31 enero 2012

CREMATORIO

¿Recuerdan todo lo que dije sobre la ficción española? Pues paren máquinas porque el sol ha emergido por el horizinte.
"Crematorio" es la afortunada excepción.

Pongamos en contexto: hablamos de una serie producida por el canal de pago Canal+ y que fue emitida, en primera instancia, en el seno de la plataforma digital. Ergo, no se busca otro embutido- en-serie creado pensando en que tiene que gustar a todo el mundo. Busca un determinado target, intuyo, algo que las empresas de tele de pago deben tener muy estudiado por sus equipos estadísticos ('conoce a tu cliente', y todo eso). Pero esto no deja de ser conjetura. El hecho es Plus, un canal elitista que si quieres ver tienes que soltar pasta, metido a productor de teleseries.
La segunda pista es que "Crematorio" no es otro producto diseñado a plantilla (ahora toca lo histórico, ya saben) sino una serie basada en la novela de Rafael Chirbes (Premio Nacional de la Crítica 2008) de mismo título. Más puntos a favor: Ocho capítulos, y san se acabó. Esto es bueno en un panorama, el patrio, donde las cosas se alargan o se amputan por mero imperativo comercial: la audiencia manda... ¿hubiera durado "Águila roja" cuatro temporadas si no hubiera tenido éxtito?¿se hubiese quedado "Plaza Mayor" en una sola temporada si hubiera arrasado en audiencia? "Crematorio" es lo que es de origen, da igual la audiencia, porque se basa en una obra literaria y porque con esto en la cabeza han escrutcurado un guión serial, que les ha durado a sus creadores (o han convenido que les dure) seis entregas de menos de una hora cada una. Inaudito por acá.
Y finalemtne, porque sin este final el castillo no se sostiene, tenemos una producción generosa (en interiores, exteriores... en sensación de verismo y no de cartón), y con esa producción solvente, una trama realmente bien urdida (al menos a juzgar por el primer capítulo) donde varios hilos narrativos se irán desarrollando. Vale, especulo, pero la serie atiende a tres generaciones falimiares, o cuatro. Y se construye con flash-backs que nos llevan a la juventud del protagonista, forjando un grupo de caracteres complejos, con presente y con pasado, mucho más que los brochagorda de "Cuéntame", por supuesto.
Otro punto a favor: dicha trama se aleja de lo previsible en la ficción nacional, abordando un tema actual e incómodo: la especulación urbanística, el chanchulleo y el pelotazo por la vía de la vivienda nueva, ese nosequé tan nuestro que es la construcción. "Crematorio", en fin, versa sobre el ascenso y el poder de un hombre, un fabuloso Pepe Sancho, que con la especulación inmobiliaria se ha hecho poderoso, entre el mafioso y el político y con contactos en ambas esferas. Un tipo magnético, duro, que calla más que dice... Nos recuerda a esos tipos tan HBO, del Toni Soprano al Enoch "Nucky" Thompson de "Boardwalk Empire" .
El  mensaje (la corrupción ha sostenido españa los últimos años) es poco acomodaticio, no se regodea en la nostalgia. Y el guión trenza con calma, como dije, una confluencia de personajes nada tópicos y de subtramas que sin duda se enriquecerán capítulo a capítulo. Nada que ver con la sopa boba de (otro ejemplo de "calidad") "Toledo" y su cúmulo de obviedades y tono de novelilla barata. Y citando a Sáncho hemos llegado a otro nudo importante...los actores resultan creibles. Parece que por fin alguien dirige para la caja tonta con mano firme y lleva a los intérpretes por un camino, si no de excelencia, al menso de solvencia. Uno se encuentra, de pronto, dentro de las situaciones, sin que los actores lo empujen fuera con su dicción robótica ("Piratas") o sus maneras envaradas (no todos, ciertamente.. entre los secundarios falla la cosa bastante, pero cuanto menos podemos decir que el núcleo duro, el personaje de Sáncho y su familia, actúan bien).
Conclusión: no me extraña que esta serie ya fuese citada como la excepción a la regla nacional, cuando en artículos lidos aquí y allá se analiza la teleficción contemporánea. No me extraña que se señale que es el camino (no la perfección, pero sí un oasis y un buen producto en su entorno, un panorama nacional yermo e idiotizante).


Postdata. La sexta la estrenó ayer para las masas (je, ja), con, eso sí, la política habitual al respecto: pasarse la naturaleza de la obra por el arco de triunfo y emitir dos por uno oigan... Y yo que hoy tenía que madrgar, lo dejé en el primero. Me bajaría el segundo por Upload, pero entonces seré mala persona.. da igual, lo veré on line en la cadena, si puede ser. O no lo veré y dejare´de ver esta buena serie por la política de emisión de la cadena.

2 comentarios:

Germán dijo...

Coido que o artigo é impoluto. Certamente hai algúns secundarios (o xenro, a neta, por ecemplo) que deixam que desexar. Pola contra, Alicia Borrachero ou ou o ex-socio bordan os papeis.
A trama non se perde en obviedades e está ben trenzada.
Evidentemente do mello que se pasa de ficcióne spañola na actualidade.
Boa análise benquerido Octavio.

Octavio B. (señor punch) dijo...

Y desde luego (por si algún exaltado me lee atravesao) no está a una altura HBO, claro... ni por asomo se puede comparar con aquello, pero está claro que su modelo es HBO y eso está bien... la trama sosegada y densa, los prototipos (ya dije, me recuerda bastante a ese tipo de personaje HBO, o incluso al ambiguo Don Draper de mad men de la ABC...), la producción cuidada... claro que frente a Boardwalk Empire se queda (muy) corta y deudora de sus modelos USA, pero vamos, que es una serie muy defendible, excepcional si el ojo lo ponemos en lo que se hace acá, y pinta muy entretenida. Pues eso, un seis sobre diez, donde HBO no baja del 7'7...