19 enero 2012

Bunbury en directo

El caso Bunbury es, cuanto menos, especial, y quizá único en este país.
Es lo más cerca que estamos, en 2012, de tener un divo rock nacional. Nuestro "Bono", nuestro Dave Gahan.

Soy Dave Gahan, frontman de Depeche Mode. El mundo está a mis pies.

Y lo es porque está convencido y obra en consecuencia, mide el gesto y acaricia la mueca, potencia el histrión y estudia cómo cubrir él solo un escenario. Cada detalle de su show está calculado, al milímetro. Cada acercamiento al foso a repartir manos, cada agradecimiento, cada pequeño baile, cada señal a la banda de su mano capitana... luce como la gran estrella nacional. Lo es. El convencimiento propio por un lado, y la entrega fervorosa de sus feligreses por otro dan fe de su condición.

Soy Bunbury, soy grande
Y ese camino, en lo musical, ha sido contradictorio y pone al icono en un brete que no tiene tampoco igual en la música de este país. Porque aquí hay dos polos: mierda en las listas donde Pereza o los mediocres Amaral pasan por autenticidad y calidad respectivamente (ejem, ay, que me atraganto) o una (esta sí, a menudo excelente) escena alternativa, underground, al margen, donde franquear la barrera parece un sacrilegio. Hay que resistir ahí en la catacumba.
Los Planetas (que vuelven a este blog casi con cualquier excusa) serían el único ejemplo de banda de sonido exigente que triunfa en cierto grado. Pero no tiene nada que ver con las bunburiada. Ni por riesgo 'sónico' (muy superior el de los Psychojondos) ni por actitud escénica (ya se sabe, los granadinos poco gesto a la galería aportan). Y por otra parte, aunque los de 'J' tienen su legión, está lejos, mucho, de la entrega apostólica, sacra, que viví ayer en el auditorio Mar de Vigo.
Bunbury canta como Dios, se mueve como Satán y pone a sus fielaes a cantar cada estribillo como La Pantoja (toma trinidad metafísica), decide su papel ("soy un Grande") y lo borda.
Luego tenemos la música y la relación de Enrique con la música: ¿cómo un mismo ser humano puede alabar a Micah P. Hinson, compartir escenario y grabación con Nacho Vegas, y luego "descubrir" a los mediocres Amaral o invitar ayer a Iván Ferreriro a las tablas? Esta es la diferencia. Bunbury llama a Ferreriro (¿hace falta decirlo? otra mediocridad) y Los Planetas a Isa de Triángulo de Amor Bizarro. ¿Que Galicia me quedo, la del "gallego universal" en palabras de Enrique, o la de "un grupo guay" que decía "J"? Coño, la duda ofende.
Y finalmente, para ilustrar la contradicción, está la obra del ex "Héroes del Silencio". A mí no me disgusta la música de Bunbury ni su valor al despegarse del sonido morcillón de los silenciosos. Es su National Geographic particular y es más intenso cuanto más se aleja de ese rock "auténtico" y fofo de los citados Pereza y similares, para acercarse a los arrabales tangueros, a los telúricos balcanes o al tequila mexicano. Pero en su pócima falta algo, falta mandar a tomar por culo esa aspiración (lícita y bien emprendida) de ser El Artista, despedir a su banda (otra mediocridad rozándose con el zaragozano) y convencer a, yo que sé, a su amigo Nacho Vegas y aquellas Esferas Invisibles, para que le musiquen como dios manda.
Como Cristina Rosenvinge 8que un día tuvo la actitud y la decisión del cambio total, no sólo de estilo de música sino de "target" de oyentes), dejará de sonar en los 40, pero mejorará lo que no está escrtito.

9 comentarios:

Jero dijo...

Oh, Bunbury. Qué personaje.

Estoy más o menos de acuerdo en casi todo lo que dices, salvo en que a su pócima le falta algo. Yo creo que no, que este tío ya lo está dando todo en todas las facetas: desde el showman abiertamente egomaníaco (al menos en lo que respecta al personaje que se tiene montado) hasta el músico culo-inquieto que hoy mira a David Bowie, mañana a Johnny Cash y pasado a Raphael (¡con un par!). A mí lo último suyo no me sulibeya ("Licenciado cantinas", digo), pero "Flamingos" y "El viaje a ninguna parte" me parecen dos puntales del rock más auténtico que se ha hecho en España en los últimos 15-20 años. Y los Héroes, pose aparte, publicaron 3 discos (el primero no, está producido de pena) que son clásicos patrios por derecho propio. En el directo el tío es un huracán (¿ambulante?) con más tablas que el 95% de los grupos (comerciales, indies o andergraun, tanto me da) que giran por nuestra geografía.

Otra cosa es que su grupito de amigos-artistoides (Amaral, Ferreiro, Quique González, Shuarma, etc.) se le quede pequeño (conste que González y Amaral tienen sus momentos). De esos sólo Vegas le da la réplica (en "El tiempo de las cerezas", de hecho, se lo comía con patatas), y el resto orbitan a su alrededor queriendo formar una especie de grupo generacional que no adquiere coherencia ni cementándolo.

Lo que le pasa a Bunbury, en el fondo, es que se ha quedado solo. Las rock stars ya no se llevan. Ahora lo que mola es parecer normal. Ser cercano y convencional. Casual. "Casual", perdón (con acento en la primera "a"). Ay, con lo que le gustaría a Enrique ser Tom Waits...

Octavio B. (señor punch) dijo...

"Ay, con lo que le gustaría a Enrique ser Tom Waits..."
ese es el tema, auqneu la comparación es demaasiado cruel comparar al maño con Waits, entendido como ejemplo es perfecto. Bunbury "quiere", pero ¿"sabe", puede, tiene el talento? Yo lo sitúo en una zona intermedia, mucho mejor que la línea de rock convencional patria, pero a años luz de Antonio Luque o David Fernández (Beef, La estrella de David), de Los Planetas (eso sí que es lanzarse al pozo de las raíces, no viajes con mochila) o el agujero negro de rock (eso sí que es rock, sin poses de guitar ñoño-hero) de Lisabö. Claro que ni La leyenda del espacio ni el "Animalia" de los vascos ni siquiera el pop tan suyo de Chinarro o las piradas del Beef son para todos los públicos. ¿Se atrevería Bunbury a decir "que jodan al público" y dejar de hacer un buen 'Bones' para parir su propio y doloroso 'The Wire'?

Héroes, no los puedo ver delante... mientras hacías sus cosas, en España emergían nombres grandes, como Surfin' Bichos... Alfaro, otro grande fronterizo...

gervilches dijo...

Bueno, es que Bunbury y Héroes eran y son mainstream, y eso impone límites. Dentro de ellos, yo sí creo que Bunbury ha alcanzado una madurez como artista que le permite hacer lo que quiere. Ahora bien, "lo que quiere" no es nada revolucionario o experimental. Bunbury es un artista de pop/rock con inquietudes por otras músicas y ya está. Ojo, que ya te decía por twitter que a mí me gusta. Dependiendo del disco, me gusta mucho. Las Consecuencias me parece un disco excelente, por ejemplo. Dentro de lo que es claro, si me pongo a compararlo con, no sé, los Amon Düül II (por decir una banda que acabo de descubrir, gracias a ti y a Pablo, por cierto), no hay color. Pero son músicos con intenciones y objetivos diferentes. Ahora, dentro de su comercialidad, a mí me parece que se ha arriesgado y desde luego ha cambiado de target, no tan radicalmente como Rosenvinge, pero lo ha hecho. Conozco a decenas de fans de los Héroes que no aguantan a Bunbury en solitario, y menos cuando se pone "americano", que habrían preferido que se tirara toda la vida sacando discos con los Héroes (y conste que a mí me gustan mucho, pero valoro el cambio, la valentía de abandonar una fórmula que estaba funcionando perfectamente). Y sobre sus filias y fobias musicales, bueno... Hay otros que las tienen aún más raras e incomprensibles.

Octavio B. (señor punch) dijo...

pos lo has clavado Ger...

Javier dijo...

No es mal análisis pero "Me calaste hondo" no es una canción, es el inicio de "Infinito" :O)

Octavio B. (señor punch) dijo...

anda, y mira que andaba con el Spotify encendido para no meter la gamba, y suelo escribir estrofas entrecomilladas en google para localizar el título, pero claro... está tan mascadísimo ese arranque que ganó el subconsciente y ni pensé, canturreé y escribí ;) Es ben chula, por cierto, esa.

Octavio B. (señor punch) dijo...

es más, si te digo que Pequeño es el único disco de Bunbury que tengo en casa, ya te partes la caja, ¿eh? XD

gervilches dijo...

Fijaos que yo busqué también ese tema porque siempre lo he llamado Infinito, y vi que se encuentra también como "Me calaste hondo (Infinito)". Es posible que dependa del disco donde venga, a veces introduce variantes en los títulos.

Octavio B. (señor punch) dijo...

pues mejor, mejor, que en prensa queda mal meterla.

La pata, digo...