23 enero 2012

mi historia hard coccori core, parte 02

En el cambio de década (quiero decir, de los 80 a los 90's) no me gustaba el hardcore... ¡pero menudas hardcoretadas empezaba a escuchar! Es cierto que los ortodoxos aún no me interesaban, los veía como una especie de secta, un estilo-molde ya superado, un heavy sin mamoneos pero, a fin de cuentas, rutinario. Velocidad y voceras y "la sociedad es la culpable". Yo estaba ahí, con las tangencias, con bandas como Pixies y Sonic Youth que se rozaban aquí y allá con el género pero lo mixturaban con otros estilo (los duendes con el surf, el pop y el post punck, por ejemplo). Sonic Youth eran la otra variación, pero me atraían más por sus paralelismos con la Velvet Underground y los "noisers" británicos (ya saben, The Jesus and Mary Chain, My Bloody Valentine etc.) que por sus lametazos core (que los tenían pero, cándido aún, no los apreciaba... me quedaba con el soundmaking antes que con el riot-singing de los neoyorkinos, para entendernos).
Sin embargo, qué poco separa al hardcore del foxcore... como que lo core estaba ahí, para subrayar el parentesco...
El foxcore fue y no fue.. casi se trata de la casualidad de dos amigas,Kat Bjelland y Courtney Love, que tienen un grupo y luego se separan fundando cada una su propia banda. La de la viuda de Cobain no necesita presentación. La de Kat, era más afilada, feroz, hiriente. No mejor (o sí, pero por ahí andan ambas, no se trata de una competición) pero sí menos fácil para las masas. Babes in Toyland no lograron trascender hasta que suavizaron drásticamente su música (con una versión domesticada y simpatiquísima de "We are family"), y sus dos primeros discos son zarpazos furiosos e histéricos gracias a una voz de las que rompe cristales. No eran velocidad pura a lo Washingtoncore, sino como los Pixies, una poción de melodía y furia, con toques no wave quizá, y con mucha ira. "He's my thing", menudo título, fue lo primero que escuché de ellas. Mal vídeo, sonido aceptable. Live in Toyland.


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