30 diciembre 2011

Batalla más allá de las estrellas.. o EL MOCO VERDE

(Aquí huele a caca)
Sí amigos y amigas, en mi fascinada búsqueda de ciencia ficción casposa he chocado de bruces con algo inenarrable que ha superado cotas y redimensionado mi determinación. En este sentido he decidido que no, no podría caer más bajo, que esta cinta es de 1968, esto es, del mismo año en que se estrenó 2001 de Kubrik, y que todo el glamour de la serie B se había esfumado hace mucho. Dirigido por un japonés que tiene un nombre pero paso de cortipegar, rodada con capital mixto, en estudios japoneses en parte, con actores de baratillo (alguno reconocible si te gustó mucho el "Alfred Hitchcock Presenta"), esto es un sub sub producto, o una delicatessen del sopor, si lo prefieren así. Pero no...
Esto es simplemente una mierda, un subproducto infumable hecho con pocas pelas, sí, pero sobre todo con nula cultura fílmica, literaria o lo que sea en relación con el género y las demás ramas del saber de la humanidad toda. Esto es una ineptitud que sólo sirve para montar una sesión golfa entre amigos regada de alcohol y hierbas buenas. Punto.
¿Argumento?¿Para qué quieres el argumento de algo que se llama, en su título original inglés (hasta en la traducción han hecho mal las cosas) "La Baba Verde"? Mira, lo puedes leer con una búsqueda de google, márcate "The green slime" o el título largo ese de las Estrellas y cultiva tu saber.
Pero yo de tí no perdía el tiempo con esto (yo la ví en cuatro, cuatro tacadas tras acabar otras historias en la tele, en esas noches que no entra el sueño pero no da para una serie, una peli o una tertulia del canal 24 Horas)
Pero por prevenirte, te dejo imágenes de la cosa regadas con la banda sonora original. sí, original: terrorismo avangarde pop, pero del duro.



En cuanto a que todo se ha redimensionado, que les decía antes... bueno, seguiré viendo ci fi, pero la siguiente será más decente, nada de jiji jaja qué guay una serie Z, ya no tengo edad ni cuerpo para comer mierda por los ojos...


29 diciembre 2011

Jorge Fernández Díaz: político por la gracia de Dios

Gracias a (o por culpa de, casi mejor) Nacho Escolar y su cuenta de Facebook, llego ya, tan de mañanita, a la, posiblemente, entrevista más delirante y mística que he leído en mi vida. Porque digo yo, si tenemos 'tètte a tètte' al nuevo Ministro de Interior, ¿qué mejor que martillearle con preguntas sobre el Misterio Doloroso o su neo- conversión a lo San Martín cayendo del caballo ante en Prístino Fulgor?.
¿Perlas en la interviú? a cascoporro, pero la mejor, para mí:
"Tengo la íntima convicción de que Dios está muy presente en el Congreso"
Caricatura de un político
Hay más, de no poco calado: una revelación mística en Las Vegas (sí), citas piadosas a santa Teresita de Lisieux, Dios hablándole en chascarrillos y rimas tan chuscas que nos hacen dudar de su omnipotencia...
¿Pero quién, Dios mío de mis desvelos místicos, quién ha sido el genio que ha realizado esta bonita entrevista? Pues cómo no, el brazo armado de ese arsenal bélico que es Intereconomía: "La Gaceta", oh yeah...

Ahora recemos todos como hermanos por esa entrevista gacetera en que Mariano confiese cómo dejó de ser mari(eeeeeeeeeehhh!!!!) y se convirtió a la sacrosanta rectitud viril gracias a una Barbie de chalet adosado.
O ya en serio, que cada cual crea en lo que quiera, pero esto es exagerado y ridículo a todas luces... esta entrevista a la luz de Dios... es porque están empezando y la derecha mediática está que no mea de júbilo, ¿no? ¿O memeces como esa entrevista a Jorge Fernández Díaz van a seguir dándose durante cuatro años?

26 diciembre 2011

LISABÖ, Animalia Lotsatuen Putzua

La eficacia de un monolito. Perfección recia, inquebrantable. Aristas cortantes, afiladas. Concreto y opaco, bien visible, nada tramposo. Muy básico, completo en sus pocos elementos. Así son Lisabö en su nuevo trabajo, un monolito de postcore totalmente irrompible.

"Animalia Lotsatuen Putzua" (El pozo de los animales avergonzados), toma sus parámetros donde los habían dejado hace cuatro años, como si fuesen los planos davincianos de un monolito sonoro. Y sin salirse del molde, repiten jugada pero para mejor. Pulen, abrillantan, y así la superficie de su música ciega más, por los brillos, y corta más, porque es toda aristas. Es, en fin, mejor que nunca, subiendo donde nunca se bajaba del diez sobre diez.
La música de Lisabö transmite angustia y el horror y la desesperación y la ira incontenida de conocer una atrocidad, una injusticia. De sentir DOLOR. Pero evidentemente aquí hablamos de arte. Lisabö nos enfrentan a una experiencia extrema, sí, pero artística, y por tanto hermosa (a su manera). Su música es como una apisonadora, guitarras como sopletes gigantes, dos baterías aporreando al tiempo, y esa garganta tentando la cordura con alaridos insoportablemente tensos. Aristas y planos inmutables de sonido extremo inquebrantable. Monolitos.
Lisabö son grandes, se podrían hablar de tú a tú con Shellac, Slint, los mejores Mogwai o Fugazi. Sin complejos. Han tomado el hardcore y lo han resucitado disco a disco, demostrando que la ira tiene su lenguaje en ese postcore que otros usaron como mero estilo. En cada golpe de baqueta, en cada llamarada guitarrera, en cada alarido de este disco (y cualquiera de los de Irún, por extensión) se demuestra que lo realmente feroz es tener un dolor con el que trabajar en música, no someterse a estilos y hacer ejercicios musicales (de core, de metal... eso es teatro, Lisabö te enseñan las llagas sangrando, y lo harían aunque hiciesen folk con arpa, lo apuesto).
Lisabö: tensados postcore
Pero esto no es folk con arpa, sino rock entre el impás más temible (es el balanceo del monolito, antes de derrumbarse) y la sacudida más mortífera, esas arremetidas febriles y desquiciadas que te dejan con los genitales de corbata.
"Animalia..." son seis temas donde el más breve casi dura seis minutos, montañas rusas, ritmos fracturados, poco adorno: ya no hay espacio para acordeones, violines u otras pomadas, aquí tenemos lo de toda la vida y a la yugular: guitarra, bajo, batería y voz. Generalmente por duplicado todo.
Nadie está a su altura en España salvo, quizá, Los Planetas, o Sr. Chinarro. Cada uno ocupa su universo, y todos contentos. Ahora suena en mi MP3 esta bestialidad (ríete del nu metal, pero a carcajadas) y no cabe el Psychojondo ni el pop de los otros dos. Aquí sólo cabe la angustia y ahí andamos: nunca antes algo que acongoja resultó tan adictivo. Gracias a la música, que canta Juan Pardo.
Disco nacional del año, lo veo cristalino como ve Pitita Ruidrejo a la Virgen María.



23 diciembre 2011

Felices fiestas

En 1973 Raymond Briggs hizo un delicioso cuento infantil (otro más en su haber) sobre la jornada navideña de Papá Noel. Desprovisto de condimentos religiosos (no lo bautizó "Santa Claus", sino "Father Christmas", ojo al dato) resultó una mirada tan tópica (de hecho para mí es canónigo, este es Papá Noel, el "de verdad") como atípica (su carácter es hosco, aunque evidentemente de fondo magnánimo). Su bello dibujo, su refinado humor y su buen hacer como autor de cómic (porque eso es Papá Noel, un cómic pequeñito y delicioso) han convertido este libro en un clásico.

Lo pueden encontrar reeditado por La Galera y se lo recomiendo a todo padre. Ya lo hice, de hecho, y ya cité la obra de diversos modos, en este blog, en estas fechas.
Pero hoy les traigo a Briggs de nuevo, como inmejorable modo de felicitación navideña, en forma de breve film que adapta las viñetas al celuloide.
Mañana, por la noche, los niños deben dormirse pronto.
Y los mayores podrán mirar al cielo.
Puede que recuperemos una chispa de infancia entonces. Y que lo veamos, cascarrabias y bondadoso como lo imaginó Raymond, surcando el cielo, posándose en un tejado cercano con su trineo bien cargado de regalos...
Feliz Navidad a todos los lectores de este blog.
Mi regalo (eso sí, en inglés):

22 diciembre 2011

Nos gobernarán sí o sí.

vale, real politik, una sola vez... ojeado el cartel gubernamental, salvo un par de carteras me da todo mucho yuyu. Defensa en manos de un empresario de la industria bélica, economía en un capo de Lexman Spain,  Cañete arrastrándose por ahí, y en Cultura... ay no, no hay Ministerio de Cultura...
Hay más centrismo tecnocrático que ideología Ultra, cierto (esto no sé si le gustó a Interdetritusmanía, por cierto) y les dejamos a los madrileños ese entanto de mujer como "alcalderesa"...
Pero bueno, si me equivoco nos irá a todos mejor (al menos en economía y empleo, algo es algo... ese fondo que nos deja ZP tampoco está como para empeorarlo fácilmente)
Bcx2wjcgh2t5c8tblc0kebrrmp3n8gd8
El Equipo de Gobierno y su reflejo

reseña en Serie de Viñetas

Un tebeo antiguo de un autor que no para.
AQUÍ

21 diciembre 2011

Navidad

Mañana lotería, que es como el soportal.
Ya estamos en ello, amigos, ya los RRMM han realizado (casi) todas sus compras y las cenas pantagruélicas huelen en las esquinas, henchidos los hornos con todo enemigo del colestrol.
De momento, el preámbulo ha sido más satisfactorio que en años anteriores. el anuncio de la Lotería de este 2011 ha sido bastante más chulo que las cosas sufridas desde el fin del calvo de la lote... ay, aquel hada de la Nueva Era que daba dentera, hay, los tópicos empaquietados en anuncios carísimos...
Esta vez al menos nos articulan una hisotria que podría ser un spin off del Calvo, mágica, misteriosa. La adornan con música de Danny Elfmann y un acabado visual a la Jeunet/Caro (después de todo, el famoso calvorota abrevaba del cine igualmente, tanto en los motivos de la narración como en la música)




Pues eso, a puntito de las fiestas, que las pasen muy felices y todo eso.

cómics para regalar en Navidades

En Serie de Viñetas, una lista de posibles regalos, bien comentados todos ellos...

18 diciembre 2011

MANEL en directo (en Vigo)

[Crítica publicada en Faro de Vigo el 19 de diciembre y retocada con mi blogo-bilis para darle el tono más personal que mereció el directo de Manel]
Melodía, Mediterráneo, música… Manel. 

La banda de pop catalá presentó su disco “10 milles per veure una bona armadura” en directo en Vigo con un lleno triunfal.


Abrió la noche Nicolás Pastoriza, ex “La Marabunta” que demostró tablas, solvencia y mucho buen humor (su entrada fue de aplauso, “no, no somos guapos, somos anticool y muy muy feos”, contestó a un espontáneo de esos tan graciosos que abundan en lassalas de conciertos). Y consiguieron empatía con un inicial canto a las penas del telonero o con temas punzantes como “Hoy le disparé al presidente”, que presentó como canción de amor y efectivamente lo era. Nada del otro jueves, pero si uno está deseando ver a la banda de cartel y el telonero es una sorpresa y, buen, al menos arrancó alguna sonrisa, la cosa debió ser buena, ¿no?
Pero por supuesto las estrellas eran los catalanes. Sala abarrotada, variedad absoluta: del universitario indie al día, al padre con su chaval, pasando por aficionados a la cançó que tuvieron sus “veinte” en la transición o incluso familias catalano parlantes. Y muchas ganas de corear esas perlas de pop y folk que ya han conquistado las listas de ventas.
Entran en el escenario, y aunque escuchando sus dos exuberantes discos se diría que Manel es toda una “Big Band” compuesta por diez o catorce intérpretes, en realidad son cuatro músicos y así, como ortodoxa banda pop de cantante, guitarras, bajo y batería, se presentaron en la sala Mondo la noche del viernes 17, abriendo su show con "El Miquel i l'Olga tornen". Un tema que en su versión de estudio se articula alrededor de dos voces chico/chica y que sobre las tablas su parte femenina fue sustituida, sin problemas, por Roger, el guitarra. Este enfoque natural de los elaborados temas de  “10 milles per veure una bona armadura” (su último disco y excusa para esta gira por tierras gallegas) fue premonitorio de lo que sería todo el concierto: donde tenemos unos discos de producción exquisita, con desfile de instrumentos, arreglos mimosos e incluso voces invitadas, sobre las tablas descubrimos a un cuarteto clásico (con, eso sí, ukelele y clarinete para sazonar el plato básico). Pero nada más hizo falta para expandir la fantástica brisa mediterránea de su música.
Manel destacan por muchas cosas; por un gusto exquisito en la producción de sus temas, por unas melodías primorosas al alcance de muy pocos, por saber hacer propias unas influencias que van del Joan Manuel Serrat o el Jaume Sisa más clásicos, a hermanos mayores como “Antonia Font”. Son luminosos y claros como un día de levante, exquisitos por el cuidado y buen gusto a la hora de elegir el instrumento pertinente, el coro justo. Sus letras poseen un refinado humor, y son dueños de una lírica personal, costumbrista y onírica al tiempo que se revela en unas letras absolutamente embriagadoras. Alejados de toda obviedad (que nadie pretenda emparentarlos, por favor, con esa ola de cantautores-clon que asoló los noventa, mierdas de calibre XXL como Rosana y su glucosa, o ese que temblequeando la voz se imagina que suena a “Mediterráneo”) resultan no obstante enormemente accesibles. Y en directo consiguieron transmitir todo ello: las influencias y la personalidad, la belleza melódica y la conjunción harmónica. Pero sobre todo, brillaron con su sobria puesta en escena y por un espíritu narrativo impagable. Guillem Gisbert, frontman y voz principal de Manel, entró serio e incomunicativo, para pronto mostrarse agradecido y respetuoso, tratando al respetable desde un inamovible “señoras y señores”, y no pocas veces fue capaz de interrumpir canciones en su mitad para contar fábulas de magia y ensueño, o de falsa biografía personal como cuando relató el enamoramiento del percusionista Arnau Vallvé por la belleza de una Guardia Civil del aeropuerto de Barcelona. Historias que servían para introducir los temas, o capaces de recabar la ayuda del público para, uno más con la banda, cantar melodías para “desatascar al bajista” –como si este fuera un muñeco mecánico que necesita del canto coral de la audiencia para seguir tocando más allá de una nota encallada- o para, todos juntos, público y banda, consolar al personaje enamorado sobre el que estaba cantando en "Deixa-la, Toni, deixa-la".
La dolorosa y preciosa “La cançó del soldadet”, “Boomerang”, “Ai, Dolors”, “Aniversari” (que lució incluso desprovista de lo arreglos ensoñadores que la hacen una de las canciones del 2011, pues fue uno de esos momentos de interacción realmente ocurrente), “Al Mar” o "En la que el Bernat se't troba"   fueron algunos de los grandes momentos del concierto. Otro, sin duda, "La Gent Normal", su ya célebre versión de “Common People” de los ingleses Pulp que entró en unos bises reclamados en catalán por el público (“¡Un altra!”, se repetía desde las primeras filas).
Y lo mejor que se puede decir de la ejecución de esas y otras joyas de su repertorio es que La Magia, y no la técnica, es lo que realmente hace especiales los directos: la música, algunos lo pensamos, no  vale en tanto que perfección en la ejecución o dominio técnico. Eso está bien, pero no es el esqueleto, los andamios, la base necesaria... estoy plenamente convencido que algún día un orangután (sabiamente implementado por descargas eléctricas en los huevos, quizá) podrá tocar la eléctrica como Hendrix, pero jamás nuestro primo naranja tendrá el intelecto para crear ambientes, promover ensoñaciones desde un escenario y transportarnos a un lugar mágico. Manel el sábado superó cierto empaste del sonido (no todo lo nítido que hubiera podido ser) y con su actitud y talento convirtió a la audiencia de espectador más o menos pasivo, en un personaje más de sus cuentos musicados. Quiero decir: no recuerdo un punteo, un redoble ni un coro especialmento, pero lo que sí permanece en el recuerdo es el hechizo, inaprensible, que supieron esparcir esa noche.
Venga, una de Manel en directo:

15 diciembre 2011

la vida te da sorpresas (hasta en los retretes)


Facebook, esa palestra a menudo sosa... entre faces publiciatrios de revistas y editoriales, escaparatismo político de todo signo de gentes que no usan Face para otra cosa, gente que lo emplea para revelar al mundo cosas tan interesantes como que hoy han comido ñoquis, y cursis de mil pares de cojones (que los hay, y dan más repelús que la niña del exorcista encontrando nuevos usos a los crucifijos caseros) o los que están pero no son (¡invisibles de las redes sociales, uníos en un partido político con un programa que sean cien folios en blanco!) uno no sabe porqué demonios sigue...
Bueno, sí, lo sé... sigo porque hay quien es en facebook el reflejo de un ser humano: plural, diverso, contradictorio, anímico ("emo" le dirían hoy... que en fin, un día se muestra cabreado, otro cansado, otro feliz...), real.
Y porque a veces descubres por esos compartidos de dios cosas tan interesantes como lo que os traigo en forma de imagen aquí... sí, hoy he visto facebooks que hablaban de (parece mentira, pero todo verídico) la fiesta FOEHN RECORDS, del Mariano Rajoy, de Navidad, de quien está en el dentista, de la quimioterapia en Castellón, de Peter Bagge y de terroristas que se sientan en despachos oficiales. Y vi imágenes, vídeos y fotos. Pero la noticia/imagen del día (y signo clarividente de que la juventud no estaba tan indignada sino que no se consuela queien no queiere sino quien no puede...) es sin duda esta (vía, obviamente, Facebook).


9xuh85bbh93ly2ii2b3q5myqgia9sfrj

Reseña en Serie de Viñetas

Una reseña (como casi siempre tomada de las que publico en Faro de Vigo). Historieta y pintura caminando de la mano, AQUÍ

09 diciembre 2011

El club de la cultura (culture club)

La anécdota.
Hablando con un padre/madre en la entrada del cole me dice que hoy uno de sus hijos tiene examen de filosofía. Se me ocurre preguntar si historia de la filosofía o filosofía pura (aquello de los silogismos y tal) y me respondn que le entra Platoon. "Platúun"; vamos.
Aunque no hubiera tenido ni pizca de malicia... ¡el cielo me libre de corregir la dicción...! Sería un maleducado, sería un prepotente, ¿no?
el Viet-Nam según Rafael

La filosofía griega según Oliver Stone
La cuestión no está en la anécdota (además, él/ella es muy buena gente, no hay malicia en la historia) sino la reverberación que cierta televisión sobre todo, y los mass media en general, están dejando en la sociedad española (y nuestro sistema educativo, pero esto sería largo, da para un post). ¿Porqué no me atreví a corregir? Todo serían ventajas: el desliz carece completamente de importancia, la subsanación es bien sencilla  y el resltado es ventajoso: nunca te acostarás sin saber un poco más, ¿no? Pero no, porque  vivimos un paisaje generalizado donde lo fácil es asumir como bandera de orgullo el "no saber". El ademán "qué pasa" como réplica ante la falta de conocimientos, el no entender que la cultura no es un arma arrojadiza (posiblemente aquí podamos señalar a cierta pedantería que abunda en los medios, sobre todo en las radios generalistas, cierto) sino un instrumento útil y beneficioso que se administra en las dosis que cada cual quiera, y que nunca es perjudicial.
En un lejano capítulo de 'Friends' un personaje, cansado de quedar siempre como un inculto en las charlas del bar, compraba el primer volumen de una enciclopedia y así demostraba cuánto sabía... hasta la letra "F". Era un chiste, pero la actitud, en ciertos corrillos hoy, sería impensable.. ¿un veinteañero guapo, 'fashionated' y sexualmente triunfador, reconociendo que al ser un inculto total tiene un problema? El "rosismo", la telebasura, los "realitichous" se han encargado, metódicamente, en un proceso implacable que dura unos diez años (con los castings de esos "vigilados 24 horas", con magazines de tarde, desde los sensacionalismos que ningunean las presentaciones de libros, música, teatro, cine etc. para primar el cotilleo y los sucesos cuanto más criminales mejor).
"Fear of a cultural planet", miedo a un platenta cultural, que podrían cantar Public Enemy...
Y mientras, me entero de que una librería de Novela gráfica y cómic de autor barcelonesa tiene que cerrar, y me pregunto cuánta gente a mi alrededor pensará que eso es una chorrada y que lo realmente importante no son los tebeitos esos "que no entiendo cómo los puedes leer a tus años" (¿quedará gente así? lo uso como tópico irónico, pero realmente considero que la historieta ya disfruta de otra consideración) sino la última memez (guionizada, falsa) de esta señora que se opera la napia cada dos días.

08 diciembre 2011

Masacres e Imperios (comenzando a ver 'Boardwalk Empire')

"Straight Up and Down" by The Brian Jonestown Massacre, abre los créditos de Boardwalk Empire. Banda de garaje y neopsicodelia que se adapta perfectamente al espíritu 'scorsesiano' de esta masterpiece, el primer capítulo de la serie sobre el nacimiento de la mafia norteamericana, una afortunada revitalización para la nada-pequeña pantalla del director de "Uno de los Nuestros". Vibra Martin Scorsese tras la cámara aquí como no lo hacía, documentales aparte, desde los mejores momentos de "Gangs of New York"  (por cierto, quiero extended version de seis horas de esa peli, la mata la tijera en su 2ª mitad). Estamos viendo la serie ya, en fin... volverá a aparecer por la nave pasajera, por supuesto.

07 diciembre 2011

THE WIRE


"Arde la calle", cantaban desde una Radio Futura.
The Wire, cinco temporadas, sesenta capítulos, más de cincuenta horas de ficción catódica, es la escenificación de esa caldera hirviente de cemento y mugre. La radiografía de los restos del naufragio, la disección del cadáver. La enfermedad, la patología que nos ha dejado un modelo social que ha estallado por todos sus extremos y costuras en la vida real: atentados de la sinrazón, sistemas económicos podridos, políticas sustentadas en falsedades, indignados que aspiran en su diáspora heterogénea al perroflautismo okupa antes que al verdadero cambio... "The Wire" es la cosa más despiadada que la historia que la televisión haya parido jamás, o al menos lo es desde mi conocimiento del medio. Nunca antes una teleserie había sido tamaña bofetada a la conciencia del espectador, nunca fue tan agria y sin futuro la crítica al sistema, a los microsistemas (la prensa, la enseñanza, la investigación policial, la política, la adolescencia, los sin techo, los sindicatos, las mafias, las clases altas, los bajos fondos...) o a los macrosistemas (la sociedad como organismo de mil partes conexas).
Solo por esta radicalidad The Wire merece el podio que ya le otorgué en su día y que hoy revalida al haber terminado todas sus densas y absorbentes temporadas. Pero además está el ejercicio de estilo, el montón de actorazos superlativos, la tupida enredadera de su coralismo (capaz de dejar al Cela de "La Colmena", cuantitativamente, en un principiante... ¿cuántos personajes, y todos perfectamente perfilados, desfilan por esta serie, y todos con su relativo peso específico en este monumental efecto mariposa?), la consigna narrativa del "no prisioners" en tanto que guión sin brújulas para el espectador, etc. etc. Todo ha casado en una suerte de perfección brutal que elevó al medio televisivo a cuotas de excepcionalidad.
La cuarta temporada va a quedar como algo demoledor, imposible evitar el estremecimiento al verla. Es un dibujo terrorífico del futuro reflejado en las pupilas dilatadas de los chavales de instituto (un instituto de barriada USA, claro, un lugar que deja en pañales al centro escolar más problemático de España, pero que es el huevo de la futura norteamérica, y eso es lo terrible, en qué se sustenta el Imperio)
Y la quinta, que por un lado expande su red a 'los medios' y al papel de la prensa, es un cierre donde parece que Simon (el artífice de todo ésto) y sus guionistas han querido premiar la fidelidad con un toque de ortodoxia en la figura de un asesino en serie (que al tiempo nos hace reírnos de las cositas esas, 'Dexter' y tal... vale, 'Dexter' es una parábola, al menos su 1ª temporada, y no la vida real, pero no puedes evitar el sarcasmo hacia el fashion killer viendo esta temporada de The Wire). Es una trama sorprendentemente (para lo que es The Wire) adictiva y cercana a los ardides del "continuará". Lo interpreto, repito, como guiño/premio, como fin de fiesta casi relajado (el asunto provoca no pocas risas en el espectador... sí, hablamos aún de asesinos en serie, pero no quiero destripar nada).
Termina The Wire (y lo hace, aunque como siempre al cerrar las temporadas, otra vez con esa mirada abierta y desesperanzada, porque las ciudades, los países y las sociedades del siglo XXI no "terminan"; y eso es The Wire, un retrato mundial) y te quedas huérfano, y no sabes qué hacer... Hay otras series y otros tonos (yo mismo he alternado la visión de estos capítulos con fruslerías y entretenimientos, de "Juego de Tronos" a "Big Bang", y tengo cuentas pendientes: terminar los Sopranos y empezar Boardwalk Empire) pero esto es tan excepcional que sólo quieres que no termine nunca.
The Wire es lo que es, es un...



Afortunadamente sus responsables ya han dado un paso nuevo, en otra dirección temática (Nueva Orleans, el jazz, el Katrina), y tenemos por dónde ir tirando ahora que sabemos que The Whire se ha acabado, que no ha sido un producto artificiosamente estirado como tantos (de "Dexter" a "Weeds"), que la novela río ha cerrado porque ya ha contado, en ese entorno y con esos personajes, todo lo que se podía contar.
Ahora...
el futuro tras The Wire, lo nuevo de sus creadores

Lo que escribí sobre la 1ª temporada
Lo que escribí sobre la 2ª temporada
Lo que escribí sobre la 3ª temporada

04 diciembre 2011

TOM WAITS, "Bad as Me"


Tom Waits
Tom Waits ha vuelto y toca la retahíla de tópicos a la sazón: perro viejo, el espíritu del vino, la fonda portuaria y el burdel nocturno, el polvo del camino y el canto presto en el puño, etc etc. Vuelve el Hombre con su cancionero, a base de baladas crepusculares, jazz, blues y rock.

Destilados los tópicos podemos establecer otro: es difícil pensar que La Voz puede entregar algo "malo", incluso si trabaja bajo mínimos. Le bastará mantener esos mínimos, sus signos vitales, sus tópicos, para caer en gracia. Y la verdadera gracia está pues en dilucidar si "Bad as Me" es excelente otra vez o simplemente bueno. Lo primero que llama la atención es que el disco rechaza el modelo conceptual (hablo de sonido) de su último trabajo de estudio (sin contar con reopilatorios y directos), el magistral "Real Gone" de 2004. Y además "Malo como yo" carece del hálito salvaje y destroyer de aquel, o de un espíritu de avance que haga arquear cejas al oyente (y es que "Real Gone" amigos, y no me pregunten cómo no lo reseñé en su día... "Real Gone" es bocata di cardinale). De hehco la escucha de "Bad as Me" es hasta fácil y agradecida. Y además, variadita. Aquí podemos encontrar todos los polos del mejor Waits, de las baladazas perfectas al blues dislocado, del gemido fino al regurgitado verbal. Y lo mejor es que como digo, todo entra a la primera. Entonces, ¿"obra bajo mínimos"? Pues no. Más bien se diría que Waits ha querido hacer su disco, si no "comercial" (que no) sí más accesible. Sin renuncias, ojo. Y ahí gana (otra vez) la batalla. Percecto, variado y asequible sin renunciar a su coraza musical, francamente una armadura ajena a formulitas facilonas o trucos de mago barato. Se ve que hay calidad, que cantaban el Grupo de Expertos Solynieve...
El gusto por el detalle sigue depurándose más y más: ahí está esa urbe caótica de vientos y metales cruzando veloces el blues "Chicago", los aires latinos de "Back in the crowd", que también parece un guiño a Roy Orbison, o el villancico-dentro-del-villancico de "New Year's Eve". Las baladas son mayúsculas. Los ladridos, temibles y afilados (del superlativo ejercicio vocal en "Bad as Me", casi un diálogo consigo mismo, al fiero alegato antibélico "Hell Broke Luce", un Tom Waits tan salvaje que te entran ganas de subir al tejado y aullar como un loco)
62 años, 38 haciendo música. Sin concesiones comericales. A su bola. Certero. Renovando el clasicismo sin sonar a clasicista.  Y en su nueva obra, otra vez perfecto. Maestro. De maestros.