos. Los dramas morales tampoco se evitaron en este primer paso del serial (donde un hombre se debate entre disparar o no al zombi qeu ayer fue su mujer y la madre de su hijo, por ejemlo).
Pero la deriva de la primera temporada, no sé por qué, ha preferido obviar este camino, tirar por el folletín (el triángulo sin descubrir permanece, poco más), introducir situaciones tópicas y personajes planos (distanciándose del argumento original... lo que no es malo per se, pero aquí se demuestra nefasto), para buscar una sencilla road movie (además, diluyendo la crudeza gore capítulo a capítulo hasta un final sin monstruos, que revela un alarmante recorte presupuestario, me temo) donde introducir una situación por capítulo, a la manera más tópica de la ficción televisiva clásica.
Una pena: estos muertos no se atreven a incarle el diente a los temas que sí aborda, a bocajarro, su modelo historietístico.

25 enero 2011

flores en el estercolero: la cara más dulce de R. Crumb

publicado en Faro de Vigo... y una confesión, de estos concisos párrafos, me siento bastante satisfecho, cosa que no suele ocurrir a menudo (uno siempre cambiaría a toro pasado algo). espero qeu lo consideren igualmente un pequeño texto logrado.

Parece una exageración, pero muchos verán este curioso tomo como algo así, como “la zona bonita” de un lugar horri e y degenerado. Robert Crumb es el “pope” del underground y uno de los padres de la escena alternativa. También una clara influencia en novelistas gráficos contemporáneos (de hecho aún recordamos su propia novela gráfica, una adaptación del libro del Génesis donde no suprimió ni una coma del texto original). Estamos hablando de un mito del noveno arte que, paradójicamente, asienta su popularidad en una obra feroz, confesional, exagerada, y en un autorretrato en viñetas ya popular. Crumb el misántropo, el ruin, el fetichista que babea por cabalgar sobre orondas valkirias en la California hippy del LSD.
Robert, el niño tímido que no supo salir de su caparazón hasta almacenar un paquete de disfunciones sociales. Crumb, el drogadicto, el salido sexual, el huraño chalado que sólo escucha añejos discos de pizarra de bluegrass. El genio, en fin; una suerte de Woody Allen sin coartada cultureta ni la más mínima satisfacción ni interés en defender, a través de su obra, a su propio personaje.
Pero resulta que, como todo ser humano, al dibujante se le puede atribuir otra cara complementaria, amable, la del observador de la belleza más cándida, el detalle más hermoso en un gesto ocasional. El dibujante compulsivo que es capaz de sacar su libreta de dibujo para plasmar con asombrosa pericia el gesto de una mujer que espera sentada en una silla de una estación. Por el placer de la belleza, por el gusto de atraparla con un grafito y un papel. Y realmente es un placer perderse en estas ilustraciones a tinta china, exquisitas pero con toda la fuerza telúrica del estilo crumbiano (cuerpos macizos, rotundidad en los volúmenes y las formas, detallismo…)
Este es el Crumb que ahora nos ofrece Ediciones La Cúpula en un libro con escasísimo cómic y muchas ilustraciones. De mujeres, de niñas, de músicos, de sí mismo… una verdadera prueba de su talento gráfico, y una perspectiva curiosa, insólita, de este azote de los bienpensantes.

24 enero 2011

acción rock: lo nuevo de Mogwai

Vuelven los escoceses Mogwai, sin que ello parezca que vaya a cambiar demasiado su universo sonoro: el adelanto es un bucle entre narcótico y euforizante, de guitarras como papel de lija y melodías líricas, más cercano al bofetón directo que fue "Mr. Beast" que a los paisajes-con-crescendo más tópicos del grupo. No hay demasiadas novedades aquí, pero no está nada mal tampoco.
El vídeo, personalmente, me distrae: lo disfruté más con cascos en mi reproductor de mp3 (puede descargarse legal y gratuitamente, busca, busca)

Mogwai 'Rano Pano' from Spunk Records on Vimeo.

21 enero 2011

colectividad singular: Down There, de AVEY TARE

Algo hay. La música, el universo de sonidos que habitan los componentes de Animal Collective debe ser como un abrevadero exclusivo y privado del que nadie más puede beber. Porque escuchar las perlas en solitario de Panda Bear (el alucinante y alucinado "Person Pitch", búscalo con el buscador de google, está reseñado en este blog) o este debut de Avey Tare (supuesto líder de un combo sin lideratos y de miembros nada fijos), el nocturno y pantanoso "Down There", manan directamente de la pócima que les permite idear sonidos burbujeantes, amorfas texturas (aquí algo suena a acordeones sin ser exactamente acordeones, por ejemplo), melodías marcianas (más en Avey, el cabra loca, que en Panda, abducido por "Pet Sounds") y, en fin, discos que ya son marca de la casa.


Esto puede interpretarse como el inicio del declive, pero yo pienso, más bien, en un estado de definitiva madurez. Como Sonic Youth con Daydream Nation, por ejemplo, pienso que Animal Collective están en ese punto donde ya ha cristalizado un universo sonoro, perpetúan su influencia en incontables ejemplos de música contemporánea, y no tienen que demostrar nada ya. Sólo, mantenerse. Sonicy Youth, por seguir el ejemplo, lo llevan haciendo veinte años, dando discos redondos de "sonido sónico",

Y a juzgar por esta perla en solitario de Avey, los Collective entran
en este camino. Porque "Down There" es poco innovador respecto a "Fall be kind" o "Merriweather post pavillion" (penúltmas pistas del grupo madre), evoca muy moderadamente la locura peligrosa de sus orígenes, aporta pequeñas goras de sorpresa (pequeños guiños a Prince y el funk) y elabora un tono inquietante, oscuro pero sereno, como contemplar un pantano nocturno, repleto de vida, sonidos, leves movimientos, mucha noche y más bruma.
En definitiva, el manantial Collective aprovechado para transmitir un estado mental.

(escucha a Avey Tare aquí)

20 enero 2011

la lengua, el senado

Sólo una cosita; la que se está montando desde la derecha política (y la mediática ya ni te cuento) sobre el "despilfarro" que supone el empleo de las lenguas oficiales de las diversas comunidades autónomas en la cámara de representación territorial, me parece nocivo para todos.
Como lo es el desprecio prepotente de esos periodistas ultras que tratan el tema con desaires ("es una chorrada soberana", "son cortinas de humo para despistarnos de lo sproblemas de verdad de España"... ya saben).
Porque como resulta que el Senado (art. 69 de la CE...¿69? mmm!) es eso, la cámara donde se representan los diferentes territorios de España, veo bueno que se conceda un cierto protagonismo (proporcional, claro) a las diversas lenguas. Porque no, no es una chorrada el sentir de una parte del territorio de España, no es una memez, ni badalí, que en Galicia, en Cataluña o en el País Vasco sintamos el apoyo y el respeto hacia nuestra identidad liguística por parte de todo el Estado. Porque si no sentimos ese respeto, ese apoyo, en algo más que discursos a la galería, pasa lo que pasa, pasa que esas comunidades empiezan a generar un sustrato, una radical animadversión hacia ese órgano mayor. Lo sano, lo que une a la nación en vez de disgragarla (eso que no quieren los del PP, ni yo, por cierto) es entender esa diversidad como factor, paradógicamente, de unidad.
Pero no, no lo entienden.

actualización del blog "sobre Sandman"


Pues eso, nueva entrada, nuevo capítulo analizado, y de postre un post sobre Brian Talbot, ilustrador de uno d elos últimos capítulos analizados en la bitácora y figura relevante en el cómic británico.
Enlazados, pinchen en los textos con link y lean, si tienen inter´´es en ello, claor.

19 enero 2011

ci-fi y angustia: Splice, de Vicenzo Natali

La ciencia ficción como vehículo para disertar sobre la naturaleza humana y el enfrentamiento de las posibilidades imaginadas a la tecnolgía. Este es el eje sobre el que pivotan muchos títulos bien conocidos del género: de Blade Runner a 2001, pasando por Moon o la teleserie Caprica (lo que de ella ví). Luego, hay cosas excelentes, buenas y horribles, pero es cierto que, y creo que hoy por hoy nadie lo discute, la ciencia ficción va mucho más allá de las espadas láser y el Enterprise (que pueden estar, igualmente, muy bien)
Splice se suma a la corriente de especulación y tesis. Y la verdad es que el director de 'Cube' ha creado una historia que, sin negarle sus puntos débiles, deja pensando al espectador (y lo deja pensando, además, con bastante mal cuerpo).
La premisa: cómo puede incidir la creación de Vida sobre los propios creadores. Directamente, digo... estamos hablando de la relación entre una pareja de científicos (que son pareja más allá del trabajo) y la criatura que consiguen crear, un híbrido de ser humano (utilizan el adn de uno de los científicos, concretamente, el de ella) y algo... diferente, anfibio y más aún (no destripemos nada).

La sexualidad inter... inter "cosas", no sé cómo llamarlo; la naturaleza depredadora de la vida, la maternidad/paternidad, la esencia del ser humanos... Splice aporta muchos temas, discursos, puertas de debate post-proyección, y lo hace con notables aciertos. De dirección vigorosa (pienso en las escenas de laboratorio, que recuerdo magníficas -aunque ya saben, veo pelis, no me llevo una libretita ni pienso en este blog al hacerlo... igual revisando me desdigo-), convincente en los efectos especiales (la criatura, no sólo su corporeidad, sino en su recreación sonora, los ruidos que emite "Dren")... todo espléndido.¿Otro logro? el casting: Adrien Brody, Sarah Polley, con sus rostros tan normales, de la calle -cuidado; ejercicio actoral... cuando quieren, saben ser glamour fachion: recuerden a Adrien "Sweppes" Brody, por ejemplo- están perfectos).
Lástima que tengamos que señalar poderosas debilidades, todas, en general, atribuibles a un guión que peca (sobre todo en su conclusión) de demasiados efectismos y sobresubrayados -si tal palabra existiese, je je-. Y el intento de calzar, de paso, una crítica al capitalismo feroz y la industria farmacéutica, resulta totalmente carente de peso cuando estás hablando de tirarte a un monstruo, vamos...
Con todo, un buen ejemplo de aquello de "la belleza será convulsiva, o no será": se pasa mal. un yuyu ético recorre el espinazo prácticamente hasta el último segundo de la cinta.

17 enero 2011

"La última historia de Galactus", de John Byrne

En los ochenta el cómic de superhéroes, hasta el 'terremoto Miller' en DC, tenía, sin duda, un nombre representativo como pocos: John Byrne. Clásico en su dibujo, entre el realismo de Neal Adams y la estilización más contemporánea (que es decir ochentera, no moderna en un sentido s. XXI, claro), narrador eficaz y ortodoxo, resultó ser igualmente un guionista magnífico, inventivo dentro de los parámetros de un género que si no revolucionó como hacía Moore desde Gran Bretaña, sí al menos perfumó con ideas renovadoras y atractivas. Ah, si las generaciones venideras hubieran aprendido de él ese sentido de "dar un aire nuevo". En fin, que no estamos ante un Miller o un Moore, elefantes en la cristalería de los pijamas que hicieron de revulsivo para el género, sino ante un revitalizane para los signos tópicos de los superhéroes de toda la vida.


Bueno, al grano. Hay, de aquellos tiempos, un tebeo inédito de Byrne y que jamás se publicará en España. Porque quedó inconcluso y porque perteneció a la extinta (hace décadas) revista EPIC de Marvel
Se trata de una historia de Galactus, el semidios devorador de mundos, y concretament, su última historia, que al tiempo sería la última del universo. Hablamos de "La última historia de Galactus"
Byrne (en lo que sí dejó hecho, más de cuarenta páginas) se muestra algo plúmbeo (para esta revista EPIC, de enfoque adulto, busca el peso literario pero agota), esmerado en lo gráfico (detallista, grandioso en la planificación que no escatima en páginas-viñeta) y ocurrente en lo argumental. En fin, que se trata de una obra de John Byrne en su mejor momento, intentando ir algo más allá de su propia media, y trabajando en un medio que le es ajeno por seguir el modelo europeo de entrega mensual para una revista (la aventura se articula en breves capítulos).


Hay que sumar que el canadiense es uno de los autores que mejor ha sabido tratar a Galactus, otorgándole un halo trágico, que dota de una ambigüedad fascinante al tótem cósmico. Ya había remodelado su esencia dentro de la serie 'Los 4 Fantásticos' llevándole a un estado de debilidad física inaudito o diseccionando su papel como dios cósmico dentro del universo Marvel. Y ahora, se disponía a relatar su canto de cisne de un modo épico (y engolado).
Como EPIC fue súbitamente cancelada, nos tenemos que conformar con repescar on line la obra y documentarnos sobre los planes argumentales de Byrne al respecto de lo narrado (que en resumen, es una aventura en un futuro remoto donde el devoramundos investiga la naturaleza de una fuerza oculta y comparable a la suya propia).
En estos tiempos, en que Galactus sólo es utilizado como comodín para demostrar que un personaje nuevo (y sin ninguna garra) es tan poderoso que puede hasta darle caña al devorador de planetas, leer una historia donde se sigue ahondando en la fascinante natura del que es, por méritos y derecho propio/histórico el verdadero Dios Marvel (eh, lo crearon Lee y Kirby), es un gustazo. Así, pese a sus obvias debilidades formales (lo dicho, es un tebeo exageradamente pomposo) esta última historia del dios trágico asesino de mundos se disfruta, sobre todo si fuiste fan del personaje, que eso pesa en servidor.

una tortilla de pu.... muy buena


Que estas cosas hay que celebrarlas. Que la tortilla de patatas es algo así como la fuerza del destino, y aunque uno puede decir que la borda, muchos factores intervienen en la ejecución perfecta, soñada.
Este fin de semana, queridos lectores, hice esa joya que, de vez en cuando, aparece.
No fue perfecta, pues adoleció de dos ingredientes: me olvidé de la cebolla (¿alguien duda de sus virtudes en maridaje con huevo y tubérculo?) y no utilicé aceite de oliva, otro despiste, pues había.
Pero bueno, que entre el concienzudo amor (fritura perfecta, tranquila, por fases, sin saturar la sartén), el reposo tranquilo (dejé la patata frita en remojo de huevo nastante tiempo) y las calidades incontestables de mis elementos (sartén nueva, antiadherente, huevos y patatas de granja privada, no esas mierdas insípidas que te cuelan en los supermercados), y el acierto en el buen salar...
ay, amigos, qué emoción me entra recordando TODO de mi tortilla: color, olor, textura, ese leve brillo merced al aceite. Y el sabor, de escándalo, lo juro por los misterios dolorosos, de escándalo.

¿valoración de cata???? todo este post es una valoración de cata, y sí, la tortilla y el colesterol se llevan como Tom y Jerry, pero de algo hay que morir... mejor hacerlo de una tortillelosis aguda como esta.

(Pd, este artículo nace de encontrar la imagen perfecta que pillé por google, ya no sé de dónde procede, pero pertenece a su dueño, claro que sí)

entrevista a Paco Roca

Hace un par de viernes se publicó mi entrevista a Paco Roca con motivo de "El invierno del dibujante", su nuevo y excelente trabajo. Dicha entrevista fue levemente podada a efectos de ocupar el espacio de una página (ay, no, no me dieron doble página, lo que me hubiera gustado... habría completado la entrevista con una reseña de la obra). También se modificaron cuestiones de estilo para adaptarlo al del diario, como el empleo, en mi caso, de la 1ª persona. Todo ello pueden comprobarlo, en cuanto a resultados y apariencia final (la foto elegida para ilustrar la interviú y esas cosas) aquí (concretamente en la página 6ª del suplemento). La que sigue es la entrevista sin retoques, tal cual se la mandé a Paco y tal cual él la contestó. Sí, hay pocas diferencias, reconozcamos el buen hacer, respetuoso, de los patrones del faro :)

Autorretrato del artista :)

Paco Roca está considerado uno de los autores punteros del nuevo cómic español, y en su carrera atesora reconocimientos de la categoría del Premio Nacional del Cómic 2008. Ahora, vuelve a la plena actualidad con su trabajo más redondo, “El Invierno del dibujante”, donde se cuenta el intento de un grupo de autores de Bruguera por liberarse del yugo de la editorial, fundando la revista “Tío Vivo”.

Octavio -“El Invierno del dibujante” trata de un grupo de autores y una situación reales, en la España de los 50. Es un momento muy intenso, la de los grandes mitos de la historieta, por lo que se puede suponer que tu implicación, como autor, ha sido en primer lugar emocional, ¿es así?

Paco -Desde luego. Es una historia que desde hace años me apetecía hacer. Como mucha gente crecí con todos aquellas historietas y personajes. Dibujar y hacer hablar en esta historia a aquellos autores a los que tanto admiro y que eran mis ídolos infantiles ha sido muy emotivo. Muchas veces mientras trabajaba en este álbum me preguntaba qué pensarían al verse siendo los protagonistas de un tebeo más de cincuenta años después. Desgraciadamente la mayoría de ellos ya no están vivos pero si que he recibido cartas del mismo Francisco González Ledesma ratificando lo que se cuenta en el álbum o un emotivo correo de la nieta de Josep Escobar en el que me daba las gracias por contar la historia de su abuelo.


(O) -Creo que una gran virtud de esta obra es que sirve tanto para contemplar la realidad de una profesión en un lugar y momento muy determinados como para observar algo más global, el sentir de una sociedad, la española, en aquellos tiempos... o al menos tu interpretación al respecto.

(P) -Estoy de acuerdo. La intención era más llegar a comprender el día a día de toda esa gente que estaba viviendo el franquismo. Muchos de ellos, como los "5 Tío Vivo" venían de haber vivido la libertad de la Republica, todos ellos habían vivido una guerra. Había una cierta tristeza en ese ambiente gris sin esperanza. La gente tenía que agachar la cabeza, olvidar el pasado y tragar con lo que hiciese falta para seguir adelante. Un reflejo muy fiel que me ha servido para documentarme y comprender aquella época son todas las películas del neorrelismo español o los libros de Rafael Azcona e incluso el NODO.


(O) - Sí, para la plasmación en imágenes de esta historia de un modo totalmente realista (de las calles al habla de la época, la moda…), salta a la vista un trabajo de documentación exhaustivo, ¿qué nos puedes contar al respecto?

(P)- Como decía antes, ver muchas películas españolas de la época me ha servido para documentarme en detalles cotidianos; un bar, una casa, un taxi... Los NODO para ver el momento político y las pequeñas esperanzas de la gente.

Ver fotografías de la Barcelona de finales de los cincuenta, en especial las del fotografo Catala Roca. Y en general todas las fotografías de la época que pude encontrar; de mis padres, amigos, familares o empleados de Bruguera.

La publicidad también es una buena forma de comprender la sociedad. Busqué muchos anuncios y spots publicitarios.

Una fuente de información también muy importante eran los propios tebeos que hacían estos autores en Bruguera, aunque no solían dibujar fondos con excesivo detenimiento, sí que aveces aparecen algunos detalles muy representativos de aquella época. Por ejemplo, releyendo un Pulgarcito encontré una historia en la que Zipi y Zape robaban una botella que un guarda urbano tenía, junto a un pavo y demás objetos navideños, bajo su pedestal. Recuerdo que de crío no entendía qué hacían aquellas cosas allí en mitad de la calle. Cuando estaba recopilando fotos de la época para la documentación, encontré una en la que el guardia posaba muy orgullosos junto a todos los obsequios navideños que los vecinos le habían hecho.

(O) -Del contacto directo con autores de aquella época, ¿con quién te has llevado una mayor sorpresa tanto a nivel profesional como personal?

(P) -En general, lo que más me ha llamado la atención ha sido la falta de interés los dibujantes con los que me entrevisté de hablar de aquella época. No le dan la más mínima importancia a su trabajo y les parece curioso que alguien muestre interés por todo aquello. La mayoría de aquellos autores han desaparecido sin llegar a tener un reconocimiento a su trabajo.

Quizá, quien más me cautivo fue Víctor Mora. Imagino que el ser escritor hace que reescribas tu vida de una forma más novelesca. El poder pasar todo un día hablando con él y con Armonía sobre El Capitán Trueno y Bruguera fue uno de los mejores momentos de hacer este álbum.

(O) -Está claro que “El invierno del dibujante” es una reivindicación de autores como Escobar, Conti, Raf…una quinta casi mítica, la de los Zipi y Zape, Mortadelo, El Reporter Tribulete… ¿Piensas que aún se tiene una deuda con esa generación, que, por así decirlo, “toda mención es poca” hacia aquellos autores?

(P) -El Invierno del dibujante cuenta la lucha de esos dibujantes que en el 57 deciden crear su propia revista para luchar por sus derechos, un hecho por otra parte con pocos precedentes a nivel mundial. La mayoría de ellos murieron antes de conseguir los derechos sobre sus personajes, y autores como Ibáñez o Escobar no pudieron recuperarlos hasta bien entrados los años ochenta, cuando Ediciones B compro el fondo editorial de la desaparecida Bruguera. Así que se podría decir que ése invierno ha sido largo para los dibujantes y para alguno de ellos duró toda la vida.

(O) -¿Dirías que hoy están –injustamente- olvidados, o muy al contrario, han alcanzado el reconocimiento merecido más allá del estricto ámbito de los entendidos en historieta?

(P) -Estos autores crearon personajes que llegaron a formar parte durante muchas generaciones de la cultura española; "pasas más hambre que Carpanta", "era igual que Gordito Relleno"... Sin embargo sus creadores eran desconocidos popularmente, de hecho ése fue uno de los problemas al que tuvieron que enfrentarse los "5 Tío Vivo". Debieron competir con su nueva revista contra sus personajes que seguían publicándose en las revistas de Bruguera.

A excepción de los personajes de Ibáñez, Escobar y Víctor Mora, el resto se han ido olvidando con el tiempo y también sus autores. Gracias a algunas reediciones recientes se están recuperando del olvido alguno de esos dibujantes que forman parte de la cultura española y de las raíces del cómic en España.

(O) -Algo que resulta evidente en “El Invierno del dibujante” es el potente ejercicio de estilo: el empleo dramático del color, un estudiado ritmo en capítulos, etc. ¿Estás satisfecho en este sentido? ¿Consideras “El invierno del dibujante” un paso adelante en estos aspectos, en relación a tus obras anteriores?

(P) -Empezar un nuevo álbum tiene siempre una parte de emoción y otra parte de pereza. La pereza, dedicar más de un año de mi vida a contar otra vez una historia, intento contrarrestarla eligiendo temas diferentes a los ya tratados, porque cada tema requiere unas herramientas y lógicamente un planteamiento narrativo diferente.

En ese sentido creo que todos los álbumes son para mi un paso adelante en la exploración y aprendizaje del medio. En el caso de El invierno del dibujante también lo es. Nunca había hecho una historia en la que tenía que ser tan fiel a unos hechos reales. Quería que todo fuese muy creíble, casi como un documental. Eso me hizo replantearme ciertas cosas como los diálogos, la planificación de las escenas en las que quería que el lector oyese hablar a los personajes, los cambios de planos...

(O) -Para finalizar, creo que en general aún existe cierta consideración general de que el cómic es un medio muy centrado en cierto tipo de historias, casi como si decir cómic equivaliese a citar un género muy específico y con unos seguidores muy específicos, pero ante obras como tu nuevo trabajo salta a la vista que las cosas están cambiando, ¿no?

(P) -Yo creo que desde hace ya años es así. Nuevos autores se replantean qué es el medio del cómic y hasta dónde puede llegar. En cierta forma lo que llamamos "novela gráfica" nos ha dado a los autores una libertad total para romper las fronteras temáticas de lo que hasta ahora tocaba el cómic. Ahora podemos encontrar cómics que traten de cualquier tema imaginable, al igual que lo hace la literatura o el cine. Esto no quiere decir que el camino de la novela gráfica sea el único y el futuro sea este. El cómic es manga, superhéroes, infantil, BD, cómic social, periodistico, autobiográfico... El cómic debe ser capaz de tocar cualquier tema que pueda interesar a un lector.

15 enero 2011

R.E.M. Mine Smell Like Honey

Vale, le tenía miedo porque REM han dado un último discazoque podía ser canto de cisne. Pero esto...

me hace pensar que de cisne nada, "Acelerate" pudo ser, sí, el fuego del fénix, a juzgar por SU NUEVA CANCIÓN.
¡Larga vida al Movimiento Rápido de Ojos!

Actualizo: más pruebas:

el pozo no se seca: la saga Animal Collective

Si no fuera poco con la zambullida experimental total que es ODDSAC, proyecto de música y cine avant-garde bañado en abstracción y folk diluido (ya imaginarán, diluido en todo tipo de ácidos sonoros), hay que recordar que los miembros del 'Colectivo Animal' siguen pariendo obras en solitario como si fuesen los primos naturales de la célula madre. rebuscando en los sonidos que bullen en sus cabezas.
Así, mientras esperamos la continuación del manar intenso del combo (¿por dónde tirarán tras ">un disco sobrenatural, un maxi hipnótico y ese ODDSAC que los devuelve a la radicalidad extrema de sus inicios?), hay que atender a los trabajos en solitario de Avey Tare


y Panda Bear (que mientras no saca su nuevo LP nos va regalando maxis).


Volveremos con detenimiento a hablar de ellos, ni lo duden, pero ahora les dejo perderse en estos dos vídeos a modo de bálsamo sonoro: la psicodelia del nuevo siglo sigue viviendo en su ellos, sea como solistas o como conjunto.

13 enero 2011

resumo 2010: música maestro

El annus horríbilis de las vuvuzelas ha sido un buen año para la música, pese a que Shakira ha estado hasta en la sopa (de letras, las letras más idiotas del año, las del waka-waka), y Lady Gagá pasó de petarda excesiva y por tanto simpática, a, por sobre-exposición, terminar como otro producto más, fugaz, me temo, como una vela de los chinos.

Pero vamos a lo bueno que lo hubo a sacos: si la de las caderas pretendió (bueno, lo hizo, de hecho) colarnos por música de aldea global su inaguantable waka-hit, otros, por detrás, siguen en lo suyo, fusionando de verdad, con talento y gracia, el indie-pop y las músicas africanas. Vampire Weekend lo han bordado al dar continuación a su aclamado debut.
La sorpresa, el descubrimiento tardío, unos ya veteranos The National, con un "High Violet" tremendo, renovando el clasicismo con estilo, y por supuesto fue sorpresivo el flechazo instantáneo con The Arcade Fire (foto), que ya han roto la barrera entre el mainstream y los circuitos alternativos. Con una legión de 'indiefans' de toda la vida que no les dan la espalda (¿porqué hacerlo? "The Suburbs" es inmenso, uno de los discos del año) su rock expansivo y grandioso (que no megalómano) ha conquistado ya, es un hecho, a las masas. Están al nivel, en popularidad, de unos Radiohead o unos Coldplay. Llena-estadios, pero con discos inmensos para llenarlos con fundamento. ¿Caso único? Creo qeu sí: no conozco en la música reciente grupos tan famosos que sean tan brillantes, independientes y sinceros con su música.
El que no llenará estadios es J Murphy y sus LCD Soundsystem. Se va, pero lo hace a lo grande con "This is happening", otro de los discos a situar en el podio, una orgía de rock y dance, ritmo mántrico y actitud punk. Un diez, como el de Sufjan Stevens, que aprieta las tuercas a su sonido barroco y excesivo con dos trabajos en 2010, distintos pero complementarios, que lo señalan como el artista visionario de la década. Un poco el nuevo Prince, pero desde la tradición blanca (esto es, folk, pop, música orquestal, y ahora, electrónica rocosa y con aristas). "All delighted people" (más orgánico, folk progresivo) y "The age of ADZ" (más inorgánico, folktrónico) son mi cumbre: si tengo que dar un disco del año, lo dejo en este díptico.
Pero 2010 no se ha ido sin dejar sonidos nuevos o etiquetas a utilizar si quieres quedar chupi: witch house, lo llaman, y si quieres saber qué demonios es, pásate por el calabozo de Salem. "King night", un lugar de sonidos opipáceos, salas anegadas de humo, artefactos de tortura medieval, humedades fétidas. O, si no quieres imágenes mentales; hip hop a cámara lenta, shoegazer, voces tratadas, slowcore y trip-hop en una amalgma que puede ponerte de los nervios. Alucinante
Como alucinante es el retorno del verdadero Imperio Oscuro, la troupe de Michael Gira (el darth vader del rock, claro qu sí), los terribles Swans, una vía del rock a su bola que ha parido un disco necesario tras más de diez años separados. E impresionante retorno, también, el de Superchunk. No estarán en las listas pero qué envidia, poder entregar desde la cuarentena (esa edad de crisis y alopecias) un disco tan vibrante y juvenil como "Majesty Shredding", un tratado de cómo hacer indie-hardcore-rock melódico sin que se noten las arrugas de la edad, dándole una lección de urgencia y potencia a mucho veinteañero moderniqui.

Ah, cuánto guiri... peo resulta que este año ha sido el año de España... y no lo digo por el mundial, sino por el Guincho, por Triángulo de Amor Bizarro, por Nacho Umbert, Klaus & Kinsky...
Lo de El Guincho es lo mejor que pudo pasar, el disco del año, entre Animal Collective y Radio Futura. "Una ópera egipcia" (Los Planetas, en la foto) corrobora cómo madurar sin perder en ello, sino crecer en sabiduría y auto exigencia (en su caso, fusionando flamenco y psicodelia, claro... han encontrado un camino). "Año Santo", de los Triángulo de amor Bizarro, es la otra cara, cómo ser joven y repartir hostias con tanto desparpajo como talento. Klaus & Kinsky van a su bola haciendo una música única, entre el noise y la copla, y Nacho Umbert fue Paperhouse y ahora es el cantautor más certero.

Sí, 2010 ha sido el año Waka, pero waka waka.

12 enero 2011

resumo 2010: tebeo bien

comodón, aprovecho lo que para Faro de Vigo escribí el 31 de Diciembre sobre el cómic en 2010, con algunos cambios (paso de señalar las reediciones aquí):


No hay vuelta atrás: el cómic ya ha salido de su reducto de fans fatales, consumidores compulsivos y devotos especializados. Los mejores autores apuestan por obras de contenido adulto y universal sin abandonar la exploración de la historieta como arte, con su particular lenguaje expresivo, único. Por supuesto que hay material diverso, y que en términos cuantitativos lo que más podremos encontrar serán superhéroes (que a veces nos proporcionan excelentes obras, claro) y manga (un universo en que cabe de todo, del cómic industrial a la obra de autor, y que hoy por hoy goza de una envidiable salud).
La aparición reciente de “Asterios Polyp” de David Mazzucchelli (Editorial Sins Entido), puede ser un resumen de esta tendencia: un cómic en forma de grueso libro que nos cuenta una historia sobre un arquitecto en busca de su propia identidad tras una ruptura sentimental. Todo ello narrado con evidente imaginación y ampliando el abanico de modos para contar historias con imágenes.
Y ¿no es para lectores adultos y ajenos al “mundillo” “Dios en persona”, de Mattieu (Ed. Sins Entido)? Otra novela gráfica (hay que acostumbrarse al término, está de moda) que diserta sobre la naturaleza de Dios a partir del momento en que este decide reencarnarse entre los
hombres. Una historia de escaso hilo argumental, muy ensayística dentro de un contexto de humor ácido, resuelto con un estilo gráfico gélido.
En 2010 hemos leido obras de enjundia como las citadas, así como propuestas radicales a la altura de “Viajes”, del nipón Yuichi Yokoyama (Ed. Apa-Apa), una historieta prácticamente abstracta perfilada con unas ilustraciones cartesianas, más cercana al arte contemporáneo de museo y bienal que a los universos multicolores de los cuadernillos grapados. Parece que el nuevo cómic prefiere fijarse en cuestiones menos fantasiosas, como Paco Rca en “El invierno del dibujante” (Ed. Astiberri), sin duda el cómic nacional del año, donde se recrea el mundo profesional del tebeo patrio en los años cincuenta, convirtiendo en protagonistas de un sueño libertario a dibujantes como Escobar y otros compañeros de oficio, funadores de la revista “Tío Vivo”.
Y desde estados Unidos hay que destacar el retorno de Daniel Clowes, que en “Wilson” (Ed. Random House Mondadori) retrata la vida de un miserable y anodino solitario. La muerte del padre, el descubrimiento de una hija ya casi adolescente, la necesidad de relacionarse con semejantes incluso cuando tu naturaleza es misantrópica… temas medulares de un cómic contado al modo de añejas tiras de prensa, con variedad de estilos de dibujo.
Y si hay que destacar un valor excepcional dentro de los nuevos autores, este es Bastien Vivés, francés veinteañero que en su obra más personal se centra en el sentimiento más universal, desde todos sus ángulos. El enamoramiento, la atracción, son mirados sin pretender dar lecciones de vida, sino un punto de vista personal. El hermosísimo “Amistad estrecha” (Ed. Diábolo) se completa con “El gusto del cloro” de 2009 y el magnético “En mis ojos”, de este mismo 2010, formando una trilogía donde su autor cambia de estilo gráfico de un modo simplemente
sorprendente (y sin dejar de imprimir a toda su obra ese carácter único y especial).
En este contexto de cómics adultos y exigentes, hay que señalar una novela gráfica que, claramente, ha supuesto una nueva cumbre en el noveno arte, por su ambición y, sobre todo, por sus resultados: “Notas al pie de Gaza” (Ed. Random House Mondadori). Joe Sacco, entre el periodista y el investigador histórico, recrea en este soberbio tebeo unos criminales acontecimientos en la franja ocupada, hechos que desgrana mediante entrevistas in situ, memorias contradictorias de supervivientes, relatos semi olvidados o recordados como si hubieran pasado ayer. La densidad y ambición de este trabajo, así como su perfección en la puesta en escena, elevan este libro a un hipotético podio de lo mejor de 2010.
¿Y el género puro y duro? Pues, así como para el manga señalamos algo totalmente atípico para el mercado nipón (a falta de conocer otras obras muy prometedoras, como MomMomba), tengo que recordar que en 2010 ha concluido una de las mejores series de superhéroes de los últimos diez o quince años, Planetary, un auténtico trip que pretende explicar la realidad desde el otro lado del espejo (universos paralelos, conspiranoias a escala cósmica...). Con la mirada lúcida, renovadora y a la vez gamberra y macarra de Ellis, y con el dibujo preciosista e impactante de Cassaday, claro, sólo puede salir un tebeo increíble aunque quizá hermético para un lector que solo busque pasar un rato. Esto no es los 4 Fantásticos, precisamente (y sí, la comparación es un guiño al argumento de Planetary).

Y por ir terminando, decir que ha sido un año que ha cuidado también la recuperación de clásicos primitivos pero indispensables como la inédita en castellano “Los niños Kin-Der” (Editorial Libri Impressi), del pintor Feininger, uno de los pioneros de la historieta (este tebeo surreal y disparatado es de la primera década del siglo XX y cien años después aún es una lectura tan embriagadora como naive).

PD de todos los cómics hay reseña en el blog, buscadlas en el buscador de google a la derecha, si quereis profundizar.

11 enero 2011

resumo 2010: cinema paradiso

No, no soy yo muy de daros listas últimamente, pero como en Faro de Vigo hemos elaborado artículos sobre el año pasado, algo voy a resumir, a vuelapluma:

Y enmpiezo reconociendo qué poco cine he visto este año, qué pocas novedades me han apetecido, qué escaso de pantalla grande estoy. ¿Mal año? creo que sí, pero también reconozco que en su momento alguna peli con posibles no me ha llamado la atención. La red social de Fincher puede ser un deber para este mes de reválida del curso pasado. Origen me interesa pero aún no ha caido. El último Polanski parece que no está mal si nos fiamos de los recientes listados/resúmenes. Y ya que entramos en cineastas con apellidos que terminan por "nski", también me falta por ver mucho "cine de autor": Film Socialisme, La cinta blanca... en este paquete, una de las cintas más ruidosas de la temporada, Tío Boonmee recuerda sus vidas pasadas, o el exotismo conquistando Cannes, simplemente no ha llegado a Vigo. Como la cultura no viene a Mahoma, no se preocupen que Mahoma, por mucho que le pese a la academia del cine, irá a la montaña tarde o temprano.
Y podría citar más pelis que suenan, que empiezo a vislumbrar como "posibles buenas pelis"(más que tengo en la recámara, la ci-fi de auteur de Splice).

Así que no sé qué decir... Buried es recomendable, sin más (perdiendo puntos porque en estos días, desde que la ví, se va borrando con más velocidad de la que suponía, pero qué duda cabe, es un artefacto que engancha mientras la estás viendo), y si tengo que elegir una peli que me ha gustado-gustado de verdad en 2010, sin duda será, escandalícense los más cerriles del patio, Toy Story 3 (embrionarios bocetos de uno de sus personajes, a la izquierda). Perfecto mejunje de narrativa cinematográfica en estado de gracia, diversión-para-todos, fondo (el doloroso tránsito de la infancia a la edad adulta), guiños cinégfilos inteligentes, personajes y situaciones memorables (esa guardería que parece un cuadro de El Bosco, ese muñeco-bebé aterrador...) y un etcétera que la aúpa en mi podio, pedestal poco significativo dado que, repito, me falta mucho, mucho por ver aún.
Eso sí, creo sinceramente que a las candidatas a destronar a este rey les va a costar mucho: Toy Story 3 es, en sí misma, una obra maestra, y no es fácil superar a las obras maestras, salvo que seas una también...

10 enero 2011

tregüa de ETA

gente de fiar (modo irónico 'on').
Creo que la cosa está más difícil hoy que en la anterior tregüa, la que acabó en bombazo, pero la esperanza no se pierde, supongo.
La decaración de la banda terrorista, aquí

09 enero 2011

Wonders of the Solar System: tele de la buena, HOY

se me miran este vídeo a toda pantalla:


SLes dejó con la boca abierta, ¿verdad? pues nada, se me ponen hoy a las 13.40 ante la tele (en La 1) y a gozar de la ciencia entendida como asombro.
Estreno, inesperado, de algo que merece la pena (por una vez).
Ojeé la serie hace tiempo, sin llegar a completar un capítulo, pero de ella se dice que es la sucesora de Sagan.

07 enero 2011

historias de un leñador solitario: CUENTOS DE PETE EL LEÑADOR

artículo prepublicado en faro de Vigo

Lilli Carré ya es conocida en España por “La laguna” editado en 2009 por Ediciones La Cúpula. Ahora, de la mano de la editorial Apa-Apa, vuelve a las librerías españolas con “Cuentos de Pete el leñador”, un pequeño y exquisito libro donde volvemos a encontrar los rasgos característicos de la artista angelina.
Carré, que además de autora de cómics es ilustradora y realizadora de dibujos animados, explora a través de Pete un universo donde las raíces de Norteamérica son revisitadas desde una óptica deformante, levemente surrealista. Desde un espejo distorsionado, el imaginario agreste de unas Montañas Rocosas se nos presenta a través de un personaje contradictorio, solitario, tan dañino como inocente, capaz de extasiarse ante el paisaje y, acto seguido, apedrear a unos pajarillos que le molestan con su trino. Vive solo, da conversación a sus trofeos de caza (especialmente a una piel de oso de la que es inseparable), y recuerda a otros personajes imposibles, como gigantes que, al llorar, forman mares.
Hay en estas pequeñas historias un eco a la mitología mundana de los Estados Unidos, los David Crockett y Daniel Boone, los aventureros primigenios que forjaron, en paralelo al far-west, esa mitología moderna que es la de los Estados Unidos de América (enraizada a lo telúrico, a la fauna, al cielo virgen, a los bosques inexplorados…). Y en la distorsión (que nos recuerda a un David Lynch algo más amable, pero en cierto modo manteniendo el pulso turbador) Lilli Carré aporta con sus breves narraciones su crítica al American Dream, y de paso a la propia naturalezza humana universal.
El tebeo está narrado con un dibujo tosco, feista incluso, pero al tiempo dotado de cierto grado de exquisitez gracias al dominio de los recursos del medio: una puesta de página elegante, un empleo de tonos azules evocador, unos diálogos mordaces, y una presencia como objeto primorosa (ese aire de bonito regalo indeal que sugiere el envoltorio, la elegante portada). En resumen, un cómic más que recomendable, frugal y al tiempo de regusto agrio.


04 enero 2011

Inviernos anímicoa: EL INVIERNO DEL DIBUJANTE, de Paco Roca


Hace poco intervine en los comentarios de una crítica bastante dura contra "El Invierno del dibujante", lo último de Paco Roca, un cómic sobre una de las historias más curiosas de la historia del cómic patrio: en los últimos cincuenta, un grupo de cinco dibujantes (de la talla de Escobar, padre de Carpanta o Zipi y Zape) decidieron abandonar la poderosa editorial Bruguera hartos de ser explotados, carecer de derechos sobre sus personajes, perder los originales... fundaron el famoso "Tío Vivo", una aventura suicida (Bruguera era, entonces, un gigante imbatible) que sirve a Roca para perfilar una época en toda su amargura. El caso es que, sirva esta sinopsis como intro, servidor entró en dicho foro (hablo de la recomendable web sobre cómic "13 Millones de Naves") a defender la obra. La espontaneidad de mi alegato la traigo aquí a modo de breve reseña.



Tebeo maravilloso que acerca su tono narrativo al neorrealismo cinematográfico español, que aprovecha con osadía recursos del medio como la tonalidad de la página para componer un 'zeitgeist', que planifica escenas en forma de plano-secuencia portentosas, que investiga un hecho y lo expone sin negar nunca el tono fabulesco (vale, pensemos que Vázquez no era 'el traidor'... ¿y?, aquí hay otro contenido de mayor peso, como plasmar ese "invierno" anímico de una sociedad sepultada por la dictadura... y en este sentido, no me comparen con la blandura de Cuéntame, no). Por no hablar del exquisito dibujo, la documentación exhaustiva, el estudio del raccord entre capítulos, o la emoción pura que destila su penúltimo episodio.

Por si fuera poco, una coda navideña publicada por El País (puede leerse aquí), en que un Escobar derrotado deja en un buzón callejero su particular carta a los reyes magos pidiendo (ah, mejor lao len en el enlace) sólo ratifica que Roca está en su mejor momento creativo.
 como mínimo

03 enero 2011

La obra maestra del dios del manga.



articulo publicado en Faro de Vigo


Editorial Platena reedita, en lujoso formato, uno de los pilares del prolífico universo del manga japonés: “Adolf”, del considerado “padre del manga”, Osamu Tezuka.



Hay que poner en contexto la figura de Osamu Tezuka para comprender su verdadera magnitud. Como es conocido, el manga en Japón posee una aceptación que lo convierte en una de las más potentes industrias del entretenimiento de su país. Frente al modelo europeo (arte minoritario) o estadounidense (entretenimiento juvenil muy centrado en el género de los superhéroes), el manga es leído por los nipones como si habláramos de novela, o de cine, aquí en España. Es de consumo masivo, y por tanto se orienta a todo tipo de lector: lo hay para adolescentes, para niñas, erótico, de autor, de género histórico, centrado en una determinada profesión… Y dentro de la historia de esta verdadera industria del ocio, la figura patriarcal, fundadora, de Osamu Tezuka es incuestionable. De hecho, decir que él es el padre del manga tal cual hoy se entiende no es exagerar en absoluto. Y no solamente porque a él debemos ese estilo tan particular e identificable de dibujo sencillo pero eficaz, ojos enormes, expresiones exageradas y tratamiento “cartoon” de la figura humana. Él es quien renueva una historieta japonesa que, si hasta entonces se parecía en formato a las típicas tiras de periódico con breves estampas conclusivas, con su “La nueva isla del tesoro” de 1946 aborda por primera vez una obra larga en extensión y abierta a influjos occidentales (de Disney a “Popeye” de E.C. Segar).
No será el último trabajo de Tezuka. De hecho, en su haber se contabilizan sobre seiscientas obras, cientos de miles de páginas de manga. Muchas de ellas consideradas magistrales. Con no pocas, ha sido el creador de géneros que todos hemos disfrutado de niño (como los androides “a la Mazinger-Z” con su “Astro Boy”, o como el shoho o manga para niñas, con “La princesa caballero” de 1953, auténtico fenómeno social en Japón).
¿Dónde, entonces, cabe situar “Adolf”, en la carrera de Tezuka? Finalizada pocos años antes de su muerte, este manga supone la destilación serena y madura de un autor consagrado, la última muestra de un talento inconmensurable, epílogo creativo y, sin duda, una obra maestra. No del manga, del cómic mundial.
“Adolf” (reeditado estos días en un lujoso cofre por Planeta de Agostini) narra la vida de tres Adolfos bien distintos. Uno, como sombra ineludible, Adolf Hitler (sobre quien Tezuka hace pivotar un misterio referente a sus orígenes). Otros dos, verdadero corazón de esta historia, dos niños que unidos por la amistad no lo están por su contexto: uno, judío, el otro, hijo de un nazi. A partir de aquí, se cuece una trama entre un humanismo profundo y sincero y el thriller más clásico, donde los destinos se entrecruzan en una estructura narrativa admirable. Y lo es, porque estamos hablando de una historia con varias tramas que divergen y convergen, con distintos tonos (del thriller al bélico pasando por el histórico o el costumbrista), y de una extensión impactante (más de mil páginas). Y sin embargo, la realidad de esta lectura, a priori compleja y agotadora, es la de un fluir natural y trepidante que, como suele decirse, nos engancha en la primera viñeta y no nos suelta hasta su fin.
Así pues, cabe ser recalcitrantes e insistir: no se deje el ojeador curioso influenciar negativamente por un dibujo tópico (porque lo es, es canónico, incluso), y atrévase con esta historia donde Alfred Hitchcock y la mirada del Kurosawa más sensible se dan la mano.

post scriptum: no me detengo en el diario, obviamente, en aspectos técnicos, pero en este asunto Adolf me tiene hipnotizado. Tezuka narra con una capacidad alucinante para emplear medios y soluciones de puro cómic, diseña las páginas con un atrevimiento fabuloso (y parece mentira que Adolf tenga más de veinte años de edad, se lee fresco y actual), con un paquete de soluciones visuales que emplean la página como un todo orgánico, lo que diferencia el arte de narrar del cómic a cualquier otro medio, mucho más lineal. Sirva de ejemplo la página que encabeza este texto, con un claro eje en torno a una foto de una geisa: Tezuka traza mapas en sus páginas, cuyo diseño es, en sí mismo, información narrativa, traslada el estado de ánimo general, plantea el tempo de la lectura, es un primer estrato de información narrativa.
Mucho, es mucho, este Adolf, de verdad.

02 enero 2011

adios al humo

Hay mucha tela que cortar respecto a la ley nueva, la antitabaco. Desde el despiste (hace unas semanas no sabía si se posponía a verano o no, había un runrún) hasta lo mal montado que está todo este quiosco: es evidente que el tabaco es perjudicial, incluso el pasivo, el que se inhala en ambiente.
Pero ¿Para qué ha servido la ley de hace cinco años? Para ocasionar gastos a quienes articularon un espacio de fumadores en sus locales, gastos que no han amortizado y que a la postre son inútiles.
Como siempre, el gobierno improvisa, tantea con cobardía y mete la gamba. Ya no hay arreglo a lo hecho, así que ahora sólo nos cabe posicionarnos respecto a la nueva Ley.
Yo, no fumador, estoy contento de un modo egoista.
Porque si algo me da rabia en este mundo es ir a tomar unas cañas y saber que traigo a casa la peste de nicotinas ajenas
(ya no hablo de lo de inhalar pasivamente, después de todo, tengo la convicción de que esa circunstancia, puntual en mi vida, mi cuerpo puede metabolizarla y purgarse completamente).
Hoy, en fin, me tomaré un café en un bar, por probarlo sin un Ducados a un metro de distancia de mi espumosa taza.